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jueves, 27 de agosto de 2009

A QUÉ LE TEMEN LOS QUE ROMPEN A MARTILLAZOS LOS DISCOS DE JUANES?

Autor: Antonio Rodríguez Salvador

No a que el gobierno cubano use el espectáculo para su propaganda política, porque de antemano saben que eso no se hará. No a que allí canten Silvio Rodríguez y los Van Van, porque ni Silvio Rodríguez ni Juan Formell son del gobierno, según algunos les endilgan; son del mundo, son de esa eternidad que no puede alcanzarse por decreto, sino con buen arte. No a que con ese espectáculo se legitime el régimen, porque Cuba mantiene relaciones con la inmensa mayoría de los países del mundo, amén de ser miembro activo de muy prestigiosas organizaciones mundiales y regionales.

En realidad le temen a que se divulgue la imagen de una multitud cantando a coro las canciones de Juanes, Olga Tañón, Enrique Iglesias, Maná, Ricky Martin y los que en definitiva vengan al concierto en la Plaza. Que por los televisores del mundo se vea a jóvenes semejantes a los jóvenes que por lo común se ven en los conciertos de otros países: todos con sus rostros alegres, luciendo maquillaje o sin él; con sus pelos cortos o largos; con gorras o simples viseras; negros junto a blancos, mulatas sobre los hombros de rubios; muchos con sus piercing en las orejas, o en la nariz, o en los labios; otros con sus tatuajes de diversas figuras y colores; vistiendo sus "pingueros", y sus desmangados, y sus desteñidos, según manda el último grito de la moda.

Le temen a que los televidentes del mundo de pronto se digan: Caramba, esto no es lo que me cuentan por el telediario, esto no es lo que afirma la prensa. Porque de repente aquella no es una multitud uniformada, ni semejante a un rebaño, ni repleta de autómatas o zombis. Solo son jóvenes gozando al compás de Ana Belén y Víctor Manuel: “un travesti perdido, un guardia pendenciero, pelos colorados, chinchetas en los cueros, rockeros insurgentes, modernos complacientes, poetas y colgados: ¡¡Aires de libertad!!!”

Al diablo los millones de dólares gastados para crear tópicos, prejuicios y estereotipos, porque allí no habrá nadie vestido con harapos, ni luciendo su rostro tísico, ni que parezca estar desinformado o simplemente receloso. Nada que ver con un país sometido por militares, donde tras cada civil habría un soldado más asustadizo que su vigilado, con su casco, su chaleco antibalas, su tolete y su escudo anti-disturbio. Nada que ver con un estado policiaco, porque, según se darán cuenta muchos televidentes, nadie estará allí luciendo una falsa alegría, o maltratando una letra aprendida de prisa por orientación del Partido, la Juventud Comunista o la Seguridad del Estado.

Solo a eso le temen los que rompen a martillazos los discos de Juanes en Miami

ADALBERTO ALVAREZ: ESTOY DE ACUERDO CON EL RECOMIENZO DEL INTERCAMBIO CULTURAL ENTRE CUBA Y ESTADOS UNIDOS

Autor: Y.P. Fernández

Los medios de comunicación internacionales continúan dando cada hora nuevas informaciones en torno a las manifestaciones de intolerancia que en Miami se han desatado luego del anuncio del concierto de Juanes en La Habana el venidero 20 de septiembre, como parte del proyecto Paz sin Fronteras. Se ha especulado con los posibles participantes y se tratado de crear un estado de opinión negativo con respecto al evento. Sin embargo, en Cuba estos sucesos se perciben de otro modo y músicos como Adalberto Álvarez, conocido mundialmente como El Caballero del Son, opinan que este concierto es solo el primer paso para una nueva era de intercambios culturales entre los artistas de Cuba y aquellos que radican en Estados Unidos.

Por estos días es noticia un concierto de Juanes en La Habana, donde participarán representantes de diversos países y géneros musicales, algo que en Cuba lleva a rememorar los Festivales de la Canción en Varadero. A su juicio, ¿qué repercusión puede tener para el público cubano un evento de tamaña envergadura en estos momentos?

Creo que puede ser la reapertura de la presencia con mayor frecuencia de artistas internacionales de renombre en nuestro país, que vienen a darle suerte al pueblo cubano. Personalmente me puse muy contento cuando supe que Juanes iba a venir a Cuba acompañado por toda una serie de artistas no menos importantes en el plano de la música internacional. También está por venir Ricardo Arjona y otros músicos quieren hacerlo. Conozco de músicos de mi género, la salsa y el son, que darían cualquier cosa por venir a Cuba y no lo hacen por las presiones que han tenido como las que está teniendo ahora Juanes. Cuando vi una imagen de un pequeño grupo de gente rompiendo discos de Juanes en Miami me dije, de ahí a la barbarie no hay más que un paso. Sin embargo veía eso y entraba a mi página de facebook y la mayor cantidad de mensajes que recibo son de personas que viven en Estados Unidos, sobre todos jóvenes, que tienen deseos de que la orquesta vaya allá o de venir a Cuba, que admiran mi música. Nunca ninguno de esos muchachos, o de esas personas, porque también hay personas mayores, me han hablado de política, ni han sido ofensivos, entonces me doy cuenta de que no hay que preocuparse porque es un pequeño grupo quien está en contra de ese concierto. Igual que viene Juanes ahora vendrá Ricardo Arjona y un día vendrán Rubén Blades, Gilberto Santa Rosa… y entonces no sé qué van a hacer, deberán romper una cantidad de CDs tan grande que se va a ir a la quiebra la industria discográfica, porque al final eso sucederá.

Me parece que va a ser un intercambio muy lindo, y aunque lo han politizado del lado de allá, porque en Cuba no se ha hablado nada de política, y se va a hacer en el único lugar, por su tamaño, donde pudiera cantar un artista de esa envergadura: la Plaza de la Revolución. Ese es el lugar más grande que tiene nuestro país para albergar a la cantidad de personas esperadas allí, para dar un concierto de tal magnitud, un lugar donde va a estar todo el pueblo cubano, porque también vi que ridículamente dicen que el público serán los miembros de la Juventud, del Partido, y eso me dio mucha gracia por su falta de información. Ahí va todo el mundo porque nosotros hicimos allí un evento de bailar casino, y vi gente de todos lados.

Definitivamente esas personas tienen que actualizarse sobre qué está pasando en el país. No se ha hablado de política en el concierto, por lo menos por la parte cubana, no se han hecho consignas y estoy seguro de que tampoco se harán, porque nosotros cuando queremos hacer un acto político lo hacemos, desde el principio, sin miedo de ningún tipo, y este es un concierto cuya importancia radica en la oportunidad para todos los cubanos de ver un artista de esa envergadura con el valor de romper el cerco, de retar a todos los detractores y decir: voy a cantar en Cuba. Ese ejemplo lo van a seguir muchos más, por eso nosotros, los músicos cubanos, agradecemos el gesto. También sé de muchos músicos cubanos que viven en Estados Unidos y están de acuerdo con el concierto porque lo han manifestado a través de distintas páginas de Internet o me lo han dicho personalmente a través de correos electrónicos. El mundo no está compuesto solamente por quienes rompieron los discos, en muchos países apoyan que Juanes venga a Cuba, nosotros no podemos regirnos por la política de cuatro vociferadores que siempre son los mismos. Cada vez que veo un reportaje de esos observo las mismas caras, el señor de la barba blanca gritando con cuatro más y la mayoría de las veces son personas mayores que se diferencian de la juventud de allí.

He tocado en Miami y en otros lugares de Estados Unidos varias veces, han ido los jóvenes a verme y la única vez que tuve un acto de repudio fue precisamente este mismo señor; parece que a él le pagan por ello, se dedica a eso, no sé cómo será. Me los imagino rezando porque esto siga así porque si no, de qué van a vivir. Cuando veo que critican a Juanes por venir a Cuba y cantar acá, me digo, cómo no critican a las personas, cubanos que viviendo en los Estados Unidos, vienen aquí, a los mismos hospitales que ellos critican y tachan de feos, que no sirven… a atenderse la salud porque es gratuita, esa parte no se dice, eso no lo critican. Con esa actitud lo que están tratando de hacer es dividir al pueblo cubano y no lo van a lograr, porque el pueblo de Cuba no puede querer a alguien contrario a que un artista venga a cantarles. Ellos están haciendo lo que supuestamente nos critican, están tratando de vetar a alguien porque viene a cantarle libremente al pueblo cubano. Para mí es muy importante la visita de Juanes, lo apoyo ciento por ciento y estoy seguro de que puedo hablar en nombre de todos los músicos cubanos quienes también apoyan su actuación en Cuba. Va a ser un concierto con mucho respeto y mucha dignidad y quedará muy bien.

A Cuba han venido incluso otros músicos más o menos recientemente como Air Supply, Sting… ¿por qué molesta tanto entonces un evento realizado en Cuba en favor de la Paz?

No entiendo cuál es la incomodidad, porque uno de los méritos grandes que tiene Cuba es haber sido vocero de la paz para el mundo entero. Para ellos la justificación está precisamente, como decía, en que, si no es así, de qué van a vivir, si no hay un enemigo, si no hay de quién hablar, cómo van a vivir esa gente que siempre son las mismas, diciendo las mismas cosas, con una enorme desinformación aunque piensan que son los más informados. El colmo es amenazar a ese hombre de muerte porque viene a cantarle al pueblo de Cuba, entonces dónde está el fascismo, y ¿esa es la gente que nos quiere a nosotros? ¿Quiénes son los fascistas?

Mencionaba ahorita a Rubén Blades y a Gilberto Santa Rosa, y hace unos meses, en febrero, usted actuó en los Carnavales de Panamá donde concertó planes para hacer música conjunta con ellos y con Andy Montañés, ¿en qué consisten esos proyectos y qué buenas nuevas nos puede contar?

Tengo una amistad muy linda con algunos músicos de Puerto Rico, con Gilberto, que es como si fuera un hermano para mí, con Papo Lucas, de la Sonora Ponceña, con Andy Montañés, mi compadre, con el mismo Oscar de León, a quien le encantaría volver a cantar en Cuba. Él dice que la experiencia más grande de su vida como músico la vivió cuando estuvo aquí y esperemos que algún día eso vuelva a ocurrir. Hubo un músico importante del mundo de la salsa —me voy a reservar el nombre no le vayan quemar los discos ahora— que me dijo una cosa muy simpática: lo que deberíamos hacer es llenarnos todos de valor, coger un avión e irnos para Cuba a ver qué alboroto van a armar, y nos quiten a todos de la radio. En el área de los trabajos conjuntos Gilberto ha montado varios números míos últimamente, sobre todo en el plano de la composición. Yo intercambio con el arreglista de Gilberto, con José Lugo, quien es como si fuera un hermano para mí, ahora en este disco voy a hacer un tema arreglado por él y tenemos una comunicación muy grande. Nosotros estamos sembrando un terreno para algo muy grande que va a ocurrir en cualquier momento en este país con los salseros de fuera de Cuba y los cubanos, está a punto de producirse un evento muy grande, ya le tocó a Juanes, después nos tocará a nosotros.

Usted está acostumbrado a compartir escenarios internacionales con otros grandes de la canción internacional, con el denominador del Caballero del Son se encuentra considerado un embajador de la música cubana, a su juicio, ¿qué importancia pueden tener los intercambios culturales entre artistas de diversas latitudes?

Aprendemos mucho de ambas partes. A nosotros prácticamente han querido silenciarnos, musicalmente hablando, sobre todo en los Estados Unidos, porque el bloqueo no permite que nuestros discos se vendan allí, la gente los compra por Internet o en algunas tiendas, pero de manera general no los encuentran, también prohíben que nos pasen en la radio, aunque no cantemos canciones políticas.

El otro día oí preguntar en un programa de allá qué sentía el músico cubano cuando llegaba a Estados Unidos y descubría el mundo cuando los músicos cubanos viajamos el mundo entero, más que quienes ocupan esas sillas en los programas de televisión, esos en su mayoría no han ido a ningún lugar. Nosotros hemos estado en Italia, en Francia, en Japón, en China, en el mundo entero, probablemente tengamos más cultura musical que muchos de ellos porque conocemos las culturas de los diferentes países y cuando vamos a esos lugares aprendemos de sus habitantes y ellos aprenden de nosotros, de la actualidad musical cubana, porque mucha gente se quedó en los 50, una época muy linda musicalmente hablando, pero Cuba ha evolucionado mucho musicalmente y de Mamá Inés para acá ha llovido tremendamente y hay una cantidad de músicos nuevos, jóvenes, talentosos, con un arte maravilloso para ofrecer y que mucho de ese público donde nuestra música no puede entrar no conoce. Entonces en un festival en Suiza, por ejemplo, donde hay músicos cubanos, de Estados Unidos y de otras latitudes, nos encontramos y ellos se asombran con nuestro trabajo y nosotros aprendemos también de ellos.

Cada encuentro de estos es una ocasión que nos enseña a ambas partes, por ello debemos defender el concierto y por eso, a pesar de quienes rompen y queman discos, estoy de acuerdo con el recomienzo del intercambio cultural entre Cuba y Estados Unidos. El pueblo de ese país es muy grande y hay muchos americanos y muchos cubanos allá, que merecen que nuestra música llegue allí.

miércoles, 26 de agosto de 2009

CINCO HOMBRES Y LAS RELACIONES CUBA-ESTADOS UNIDOS

Autor: Frei Betto, teólogo brasileño


Durante la travesía del Granma, barco que en 1956 condujo desde México hasta las costas de Cuba a 82 guerrilleros para iniciar los combates que culminaron con la victoria de la Revolución en 1959, uno de ellos, por la noche, cayó al mar. Se originó una discusión a bordo. Unos opinaban que el desembarco no podía ser retrasado, bajo pena de ser agarrados por la represión. En nombre de la causa se debía imponer el sacrificio del compañero… Fidel se opuso, argumentando que la Revolución se haría para salvar vidas. Y que por tanto sería un contrasentido, un grave error ético, abandonar al náufrago a su infortunio. El compañero fue rescatado.

Obama ha hechos algunos intentos por mejorar las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, como revisar las leyes migratorias (lo que ya está en marcha) y cerrar, a mediano plazo, la prisión de Guantánamo, cárcel clandestina de supuestos terroristas. Cuba, sin embargo, no está dispuesta a negociar sin que antes sean liberados de cárceles norteamericanas los cubanos Antonio Guerrero, Fernando González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino y René González. Los cinco héroes cubanos, presos desde setiembre de 1998, están acusados de terrorismo. En verdad trataban de evitar, en la Florida, iniciativas terroristas de grupos anticastristas. Y fueron utilizados como carne de cañón por el FBI y por grupos de derecha para impedir la reaproximación entre Estados Unidos y Cuba.

El 16 de junio la Corte Suprema rechazó el recurso presentado a favor de ellos, a pesar de ir respaldado por 10 Premios Nobel y otras personalidades. Hasta el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU considera injustificado el proceso. Hernández recibió condena de doble prisión perpetua y quince años de reclusión… Necesitaría tres vidas para cumplir tan absurda sentencia. René fue condenado a quince años. Respecto a los demás la Corte Suprema admitió la revisión de sus sentencias por el Tribunal Federal de Miami. Labañino está condenado a prisión perpetua más dieciocho años; Guerrero a prisión perpetua y diez años; Fernando a diecinueve años. El tribunal de Atlanta admitió por unanimidad que las sentencias aplicadas a tres de los cinco cubanos (Hernández, Labañino y Guerrero) carecen de fundamento jurídico: no hubo transmisión de información militar secreta, ni puso en peligro la seguridad de los Estados Unidos.

Y las leyes estadounidenses permiten que el Presidente retire las acusaciones contra un reo antes, durante y después del proceso, como ya ha sucedido en ocasiones. Es inútil suponer que habrá mejoría de relaciones de Washington con la América Latina, y una nueva era pos-Bush, haciendo la vista gorda sobre el golpe en Honduras y sin mejorar, primero, sus relaciones con La Habana. Obama ganó también en la Florida, e incluso en Miami, sin depender de tretas sucias en la Corte Suprema o del apoyo de grupos de derecha, como aconteció con Bush. Le queda por demostrar que su política exterior está por encima de la manipulación de terroristas anticastristas, autores de 681 atentados comprobados, que asesinaron a 3.478 personas y les causaron daños irreparables a otras 2.099.

lunes, 24 de agosto de 2009

RADIANTE FIDEL

La noche del domingo se iluminó de manera extraordinaria.

La pequeña pantalla se multiplicó por millones, como por millones se multiplicó la imagen de un hombre que al mismo tiempo alegró a un pueblo que sabe de la dimensión del hecho.

Ahí estaba, con la sonrisa de la victoria de la vida sobre la muerte, él que siempre ha sido paladín del derecho a la existencia de los hombres y mujeres de este mundo.

Ya en la mañana habíamos tenido un adelanto con esa foto en la que aparece con el Presidente Correa. Vital, seguro, así se vio en la instantánea, pero las imágenes de la noche fueron notablemente alentadoras.

Rodeado de jóvenes venezolanos que vinieron a compartir con él los momentos inolvidables de su graduación de abogados, se le veía fuerte, con el ritmo habitual en su voz, con la precisión de siempre valorando los problemas de este mundo.

Qué regalo más hermoso para su pueblo que ha estado atento a la evolución de su estado de salud. Sin duda un momento de singular trascendencia para una noche de domingo.

Ya el mundo recibió la señal. Ya se sabe que está en franca recuperación. Los revolucionarios están alegres. El caguairam ha emergido con fuertes raíces.

En este momento nos acompaña el recuerdo de Camilo:

Vas bien Fidel!!!!

EL BENNY

No ha habido una voz tan bella como la suya, que se desliza por la hoja de la caña y dulcemente cristaliza en la poesía más hermosa, para cantar a su tierra, al amor, a la vida.

Tan cubano como la Palma Real, el arroyo de la sierra, la fina arena de la playa y los ocasos mas sorprendentes, su voz llega para desplazarse de manera rauda por la existencia humana, convirtiendo en oro cada nota musical, paseando por el pentagrama la gracia de los que saben cantar.

Le cantó a la mujer como únicamente debe hacerse, con el sentimiento más puro y claro, desgranando sutilezas hermosas, palabras dichas con el mensaje universal de la música, afianzándose como un gladiador, pero con la gloria de no haber perdido batalla alguna.

Cuba toda inclina su dignidad para homenajear a quien tanta felicidad sembró desde los campos guajiros hasta las ciudades, a las que entregó piezas de un calibre extraordinariamente bello, sin olvidar jamás aquel terruño donde proclamó en un grito de vida, que llegaba para quedarse.

Los años han pasado y no ha habido fuerza alguna capaz de desaparecer su figura quijotesca, con bastón cual molino contra el viento, posándose no solo en la memoria, sino en el corazón de un pueblo que aún no desea creer que partió para asentarse en todos nosotros.

Todavía hoy nos guarecemos bajo las alas de su sombrero, como buscando la protección cuando nos llegan señales distorsionadoras de nuestra historia musical, tan rica y variada como rica fue su trayectoria.

Su voz nos hace más cubanos, más fieles al legado que nos señala para que defendamos lo auténtico, tanto como él mismo demostró para dejar esa huella que el agua no ha podido borrar.

Hoy cuando lo recordamos teniéndolo tan presente, queda la satisfacción de que su música sigue fluyendo como fluye el guarapo de la caña.

Él sigue aquí cantando sobre los arrecifes, mirando el azul del mar que es el azul del cielo. Ese azul y ese cielo que tanto amó para que los cubanos de hoy también sigamos amándolo.

Tan cubano como un amanecer entre los platanales, junto a la guardarraya y con los gallos cantándole al rocío, se nos presenta El Benny en estas noventa primaveras que son noventa soles calentando nuestras almas.

sábado, 22 de agosto de 2009

INTOLERANCIA E INCULTURA= MAFIA CUBANOAMERICANA

La mafia es por esencia la anticultura. Sus reacciones siempre concluyen con una expresión de desprecio hacia la cultura. No hay acto más incultural que cercenar la vida de una persona.

En eso las mafias, sean de donde sean, enfilan los cañones contra todo lo que representa la identidad de los pueblos, y lo demuestran de mil maneras, utililizando el fuego o una bomba, una pistola y hasta un martillo.

“”Los martillos con mango aparecieron a mediados de la Edad de Piedra, hacia el 8000 a.J.C. La cabeza de piedra se ataba al mango con tiras de cuero.

En el año 4000 a.J.C. con el descubrimiento del cobre, los egipcios fabricaron las cabezas de los martillos de ese metal, y a partir del 3500 a.J.C. de bronce. Posteriormente las cabezas dispusieron de orificio para encajar los mangos.

El martillo actual de carpintero llamado también de orejas por la pieza en forma de V utilizada para extraer clavos, comenzó a usarse en tiempos de los romanos””.

Nadie se imaginó que el martillo se convertiría en el siglo 21, por obra y gracia de desconsolados individuos, en instrumento para sembrar de sombras los hermosos caminos de la cultura, del saber, del disfrute al que tienen derecho todos los seres humanos.

La caja de Pandora estalló, cuando un cantante latinoamericano, de fama extraordinaria, anunció que ofrecería un concierto de Paz en Cuba, la Isla bloqueada, asediada, amenazada por el imperio de Estados Unidos.

Contradictoriamente, la secretaria de Estado de ese Gobierno, ha visto con buenos ojos la presentación del cantante en la Plaza de la Revolución José Martí en La Habana, con el que se reunió recientemente en Washington.

La reacción de la mafia cubano-americana, inculta desde la raíz, no se hizo esperar y ha orquestado una campaña para desacreditar al artista, ante la insistencia de presentarse en Cuba.

No podía esperarse otra reacción de esos grupúsculos, que no representan el criterio de la inmensa mayoría de los inmigrantes de origen cubano y que están asentados en la ciudad de Miami.

Estos elementos están actuando como lo que son: mafiosos, terroristas e intolerantes. Acusan al Gobierno de Cuba de intolerancia y ellos mismos la practican. El tiempo ha demostrado que ante una situación que cataloguen de urgencia, están dispuestos a quemar banderas norteamericanas. No olvidar el caso Elián González, cuando mordieron la mano de quien les daba de comer.

Juanes, que no ha cometido pecado alguno, se siente amedrentado, amenazado y cuando esta gentuza amenaza, no se puede descartar la comisión de hechos violentos pues la larga lista de acciones terroristas contra Cuba, avala esa actitud, con un saldo de más de tres mil personas asesinadas.

Hay voces desde el mal llamado exilio, que se han escuchado apoyando el boicot a Juanes, pero de las palabras a los hechos no ha quedado margen pues ya discos del cantante han sido destruidos con martillos en la calle 8, número que en la cábala significa la muerte.

Las autoridades policiales de Miami han tenido que establecer protección a la familia de Juanes y este hecho pone al desnudo a los desalmados que se han adueñado de esa ciudad, convirtiéndola, aunque no lo digan, en la capital de la intolerancia.

Han llegado al delirio de expresar que están dispuestos a llegar hasta donde sea necesario para tratar de evitar el concierto programado para el 20 de septiembre en La Habana, y esa intención proclamada desde esa ciudad, habrá que tenerla en cuenta. Allí, en tiempos no muy lejanos, las bombas han cercenado las piernas y la vida de algunos que optaron por hablar otro lenguaje diferente al de la confrontación respecto a Cuba.

No han faltado en esta cruzada antiJuanes, los que le han solicitado expresiones durante el concierto, enfiladas contra la Revolución Cubana. Él ha dicho que será una velada apolítica donde el color blanco de la paz sea el que presida esa manifestación de amor que él desea compartir con artistas cubanos y de otras naciones.

Los enemigos de la cultura han atacado a Silvio Rodríguez, a Amaury Pérez y a Los Van Van, acusándolos de representar al Gobierno Cubano, cuando en realidad estarán allí en nombre de once millones de ciudadanos de esta Isla irreductible.

Yo no puedo asegurar que ese concierto se dará el 20 de septiembre. Aún falta tiempo para su organización y para la ratificación por parte de Juanes de presentarse en Cuba, pero se dé o no, ya hay un bando perdedor: el de los que odian y destruyen, esos son los recalcitrantes de Miami, quienes en su lucha contra la Revolución Cubana no se han anotado, en medio siglo ni un tanto a su favor. Ni siquiera utilizando el martillo de la ignominia.

LAS DEMOCRACIAS POPULARES LATINOAMERICANAS EN LA MIRA DEL IMPERIO

José Martí, hombre revolucionario y excepcional dijo que el mundo se dividía en dos bandos: los que aman y construyen y los que odian y destruyen.

Cada hombre de este planeta tiene la posibilidad, única, de ubicarse en cualquiera de las dos posiciones. Sea para hacer el bien o para hacer el mal.

Cuando la América Latina y el Caribe se sacuden de siglos de explotación, de discriminación y de abuso, las fuerzas que representan el odio y la destrucción, no toleran los movimientos populares que han decidido fundar lo que el presidente ecuatoriano Rafael Correa llamó, con toda justeza, ¨¨época de cambios¨¨.

Es realmente una contradicción que desde los llamados centros mundiales de poder, lleguen voces ¨¨preocupadas¨¨ por el rumbo independentista que se observa en algunas naciones de lo que se ha considerado el patio trasero de Washington.

La Revolución Cubana, consolidada como proyecto social, se erigió en luz para las oscuras situaciones de los pueblos latinoamericanos, sojuzgados por las oligarquías nacionales, tan dadas a defender los intereses del Gobierno de Estados Unidos.

Un luminoso día de 1971, el pueblo de Chile eligió a Salvador Allende como presidente de ese país. Lo hizo a sabiendas de que Allende representaba a las fuerzas de izquierda de la nación austral.

Los chilenos fueron a las urnas conscientes del papel que tendría el presidente elegido en el afán de transformaciones sociales que necesitaban para mejorar la vida de todos.

Estados Unidos, que tanto habla de elecciones democráticas, del derecho de los pueblos a elegir a través de las urnas a sus gobernantes, se sintió incómodo con Allende en el poder y desde la misma asunción al cargo, preparó la manera de abortar al Gobierno de la Unidad Popular.

Para lograr sus objetivos no se detuvo ante nada. Abiertamente organizó actos criminales y los paros de los camioneros, sustentados por el empresariado de esa nación, temerosa de perder sus grandes riquezas.

Y el fascismo tomó las calles chilenas. El Presidente Allende murió defendiendo su puesto y sus ideas. Después llegarían las imágenes de la represión, de las torturas de los asesinatos, de las desapariciones, del exilio.

Esas mismas voces enmudecieron durante el período de dictaduras militares en este continente. Realmente las voces de esos gobiernos, ¨¨puros¨¨, ¨¨democráticos¨¨ y ¨¨defensores de los derechos humanos¨¨, jamás movieron un dedo para evitar las torturas, los asesinatos y las desapariciones de cientos de miles de jóvenes que desde la altura de sus pocos años se enfrentaban, casi desarmados, a los ejércitos represores.

Esta es una parte de la historia de Nuestra América, hoy esa historia se está escribiendo con luces nuevas, pero con las mismas ansias de independencia en procesos populares que han colocado a hombres como Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa y Daniel Ortega, al frente de sus pueblos.

Estos presidentes han sido elegidos democráticamente por sus pueblos en comicios donde la única promesa de ellos ha sido luchar por las reivindicaciones sociales de sus ciudadanos, por recuperar las riquezas nacionales, por mejorar la educación y la atención de salud.

Son estos los delitos que Washington quiere juzgarles, porque no están en línea con los principios que sustentan el capitalismo salvaje, el neoliberalismo arrasador y la entrega de los recursos naturales para que siga la danza del consumismo en Estados Unidos.

Si en 1973 la oreja peluda del fascismo cercenó el programa de Gobierno de la Unidad Popular, con la anuencia pública de Washington, existen hoy sobradas razones para sustentar que ese mismo fascismo prepara sus garras para emerger, desde las siete bases militares que instalará Estados Unidos en Colombia.

Los que sustentan la validez de ese proyecto, casi una realidad, saben que no está dirigido contra el narcotráfico o las FARC.

La presencia de estas bases fundamenta un programa dirigido a amedrentar, a atemorizar a los pueblos latinoamericanos con el ¨¨fantasma del comunismo¨¨, cuando en realidad las desgracias de los pobres de esta región del mundo no se debe a una ideología´¨invisible¨¨, sino a la cruda realidad que la impuesto el modelo económico dictado desde Washington.

Son bases militares norteamericanas para estrangular las ansias de independencia de los pueblos, para hacer prevalecer la injusticia sobre la justicia, para hacer prevalecer el odio y la destrucción.

Honduras, a la luz de los tiempos que corren, es el balón de ensayo del Imperio en el camino de alcanzar sus objetivos.