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miércoles, 5 de diciembre de 2018

JOSE MARIA IZAGUIRRE: MAESTRO Y PATRIOTA

Hoy recordamos a un gran bayamés, patriota, maestro, pensador que contribuyó a la causa independentista que sufría la presencia de los colonialistas españoles.

Había nacido el 14 de mayo de 1828 fruto del matrimonio de José María Izaguirre y Manuela Izaguirre, no estudió en Bayamo, sino en Matanzas y en 1842 se fue a La Habana.

En 1846 se graduó en el colegio San Carlos con el título de Bachiller en Filosofía y Letras.
Estamos hablando de José María Izaguirre, quien desde el mes de agosto de 1867 inició sus actividades conspirativas para alcanzar la independencia de nuestra patria del yugo ibérico.

Izaguirre tuvo contacto directo con Carlos Manuel de Céspedes y fue uno de los fundadores de la logia Buena Fe en abril de 1868.

José María Izaguirre fue delegado de la Asamblea de Guáimaro por la zona de Jiguaní, redactó, junto a otros, la Constitución de 1869 y propuso la división de Cuba en Oriente, Camagüey, Las Villas Occidente.

En Mayo de 1870, Carlos Manuel de Céspedes lo envía a Jamaica para recaudar fondos para la lucha insurreccional y posteriormente marchó a Estados Unidos con ese mismo objetivo.

En esa gran nación del norte el bayamés visitó varias ciudades, entre ellas, Filadelfia, Nueva Orleans y Cayo Hueso, sitios donde pudo reunir cantidades apreciables de dinero de los cubanos residentes allá.

Una vez finalizada la Guerra de los Diez Años y residiendo en la República de Guatemala, José María Izaguirre, siendo director del Instituto Nacional Central de Varones le escribió a José Martí.
En la carta le ofrecía el cargo de profesor de Literatura y de Ejercicios de Composición y además para que se ocupara de las labores docentes y veladas artísticas.

Por su entrega a la lucha emancipadora, José Mará Izaguirre fue designado delegado del Partido Revolucionario Cubano y representante en Nicaragua de la República de Cuba en Armas.

Gran hombre, patriota y defensor de la libertad de los pueblos, así puede calificarse a José María Izaguirre, un maestro que los bayameses siempre debemos recordar.

martes, 27 de noviembre de 2018

SANTA CECILIA.

La música estremece las almas, aún cuando estas carezcan de buen oído, porque llega a los sentimientos más nobles de los seres humanos que la escuchan para saciar las ansias puras que los distinguen.
Ha pasado más de una semana y la impronta del evento dedicado al Día Mundial de la Música sigue levitando como brújula de lo que se puede hacer desde esa manifestación de la cultura.
La clausura tuvo un hermoso recinto como el espacio Dos Columnas de la Uneac de Granma en la ciudad de Bayamo, una instalación que el Padre de la Patria Carlos Manuel de Céspedes tuvo como residencia.
En la ocasión la Jornada Santa Cecilia estuvo dedicada al flautista y maestro Pedro Reinaldo Alarcón Cedeño, por su relevante trayectoria en el mundo de la música.
Alarcón recibió el homenaje de la Uneac, de la Escuela de Arte Manuel Muñoz Cedeño y de sus alumnos, esos que siguen las huellas de tan distinguido artista de nuestra ciudad.
Otro buen momento de la clausura de la Jornada Santa Cecilia fue la entrega del Premio a la Excelencia Musical a Arturo Jorge Cabrales, quien desde su guitarra no deja morir a la trova tradicional cubana.
Esa noche la música se erigió como lo que es, bálsamo, ternura, pasión, dulzura, virtuosismo, amor y cariño, elementos que hacen mejores a las personas que disfrutan de sus sonidos.
El Quinteto Contraste, dirigido por Gabriel Suárez, Poli, abrió el programa de cierre, con temas de profunda calidad y que demostró su valía en el ámbito de nuestro entorno.
No menos impactante fue la actuación del Conjunto de Música Antigua Exulten, dirigido por Yuneisi Arjona Cisneros, con sus temas de tantos años recibidos y coronados por los aplausos de los asistentes.
Exsulten demostró, una vez más, que la música no es nueva ni vieja porque si es buena entonces queda en la memoria de quienes le dispensan su tiempo para escucharla.
Para el final, la actuación de la Orquesta de Cámara San Salvador de Bayamo, dirigida por el joven maestro Javier Millet Rodríguez, agrupación que reafirma la calidad de ls músicos de la ciudad.
La jornada de homenaje a Santa Cecilia ya es historia, pero nos queda el agradable sabor de esa música que destila entre nota y nota el augurio de que tenemos talentos suficientes para hacernos estremecer de gozo.

COMO LO VIVÍ, LO CUENTO

Aquel fue un día terrible.

Yo estaba en la casa de los campesinos a los que alfabetizaba en la zona conocida como El Mirador, muy cerca de Vegas de los Jobos, en la mismísima Sierra Maestra, en lo que pertenece hoy al municipio de Buey Arriba.

Era el 26 de noviembre de 1961.

Mario y Juana Montero, los campesinos que me albergaban estaban trabajando en sus áreas de producción de café, y yo los ayudaba.

De pronto, me llevaron para la casa, me despojaron del uniforme del Ejército de Alfabetizadores Conrado Benitez, y me hicieron poner ropa común.

Yo no entendía nada.

Por qué me habían cambiado el uniforme que durante casi seis meses había usado?

Por qué habían arriado la bandera colocada en el frente de la casa, con el emblema de la Campaña de Alfabetización?

Han pasado 57 años y aún recuerdo con nitidez, la desesperación reflejada en el rostro de mis anfitriones, por hacer de mí, al instante, un adolescente campesino.

Yo no sé si lograron el empeño, pero el susto que pasé tampoco lo he olvidado.

Más tarde, en ese propio día, ya comencé a entender la actitud de Mario y Juana en relación con mi persona.

Llegó uno de los responsables de la campaña en la zona y explicó la necesidad de que nos cuidáramos mucho pues había bandas contrarrevolucionarios diseminadas por todo el país.

Nos dijo que habían asesinado al brigadista Manuel Ascunce Doménech y al campesino Pedro Lantigua, a quien alfabetizaba, cerca de la ciudad de Trinidad.

Ascunce y Lantigua fueron brutalmente torturados y luego ahorcados en un árbol.

Aquella noticia nos estremeció a todos.

Ascunce era casi un niño. Tenía 16 años!!! Y el único delito que cometió fue el de estar alfabetizando al campesino y a la familia que le daba albergue.

Los asesinos pensaron que el abominable crimen haría desistir a los Brigadistas Conrado Benítez en llanos y montañas de toda la nación.

Cualquiera de nosotros pudo ser la víctima, porque lo que estaba en juego era el enfrentamiento de los que aman y construyen y los que odian y destruyen, al decir de José Martí.

Hoy es 26 de noviembre. Hace 57 años asesinaron a Manuel Ascunce.

Son los mismos asesinos que hicieron explotar en pleno vuelo a la nave de Cubana de Aviación el 6 de octubre de 1976, cuando murieron 73 personas.

Ni Manuel Ascunce Domenech, ni los asesinados en aquel fatídico vuelo, serán olvidados JAMÁS:

miércoles, 14 de noviembre de 2018

LA GUITARRA SIGUE VIVA EN BAYAMO

El sonido de las guitarras se ha adueñado de Bayamo desde tiempos inmemoriales, no podemos olvidar aquella serenata dedicada a Luz Vázquez y Moreno en la noche del 27 de marzo de 1851.

Nacía entonces ese canto al amor que hasta nuestros días se llama y se llamará por siempre La Bayamesa, canción primigenia de los temas de amor en nuestra Isla.

Aún en noches de cualquier día de la semana, en alguno de los parques de la ciudad, se escucha ese rasgar de las cuerdas que emite ese sonido maravilloso que enternece a las más duras almas que puedan existir.

Y es que ante la posibilidad de disfrutar de los sonidos de la guitarra, es casi imposible sustraerse a ese embrujo que cautiva y si viene acompañado de una letra preciosa entonces el goce es superior.

Eso ha pasado en esta ciudad de juglares, los que desde el anonimato o la actuación pública, llenan de vida esos momentos hermosos cuando la guitarra se convierte en la estrella del amor.

Aquí se le sigue cantando a lo más bello de la vida, a esos detalles aparentemente insignificantes, pero que forman parte de la cotidianidad de los bayameses que llevan la música arraigada en sus sentimientos.

Esto lo confirma esa pléyade de muchachos que guitarra en mano arman sus versos cargados de metáforas que indican la permanencia de esa manera de pintar las noches con sus canciones.

Bayamo sigue siendo la ciudad en la que se recuerda a ese bardo, a veces demasiado olvidado que sigue siendo Pimpo La O, que legó uno de sus temas más hermosos al terruño que lo vio nacer.

Pimpo recorrió las calles con su inseparable guitarra y una humildad extrema, propia de los seres humanos que llevan lo mejor de sí en el corazón, por eso le cantó a Bayamo durante tantos años.

La O anduvo muchas veces acompañado por Sindo Garay ese horcón de cubanía, dueño de una extensa hoja de páginas musicales que el tiempo no ha podido borrar por la autenticidad que expresan.

Su canción Mujer Bayamesa, es una muestra del impacto que recibió al compartir en esta ciudad de la compañía de excelsas féminas que se vio obligado, tiernamente, a reflejar en esa composición.

Sindo Garay y Pimpo La O, se mantienen vivos no solo en el recuerdo que dejaron entre quienes los conocieron y disfrutaron de sus musas, sino en el alma de una ciudad que los tiene como pródigos hijos.

viernes, 5 de octubre de 2018

150 AÑOS DE LA TOMA DE BAYAMO

Luego del alzamiento en La Demajagua y el revés de Yara, Carlos Manuel de Céspedes y sus bisoños soldados no se retiraron de la lucha, aquella derrota incentivó aún mas, los deseos libertarios.
El objetivo sería, desde ese momento, la toma de la ciudad de Bayamo, un propósito difícil de lograr, dada la fortaleza militar asentada en la segunda villa, por lo que se tomaron las medidas para revertir lo del 11 de octubre.
Muy cerca de la ciudad los insurrectos se organizaban trazando la estrategia que les diera la victoria en ese afán de extirpar la presencia colonizadora española en la isla.
Todos los empeños se pusieron en función de la toma de la ciudad, tanto los que se encontraban esperando la orden del ataque, como aquellos bayameses que desde dentro de la villa, ayudaría a los mambises.
Carlos Manuel de Céspedes, el hombre grande de La Demajagua, sabía de la envergadura de la acción y siendo inexperto en las acciones bélicas, se auxilió de hombres curtidos en el mundo de la guerra.
Quizás, en aquellos días del 18 al 20 de octubre de 1868, se produjo un acontecimiento que nos acompaña hasta estos días, el internacionalismo protagonizado por la presencia de ilustres dominicanos.
De ellos hay que hablar de Máximo Gómez, quien por su entrega a la causa cubana le valió el más alto grado del Ejército Libertador, también de los Hermanos Marcano y Modesto Díaz.
Todos escribieron una de las más hermosas páginas de la historia de Cuba, pues pusieron sus conocimientos al servicio del pueblo de la isla, que valora en toda su dimensión el altruismo de los dominicanos.
Y llegó el día del comienzo de los combates, era un enfrentamiento de un pueblo contra la presencia colonial ibérica en nuestro suelo y el que se puso de manifiesto la decisión, irrevocable, de alcanzar la victoria.
No fue nada fácil vencer a los ibéricos quienes lucharon defendiendo su bandera creyendo defender una causa justa, mientras a los mambises le asistían el amor a la patria, a la bandera y la fidelidad a Céspedes.
Fueron tres días de intensa lucha, que a la postre trajeron la victoria de las huestes nacidas al calor del levantamiento de La Demajagua, coronado con la triunfal entrada de blancos y negros a Bayamo.
Lo que vendría luego fue la apoteosis de una población cansada de la opresión española y deseosa ser dueña de sus destinos para felicidad de sus hijos que lucharon por el triunfo.
Aquel 20 de octubre de 1868, nacía desde la plaza bayamesa, el estandarte sonoro que presidiría hasta hoy nuestras luchas por la soberanía.
Perucho Figueredo pondría letra a la música que el jefe de la plaza militar Udaeta de Bayamo, siempre catalogó de bélica y por tanto alejada de los ritos religiosos.

viernes, 21 de septiembre de 2018

RESPETO A NUESTROS PRÓCERES

Bayamo es una ciudad bella, limpia y con una población que siente orgullo de habitarla, por su historia pasada y la presente que continúa siendo atrayente para quienes la visitan.
Nuestra Villa tiene muchas bondades que la hacen fuerte en campos tan diferentes como el comercio y la gastronomía, servicios comunales, salud pública y educación.
Cada día los bayameses nos levantamos con el deseo de hacer algo perdurable para la ciudad, algo como un legado en el que dejemos reflejado nuestro andar por esas calles tan cargadas de historia.
Queremos una ciudad aun más bella, ordenada, limpia, con parques bien atendidos en su jardinería y con las imágenes de los próceres respetadas por niños, jóvenes y adultos.
He ahí un problema que en estos días cobra fuerza lamentablemente en plazas importantes de la ciudad y que reciben casi diariamente el irrespeto de algunos jóvenes amantes del fútbol.
Es doloroso ver en momentos de lluvias a esos seguidores de los grandes del fútbol descargando la potencia de sus pies en las figuras de Carlos Manuel de Céspedes y de Perucho Figueredo.
Irrespetuosas esas imágenes que se pueden observar en la Plaza de la Revolución de Bayamo, frente a la sede de la Asamblea Municipal del Poder Popular, sin que autoridad alguna les llame la atención.
Lo mismo sucede en los mausoleos que guardan los restos de los grandes hombres del 68 Francisco Vicente Aguilera y José Joaquín Palma puntos ubicados en la calle Martí de esta ciudad de Bayamo.
Cómo es posible que estos hechos sucedan y no haya una acción que los detenga, ni una llamada de atención a los padres de esos jóvenes que con su proceder empañan la imagen de la ciudad?
Podrá dormir con tranquilidad aquella persona que tiene en sus manos las herramientas para eliminar esas prácticas deportivas en sitios inadecuados y que afean nuestro entorno?.
No se trata de sancionar a aquellos que se empeñan en convertir nuestras sagrada plazas en canchas deportivas, sino de persuadir, aconsejar, sugerir a los jóvenes y sus padres.
En definitiva la ciudad también les pertenece a ellos y se supone que la quieran engrandecer, eso se logra demostrando el respeto que la Villa merece para que siga siendo orgullo de todos.

jueves, 13 de septiembre de 2018

NOCHE DE TROVA Y PURO SON CUBANO EN BAYAMO

Bayamo vivió el martes último una trascendente presentación con música de lujo interpretada por valiosos defensores de las raíces más auténticas de la tradición trovadoresca y sonera de nuestro país.
Podríamos decir que fue una velada de trova y puro son cubano a cargo de los integrantes del Club Cirio Mela y el Septeto Nacional Ignacio Piñeiro que realiza una gira nacional por los noventa años de fundado.
La noche fue la perfecta cómplice para el disfrute de los que asistieron a la casona bayamesa y que cantaron y bailaron al compás de los temas presentados por los músicos de ambas agrupaciones.
El inicio de la velada corrió a cargo del Club de Trovadores Cirio Mela quienes desgranaron antológicas canciones de ese caudal inagotable, vigente e insoslayable de los grandes autores del género.
Pensamiento, uno de los temas presentados contó con las voces de un público, ávido de asumir tales inspiraciones, y que abarrotó el espacio de la Casa de la Trova de la Ciudad Monumento Nacional.
Viejos y jóvenes trovadores bayameses pusieron en alto sus capacidades en la defensa permanente hacia esa tradición tan cercana a los habitantes de la segunda Villa fundada en Cuba.
Con ese ambiente de Cubanía extrema irrumpió la música del Septeto Nacional Ignacio Piñeiro, cuyos integrantes están celebrando las nueve décadas de su exitoso andas por nuestro país y por el mundo.
Échale salsita, ese emblemático tema al que dio vida Carlos Embale, estremeció los cimientos de la añeja instalación para dar paso luego a una estela de interpretaciones que serán difíciles de olvidar.
Bayamo vivió anoche una velada, en la que se puso bien en alto lo mejor de la música y el más puro son cubano con el Club de Trovadores Cirio Mela y el Septeto Nacional Ignacio Piñeiro.
Cuando se produce un acontecimiento de esta naturaleza se siente una gran satisfacción ya que lo escuchado en el recinto constituyó una clase magistral de apego a lo nuestro.
Momentos como los vividos en la Casa de la Trova La Bayamesa gracias a la actuación del Club Cirio Mela y el Septeto Nacional Ignacio Piñeiro refuerzan el concepto de cubanía que nos llega a través de la música.
Sin duda fue una agradable noche en la que los bayameses demostraron mucho amor por lo mejor de la trova y de ese son cubano que llevamos muy adentro para la felicidad de nuestros sentimientos.