La provincia de Granma, a unos 800 kilómetros al este de la capital cubana, ha dado claros y convincentes indicios en el afán de mejorar los servicios a la población, una manera de contribuir eficazmente en ese propósito, vital en una sociedad como la que construimos en el país.
Ejemplos hay muchos, pero podríamos citar las transformaciones que se observan en la zona montañosa, no solo ya en cuanto a la presencia del sistema de salud y de educación, se trata en este caso de otras mejorías dirigidas a hacer más plena la vida del serrano.
La edificación de restaurantes en varios puntos de la geografía montañosa, la posibilidad de contar con círculos sociales, donde la población puede disfrutar del tiempo libre con una recreación sana, son muestras de la preocupación de las autoridades del territorio con el objetivo de alcanzar esos propósitos.
Y los campesinos de la Sierra Maestra agradecen esas atenciones, pues sus características personales les convierten en personas muy conscientes de los recursos puestos a su disposición, por ello la satisfacción que expresan por esta realidad, si bien aún puede hacerse más en esta dirección.
Hablábamos de ejemplos, y citamos el caso de Minas de Frío, un sitio a ochocientos metros sobre el nivel del mar, donde la comunidad que allí vive, se siente complacida pues tiene su hospital con un personal de alta calificación profesional y humana.
En Minas de Frío también se cuenta con un pequeño círculo infantil, en el que los niños de la zona permanecen mientras sus madres laboran en sus respectivas actividades, y cuentan allí con una tranquilidad extraordinaria.
Los médicos haciendo sus labores de terreno, aconsejando la práctica de una recreación sana, alejada de los hábitos vinculados con los excesos en la ingestión de bebidas alcohólicas, y también dando charlas, conferencias sobre educación sexual, algo inédito para estos parajes hace 45 años.
La labor de los maestros también es encomiable, hay esas montañas escuelas con un solo alumno, que cuentan con todos los requerimientos de la educación moderna, con un claustro bien preparado y estimulado en su vocación docente para desarrollar sus actividades.
Por esos caminos de la serranía cada día puede verse a los niños y las niñas yendo y viniendo de las escuelas, con sus uniformes limpios, con mochilas, con zapatos, dando más belleza al entorno que los rodea.
Aquella expresión de Fidel en la que señalaba…¨No le decimos al pueblo cree, sino lee¨ está profundamente demostrada en aquellos parajes, los campesinos no son analfabetos, son cubanos con todas las prerrogativas, con derecho a todos los derechos que nuestra sociedad le garantiza a la población de la Isla.
Autor> David Rodríguez.
Editado desde la ciudad de Bayamo, Cuba, por el periodista David Rodríguez Rodríguez.
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viernes, 4 de abril de 2008
martes, 1 de abril de 2008
MACEO
Punta Brava fue el sitio para el holocausto, porque aquella imagen del Héroe descendiendo de su corcel en medio de la sabana, fue eso un holocausto,
Luego de recorrer más de dos mil kilómetros machete en mano, una bala o varias balas, volvieron a lacerar su enorme cuerpo, cuerpo de gigante, de fuertes manos y mas fuerte aún en las ideas que defendió.
La muerte en este caso hay que verla como una jugada del destino, pues él que sorteó tantos disparos, que derribó tantas trochas, que fue especialmente galante hasta en el combate, no temía a caer en cualquiera de los campos cubanos.
No se puede ver al héroe, como el hombre invulnerable, de carne y hueso estuvo hecho y en ese cuerpo exhibía decenas de cicatrices, que marcaron su vida de manera definitiva.
Maceo, el General de tantas estrellas en la frente, no las dejó caer ni en medio de aquel momento, cuando las fuerzas le faltaban para blandir el machete mambí con el que había destrozado más de una vez las estrategias de los colonialistas.
Maceo, el General, el héroe de Mangos de Baraguá y de Peralejo, el héroe de mil batallas caía en combate aquel siete de diciembre, y junto a él, a un joven capitán al que quería como a un hijo: Panchito Gómez Toro.
Aunque murió físicamente el hijo de Mariana, volvió a tomar cuerpo en aquellos hombres y mujeres que en la falsa república siguieron la ruta de su ejemplo hasta que en el horizonte brilló la montaña donde sus descendientes asumieron la custodia de sus estrellas y como él, las llevaron en la frente.
Pasó el tiempo y Maceo, aquel hijo pródigo de la Patria, acompañó a los internacionalistas cubanos en aquel regreso a las raíces, a los ancestros, para defender la vida y la esperanza de los africanos. Ahí estaba Maceo no ya sobre su caballo, sino en la cabina de un caza, en los mandos de un tanque, en la artillería y en la infantería.
Y en África aquellos jóvenes también defendieron las estrellas del héroe, las llevaron al combate y las depositaron en la frente de los caídos en las acciones que trajeron para ese continente una nueva luz, una aurora que al caer la tarde se convierte en manantiales de esperanza.
Maceo y Cuba dos nombres por los que vale la pena luchar y morir, aunque los héroes como el Titán de Bronce, se mantienen con la mano puesta en la empuñadura del machete, para hacerle pagar bien cara la osadía a los enemigos que intenten mancillar la tierra que nos vio nacer.
Autor: David Rodriguez
Luego de recorrer más de dos mil kilómetros machete en mano, una bala o varias balas, volvieron a lacerar su enorme cuerpo, cuerpo de gigante, de fuertes manos y mas fuerte aún en las ideas que defendió.
La muerte en este caso hay que verla como una jugada del destino, pues él que sorteó tantos disparos, que derribó tantas trochas, que fue especialmente galante hasta en el combate, no temía a caer en cualquiera de los campos cubanos.
No se puede ver al héroe, como el hombre invulnerable, de carne y hueso estuvo hecho y en ese cuerpo exhibía decenas de cicatrices, que marcaron su vida de manera definitiva.
Maceo, el General de tantas estrellas en la frente, no las dejó caer ni en medio de aquel momento, cuando las fuerzas le faltaban para blandir el machete mambí con el que había destrozado más de una vez las estrategias de los colonialistas.
Maceo, el General, el héroe de Mangos de Baraguá y de Peralejo, el héroe de mil batallas caía en combate aquel siete de diciembre, y junto a él, a un joven capitán al que quería como a un hijo: Panchito Gómez Toro.
Aunque murió físicamente el hijo de Mariana, volvió a tomar cuerpo en aquellos hombres y mujeres que en la falsa república siguieron la ruta de su ejemplo hasta que en el horizonte brilló la montaña donde sus descendientes asumieron la custodia de sus estrellas y como él, las llevaron en la frente.
Pasó el tiempo y Maceo, aquel hijo pródigo de la Patria, acompañó a los internacionalistas cubanos en aquel regreso a las raíces, a los ancestros, para defender la vida y la esperanza de los africanos. Ahí estaba Maceo no ya sobre su caballo, sino en la cabina de un caza, en los mandos de un tanque, en la artillería y en la infantería.
Y en África aquellos jóvenes también defendieron las estrellas del héroe, las llevaron al combate y las depositaron en la frente de los caídos en las acciones que trajeron para ese continente una nueva luz, una aurora que al caer la tarde se convierte en manantiales de esperanza.
Maceo y Cuba dos nombres por los que vale la pena luchar y morir, aunque los héroes como el Titán de Bronce, se mantienen con la mano puesta en la empuñadura del machete, para hacerle pagar bien cara la osadía a los enemigos que intenten mancillar la tierra que nos vio nacer.
Autor: David Rodriguez
LA CEIBA BAYAMESA
Bayamo contó hasta hace algunos años, con un símbolo natural, que identificaba a la ciudad, junto a su historia y sus legendarios coches tirados por caballos-
Ese símbolo, que ocupaba un privilegiado sitio de la Vega del Río Bayamo, era admirado por los habitantes de la ciudad por su altura y el diámetro de su tronco.
La Ceiba, ubicada entonces en un área adyacente a la Escuela Primaria Manuel Ascunce Domenech, donde antes funcionó La Divina Pastora, un centro estudiantil religioso.
El entorno de la majestuosa Ceiba era visitado frecuentemente por los bayameses, unos para disfrutar de su imagen, y otros, lamentablemente, para dañarla, quizás sin percatarse de las heridas que infligían a su tronco.
La Ceiba era la novia del río. Sus raíces se humedecían en sus aguas, nutriendo a la planta que cada año vestía sus mejores galas, a veces blancas, a veces de un intenso color verde.
Su altivez y frondosidad dominaban el panorama paisajístico aledaño al río, no había árbol más alto, ni más bello que ella, solo compitiendo en belleza y orgullo con las palmas reales.
Su ancho tronco comenzó a recibir el maltrato de algunos que, con fuego, fueron abriéndole el vientre, ignorándose las intenciones de estos.
Lo real es que con el tiempo aquel tronco fue horadado de tal manera que en su interior cabían perfectamente varias personas.
Un día de un año que no recuerdo, en horas del mediodía, se escuchó en el entorno un ruido seco, que llamó la atención de los vecinos cercanos al río.
Había caído La Ceiba, no pudo aguantar el sufrimiento de los desmanes de algunos y de la enfermedad que la corroía. Sus raíces, ya viejas, no resistieron el peso del gigantesco árbol.
En su último gesto de existencia, La Ceiba recurrió a su amor de toda la vida, y se lanzó al río, cuyas aguas bendijeron para siempre su paso por la vida. Fue un último abrazo entre La Ceiba y el río, novios eternos, que siguen siendo referencia de los bayameses.
Ese símbolo, que ocupaba un privilegiado sitio de la Vega del Río Bayamo, era admirado por los habitantes de la ciudad por su altura y el diámetro de su tronco.
La Ceiba, ubicada entonces en un área adyacente a la Escuela Primaria Manuel Ascunce Domenech, donde antes funcionó La Divina Pastora, un centro estudiantil religioso.
El entorno de la majestuosa Ceiba era visitado frecuentemente por los bayameses, unos para disfrutar de su imagen, y otros, lamentablemente, para dañarla, quizás sin percatarse de las heridas que infligían a su tronco.
La Ceiba era la novia del río. Sus raíces se humedecían en sus aguas, nutriendo a la planta que cada año vestía sus mejores galas, a veces blancas, a veces de un intenso color verde.
Su altivez y frondosidad dominaban el panorama paisajístico aledaño al río, no había árbol más alto, ni más bello que ella, solo compitiendo en belleza y orgullo con las palmas reales.
Su ancho tronco comenzó a recibir el maltrato de algunos que, con fuego, fueron abriéndole el vientre, ignorándose las intenciones de estos.
Lo real es que con el tiempo aquel tronco fue horadado de tal manera que en su interior cabían perfectamente varias personas.
Un día de un año que no recuerdo, en horas del mediodía, se escuchó en el entorno un ruido seco, que llamó la atención de los vecinos cercanos al río.
Había caído La Ceiba, no pudo aguantar el sufrimiento de los desmanes de algunos y de la enfermedad que la corroía. Sus raíces, ya viejas, no resistieron el peso del gigantesco árbol.
En su último gesto de existencia, La Ceiba recurrió a su amor de toda la vida, y se lanzó al río, cuyas aguas bendijeron para siempre su paso por la vida. Fue un último abrazo entre La Ceiba y el río, novios eternos, que siguen siendo referencia de los bayameses.
domingo, 30 de marzo de 2008
LA ILEGALIDAD COMO HERRAMIENTA PARA LA SUBVERSION
Como cubano ya no sé qué pensar cuando descubro al amanecer de cualquier día, que el Gobierno de Estados Unidos de América ha implementado nuevas medidas para lograr el innoble fin de destruir el sistema social imperante en la Isla.Para cualquier ciudadano resultaría ofensivo saber que un gobierno extranjero pretende imponerle qué ver, en la televisión y qué escuchar en la radio, con matices evidentemente injerencistas, violando la soberanía del país agredido, con el objetivo de subvertir el orden establecido.Creo que toda la política del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba es ilegal, pues se ha basado desde sus inicios en el afán de hacer desaparecer a la Revolución Cubana, por constituir un elemento disonante en el continente teniendo en cuanta la justicia social que se ha generado desde el primero de enero de 1959.Por ello, la ilegalidad ha presidido todas las acciones emprendidas por Washington, en las que el garrote ha estado presente como arma de disuasión y de presión, dirigida hacia aquellos que intentan desprenderse de la tutela norteamericana.Ilegal es el bloqueo económico, financiero y comercial, que desde hace casi medio siglo se impuso contra el pueblo cubano, tratando de asfixiar una economía que en aquel entonces dependía extraordinariamente del vecino del norte.Jugaron esa despreciable carta para exacerbar ánimos en el pueblo contra el Gobierno, a tenor de las limitaciones que ese bloqueo generó en la vida de la nación, pero se equivocaron en aquella ocasión, como se han equivocado en las subsiguientes, ya que no tienen en cuenta el pensamiento de la mayoría de los que habitamos el país.Pensaron que el pueblo se sublevaría contra el Gobierno Revolucionario debido a la escasez de vitales recursos para el funcionamiento de la nación, pero ante esa agresión que sigue siendo el bloqueo, el pueblo no solo resistió, sino que encontró vías para enfrentar el ataque y avanzar.Ilegal también fue el artero acto de la invasión por Bahía de Cochinos en abril de 1961, pues no había una guerra declarada entre Cuba y Estados Unidos, pero que sirvió, a pesar de las pretensiones del Gobierno de Washington, para que el mundo conociera de las aviesas intenciones de aquel bárbaro hecho que contó con la asesoría, el financiamiento y la logística del ejército norteamericano.Hay más ilegalidades cometidas por Washington contra el pueblo de Cuba tales como la organización y armamento de las bandas de contrarrevolucionarios en El Escambray, en el centro de la Isla, las que cometieron horrendos crímenes, como los del alfabetizador Manuel Ascunce Domenech y su alumno, el campesino Pedro Lantigua.Ilegal, por parte del Gobierno de Estados Unidos de América, es utilizar a su Oficina de Intereses en La Habana, como bastión de la contrarrevolución en la Isla, donde se imparten órdenes, orientaciones a los grupúsculos de traidores, empeñados y empecinados en hacer realidad los propósitos desestabilizadores y anexionistas de las administraciones norteamericanas en relación con Cuba.No hay nada transparente en la política del vecino del norte hacia Cuba, todo se basa en la ilegalidad, en lo ilegítimo, y otra prueba es el otorgamiento de los 80 millones de dólares para ese plan de transición para una Cuba Libre que auspicia la administración de George W. Bush.Ese dinero, sustraído de los bolsillos de los contribuyentes norteamericanos, sirve para mantener a una caterva de vagos en Cuba, que cada mes esperan las migajas que la bien denominada Mafia de Miami, permite que lleguen a las manos de esos falsos informadores, que no son ni periodistas ni independientes.Pero una de las últimas decisiones de ese Gobierno de Estados Unidos radica en la utilización de emisoras comerciales de radio y televisión para sus fines propagandísticos, un arma de las pocas que le pueden quedar en el maquiavélico arsenal destinado a la destrucción de mi país.Radio y Televisión Martí, aparte de ofender diariamente a nuestro Héroe Nacional, son ilegales, pues transmiten hacia una nación con el declarado objetivo de derrumbar su sistema social, algo no hizo Washington para destruir el oprobioso apartheid que el Gobierno de Sudáfrica utilizó para reprimir a la mayoritaria población negra de ese país.Tampoco Washington usó esos medios para combatir a las dictaduras de Somoza, en Nicaragua, la de Trujillo en República Dominicana, la de Duvalier en Haití, ni la de su hoy extinto ahijado Augusto Pinochet en Chile, ni la de los generales argentinos, ni la de Uruguay. Por qué entonces Cuba?La ilegalidad forma parte de las mismas esencias del actual Gobierno de Estados Unidos, y eso el pueblo de ese país debe saberlo, porque le arrebataron unas elecciones en sus narices y que la Corte Suprema de Justicia magnificó de manera irracional legitimando una acción que ensombrecerá para siempre a la democracia norteamericana.Algún día el pueblo norteamericano sabrá de estos desmanes, de esas ilegalidades, que permiten la existencia de una mafia de ladrones, que en Miami le ha succionado el sudor de su trabajo, su riqueza, para tratar de alcanzar el imposible sueño de destruir a la Revolución Cubana.Por último, la pretendida utilización ahora de emisoras comerciales de radio y televisión, descubre algo que no debe soslayarse: esa decisión es hija de la DERROTA y el FRACASO, Porque entonces para qué el globo destinado a la humillante Radio Martí, para qué el avión destinado a la transmisión de la ultrajante Televisión Martí?Autor:David Rodriguez Rodriguez,
LANGUE Y SU GUITARRA
Desde lo más profundo de su bondad, y hechizado por la prodigiosidad de sus manos, un hombre, casi olvidado, sigue su ruta del buen hacer, irradiando cultura desde el púlpito de las cuerdas de la guitarra.Los años, esos que marcan las arrugas del rostro y del corazón, no han podido arrugar su amor por la música, a la que dedica muchas horas, enseñando, ayudando, a todo aquel que desee hacer de ese arte una herramienta para el trabajo.Y así, como quien no quiere las cosas, este distinguido artista anda, si reclamar los homenajes que merece por esta vida, que a veces le presenta un camino azaroso, y a veces lo hace andar bajo el sol de luz infinita que lo sostiene para seguir adelante.Mi sociedad, la más auténtica que existe, pues está cimentada con el sudor de los proletarios, le debe un reconocimiento. Su trayectoria lo justifica y avala. La vertical posición que ha mantenido siempre lo convierte en un eslabón imprescindible dentro del espectro musical de nuestra cubanía.Guitarrista, maestro, indudable evangelio vivo para los que quieren descubrir los secretos de la guitarra, vive cercano a las orillas del Río Bayamo, del que recibe cada mañana la fresca brisa, junto a las musas que en su mente revolotean para convertirse en notas musicales.Nada pide este juglar que ha acompañado a importantes cantantes de nuestra Isla, solo que ahora, refugiado en su humilde hogar, se proyecta aconsejando, sugiriendo, ayudando a las nuevas voces que desean escalar en el difícil sendero de la canción.Él es un hombre de una sonrisa franca, sus manos, tan apreciadas por el desempeño de su trabajo, también se extienden para el amigo, para el compañero, para el vecino cercano, y siempre con la mirada firme y bondadosa que distingue a los buenos.Es un conocido del ámbito musical de Bayamo y la provincia de Granma, apartado de los grandes espectáculos musicales, recuerda con cariño aquellos momentos en los centros nocturnos de la Ciudad Monumento, donde el eco aún permite escuchar el sonido de su guitarra.Su nombre, Miguel Pérez Ríos, quizás no llame la atención de algunos, pero si decimos LANGUE, ya entonces otra será la historia, pues tiene escrita una y muy hermosa que el tiempo, ese tiempo que transcurre queriendo borrarlo todo, no puede sepultar gracias a una vida como la suya, siempre entregado a los demás, como buen guitarrista, como buen cubano, como buen artista.
Autor: David Rodriguez
Autor: David Rodriguez
ELOINA: UNA MUJER EXCEPCIONAL
Ella ha tejido tanto hilo para hacer las muñecas tradicionales, como agua del amado Río Bayamo ha pasado por su cauce.Ella tiene una historia que fascina, pues desde el magisterio del aula, la vida y de la Revolución, ha acompañado a su pueblo en estos años tensos y esperanzadores.Cada piedra bayamesa conoce de su andar en días y noches, cantándole al amor, atrapando los amaneceres rodeada de la fragancia de las mariposas, con la virtud de ser fiel a sus convicciones.Ella no solo escribe como lo que es: una soberana y exquisita hacedora de canciones dedicadas a los niños, con la impronta de la luna, del sol y del color de la campiña.Sus manos reflejan el paso de los años, y su voz, dulce y convincente, arropa imágenes inolvidables de su niñez y adolescencia.Ella tiene el mérito de ser útil, ella nunca cierra las puertas de su corazón a quien necesita de su palabra de aliento para seguir adelante.Cada mañana se despierta con el embrujo de sus pinturas, de las imágenes de Bayamo que atesora como el más preciado botín de su existencia.Noventa años escuchando las campanadas de la Iglesia, el trotar de los caballos halando los añorados coches, disfrutando de aquellos hermosos pregones de los carboneros, pasteleros y limoneros.Cuántos olores guardará su memoria de las granjerías bayamesas que hoy se nos presentan como exóticas muestras de un pasado del que no deseamos desprendernos?Ella, ELOINA GUERRA GARCÍA, miliciana, veladora de los sueños más hermosos de la Patria es historia, semilla y Crisol.Ella, mujer bayamesa, cubana y universal, enamorada eterna de la Palma Real, vuela en las alas del Tocororo, defendiendo sus hermosos colores.Autor: David Rodríguez Rodríguez.
LAS EMPANADILLAS DE CLEMENTINA
Clementina, ese nombre de mujer, desusado en la Cuba actual, resurgió con fuerza en el último capítulo de la telenovela brasileña Señora del Destino, que pasó la televisión nacional.La Clementina brasileña, personaje de ficción, era una enamorada de las recetas de cocina tan renombrada, que ese afán le valió el homenaje de los habitantes de la Villa San Miguel de la Bajada Fluminense.Quizás muchos bayameses recordaron a otra Clementina, también vinculada a las recetas de cocina, de una cocina muy cubana y que disfrutaron plenamente las personas de la época.La referencia es para una señora muy laboriosa que tenía su casa en las esquinas de las calles Pío Rosado y Manuel Del Socorro, de la Ciudad de Bayamo, capital de la provincia de Granma, a unos 780 kilometros al este de La Habana, específicamente al lado del antiguo cine Iglesias, hoy ´´10 de Octubre´´.Allí, en una especie de fonda popular, se podían disfrutar de algunos platos de la cocina cubana, auténticos platos, entre los que se destacaba la empanadilla, acompañada por café u otra infusión.Clementina, nuestra Clementina, la de carne y hueso, era una mujer muy dispuesta, querida por todos por su bondad y excelencia en la presentación y calidad del producto que vendía.No pocas veces recibió los elogios de los clientes, fundamentalmente de vecinos, asiduos asistentes a su negocito donde además de las famosas empanadillas, recibían el saludo y la sonrisa de Clementina.Hoy, muchas personas cargadas de años de la ciudad de Bayamo, recuerdan a esta señora que falleció hace ya algún tiempo, pero que se mantiene viva en el sentimiento de quienes la conocieron.La Clementina nuestra, la adorable dueña del sabor más auténtico de las empanadillas bayamesas, tiene una ventaja sobre aquella Clementina brasileña: la de nuestra ciudad dejó una verdadera estela de cariño y de amor, la otra fue inspirada en la ficción.Autor:David Rodríguez Rodríguez
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