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martes, 8 de noviembre de 2011

RONALD RIVERO: TAN JAZZISTA COMO CUBANO



Dulzura, sensibilidad, talento, osadía, buen gusto, eso se pudo apreciar en medio de una mañana bayamesa, cuando un joven pianista nos llevó a una de sus aventuras inolvidables.



Tanta dedicación, seriedad y perseverancia, han colocado al artista en una de los bordes más apreciables de la cultura, en una confrontación con el piano en el que ambos vencieron.

Notas sublimes, entrega apasionada, discurso con el pentagrama, sonido para la ternura y absoluta sinceridad desde sus manos fueron el colofón en esta etapa de su vida.

Sí, porque este instante en el que culminó una academia rigurosa, señala un punto de partida, un camino nuevo en el que honrará lo aprendido y a los maestros que lo forjaron.

Es hermoso escribir sobre alguien que desde pequeño quiso ser lo que es hoy, alguien que no cedió espacio ni tiempo al ocio, que en cada tecla encontró el asidero para avanzar.

Resulta igualmente alentador ese acto conclusivo de sus estudios, cuando tomó el escenario por asalto para domar difíciles partituras de los clásicos universales.

No tuvo respiro en su empeño y demostró cualidades no solo para interpretar los aires europeos de aquella música para todos los tiempos.

También brilló en su afán de recordar los compases de los negros de Nueva Orleáns, asumiendo con dignidad el clamor de aquellos que cantaron y tocaron desde las plantaciones.

Recordó el látigo lacerador de cuerpos, pero al mismo tiempo recreó el compás musical de los negros, porque la música de ellos los ayudó a resistir la barbarie que los atenazaba,

Ya cuando el día era partido en dos por el sol, acompañado de otros jóvenes talentos bayameses, quizás pensó que no era suficiente lo realizado, pero ya la historia estaba escrita.

Comienza ahora para el joven y cubanísimo músico, una etapa en la que tratará de tocar el cielo tal y como tocó el piano en este majestuoso 8 de noviembre, condiciones tiene para ello. 

NOTA:

Ronal Rivero es un joven granmense nacido en Manzanillo y radicado en Bayamo. Realizó sus estudios de piano en el Instituto Superior de Arte de Camaguey. Tiene un grupo llamado River Jazz.

lunes, 7 de noviembre de 2011

LOS CARNAVALES: UNA ANTIGUA TRADICION



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Escrito por Rosanne Batista Freire   
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os carnavales son, probablemente, las fiestas de mayor popularidad y tradición en la historia de la humanidad, de cuyo origen existen varias versiones.
Se dice que los antecedentes del carnaval surgieron con los primeros seres humanos, con sus máscaras y bailes rituales. Para muchos historiadores los orígenes de estas fiestas se remontan a la antigua Sumeria, hace más de 5000 años, de donde se extendió a Egipto y al Imperio Romano, pasando luego a toda Europa. Otros sostienen sin embargo que esta celebración data del siglo VI a.c. y proviene de la antigua Grecia, de los rituales paganos a Baco, el dios del vino, en los que las personas, con el rostro cubierto por máscaras, realizaban danzas típicas, entonaban cánticos, bebían, y rendían honores a la imagen del Dios que acompañaba la procesión desde un suntuoso carro lleno de gente que bailaba alrededor de la estatua, nombrado carrus navales, de donde se dice surgió la palabra Carnaval.
Otras versiones aseguran que el término proviene del latín carnelevarium que significa “quitar la carne”, lo que versa de la prohibición religiosa de consumir carne durante los cuarenta días de la cuaresma, antes de lo cual se realizaban estas fiestas en que las personas podían comer toda la carne que quisieran a fin de prepararse para los 40 días del ayuno.
En Cuba la palabra Carnaval tuvo otras acepciones tales como carnestolendas, antruejos, mascaretas, empleadas también en otras partes del mundo. En sus inicios tenían un sentido religioso, asociado a las celebraciones de la Iglesia y los santos. Como en el resto del continente estas fiestas fueron traídas a la Isla por los colonizadores, a partir del siglo XV. Se dice que la primera celebración asociada al carnaval en el país fue hacia 1585, durante los días del Corpus Christie y la Epifanía o Día de Reyes, en que los esclavos eran autorizados por sus amos a organizar danzas y marchas por toda la ciudad. El 6 de enero los cabildos de las distintas etnias africanas realizaban una procesión por las calles de la ciudad acompañados de sus cantos y danzas hasta llegar a la sede del gobierno, para felicitar al Capitán General y pedir el obsequio del aguinaldo.
Se dice que “el origen de este «carnaval negro» ha provocado varias discusiones: unos opinan que los negros imitaban a la tropa que pedía el aguinaldo el 6 de enero acompañada de pitos, tambores y cometas; mientras otros entienden que los negros festejaban al rey negro Melchor, santo que por ser de su raza habían adoptado como su patrono celestial. Fernando Ortiz se inclina a pensar que los negros imitaban la costumbre practicada por los esclavos del rey en América, quienes acudían a pedir el aguinaldo al representante de su amo. Opina Don Fernando que: «Con el tiempo acudirían los mismos esclavos, solicitados quizá por los gobernadores que encontraban así un modo de sostener una fiesta popular y captarse las simpatías de los esclavos en general...”
Estas fiestas tenían características disímiles según la región donde se realizaran y las clases sociales. Así, en las zonas rurales era costumbre mezclar los elementos religiosos propios de estas fiestas con los de las festividades campesinas. Se sumaban entonces a lo ya común paleas de gallos, serenatas, argollas y el juego de dominó.
Por su parte los blancos efectuaban su fiesta en tiempo de cuaresma fundamentalmente, con bailes y paseos, los que se repetían durante los domingos “de piñata”, “de la vieja” y “del figurín del entierro de la sardina”, aludiendo a antiguas tradiciones de la colonia.
El primer baile de carnaval registrado en el país se produjo en el año 1833. Después de esta fecha los distintos salones y teatros de La Habana comenzaron a ser el escenario principal de estas celebraciones. También las principales avenidas como la Calzada de la Reina y la Alameda de Paula, entre otras, acogían a hombres y mujeres que se dedicaban a pasear, las unas, en coches y quitrines engalanados; los otros, generalmente disfrazados, andaban a caballo o a pie.
Estos paseos evolucionaron durante la época republicana. Con el tiempo se creó un jurado que otorgaba los premios desde una glorieta. La primera noticia de un carnaval estructurado y organizado más o menos como se realizan hoy data de 1902, cuando por medio de un mandato alcaldisio se reguló el itinerario de la fiesta.
Los carnavales con mayor tradición en el país son los de Santiago de Cuba, Camagüey y La Habana.
Sobre los carnavales de Bayamo existen pocas referencias. Tradicionalmente estas fiestas populares se realizan en la localidad en el mes de agosto, acompañadas de música, cerveza y la exquisita comida criolla. Durante cuatro días bayameses y visitantes disfrutan de el típico desfile de carrozas y comparsas, la actuación de orquestas, áreas bailables, juegos, congas para los más alegres y cabarets para aquellos que prefieren pasarlo más tranquilo, y no se puede dejar de mencionar el muy popular paseo en coche por la ciudad. Personas de todas las edades se entremezclan entre risas y bromas cada año para hacer de los carnavales de Bayamo la más importante y esperada celebración popular de la localidad.

BAYAMO: LA CIUDAD DE LOS COCHES




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Escrito por Rosanne Batista Freire   
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ice el estribillo de una pegajosa guaracha que alude a una tradición bayamesa cuyo origen se remonta a los primeros años del siglo pasado "¡Yo quiero ir a Bayamo... montado en coche!".
Según José Carbonel Alard, acucioso investigador de esta ciudad, el primer coche llegó a Bayamo encargado a París por el rico comerciante Don José Alonso y tenía un modelo Duquesa. Luego Luis Torné Miniet trajo, por la aduana de Manzanillo, otro americano de tipo familiar con capota cerrada de fuelle hasta el asiento del cochero, tirado por dos caballos. Más tarde hizo su aparición el modelo inglés Milord.
El Duquesa es un coche liviano de pantalla de charol, tres pasajeros, capota desplegable, faroles de vela de esperma y brazuelos de hierro visibles. Era el de más valor. El Milord, con las mismas características, tiene por diferencia que usa dos guardafangos y caja de madera en la parte delantera. Hoy es un anacronismo popular que se resiste a su total desaparición y lo vemos por doquier, enfrentado al reto que supone el tráfico moderno de vehículos automotores.
Más de un centenar de coches ruedan por las calles de Bayamo, lo mismo sirviendo de transporte que protagonizando las noches de galanteos y serenatas de los bayameses. Forman parte de las historias de este pueblo los coches y sus conductores, tal es el caso del cochero Antía y su yegua Amparo... Todos lo vieron alguna vez hablándole a su animal mientras le adornaba con flores la cabeza para que luciera "linda", y existió tal entendimiento entre ellos que el noble animal era consultado cuando un potencial pasajero le detenía para hacer uso de sus servicios...
-¿Amparo, montamos a éste?
Y si Amparo movía su oreja izquierda, el cochero decía:
- No, no quiere.
Pero si la yegua no hacía ningún gesto, su dueño espetaba:
-¡Monta!. Y seguía saludando a todos por el camino convirtiéndose en leyenda cotidiana.
El coche, el cochero y su caballo, son parte de la magia de cada día por estas tierras.

LA BANDA DE CONCIERTOS DE BAYAMO


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Banda de ConciertosLa rica historia de la ciudad de Bayamo, desde su fundación como una de las primeras villas de la Cuba colonizada hasta nuestros días, alcanza tanto en acontecimientos como en diversidad, uno de los primeros lugares o ciudades en nuestro país.A ello no es ajeno su vasto quehacer cultural, pues Bayamo nos lleva por la historia con su repertorio y meritorio aporte en la música, tanto a nivel municipal como nacional. De Bayamo es “La Bayamesa” de Céspedes y Fornaris y Castillo, de Bayamo es nuestro Himno Nacional y de Bayamo es Manuel Muñoz Cedeño, José Joaquín Batista y Rafael Cabrera, por así mencionar algunas glorias de este pueblo que a golpe de acontecimientos y victorias ha hecho posible una rica trayectoria cultural, verdadero patrimonio de nuestro pueblo.Bajo la dirección del maestro Muñoz cantóel Coro de 12 Bayamesas, seis blancas y seis negras las primicias de nuestro Himno Nacional el 8 de Noviembre de 1868 en la PlazaMayor, el día de la Bendición y Jura de la Bandera Revolucionaria.Diecisiete años antes de éstas gloriosas fechas de 1868 al maestro Muñoz le correspondió la gloria de haber orquestado la canción“La Bayamesa” de Céspedes, Fornarisy Castillo, que también alcanza nuestros días como la primera canción cubana registrada en nuestra historia .La Orquesta del ilustre maestro Manuel Muñoz se había desintegrado a consecuencias del glorioso e histórico alzamiento de Bayamo, en el que muchos de sus músicos van a la manigua redentora como soldados de la Patria que los necesita.Aquellos mismos músicos junto a otros que también se habían incorporados al ejército Mambí, formaron en pleno ejército de la guerra lo que entonces fue la gloriosa Banda Mambisa que prestó sus servicios durante toda la contienda y precediendo al aguerrido y heróicoejército cubano, a cuyo frente entraba el Estado Mayor del lugarteniente General Calixto García Iñiguez, invadían la ciudad por segunda vez ypara siempre, libre del dominio español.Al constituirse la República, dos músicos forman cada uno su Orquesta, ellas serían la Orquesta del maestro José Joaquín Batista, quien fuera sobresaliente alumno del maestro Muñoz y fundador de la Banda Mambisa y la Orquesta del también conocido músico e hijo del ilustre maestro: Rafael Cabrera Martínez, quien a la edad de seis años, había comenzado sus estudios con su propio padre, despuntando entonces con aquellas magníficas cualidades musicales que lo llevan a la gloria de ser uno de los caudales más ricos de la historia de nuestra música.Es a Quin Casate, como cariñosamente le conoce su pueblo, a quien le toca recibir dicha agrupación en un momento en que se ha producido un período de éxodo de músicos, hacia otras agrupaciones que son creadas, ya que el hecho de haber tenido en 1959 el acontecimiento político – económico y social más importante de la historia de nuestra patria: el Triunfo de la Revolución cubana, abre muchas posibilidades a dichos músicos a partir de éste período Doce músicos han quedado en la Banda Municipal , pero el arraigo y la justeza de los que no abandonan la hermosa causa, que más que ellos, pertenece por entero a su pueblo, hicieron posible bajo la acertada dirección esta vez de su Director Quín Casate, mantener y reorganizar a esta institución musical. Otra vez aquí el carácter de Banda y Academia de música se pone de manifiesto, pues a la vez que ésta ha llegado a aumentar la plantilla hasta unos treinta músicos, entre ellos se encuentran algunos intrigantes que se incorporan sin sueldos, por estar en período de formación como músicos hasta que alcanzan su calificación técnica requerida y pasan a ser plantilla fija de la Banda.
Carlos Puig Premión se iniciaba entonces como estudiante de clarinete y al llamado de la Patria para cumplir con el servicio militar éste responde presente y es destacado en la Provincia de Holguín.Allí es integrante de la Banda del ejército de dicha Provincia, luego pasa a la banda del ejército oriental donde comienza sus primeras prácticas de dirección bajo la enseñanza del maestro y director de la banda de ese ejército Salvador Alarcón, quien a su vez era un egresado más de las enseñanzas de la Banda de Música de Bayamo.El maestro Carlos Puig tiene en sus manos una gran responsabilidad y la Banda así como su pueblo están seguros de no ser defraudados en el basto quehacer de la responsabilidad adquirida.Algo nuevo lo es también en esta línea de trabajo la inclusión de la Banda en todas las ceremonias militares, espectáculos artísticos de envergadura y las orquestaciones para solistas del género lírico y popular así como actividades conjuntas de la Banda y los Alumnos de la escuela de música.
El repertorio de la institución es variable, pero tienen en archivo más de 100 obras, entre los que encuentran:Himno del 26 de Julio
Himno Nacional
Himno Guerrillero
Himno del Miliciano
Himno Invasor
Himno desde Yara hasta
la Sierra
Marcha fúnebre in memorian
Popurrí Hoy
Son Días de Reyes
Popurrí año 1938
Danzón Origen de Reyes
DanzónLa Violetera
Fantasía Cubana
San Luis Blues
Los Santos
Obertura Oberegón
La misma se presenta en la retreta que se realiza en la Plaza de la Revolución los domingos, de 8:30 p.m. a 9.00 p.m.

NORTEAMERICANO PRESO EN CUBA PIDE QUE LO CAMBIEN POR LOS CINCO




Jean Guy Allard
Rabbi David Shneyer
Alan Gross, el contratista norteamericano de la USAID preso en Cuba por haber introducido ilegalmente en la Isla equipos de comunicación satelital de última generación, considera que EEUU pudiera canjearlo con los cinco cubanos detenidos en este país, de la misma forma que Israel canjeó hace poco al israelí Gilad Shalit por prisioneros palestinos.
Lo reporta el rabbi estadounidense David Shneyer en una carta a su comunidad, al regreso de una estancia en La Habana durante la cual fue autorizado a visitar a su correligionario.
“Después de haber aprendido sobre el canje reciente de Gilad Shalit por más de 1.000 prisioneros palestinos, (Gross) consideró que los EE.UU. y Cuba podrían hacer lo mismo para él y para los Cinco Cubanos”, que cumplen condenas en los EE.UU., escribe Rabbi Schreyer en el documento publicado en Washington por el boletín de la comunidad Am Kolel, que fundó y dirige.
En su carta, el líder religioso cuenta como visitó a Gross en el complejo del Hospital Militar Carlos Finlay de La Habana. “Tomé un taxi allí desde el Hotel Presidente la tarde del pasado jueves. Yo fui recibido por cuatro hombres, un guardia, un médico, un funcionario del Ministerio del Interior, y un traductor”. “Sus guardias habían creado un espacio confortable con dos sofás y una mesa con refrescos. Alan explicó que, normalmente, la sala se utiliza para las reuniones con los médicos. Nos reunimos alrededor de una hora y cuarenta minutos”, recuerda, precisando que llevo al preso caramelo de mani, de los que lo encantan.
“Alan realiza un ritual de Shabat todos los viernes por la noche frente a las fotografías de familiares y amigos. Me dio un par de pulseras que fabrica con tapas de botellas de plástico, como regalos para amigos y visitantes, de modo que fuera de su celda, no se olviden”, recalcó.
Al concluir su texto, Rabbi Schreyer insta a todos a llamar periódicamente a las oficinas de Barack Obama, de Hillary Clinton y de miembros del Congreso, para reclamar la liberación del preso.
Gross fue sentenciado en marzo a 15 años de cárcel por crímenes contra el Estado. Fue arrestado en Cuba en diciembre de 2009. El contratista efectuaba su tarea de “contratista” como parte de un programa de desestabilización financiado por la agencia estadounidense USAID.
“Estados Unidos no debería esperar que Cuba libere a un contratista estadounidense con base en un gesto humanitario unilateral”, dijo a principios de octubre Ricardo Alarcón, presidente del parlamento cubano, en entrevista con la agencia de prensa norteamericana AP. Esperar un gesto así “no sería razonable”, subrayó.
Entretanto, presionado por congresistas cubanoamericanos de extrema derecha encabezados por Ileana Ros-Lehtinen, el gobierno de Washington “desmintió” que conversaciones sobre este tema habían tenido lugar con el gobierno de La Habana.
“Estados Unidos no está considerando la liberación de ninguno de los ‘Cinco Cubanos’ a cambio de Alan Gross”, dijo la portavoz del Departamento de Estado Victoria Nuland.
Una de las personalidades favorable a la liberación de los cubanos es el ex presidente norteamericano Jimmy Carter, que aseguró en una visita a La Habana que en el juicio a los cubanos se produjeron irregularidades. (Tomado de Diario universal)

viernes, 4 de noviembre de 2011

BAYAMO (5 DE NOV 1513-2011)



¿Como serían aquellas llanuras de hace cinco siglos en la comarca que hoy se conoce con el nombre de Bayamo?.

¿Qué imagen ofrecían los inmensos bosques que pintaban de luces y colores esta zona de lo que es hoy la Ciudad Monumento Nacional?

¿Cómo sería aquel sonido emitido por las aves de todas las especies en cada amanecer y cuales serían las flores que emanaban sus olores tan agradables?

Y los seres humanos, cómo serían aquellos aborígenes de los que solo tenemos descripciones procedentes de los colonizadores?

El río, qué sinuosas formas tendría esa vía fluvial, que antes y ahora sigue siendo un símbolo de esta zona de la ahora provincia de Granma?

Son elucubraciones que surgen ante el nuevo aniversario de la fundación española de Bayamo, donde los ibéricos encontraron a los residentes de entones; los aborígenes.

Desde aquel instante han transcurrido nada mas y nada menos que cuatrocientos noventa y ocho años, por lo que Bayamo es una de las ciudades mas antiguas de América.

La ciudad se ama porque se deja amar. La ciudad se quiere porque da nombre a los que nacen en ella, que es simiente de orgullo sano, pero orgullo basado en su antigüedad.

En este momento el pensamiento nos lleva a recordar a cuantos han tenido la honra de nacer en esta comunidad, que con el paso de los años, ha ido creciendo para bien de todos.

Los bayameses, mediterráneos por decisión de la naturaleza, llevan los símbolos locales por cualquier sitio del mundo que visitan o donde residen de manera temporal o definitivamente.

Escuchar el nombre de Bayamo provoca un sentimiento que se mezcla con la dignidad, el patriotismo, el amor, porque está indisolublemente ligado a la historia de la patria.
Son casi quinientos años, medio milenio, espacio de tiempo en el que se ha enraizado la bayamesidad de una manera tal que no hay quien pueda despojarse de ella,

Bayamo, además de ser un pueblo laborioso, amistoso, es también cruce de caminos, porque une, cohesiona y se erige como valladar para la defensa de la cultura que ha creado.

Si para un cubano escuchar el Himno Nacional constituye motivo de emoción patriótica, entonces cómo se manifestará ese sentimiento al escucharlo un bayamés sabedor de su origen?

Y junto a ese símbolo de los cubanos, Bayamo dio hombres y mujeres que han dado ejemplos extraordinarios por su pensamiento y acción.

José Antonio Saco, Juan Clemente Zenea, Tristán de Jesús Medina, son parte de una pléyade inolvidable de la intelectualidad de entonces y de estos tiempos.

Carlos Manuel de Céspedes, Francisco Vicente Aguilera, Perucho Figueredo, José Joaquín Palma, Francisco Maceo Osorio, Manuel Muñoz Cedeño, marcan de manera definitiva nuestras vidas.

Bayamo tiene presentes también a Vicente Quesada, Abihaíl González, Lorenzo Véliz, Rubén Nogueras, Mardonio Hechavarría, Los Hermanos Lotty, Mario Alarcón,  Gilberto López Bosch y a otros tantos asesinados por la dictadura batistiana.

Es momento para el recuento y este no podría hacerse sin mencionar a alguien que llegó de otros lares, pero aquí forjó sentimientos y amor por Bayamo: Enrique Orlando Lacalle  y Zouquet.

Con sano orgullo llevamos en el alma La Canción La Bayamesa, un homenaje a Luz Vázquez que se transmite de generación en generación a todas las mujeres de la ciudad.


Así, con una historia que se escribe de manera cotidiana, Bayamo tiene la Plaza de la Revolución, la Plaza del Himno Nacional, la Plaza de la Patria, el Paseo General García, el Retablo de los Héroes, y el Parque Museo Ñico López.

Son 498 años de una ciudad, que en cada amanecer pinta con sus habitantes el paisaje más hermoso, el del futuro.