Resulta molesto cuando -intentando hacer un trabajo serio y responsable, enfocarla mirada atenta a cuestiones que son, hoy día, de vida o muerte- debe una redactora ocupar su escaso tiempo con banalidades tales como las mentiras de una persona que ha puesto su mejor empeño en convertirse en una asalariada del imperio, o leer las reiteradas mentiras que contra nuestro país abundan en las ciber-carreteras.
Desde hace años, es para mí tarea común del día a día responder en Internet las dudas y absurdas recriminaciones que se difunden sobre nuestro país y el acceso a Internet: he tenido la oportunidad de dirigir el área informática de una institución de carácter nacional y, por ello, de conocer en carne propia lo que implican para la aplicación de las TICs en Cuba las restricciones del bloqueo; he participado en el Taller Regional IFLA/UNESCO de Internet para América Central y el Caribe, evento que se realizara los días 17 y 18 de noviembre de 2005 y en el que recibimos la visita del Sr. Stuart Hamilton, que a nombre de la Asociación de Asociaciones Bibliotecarias (IFLA, por sus siglas en inglés) y de su Comité de Libre Acceso a la Información, estudió la situación de Cuba con respecto a su acceso a Internet… y salió completamente satisfecho de nuestro trabajo en este sentido. (Fue publicado un Dossier sobre este taller, en el número 99 de 25 de noviembre de ese año en el Boletín Librínsula de la Biblioteca Nacional José Martí, accesible en http://librinsula.bnjm.cu/1-205/2005/noviembre/99/dossier/dossier183.htm ).
He visto y comprobado el trabajo de nuestro Estado y Gobierno para insertar a nuestra Patria en el mundo de la computación, las tecnologías de la información e Internet: desde hace muchos años, se acomete el trabajo de llevar las fibras del cableado óptico hasta el último rincón del verde caimán antillano; se ha creado una inmensa infraestructura para llevar el conocimiento sobre computación e Internet a todos, desde los niños hasta los ancianos de la tercera edad… la alfabetización informacional es un hecho en Cuba… entonces es lógico preguntarse: ¿enseña alguien a leer a quien no quiere que se informe??Sobre esto precisa Rosa Mirian Elizalde “¿Qué sentido tendría abrir en todos los municipios de la Isla Joven Clubes de Computación –centros comunitarios gratuitos- para aprender el uso de las máquinas computadoras, con acceso a Internet? ¿Por qué Cuba ha puesto en práctica tan ambicioso programa de capacitación, si su infraestructura de redes es aún precaria? ¿Por qué estos datos sencillos, verificables por cualquiera, jamás aparecen en las reseñas periodísticas que machacan insistentemente sobre las supuestas restricciones de Cuba al acceso a Internet?La respuesta es simple: el criminal, como siempre, quiere hacer pasar a la víctima como asesino”. [1]
“La Internet parece inventada para nosotros”, repetía un Fidel consciente de que la tecnología no es ni buena ni mala, si no poder en las manos de quienes la tienen, unpoder que nunca es neutral”. [2] Quienes se quejan, en público o en privado, de la imposibilidad de un acceso a Internet desde Cuba, harían bien en leer estas palabras de algunos conocedores de la materia:
Según Amaury E. del Valle, una de las voces más autorizadas en el periodismo cubano sobre el tema de Internet, “Cuba, un país con más de once millones de habitantes apenas tiene autorizados, vía satélite para Internet 65 Mbps de ancho de banda para la salida y 124 Mbps para la entrada” [3]. El 6 de febrero de este año, Boris Moreno Cordovés, Viceministro de la Informática y las Comunicaciones (MIC), en entrevista para Juventud Rebelde, confirmaba que las cifras actuales están en el rango de 180 megabytes de salida y otros 302 de entrada, “lo cual sigue siendo muy bajo para las necesidades reales” [4]
Nelson P. Valdés, Profesor Emérito de Sociología de la Universidad de Nuevo México, escribió en el año 2003: “Debe destacarse, sin embargo, que si bien el gobierno de los Estados Unidos eliminó la restricción principal que ejercía sobre la conexión cubana, no depende de Cuba conectarse a Internet a la velocidad que desee hacerlo o con tantos canales y proveedores Independientes como pueda elegir. Hasta el momento, cada vez que Cuba intenta añadir un nuevo canal a Internet, la contraparte estadounidense debe obtener la licencia apropiada del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. De modo similar, si una compañía norteamericana quiere abrirle un nuevo canal a Cuba o decide aumentar la velocidad de la conexión, se debe expedir una licencia”. [5] La situación, a pesar de los “cambios” continúa en el mismo punto, pues pese a supuestas autorizaciones del Gobierno Obama, ninguna empresa de este ramo se ha comunicado oficialmente con Cuba. Ver [6]
Si en estos momentos, con la infraestructura incompleta que tenemos, con una conexión satelital, se proporcionara un servicio de Internet al país de forma indiscriminada, posiblemente ninguno de los usuarios conectados podría abrir ni al menos una página al día… Pero, sin razonamientos lógicos, solamente siguiendo un guión montado –pago al contado, imaginamos- muchos “disidentes” reclaman un servicio de Internet para satisfacer sus necesidades personales. A ninguno de ellos les preocupa si hoy día el país –repetimos, con sus escasos recursos-garantiza el acceso a la información que precisan médicos, investigadores, intelectuales… ellos reclaman “su” Internet.Sin embargo, estos “ciber quejosos” ostentan equipos con tecnología de punta, que van desde modernas laptops, grabadoras y cámaras de video a celulares de último modelo… No debe olvidarse que “[….] Mediante organismos gubernamentales como la USAID, el Plan Bush en el año 2004 destinó 36 millones de dólares para promover la subversión y apoyar materialmente a los grupúsculos contrarrevolucionarios, a los cuales dota de modernas tecnologías que niega al pueblo cubano en virtud del bloqueo. Esta llamada “Comisión para una Cuba Libre” otorgó adicionalmente en el 2004 otros cinco millones para difundir una imagen negativa de la nación, primordialmente a través de Internet, presentándolo como un país que viola los derechos humanos, promueve el terrorismo, fomenta la desestabilización, realiza actividades de espionaje y desarrolla un programa de investigación de armas biológicas”, lo que configura lo que llama el autor “guerra asimétrica” [7]
Ya Fidel anticipaba en 1965, con su visión precursora: “la posibilidad de que nuevas herramientas electrónicas se estaban disponiendo para el mal y probablemente ya se usaban contra Cuba: ‘pero hay algo que los cerebros electrónicos del Pentágono no pueden medir, hay algo que sus computadoras no pueden calcular, y eso es: la dignidad, la moral, y el espíritu revolucionario de nuestro pueblo’, dijo, “unos meses después de la fecha en que se interconectaron varias computadoras en los laboratorios del Pentágono y nacía ARPANET” [2]
Para fomentar esta idea de Cuba como país que restringe el acceso a Internet, han surgido personajillos elevados al rango de “figuras”, a golpes de dólares y manipulaciones mediáticas: tuve la desdicha de participar, por primera vez en vivo y en directo, en uno de los perfomances de Yoanis Sánchez, la “bloguera estrella”, bautizada por esta redactora como la “Calandraca bloguera” por el parecido obvio con el animalejo, además de por las características corporales similares entre ambos vermes, por su “relevancia”: las dos sirven como carnada.
Allí, en Fresa y Chocolate, escuchamos mentira tras mentira, desde la supuesta censura a su sitio Generación Y (que es completamente replicado en otro, también a su nombre, y que promueve como una “voz cubana”, lo que demuestra la falacia de esa supuesta censura: ¿bloquear un blog, y permitir que su clon sea visible en todo su “esplendor”?, ¡totalmente carente de toda lógica!)Igualmente en su discurso refiere algunos sitios supuestamente bloqueados o censurados, entre otros el de su partner Claudia Codelo, “Octavo cerco”… que no muestra estar cercado ni siquiera por una cerquita peerles, como pueden comprobar en este print screen conseguido en mi Pc:
Igualmente pude revisar algunos de los vínculos que “ostenta” Yoani en su clon, como por ejemplo, Bloggers Cuba; Itinerario blogger (donde me divertí con las clases de ciberterrorismo desde su “sitiado hogar”: ¿cómo pudieron los 13 o 14 participantes burlar el “cerco policial”a su casa? ¿Subirían, tal cual ninjas modernos, los 14 pisos por las paredes exteriores de su edificio??); Desde la Habana (con la voz de alguien que reconoce haber estudiado, ser universitaria, tener carencias… que parece haber resuelto como “bloguera independiente”: ¿calandraca se baña, pero salpica?); el pretencioso y recargado Habanemia, y para no hacer larga la saga de los ciber-paraperiodistas o parablogueros, nada menos que ¡¡un blog alojado en elmundo punto es!!(¿Quién lo diría, verdad, Yohandry?¡¡Hay blogs a los que El mundo no tiene Prisa en censurarlos como hizo a los nuestros…!!), desde el cual su autora exhibe la misma predilección que recién ha atacado a Yoanis de disfrazarse… y hasta pude visitar sin ser invitada el blog de otro ciberchancletero, que compite con Yoani en esto de los perfomances, aunque en vez de disfrazarse, éste se desnuda…
Un ejercicio de búsqueda bastante aburrido pero que demostró no sólo que la supuesta censura que recitara Yoanis en su bien aprendido discurso del jueves pasado es otra de sus mentiras, si no que lo identificado como “Blogs y sitios desde Cuba”, incluye sitios como el citado alojado en elmundo o el llamado convivencia, también con dominio situado en España… Y, luego de esta exposición, de revisar los vínculos que cito, dígame, querido lector, si no coincide con las palabras de la periodista Rosa Miriam Elizalde, Editora de la página digital Cubadebate, que ponen broche de oro a este texto: “Es algo agotador. Cuantos escribimos en la prensa cubana lo sabemos bien, y estamos acostumbrados, qué se le va a hacer si mucha gente se empeña en tomar la parte por el todo, la mentira por la norma, el absurdo por la divisa. […] Pero lo más agotador no es este goteo insoportable de lugares comunes, cosa que viene ocurriendo desde hace más de cuatro décadas con casi todo lo que huela a Cuba, y que más tarde o más temprano se desinfla como un globo de Cantolla. Lo más agobiante, y lo que día a día se extiende y crece, es lo que podría denominarse «corporativismo de la mentira», este modo frívolo de meter a todo un país dentro de la etiqueta de un prejuicio. Y esto no es solo nocivo y corrupto, sino irracional y fanático”. [8]
Léase además, sobre los parablogueros*, los siguientes artículos: Cibercomando y Ciberdisidentes; más de lo mismo / Rosa Miriam Elizalde http://www.radiohc.cu/espanol/a_sugerencias/mayo/09/cibercomando.htm Si los blogs son terapéuticos ¿quién paga la terapia de Yoani Sánchez? / Norelys
Morales Aguilera
http://norelysblog.blogcip.cu/2009/08/10/si-los-blogs-son-terapeuticos-¿quien-paga-la-terapia-de-yoani-sanchez/
¿Quién le paga a la “extraordinaria” mercenaria Yoani Sánchez? / M. H. Lagarde
http://www.cubadebate.cu/opinion/2009/08/01/¿quien-le-paga-a-la-âextraordinariaâ-mercenaria-yoani-sanchez/
El descrédito de un premio y la alcancía de Yoani / Edda Diz Garcés
http://colimadorcubano.blogcip.cu/2009/07/28/el-descredito-de-un-premio-y-la-alcancia-de-yoani/
Bibliografía citada:
[1] Cinco estrategias en el 2006: El Ejército de Estados Unidos está a la
ofensiva en Internet / Rosa Miriam Elizalde
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=41116
[2] Fidel y el infinito / Rosa Miriam Elizalde
http://www.cubaperiodistas.cu/columnistas/rosa_miriam_elizalde/11.htm
[3] Estados Unidos bloquea Internet en Cuba / Amaury E. del Valle (Artículo con
fecha 2 de noviembre de 2006.
http://www.cubasi.cu/desktopdefault.aspx?spk=160&clk=136756&lk=1&ck=70899&spka=35
Véase además, de este autor y bajo el mismo título:
http://www.sld.cu/servicios/temas.php?idv=14335&idl=14&page=9
http://www.sld.cu/servicios/temas.php?idv=14372&idl=14&page=9
[4] Internet es vital para el desarrollo de Cuba / Juventud Rebelde entrevista a
Boris Moreno
http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2009-02-06/internet-es-vital-para-el-desarrollo-de-cuba/
[5] Cuba y la tecnología de la información / Nelson P. Valdés
http://www.lajiribilla.co.cu/2003/n119_08/119_26.html
[6]Cuba negó que negocie con firma de EEUU para Internet
http://embacu.cubaminrex.cu/Default.aspx?tabid=15076
[7] Ciberterrorismo Made in USA (Originalmente publicado en Juventud Rebelde,
con fecha 16/11/2006)
http://www.cubavision.cubaweb.cu/prensa_detalles.asp?ID=340
[8] Mentiras corporativas / Rosa Miriam Elizalde
http://www.cubaperiodistas.cu/columnistas/rosa_miriam_elizalde/21.htm
*Nota:
“Entre otros usos, el prefijo para se emplea para expresar cierto tipo de similitud, es decir, relación que se establece entre cosas que comparten atributos en común, pero que no llegan a ser iguales o idénticas; así, tenemos paraliteratura, paramédico o parafarmacia, que denotan realidades similares a la literatura, los médicos y las farmacias, respectivamente, pero, en el fondo, de categoría inferior. Esto hace que los términos formados con este prefijo adquieran un cierto matiz peyorativo o cuando menos connoten carácter de sucedáneo”.
El cajetín de la lengua / José Antonio Díaz Rojo
http://www.ucm.es/info/especulo/cajetin/paralimp.html
Editado desde la ciudad de Bayamo, Cuba, por el periodista David Rodríguez Rodríguez.
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jueves, 5 de noviembre de 2009
UN PASEO POR LA HABANA
Autor: Frei Betto
La Habana en esta época del año está bañada por una suave temperatura. El calor es amainado por el fresco que sopla de las aguas azuladas que mueren en el Malecón. No se siente tanta humedad, aunque la población se mantiene atenta a la meteorología: octubre y noviembre son meses de huracanes. El año pasado arruinaron casi el 20% del PIB, calculado ahora en US$ 50 mil millones. .
No hay señales de que el desastre se vaya a repetir este año. Pero es imposible prever las reacciones vengativas de Gaya, cruelmente estuprada por nuestra ambición de lucro y por un solemne desprecio a la madre ambiente.
Mi visita a Cuba en la penúltima semana de octubre no tenía agenda de trabajo. Fui por invitación del querido amigo José Alberto de Camargo, que, para celebrar su cumpleaños, escogió la ciudad reencantada por la literatura de Lezama Lima, Alejo Carpentier y Nicolás Guillén.
La comitiva (comitiva del corazón) incluía a los periodistas Chico Pinheiro y Ricardo Kotscho, éste acompañado de Mara, su mujer. Alojados en el octogenario Hotel Nacional, brindamos por nuestra llegada con el daiquirí del Floridita, en el que Hemingway agarraba sus borracheras. Visitamos la casa en la playa en que murió y donde escribió “El viejo y el mar”, así como el Hotel Ambos Mundos, en el que vivió seis años y redactó “Por quién doblan las campanas”.
Fueron días de agradable yantar caribeño en El Templete, a la orilla del puerto, o en El Oriente, frecuentado por Saramago y García Márquez. Entre mojitos y el aroma perfumado de los puros Cohiba, cuya fábrica recorrimos, mantuvimos provechosas conversaciones con ciudadanos anónimos y autoridades del país, como Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional; Eusebio Leal, historiador de la ciudad (y responsable de la restauración del área colonial de La Habana); Homero Acosta, secretario del Consejo de Estado (donde se juntan ministros y dirigentes del país); Armando Hart, del Centro de Estudios Martianos; Abel Prieto, ministro de Cultura; y Caridad Diego, responsable de la Oficina de Asuntos Religiosos (que cuida de la relación entre el Estado y las denominaciones confesionales). Permanecí un día más para encontrarme con Raúl Castro, actual presidente, con quien almorcé el sábado 24, y con Fidel, que en la tarde del mismo día me recibió en su casa, con derecho a la comida.
Cuba se encuentra grávida de sí misma. Después de 50 años de Revolución es hora de analizar errores y vacilaciones. Se mira el pasado para avizorar mejor el futuro. En el 2010 el 9º Congreso del Partido Comunista deberá someter al país a la verificación de sus contradicciones y a la elaboración de nuevas estrategias, sobre todo en lo concerniente a la economía y a la emulación ética.
Se engaña quien suponga que Cuba va reculando hacia el capitalismo. Aunque se multipliquen las aperturas a la economía de mercado, debido a la globalización y al mundo unipolar hegemonizado por el neoliberalismo, a la isla no le interesa priorizar la acumulación privada de riqueza en detrimento de la mayoría de la población.
América Central es el espejo en el que Cuba no desea verse reflejada: allí los altos índices de violencia son hoy día los más elevados del mundo, con 23 asesinatos al año por cada 100 mil habitantes. En Brasil el índice es de 31 por cada cien mil; y en Cuba de 5.8 por cada cien mil. Basta con decir que en Rio de Janeiro la policía mató en el 2007 a 1,330 personas. Y que en el año anterior, en todos los EE.UU., fueron muertas por la policía 347 personas.
Los cubanos son conscientes de que todos los fallos del país no pueden ser atribuidos al criminal bloqueo impuesto, desde hace más de 40 años, por la Casa Blanca (y ahora en vías de distensión por la administración Obama).
El mantenimiento durante largo tiempo de medidas justificadas por la Guerra Fría comienza a ser cuestionado. Es el caso del carácter paternalista del Estado, que asegura gratuitamente a 11 millones de personas la canasta básica, la salud y una educación de calidad.
Por esa razón la calidad de vida en Cuba, donde está erradicado el analfabetismo, figura en el lugar 51, entre 182 países, en el Índice de Desarrollo Humano 2009 de la ONU. Brasil figura en el puesto 75. Desde luego no se piensa alterar el derecho universal y gratuito a la salud y a la educación. Pero la reducción de los subsidios a la alimentación deberá coincidir con el aumento de los salarios y de la productividad agrícola, de modo que se reduzca la importación del 80% de los alimentos que se consumen.
Se busca una solución a corto plazo para la duplicidad de monedas: el CUC adquirido por los turistas (que evita el cambio paralelo y la evasión de divisas) y el Peso utilizado por el ciudadano cubano. El turismo, junto con la exportación de níquel, es una de las principales fuentes de recaudación en Cuba, que, con un tamaño 64 veces inferior al Brasil, recibe 2.5 millones de turistas al año, la mitad de los que llegaron a nuestro país en el mismo período.
Toda América Latina se opone hoy al bloqueo y apoya la reintegración de Cuba a los organismos continentales. La cuestión política más relevante en las relaciones internacionales es la urgente liberación de los cinco cubanos presos en los EE.UU. desde 1998, condenados a penas elevadísimas, acusados -¡fíjense!- de evitar actos terroristas. Los cinco lograron abortar 170 atentados planeados contra Cuba dentro de la comunidad cubana de Miami.
Fernando Morais, con quien comimos en La Habana, promete lanzar en el 2010 un libro en que cuenta la tremenda historia del proceso realizado por la Justicia norteamericana contra los Cinco cubanos.
A quien le pueda interesar: Fidel goza de muy buena salud y excelente buen humor.
(Traducción de J.L.Burguet)
La Habana en esta época del año está bañada por una suave temperatura. El calor es amainado por el fresco que sopla de las aguas azuladas que mueren en el Malecón. No se siente tanta humedad, aunque la población se mantiene atenta a la meteorología: octubre y noviembre son meses de huracanes. El año pasado arruinaron casi el 20% del PIB, calculado ahora en US$ 50 mil millones. .
No hay señales de que el desastre se vaya a repetir este año. Pero es imposible prever las reacciones vengativas de Gaya, cruelmente estuprada por nuestra ambición de lucro y por un solemne desprecio a la madre ambiente.
Mi visita a Cuba en la penúltima semana de octubre no tenía agenda de trabajo. Fui por invitación del querido amigo José Alberto de Camargo, que, para celebrar su cumpleaños, escogió la ciudad reencantada por la literatura de Lezama Lima, Alejo Carpentier y Nicolás Guillén.
La comitiva (comitiva del corazón) incluía a los periodistas Chico Pinheiro y Ricardo Kotscho, éste acompañado de Mara, su mujer. Alojados en el octogenario Hotel Nacional, brindamos por nuestra llegada con el daiquirí del Floridita, en el que Hemingway agarraba sus borracheras. Visitamos la casa en la playa en que murió y donde escribió “El viejo y el mar”, así como el Hotel Ambos Mundos, en el que vivió seis años y redactó “Por quién doblan las campanas”.
Fueron días de agradable yantar caribeño en El Templete, a la orilla del puerto, o en El Oriente, frecuentado por Saramago y García Márquez. Entre mojitos y el aroma perfumado de los puros Cohiba, cuya fábrica recorrimos, mantuvimos provechosas conversaciones con ciudadanos anónimos y autoridades del país, como Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional; Eusebio Leal, historiador de la ciudad (y responsable de la restauración del área colonial de La Habana); Homero Acosta, secretario del Consejo de Estado (donde se juntan ministros y dirigentes del país); Armando Hart, del Centro de Estudios Martianos; Abel Prieto, ministro de Cultura; y Caridad Diego, responsable de la Oficina de Asuntos Religiosos (que cuida de la relación entre el Estado y las denominaciones confesionales). Permanecí un día más para encontrarme con Raúl Castro, actual presidente, con quien almorcé el sábado 24, y con Fidel, que en la tarde del mismo día me recibió en su casa, con derecho a la comida.
Cuba se encuentra grávida de sí misma. Después de 50 años de Revolución es hora de analizar errores y vacilaciones. Se mira el pasado para avizorar mejor el futuro. En el 2010 el 9º Congreso del Partido Comunista deberá someter al país a la verificación de sus contradicciones y a la elaboración de nuevas estrategias, sobre todo en lo concerniente a la economía y a la emulación ética.
Se engaña quien suponga que Cuba va reculando hacia el capitalismo. Aunque se multipliquen las aperturas a la economía de mercado, debido a la globalización y al mundo unipolar hegemonizado por el neoliberalismo, a la isla no le interesa priorizar la acumulación privada de riqueza en detrimento de la mayoría de la población.
América Central es el espejo en el que Cuba no desea verse reflejada: allí los altos índices de violencia son hoy día los más elevados del mundo, con 23 asesinatos al año por cada 100 mil habitantes. En Brasil el índice es de 31 por cada cien mil; y en Cuba de 5.8 por cada cien mil. Basta con decir que en Rio de Janeiro la policía mató en el 2007 a 1,330 personas. Y que en el año anterior, en todos los EE.UU., fueron muertas por la policía 347 personas.
Los cubanos son conscientes de que todos los fallos del país no pueden ser atribuidos al criminal bloqueo impuesto, desde hace más de 40 años, por la Casa Blanca (y ahora en vías de distensión por la administración Obama).
El mantenimiento durante largo tiempo de medidas justificadas por la Guerra Fría comienza a ser cuestionado. Es el caso del carácter paternalista del Estado, que asegura gratuitamente a 11 millones de personas la canasta básica, la salud y una educación de calidad.
Por esa razón la calidad de vida en Cuba, donde está erradicado el analfabetismo, figura en el lugar 51, entre 182 países, en el Índice de Desarrollo Humano 2009 de la ONU. Brasil figura en el puesto 75. Desde luego no se piensa alterar el derecho universal y gratuito a la salud y a la educación. Pero la reducción de los subsidios a la alimentación deberá coincidir con el aumento de los salarios y de la productividad agrícola, de modo que se reduzca la importación del 80% de los alimentos que se consumen.
Se busca una solución a corto plazo para la duplicidad de monedas: el CUC adquirido por los turistas (que evita el cambio paralelo y la evasión de divisas) y el Peso utilizado por el ciudadano cubano. El turismo, junto con la exportación de níquel, es una de las principales fuentes de recaudación en Cuba, que, con un tamaño 64 veces inferior al Brasil, recibe 2.5 millones de turistas al año, la mitad de los que llegaron a nuestro país en el mismo período.
Toda América Latina se opone hoy al bloqueo y apoya la reintegración de Cuba a los organismos continentales. La cuestión política más relevante en las relaciones internacionales es la urgente liberación de los cinco cubanos presos en los EE.UU. desde 1998, condenados a penas elevadísimas, acusados -¡fíjense!- de evitar actos terroristas. Los cinco lograron abortar 170 atentados planeados contra Cuba dentro de la comunidad cubana de Miami.
Fernando Morais, con quien comimos en La Habana, promete lanzar en el 2010 un libro en que cuenta la tremenda historia del proceso realizado por la Justicia norteamericana contra los Cinco cubanos.
A quien le pueda interesar: Fidel goza de muy buena salud y excelente buen humor.
(Traducción de J.L.Burguet)
MI CIUDAD CUMPLE HOY 496 AÑOS
Mi ciudad está de cumpleaños.
Es vieja mi ciudad, tan añeja que a lo largo de su historia ha escrito páginas de gloria, pues sus hijos adorándola siempre, le han dado todo su amor para que siga siendo una paradigmática localidad, besada permanentemente por el río.
Naturalmente que hay antecedentes que recuerdan aquel cacicazgo aborigen que encontró la colonización española en su andar para fortalecer su presencia en la Isla. Esa es la razón por la cual fue la segunda villa fundada por la Corona el cinco de noviembre de mil 513.
Desde entonces hasta hoy mucha agua ha corrido por el río que la baña y que es al mismo tiempo otro referente ineludible en el momento de hablar de esta ciudad añeja, de esta vieja ciudad, que espera cada amanecer con una sonrisa, muestra del optimismo de quienes la habitamos.
Bayamo significa también rebeldía. La historia recoge páginas de esa actitud de los pobladores en contra de los abusos cometidos contra sus moradores por el coloniaje español. Fue como una semilla que germinó y dio valiosos frutos.
Esa rebeldía llevó a aquella generación de bayameses a la conspiración en acto de insubordinación frente a la presencia española. Esa rebeldía llevó a la creación del Comité Revolucionario, una célula que en breve tiempo posibilitó un himno para la lucha y más tarde la osadía del Alzamiento en La Demajagua.
Una ciudad como la nuestra está orgullosa porque aquí nacieron hombres extraordinarios como Manuel del Socorro Rodríguez, Padre del Periodismo en Colombia y Manuel de Jesús Cedeño, ayudante del Libertador Simón Bolívar
Carlos Manuel de Céspedes, Francisco Vicente Aguilera, Perucho Figueredo, José Joaquín Palma, entre otros impetuosos bayameses dieron la clarinada. Un esplendor que Bayamo jamás ha perdido porque sus habitantes llevan la luz que distingue a la ciudad.
Máximo Gómez, los hermanos Marcano, Modesto Díaz, dominicanos que se ganaron el nombre de cubanos por sus aportes en la lucha por la independencia, dieron sus primeros pasos hacia el camino de la libertad desde Bayamo.
¡Cuánta gloria atrapada en este pedazo de Cuba!
¡Cuánto amor de los bayameses por su ciudad!
¡Qué felicidad vivir en esta ciudad que atesora tanto heroísmo!
¡Cuánta historiar al alcance de las manos!
Bayamo con casi medio milenio de existencia sigue honrándonos con su nombre aborigen, siendo hoy una ciudad bella, limpia con un pueblo rebelde, amistoso, solidario, trabajador, alegre y mambí.
!Viva Bayamo!
sábado, 31 de octubre de 2009
Trabajadores de la construcción de entidades del Poder Popular intensifican las labores de terminación del amplio complejo cultural recreativo ¨Guajiro natural¨, en Bayamo, en ocasión del aniversario 496 de la ciudad, que se cumple el próximo 5 de noviembre.
El combinado de servicios, que erigen en la antigua plaza Luís Ramírez López, en la calle Línea, atenderá a unas 500 personas simultáneamente y su mayor unidad es un cabaret con capacidad para 200 clientes, dotado de espacioso escenario y dos parrilladas.
También, un bar, una cafetería para el expendio de hamburguesas y refrescos, un restaurante y un acogedor café-literario, estrenado en la reciente XV edición de la Fiesta de la Cubanía, con la presencia de los integrantes del buró político del Partido Ricardo Alarcón y Abel Prieto.
El café… será dirigido por el Centro Provincial del Libro y la Literatura y acogerá presentaciones de libros, lecturas de poemas, coloquios y encuentros de creadores.
La complejidad de las acciones, por desarrollarse al mismo tiempo y en áreas colindantes ha precisado la realización de largas jornadas, las cuales mantienen, y del chequeo sistemático del avance físico de las obras a cargo de las máximas autoridades del gobierno en la provincia.
El sitio será un homenaje a Polo Montañés, popular artista pinareño que ganó la admiración y el respeto de los bayameses, quienes aun recuerdan su multitudinario concierto en la Plaza de la Patria.
Bayamo tiene otros dos combinados similares: el Bayam y Los Caneyes, y Manzanillo disfruta del ¨Costa Azul¨, sin dudas uno de los mayores del país.
Autor: Eugenio Pérez Almarales
El combinado de servicios, que erigen en la antigua plaza Luís Ramírez López, en la calle Línea, atenderá a unas 500 personas simultáneamente y su mayor unidad es un cabaret con capacidad para 200 clientes, dotado de espacioso escenario y dos parrilladas.
También, un bar, una cafetería para el expendio de hamburguesas y refrescos, un restaurante y un acogedor café-literario, estrenado en la reciente XV edición de la Fiesta de la Cubanía, con la presencia de los integrantes del buró político del Partido Ricardo Alarcón y Abel Prieto.
El café… será dirigido por el Centro Provincial del Libro y la Literatura y acogerá presentaciones de libros, lecturas de poemas, coloquios y encuentros de creadores.
La complejidad de las acciones, por desarrollarse al mismo tiempo y en áreas colindantes ha precisado la realización de largas jornadas, las cuales mantienen, y del chequeo sistemático del avance físico de las obras a cargo de las máximas autoridades del gobierno en la provincia.
El sitio será un homenaje a Polo Montañés, popular artista pinareño que ganó la admiración y el respeto de los bayameses, quienes aun recuerdan su multitudinario concierto en la Plaza de la Patria.
Bayamo tiene otros dos combinados similares: el Bayam y Los Caneyes, y Manzanillo disfruta del ¨Costa Azul¨, sin dudas uno de los mayores del país.
Autor: Eugenio Pérez Almarales
CONCIERTO EN LA HABANA: UN DIÁLOGO INCONCLUSO CON LAS FURIAS
El 27 de octubre del 2009 un Jumbo de la Boeing, procedente de New York debió aterrizar en el aeropuerto “José Martí”, de La Habana, tras cubrir las tres horas previstas de travesía. Según los planes, en ese vuelo y otros sucesivos, se conducirían a las isla toneladas de instrumentos musicales, equipos de luces y sonido, pantallas gigantes de televisión, y finalmente, alrededor de 200 músicos de la afamada Orquesta Filarmónica de la ciudad y 150 mecenas que con sus aportes habían permitido reunir el millón y medio de dólares necesarios para el proyecto. Pero ese día, ni en días posteriores, ocurrió nada inusual en la terminal aérea.
Más allá de las expectativas, la mala noticia de la suspensión de la gira de la Filarmónica de New York a Cuba, dejaba en tierra no solo a Michael Bloomberg, alcalde la ciudad, a Ban Ki Moon, Secretario General de la ONU, y a decenas de senadores, gobernadores, artistas, como Alec Baldwin, y comunicadores sociales de varios estados, sino a las esperanzas de que con la nueva administración de Barack Obama se darían los pasos largamente esperados a ambos lados del Estrecho de la Florida, para comenzar a desmontar el muro del bloqueo contra la isla que data de hace más de 47 años, y que a todas luces, es una reliquia esperpéntica de los tiempos de la Guerra Fría.
Llama la atención que, precisamente en aquellos años donde estrategas geopolíticos como Winston Churchill y George Kennan sentaron las bases para el enfrentamiento multilateral de lo que consideraban “el desafío de la expansión comunista”, se hayan estimulado las giras de artistas estadounidenses por el mundo como expresión de buena voluntad y también, con el no disimulado propósito de promover la cultura y la civilización occidental y al sistema capitalista, en general. En aquellas guerras culturales, no hubo neutrales ni indiferentes. La compañía danzarína de José Limón o los piquetes jazzísticos de Louis Armstrong o Dizzie Guillespie se vieron acosados por la Secretaría de Estado con tentadoras ofertas económicas para llevar la cultura estadounidense al Medio o el Lejano Oriente, y también a la URSS, Polonia, Hungría y Alemania. “De vez en cuando -comentaba entonces un irónico Guillespie, tras leer las noticias sobre acciones racistas en su país- convendría que se organizase una gira de buena voluntad por el Mississippi”.
Entonces, ¿cómo un proyecto cultural e ideológico de este tipo, redituable para Estados Unidos, desde todos los puntos de vista, ha logrado ser paralizado por el momento, impidiendo el despegue del Jumbo de la Boeing hacia los cielos de la isla?
Los dos conciertos cubanos frustrados de la más prestigiosa orquesta sinfónica de su país, fundada en 1842, debieron ser el broche de oro de la llamada gira “Horizontes asiáticos”, que incluyó presentaciones en capitales como Tokio, Seúl y Hanoi. “Así que se le permite a la Filarmónica llevar un programa de intercambio cultural a la anterior capital de Viet Nam del Norte, una nación con la cual estábamos en guerra recientemente -ha comentado Alec Baldwin en “The Huffington Post”-, que se cobró más de 55.000 vidas estadounidenses, pero a Cuba le prohíben ir, ¿por qué?, ¿quién se beneficia con esta política?”
Sin dudas unas preguntas ineludibles, las mismas que haría ante un enigma cualquier periodista o investigador, no hablando ya de Holmes, Perry Mason o Colombo. En rigor, ¿a quién beneficia una decisión política de esta índole, que ha herido un proyecto cultural en nombre de la nación, si, como es evidente, se opone radicalmente a sus intereses, incluso, a sus tradiciones?
Dos pistas pueden ser seguidas hasta llegar al nudo de la cuestión. La primera, la implacable oposición a la gira por parte de la Fundación Cubano Americana y de políticos, como el senador por New Jersey Bob Menéndez, y los Representantes por la Florida Lincoln Díaz Balart e Ileana Ros-Lethinem, expertos cabilderos y profesionales de la extorsión política contra todo lo que signifique un destello de luz capaz de atravesar en espeso muro de sombras que es el bloqueo contra la isla; enemigos viscerales de cualquier cosa que amenace las ganancias millonarias de la industria miamense del odio y el resentimiento, que llega a niveles grotescos y freudianos. La segunda, la reciente visita a la isla, del 17 al 22 de septiembre, de Bisa Williams, Subsecretaria de Estado Adjunta para América Latina, quien fuese jefa del Buró Cuba, de esa misma dependencia, en tiempos de George W. Bush, y cercana colaboradora de John Negroponte.
La visita de la señora Williams le permitió ser testigo presencial de un hecho cultural sin precedentes: el concierto de Juanes y otros artistas extranjeros y cubanos en la Plaza de la Revolución que convocó a más de un millón de jóvenes. Aceptado y ganado por Cuba, con altura y respeto, un desafío cultural abierto, sin temor a la confrontación de puntos de vista, la Sra. Williams debió considerar que tales intercambios no favorecen a los intereses neoconservadores políticos que representan, aún desde las entrañas de la nueva administración demócrata.
El envío a Cuba de Bisa Williams, y la posterior cancelación de la gira de la Filarmónica de New York, según diplomáticos cubanos en Estados Unidos, constituyen “los primeros golpes neoconservadores a la política de apertura (del presidente Obama) hacia Cuba”. Esto, y lo retorcido del procedimiento de las Secretaría de Estado y el Tesoro al permitir el viaje a los músicos, pero no a los mecenas que hacían posible dicho viaje, denuncia a las claras la procedencia de una medida “medieval”, como la calificase Enrique Pérez Mesa, Director Adjunto de la Orquesta Sinfónica de La Habana: en ello se expresan las artes truculentas de esa parte jurásica del exilio cubano que se aferra a la guerra de exterminio y a la asfixia total del pueblo cubano para presionar a la Revolución, y las maquiavélicas técnicas políticas de los neoconservadores que acosan al presidente Obama, desde dentro y fuera de su gobierno, y que no en vano reverencian la filosofía de Leo Strauss.
Los cubanos, acostumbrados ya a tales acciones hostiles, miran con calma y optimismo la cartelera del Teatro Auditorium “Amadeo Roldan”. Saben que tarde o temprano podrán disfrutar de los conciertos temporalmente pospuestos, y que la cordura y la cultura de dos pueblos vecinos será capaz de saltar todas las barreras artificiales que se les interponga.
Ya se sabe que en los programas de los conciertos que se preparaban con esmero por músicos de ambos países, junto a la Quinta Sinfonía de Gustav Mahler y obras, como “Tres lindas cubanas”, de Gonzalo Romeu, estaba incluido el Concierto para Piano y Orquesta número 4, en Sol Mayor, Opus 58, de Ludwig Van Beethoven, estrenado públicamente en un teatro vienés, el 22 de diciembre de 1808, para Emil Ludwig, su biógrafo, “… el más perfecto concierto para un solo instrumento jamás compuesto”.
Es curioso que al describir el segundo movimiento de dicha obra, el gran Franz Liszt lo haya descrito “como un diálogo entre el piano (Orfeo) y las Furias, representadas por las cuerdas al unísono”.
Impedir su ejecución en La Habana, aunque sea por el momento, no honra a las Furias de nuestros días, ni favorece diálogo alguno, pero pone en evidencia la manera artera y egoísta en ellas mantienen secuestrada, a toda costa, la política de los Estados Unidos hacia Cuba.
Al final, ningún ruido impedirá, por horrísono que sea, que un día se escuchen en las tibias noches habaneras, tocadas por virtuosos de las dos orillas, las notas alegres del concierto de un hombre que clamaba por la hermandad de todos los seres humanos.
Autor: Eliades Acosta
Progteso Semanal
Más allá de las expectativas, la mala noticia de la suspensión de la gira de la Filarmónica de New York a Cuba, dejaba en tierra no solo a Michael Bloomberg, alcalde la ciudad, a Ban Ki Moon, Secretario General de la ONU, y a decenas de senadores, gobernadores, artistas, como Alec Baldwin, y comunicadores sociales de varios estados, sino a las esperanzas de que con la nueva administración de Barack Obama se darían los pasos largamente esperados a ambos lados del Estrecho de la Florida, para comenzar a desmontar el muro del bloqueo contra la isla que data de hace más de 47 años, y que a todas luces, es una reliquia esperpéntica de los tiempos de la Guerra Fría.
Llama la atención que, precisamente en aquellos años donde estrategas geopolíticos como Winston Churchill y George Kennan sentaron las bases para el enfrentamiento multilateral de lo que consideraban “el desafío de la expansión comunista”, se hayan estimulado las giras de artistas estadounidenses por el mundo como expresión de buena voluntad y también, con el no disimulado propósito de promover la cultura y la civilización occidental y al sistema capitalista, en general. En aquellas guerras culturales, no hubo neutrales ni indiferentes. La compañía danzarína de José Limón o los piquetes jazzísticos de Louis Armstrong o Dizzie Guillespie se vieron acosados por la Secretaría de Estado con tentadoras ofertas económicas para llevar la cultura estadounidense al Medio o el Lejano Oriente, y también a la URSS, Polonia, Hungría y Alemania. “De vez en cuando -comentaba entonces un irónico Guillespie, tras leer las noticias sobre acciones racistas en su país- convendría que se organizase una gira de buena voluntad por el Mississippi”.
Entonces, ¿cómo un proyecto cultural e ideológico de este tipo, redituable para Estados Unidos, desde todos los puntos de vista, ha logrado ser paralizado por el momento, impidiendo el despegue del Jumbo de la Boeing hacia los cielos de la isla?
Los dos conciertos cubanos frustrados de la más prestigiosa orquesta sinfónica de su país, fundada en 1842, debieron ser el broche de oro de la llamada gira “Horizontes asiáticos”, que incluyó presentaciones en capitales como Tokio, Seúl y Hanoi. “Así que se le permite a la Filarmónica llevar un programa de intercambio cultural a la anterior capital de Viet Nam del Norte, una nación con la cual estábamos en guerra recientemente -ha comentado Alec Baldwin en “The Huffington Post”-, que se cobró más de 55.000 vidas estadounidenses, pero a Cuba le prohíben ir, ¿por qué?, ¿quién se beneficia con esta política?”
Sin dudas unas preguntas ineludibles, las mismas que haría ante un enigma cualquier periodista o investigador, no hablando ya de Holmes, Perry Mason o Colombo. En rigor, ¿a quién beneficia una decisión política de esta índole, que ha herido un proyecto cultural en nombre de la nación, si, como es evidente, se opone radicalmente a sus intereses, incluso, a sus tradiciones?
Dos pistas pueden ser seguidas hasta llegar al nudo de la cuestión. La primera, la implacable oposición a la gira por parte de la Fundación Cubano Americana y de políticos, como el senador por New Jersey Bob Menéndez, y los Representantes por la Florida Lincoln Díaz Balart e Ileana Ros-Lethinem, expertos cabilderos y profesionales de la extorsión política contra todo lo que signifique un destello de luz capaz de atravesar en espeso muro de sombras que es el bloqueo contra la isla; enemigos viscerales de cualquier cosa que amenace las ganancias millonarias de la industria miamense del odio y el resentimiento, que llega a niveles grotescos y freudianos. La segunda, la reciente visita a la isla, del 17 al 22 de septiembre, de Bisa Williams, Subsecretaria de Estado Adjunta para América Latina, quien fuese jefa del Buró Cuba, de esa misma dependencia, en tiempos de George W. Bush, y cercana colaboradora de John Negroponte.
La visita de la señora Williams le permitió ser testigo presencial de un hecho cultural sin precedentes: el concierto de Juanes y otros artistas extranjeros y cubanos en la Plaza de la Revolución que convocó a más de un millón de jóvenes. Aceptado y ganado por Cuba, con altura y respeto, un desafío cultural abierto, sin temor a la confrontación de puntos de vista, la Sra. Williams debió considerar que tales intercambios no favorecen a los intereses neoconservadores políticos que representan, aún desde las entrañas de la nueva administración demócrata.
El envío a Cuba de Bisa Williams, y la posterior cancelación de la gira de la Filarmónica de New York, según diplomáticos cubanos en Estados Unidos, constituyen “los primeros golpes neoconservadores a la política de apertura (del presidente Obama) hacia Cuba”. Esto, y lo retorcido del procedimiento de las Secretaría de Estado y el Tesoro al permitir el viaje a los músicos, pero no a los mecenas que hacían posible dicho viaje, denuncia a las claras la procedencia de una medida “medieval”, como la calificase Enrique Pérez Mesa, Director Adjunto de la Orquesta Sinfónica de La Habana: en ello se expresan las artes truculentas de esa parte jurásica del exilio cubano que se aferra a la guerra de exterminio y a la asfixia total del pueblo cubano para presionar a la Revolución, y las maquiavélicas técnicas políticas de los neoconservadores que acosan al presidente Obama, desde dentro y fuera de su gobierno, y que no en vano reverencian la filosofía de Leo Strauss.
Los cubanos, acostumbrados ya a tales acciones hostiles, miran con calma y optimismo la cartelera del Teatro Auditorium “Amadeo Roldan”. Saben que tarde o temprano podrán disfrutar de los conciertos temporalmente pospuestos, y que la cordura y la cultura de dos pueblos vecinos será capaz de saltar todas las barreras artificiales que se les interponga.
Ya se sabe que en los programas de los conciertos que se preparaban con esmero por músicos de ambos países, junto a la Quinta Sinfonía de Gustav Mahler y obras, como “Tres lindas cubanas”, de Gonzalo Romeu, estaba incluido el Concierto para Piano y Orquesta número 4, en Sol Mayor, Opus 58, de Ludwig Van Beethoven, estrenado públicamente en un teatro vienés, el 22 de diciembre de 1808, para Emil Ludwig, su biógrafo, “… el más perfecto concierto para un solo instrumento jamás compuesto”.
Es curioso que al describir el segundo movimiento de dicha obra, el gran Franz Liszt lo haya descrito “como un diálogo entre el piano (Orfeo) y las Furias, representadas por las cuerdas al unísono”.
Impedir su ejecución en La Habana, aunque sea por el momento, no honra a las Furias de nuestros días, ni favorece diálogo alguno, pero pone en evidencia la manera artera y egoísta en ellas mantienen secuestrada, a toda costa, la política de los Estados Unidos hacia Cuba.
Al final, ningún ruido impedirá, por horrísono que sea, que un día se escuchen en las tibias noches habaneras, tocadas por virtuosos de las dos orillas, las notas alegres del concierto de un hombre que clamaba por la hermandad de todos los seres humanos.
Autor: Eliades Acosta
Progteso Semanal
GESTANDO PASADIZOS AL MUNDO SONORO
Diversos elogios al Programa cubano de Implante Coclear y al Sistema de Salud Pública en general, garante de este servicio a quienes más lo precisan de forma gratuita, caracterizaron las jornadas del I Simposio Cubano Iberoamericano de Implantes Cocleares y Ciencias Afines, que transcurrió en esta capital.
El Programa cubano es exigente, quiere lo mejor; los dispositivos que nos compran están entre los más fiables y caros del mundo —afirmó Lluís Rigat en representación de la firma Cochlear, fabricante de los últimos modelos adquiridos por nuestro país, y la cual prevé acometer la financiación de un centro regional modelo en Villa Clara, con todo el equipamiento necesario para los análisis previos y la propia cirugía de implante.
Por otra parte, el otorrinolaringólogo Diego José Santana, colaborador de la OMS y asesor de programas para el cuidado del oído y el déficit auditivo, manifestó sentirse orgulloso de poder trabajar con el personal médico cubano. Desde el 2007 contribuye a la gestación en Camagüey de lo que será el Programa Nacional para Prevenir el Déficit Auditivo, al cual le augura un gran éxito debido a "la excelente estructura del sistema de salud primario."
El doctor Eduardo Morales Rodríguez, coordinador del Programa Nacional de Implante Coclear, resumió que desde 1997 hasta la fecha, sobre todo en el último quinquenio, se han realizado 165 implantes, fundamentalmente en menores de edad, y en los próximos seis meses deberán ser operados otros 50 pacientes.
Anunció, además, que serán adquiridos 80 dispositivos más para llevar a cabo estas cirugías —con un precio superior a los 21 mil euros cada uno— y 20 para implantes auditivos osteo-integrados.
En el evento participaron más de 110 especialistas de 28 países.
Tomado del periódico Granma
El Programa cubano es exigente, quiere lo mejor; los dispositivos que nos compran están entre los más fiables y caros del mundo —afirmó Lluís Rigat en representación de la firma Cochlear, fabricante de los últimos modelos adquiridos por nuestro país, y la cual prevé acometer la financiación de un centro regional modelo en Villa Clara, con todo el equipamiento necesario para los análisis previos y la propia cirugía de implante.
Por otra parte, el otorrinolaringólogo Diego José Santana, colaborador de la OMS y asesor de programas para el cuidado del oído y el déficit auditivo, manifestó sentirse orgulloso de poder trabajar con el personal médico cubano. Desde el 2007 contribuye a la gestación en Camagüey de lo que será el Programa Nacional para Prevenir el Déficit Auditivo, al cual le augura un gran éxito debido a "la excelente estructura del sistema de salud primario."
El doctor Eduardo Morales Rodríguez, coordinador del Programa Nacional de Implante Coclear, resumió que desde 1997 hasta la fecha, sobre todo en el último quinquenio, se han realizado 165 implantes, fundamentalmente en menores de edad, y en los próximos seis meses deberán ser operados otros 50 pacientes.
Anunció, además, que serán adquiridos 80 dispositivos más para llevar a cabo estas cirugías —con un precio superior a los 21 mil euros cada uno— y 20 para implantes auditivos osteo-integrados.
En el evento participaron más de 110 especialistas de 28 países.
Tomado del periódico Granma
YOANI SANCHEZ Y LOS CENSORES DE LA UTOPÍA
Dos versiones de la libertad de soñar
No sé cómo empezar estas reflexiones. Acabo de ver el estreno de “Y sin embargo, se mueve (…desde Silvio Rodríguez)”, una puesta escénica de La Colmenita para adolescentes y jóvenes, en su sede, la Sala Teatro Orden Tercera del Convento de San Francisco en La Habana Vieja. Sé que no es tiempo aún de escribir, que las emociones deben asentarse. Pero compartiré algunas impresiones con ustedes, porque quiero después hablar de otro espectáculo, para nada artístico, que presencié unas horas antes de la obra teatral.
La puesta de La Colmenita alude directamente a Galileo –lo hace de forma explícita en el título y en algunos diálogos--, y de cierta forma a la obra de Bertold Brecht que aborda el trágico final que tuvo el extraordinario hombre de ciencias. Recuerdo aquella obra con afecto, la leí con fruición en mis años escolares –algo raro, pues entonces uno solía despreciar las lecturas obligatorias--, y la disfruté en las tablas, creo que por Teatro Estudio, hace también muchos años.
Pero esta es una interpretación diferente del viejo dilema: salvarse o no –de un castigo, de la incomprensión o de la tortura y la muerte como en el caso de Galileo--, en defensa no de la verdad, sino de la fe, de los sueños, de la fantasía. Salvarse o no de la utopía de poder hallar, construir, otros mundos posibles. Siempre existirán tribunales inquisitoriales para decretar –a nombre de Dios, o, paradójicamente, de la Ciencia o de la Libertad--, cuáles deben ser los límites de la fantasía, de la justicia, del conocimiento. Siempre existirán hombres y mujeres de alma mutilada, que se asusten ante los sueños “locos” de sus contemporáneos, no porque desconfíen de la veracidad o de la justeza de esos arrebatos cósmicos, sino por una razón más simple, y también más convencional: porque necesitan preservar la “normalidad” de sus vidas.
La obra de Cremata se apoya en la música (y en las letras) de Silvio Rodríguez y no puede hallar mejor asidero. De regreso a casa, pensaba en que la fantasía, los sueños, la fe en el ser humano, en la posibilidad de lo imposible, es el rasgo distintivo de los revolucionarios. Que las Revoluciones se producen cuando se rompen los diques que contienen los sueños, cuando se desbordan las esperanzas. De ahí la incomodidad de los espíritus conservadores, el cansancio que provoca en ellos la eterna navegación por mares ignotos en busca de utopías.
Y recordaba el espectáculo que presencié por la tarde en los ya habituales debates de la revista Temas. Se trataría esta vez el impacto de Internet en la cultura. Llegué un poco tarde, y ya el panel de expertos había iniciado su exposición. Me hallé de repente tras las rejas exteriores del local, junto a un grupo de jóvenes y no tan jóvenes –entre unos y otros, encontré a los mismos ciber-politiqueros de siempre, cámaras de películas y de fotos en mano-- que como yo, no habían podido entrar.
Entre los que pujaban por hacerlo estaban algunos estudiantes colombianos, que nos obsequiaron ejemplares de una revista rústica, combativa. Como todos los estudiantes universitarios, parecían un poco locos, y es evidente que sueñan con transformar el mundo: por eso la revista recorre temas internacionales (el derecho del pueblo palestino a la tierra y a la paz, por ejemplo, o el hambre de los pobres), e internos (la represión del estado capitalista colombiano).
Asumí entonces que era un buen momento para repartir también algunos ejemplares de La Calle del Medio que traía en mi mochila. Estuve a punto de marcharme, pero finalmente dejaron entrar a la mayoría de los retrasados.
Muchos ciber-politiqueros entraron conmigo. Visten como los universitarios colombianos, con esa estudiada dejadez que entremezcla aires hippies y poses intelectuales, todo en ropa de marca. Parecen estudiantes franceses de los sesenta. Pero hay algo raro: Yoss habló en nombre de ellos, y los calificó como cubanos de a pie. Frase linda, de moda. Y sin embargo, traen sofisticadas cámaras de video y de fotos, celulares satelitales, sostienen blogs personales en Internet. Son jóvenes graduados en universidades cubanas, que están cansados de tanto sacrificio: quieren que dejemos de soñar.
Aunque parecen de los sesenta, se asemejan más a los franceses de los noventa. No gritan en las paredes: “seamos realistas, hagamos lo imposible”; ellos no son realistas, son pragmáticos. Su rebeldía consiste en repudiar, en maldecir la rebeldía. Son rebeldes extrañamente promocionados por el sistema que más le teme a la rebeldía. Tienen la apariencia de ser “hijitos de papá”, no importa cual sea el origen real de cada uno de ellos; son hijos adoptivos de un Papá ajeno y solvente, que los exhibe y premia como ejemplos a seguir.
Ellos quieren ser personas “normales”. Normales, por supuesto, de los barrios altos de cualquier otra sociedad. No normales de las favelas de Río, de los cerros de Caracas o del Bronx neoyorquino. Visten como los revolucionarios de los sesenta y piensan como los neoconservadores de los noventa. Aman la Coca Cola y la comida chatarra.
Alguien me susurró al oído: “mira a Yoani disfrazada”. En una esquina estaba Yoani Sánchez, con una fea peluca de rubia teñida, y un vestido negro ajustado. Las cámaras de sus colaboradores –y probablemente la pluma de algún corresponsal extranjero--, recogerán la escena: mientras todos se divertían en el local a costa de la peluca, los reporteros dirán que pasaba inadvertida. Pero el detalle es más significativo: despojada de su indumentaria habitual de muchacha sencilla, aquel disfraz se acoplaba mejor a sus aspiraciones de paz holgada.
Alguien dijo que se había vestido de alemana, y quizás el símil es más exacto en sus afanes ideológicos que físicos. El verdadero disfraz de Yoani es su apariencia cotidiana. Cuando fue llamada por su nombre y apellidos para intervenir, el espectáculo mediático alcanzó su paroxismo: frente al micrófono, se arrancaría la peluca en gesto farsesco, para supuestamente descubrir su identidad. ¿Qué importaba entonces lo que dijera? El habitual escenario académico se transformaba en la plataforma de un show mediático contrarrevolucionario, en el espacio de un estéril ciber-chancleteo. Era una pésima puesta en escena, pero una puesta, al fin y al cabo.
Hay burócratas que son inquisitoriales, por falta de alas para volar. Se reconocen enseguida. Hacen daño, pero uno sabe que existen –porque en una sociedad humana, existe todo tipo de ser humano--, y los sortea. Estos jóvenes “rebeldes”, sin embargo, viven disfrazados. Son inquisidores posmodernos. Hablan contra todos los dogmatismos, contra los que cercenan sueños, para acabar de una vez con la Imaginación, con la Esperanza, con la Fe. Exponen sin recatos los sueños permitidos: una casa, un carro, una buena vida. Cuando dicen que la Revolución los ata, no se refieren a inexistentes pretensiones de vuelo: quieren decir que la Revolución no los deja ocuparse de sí mismos, hacer mucho dinero, divertirse en fiestas privadas. Que los acosa instándolos a volar.
Ayer en la tarde no lo comprendí bien, aunque lo intuía. Pero los niños de Cremata me lo aclararon, entre risas, lágrimas y canciones de Silvio. Esos jóvenes y algunos mayores –elegantes, sofisticados señores--, conforman un oscuro e inadvertido tribunal que –en nombre de los sueños--, condena el acto de soñar; que en nombre de la Libertad, quiere que regresemos a una época en la que los sueños no rebasaban el espacio de un hogar.
Ayer fue el día inaugural del Festival de Teatro de La Habana, y casi de casualidad se enfrentaron –como arte y como farsa--, dos visiones del futuro: la que apela a la libertad del espíritu y la que no trasciende los límites del cuerpo.
Autor: Enrique Ubieta Gómez
No sé cómo empezar estas reflexiones. Acabo de ver el estreno de “Y sin embargo, se mueve (…desde Silvio Rodríguez)”, una puesta escénica de La Colmenita para adolescentes y jóvenes, en su sede, la Sala Teatro Orden Tercera del Convento de San Francisco en La Habana Vieja. Sé que no es tiempo aún de escribir, que las emociones deben asentarse. Pero compartiré algunas impresiones con ustedes, porque quiero después hablar de otro espectáculo, para nada artístico, que presencié unas horas antes de la obra teatral.
La puesta de La Colmenita alude directamente a Galileo –lo hace de forma explícita en el título y en algunos diálogos--, y de cierta forma a la obra de Bertold Brecht que aborda el trágico final que tuvo el extraordinario hombre de ciencias. Recuerdo aquella obra con afecto, la leí con fruición en mis años escolares –algo raro, pues entonces uno solía despreciar las lecturas obligatorias--, y la disfruté en las tablas, creo que por Teatro Estudio, hace también muchos años.
Pero esta es una interpretación diferente del viejo dilema: salvarse o no –de un castigo, de la incomprensión o de la tortura y la muerte como en el caso de Galileo--, en defensa no de la verdad, sino de la fe, de los sueños, de la fantasía. Salvarse o no de la utopía de poder hallar, construir, otros mundos posibles. Siempre existirán tribunales inquisitoriales para decretar –a nombre de Dios, o, paradójicamente, de la Ciencia o de la Libertad--, cuáles deben ser los límites de la fantasía, de la justicia, del conocimiento. Siempre existirán hombres y mujeres de alma mutilada, que se asusten ante los sueños “locos” de sus contemporáneos, no porque desconfíen de la veracidad o de la justeza de esos arrebatos cósmicos, sino por una razón más simple, y también más convencional: porque necesitan preservar la “normalidad” de sus vidas.
La obra de Cremata se apoya en la música (y en las letras) de Silvio Rodríguez y no puede hallar mejor asidero. De regreso a casa, pensaba en que la fantasía, los sueños, la fe en el ser humano, en la posibilidad de lo imposible, es el rasgo distintivo de los revolucionarios. Que las Revoluciones se producen cuando se rompen los diques que contienen los sueños, cuando se desbordan las esperanzas. De ahí la incomodidad de los espíritus conservadores, el cansancio que provoca en ellos la eterna navegación por mares ignotos en busca de utopías.
Y recordaba el espectáculo que presencié por la tarde en los ya habituales debates de la revista Temas. Se trataría esta vez el impacto de Internet en la cultura. Llegué un poco tarde, y ya el panel de expertos había iniciado su exposición. Me hallé de repente tras las rejas exteriores del local, junto a un grupo de jóvenes y no tan jóvenes –entre unos y otros, encontré a los mismos ciber-politiqueros de siempre, cámaras de películas y de fotos en mano-- que como yo, no habían podido entrar.
Entre los que pujaban por hacerlo estaban algunos estudiantes colombianos, que nos obsequiaron ejemplares de una revista rústica, combativa. Como todos los estudiantes universitarios, parecían un poco locos, y es evidente que sueñan con transformar el mundo: por eso la revista recorre temas internacionales (el derecho del pueblo palestino a la tierra y a la paz, por ejemplo, o el hambre de los pobres), e internos (la represión del estado capitalista colombiano).
Asumí entonces que era un buen momento para repartir también algunos ejemplares de La Calle del Medio que traía en mi mochila. Estuve a punto de marcharme, pero finalmente dejaron entrar a la mayoría de los retrasados.
Muchos ciber-politiqueros entraron conmigo. Visten como los universitarios colombianos, con esa estudiada dejadez que entremezcla aires hippies y poses intelectuales, todo en ropa de marca. Parecen estudiantes franceses de los sesenta. Pero hay algo raro: Yoss habló en nombre de ellos, y los calificó como cubanos de a pie. Frase linda, de moda. Y sin embargo, traen sofisticadas cámaras de video y de fotos, celulares satelitales, sostienen blogs personales en Internet. Son jóvenes graduados en universidades cubanas, que están cansados de tanto sacrificio: quieren que dejemos de soñar.
Aunque parecen de los sesenta, se asemejan más a los franceses de los noventa. No gritan en las paredes: “seamos realistas, hagamos lo imposible”; ellos no son realistas, son pragmáticos. Su rebeldía consiste en repudiar, en maldecir la rebeldía. Son rebeldes extrañamente promocionados por el sistema que más le teme a la rebeldía. Tienen la apariencia de ser “hijitos de papá”, no importa cual sea el origen real de cada uno de ellos; son hijos adoptivos de un Papá ajeno y solvente, que los exhibe y premia como ejemplos a seguir.
Ellos quieren ser personas “normales”. Normales, por supuesto, de los barrios altos de cualquier otra sociedad. No normales de las favelas de Río, de los cerros de Caracas o del Bronx neoyorquino. Visten como los revolucionarios de los sesenta y piensan como los neoconservadores de los noventa. Aman la Coca Cola y la comida chatarra.
Alguien me susurró al oído: “mira a Yoani disfrazada”. En una esquina estaba Yoani Sánchez, con una fea peluca de rubia teñida, y un vestido negro ajustado. Las cámaras de sus colaboradores –y probablemente la pluma de algún corresponsal extranjero--, recogerán la escena: mientras todos se divertían en el local a costa de la peluca, los reporteros dirán que pasaba inadvertida. Pero el detalle es más significativo: despojada de su indumentaria habitual de muchacha sencilla, aquel disfraz se acoplaba mejor a sus aspiraciones de paz holgada.
Alguien dijo que se había vestido de alemana, y quizás el símil es más exacto en sus afanes ideológicos que físicos. El verdadero disfraz de Yoani es su apariencia cotidiana. Cuando fue llamada por su nombre y apellidos para intervenir, el espectáculo mediático alcanzó su paroxismo: frente al micrófono, se arrancaría la peluca en gesto farsesco, para supuestamente descubrir su identidad. ¿Qué importaba entonces lo que dijera? El habitual escenario académico se transformaba en la plataforma de un show mediático contrarrevolucionario, en el espacio de un estéril ciber-chancleteo. Era una pésima puesta en escena, pero una puesta, al fin y al cabo.
Hay burócratas que son inquisitoriales, por falta de alas para volar. Se reconocen enseguida. Hacen daño, pero uno sabe que existen –porque en una sociedad humana, existe todo tipo de ser humano--, y los sortea. Estos jóvenes “rebeldes”, sin embargo, viven disfrazados. Son inquisidores posmodernos. Hablan contra todos los dogmatismos, contra los que cercenan sueños, para acabar de una vez con la Imaginación, con la Esperanza, con la Fe. Exponen sin recatos los sueños permitidos: una casa, un carro, una buena vida. Cuando dicen que la Revolución los ata, no se refieren a inexistentes pretensiones de vuelo: quieren decir que la Revolución no los deja ocuparse de sí mismos, hacer mucho dinero, divertirse en fiestas privadas. Que los acosa instándolos a volar.
Ayer en la tarde no lo comprendí bien, aunque lo intuía. Pero los niños de Cremata me lo aclararon, entre risas, lágrimas y canciones de Silvio. Esos jóvenes y algunos mayores –elegantes, sofisticados señores--, conforman un oscuro e inadvertido tribunal que –en nombre de los sueños--, condena el acto de soñar; que en nombre de la Libertad, quiere que regresemos a una época en la que los sueños no rebasaban el espacio de un hogar.
Ayer fue el día inaugural del Festival de Teatro de La Habana, y casi de casualidad se enfrentaron –como arte y como farsa--, dos visiones del futuro: la que apela a la libertad del espíritu y la que no trasciende los límites del cuerpo.
Autor: Enrique Ubieta Gómez
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