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viernes, 8 de octubre de 2010

LA OTRA CARA DE LA “LIBERTAD DE PRENSA” EN ESTADOS UNIDO. EL TEMOR IMPIDE DEBATIR ASPECTOS OSCUROS DEL 11-S

Examiner/Raw Story/Daily Mail

Numerosos problemas dignos de discusión pública todavía infectan la versión gubernamental estadounidense sobre los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001. El poder político, junto con las élites de los grandes medios, quisieran ver desaparecer las discrepancias y preguntas sin contestar a los ya cercados debates autónomos todavía activos respecto a lo ocurrido el 11-S, a pesar de montañas de evidencias indicadoras de que a los ciudadanos norteamericanos se les dijo una pequeña parte de la verdad sobre el ataque más grande contra su patria en un solo día en toda la historia. Casi diez años después de los hechos, todavía existen muchas preguntas sin contestar, entre otras: ¿cómo cayó el edificio Nº 7?, ¿qué causó la destrucción de las torres gemelas?, ¿dónde está Osama Bin Laden? y ¿son realmente peligrosos “teóricos de la conspiración” quienes cuestionan la historia oficial del 11-S?
Académicos e intelectuales que intentaron responder a estas preguntas fueron ignorados o ridiculizados por los grandes medios corporativos (e incluso progresistas de izquierda), gurús políticos y funcionarios del gobierno que claramente se proponen silenciar el llamado “Movimiento por la Verdad del 11-S” o a cualquier persona que dude de la postura oficialmente proclamada por el gobierno sobre este asunto. Sin embargo, las preguntas no dejarán de aparecer y cada vez se pedirán más respuestas.
Desde la primavera 2010 [del hemisferio norte], más de 1.200 arquitectos e ingenieros están pidiendo una nueva investigación sobre lo ocurrido el 11-S. Estos académicos y constructores profesionales de edificios están motivados por el hecho de que han resultado probadamente erróneas múltiples explicaciones del Informe de la Comisión 11-S, las aclaraciones científicas fueron defectuosas y contradictorias y la gente estadounidense merece una explicación basada en hechos.
Al mismo tiempo, se han encontrado nuevas evidencias de explosivos que pudieron ser utilizados en una demolición controlada en trazas de polvo de las torres del World Trade Center y del Edificio Nº 7. Después de un cuidadoso examen de la versión oficial sobre el 11-S (donde la Comisión incluso nunca mencionó al Edificio 7), junto con datos forenses omitidos en los informes oficiales, estos profesionales concluyeron que se requiere una nueva investigación independiente y transparente ante estos grandiosos y misteriosos colapsos estructurales.
Richard Gage, un arquitecto de San Francisco y fundador de Arquitectos & Ingenieros por la Verdad del 11-S, dijo: “Los informes oficiales de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA, por su sigla en inglés) y del Instituto Nacional de Estándares y Tecnologías (NIST, sigla en inglés) proporcionan explicaciones insuficientes y fraudulentas de las circunstancias de la destrucción de las torres”. Gage, junto con otros arquitectos e ingenieros, atacaron al primer informe del NIST porque ese organismo cambió ligeramente sus conclusiones diseccionadas por nuevas evidencias y en 2008 emitió un nuevo reporte. En los 30 días posteriores al lanzamiento del informe 2008, el NIST abordó algunos cuestionamientos públicos del informe. El grupo de Gage envió una carta que describió múltiples inconsistencias y omisiones del informe 2008. Sin embargo, el reporte final de 2008 no se refirió a casi ninguna de esas inquietudes planteadas. El método científico no estuvo presente en ese estudio.
Las acciones de Gage y de Arquitectos & Ingenieros empujaron al NIST a reconocer que el rascacielos metálico de 47 pisos llamado Edificio Nº 7 del World Trade Center –que se desplomó 7 horas después del ataque a las Torres Gemelas–, no fue golpeado por un avión y se desmoronó con una aceleración de caída libre superior a 30 metros por segundo. El NIST no proporcionó explicación de cómo o por qué se desmoronó a la velocidad de caída libre, pero continuó indicando que la observación de los materiales hallados en el Punto Cero, y “temáticos” para la teoría de la demolición, “no habría sido necesariamente concluyente”. A pesar de su propia afirmación de que las pruebas de la demolición son poco concluyentes, en el NIST decidieron no testearlas o no considerarlas en absoluto, como si esto no pudiera suceder (para más detalles, véase el capítulo 7 de Censored 2011). Una vez más las agencias gubernamentales eludieron completamente el método científico.
En otros temas relacionados con el 11-S sigue manteniéndose vivo el misterio respecto al paradero del sindicado autor Osama Bin Laden. Aunque éste no asumió el crédito del incidente (de hecho demandó lo contrario; tampoco el FBI lo tiene como sospechoso en esos crímenes por falta de pruebas), funcionarios gubernamentales de ambos partidos [republicanos y demócratas] se refieren regularmente a Bin Laden como responsable de los ataques del 11-S (véase la historia número 16 en Censored 2008).
Además, el Dr. David Ray Griffin, ex profesor de la Escuela de Teología de Claremont, California, y autor de numerosos libros sobre las incógnitas del 11-S, sugiere que Osama Bin Laden pudo haber muerto hace casi nueve años, exactamente el 13 de diciembre de 2001, a causa de insuficiencia renal o una enfermedad del riñón. Existen fichas de tratamientos médicos proporcionados a Bin Laden en un hospital norteamericano de Dubai por una infección urinaria, ligada a menudo a enfermedades del riñón, y también documentación sobre un pedido de una máquina portátil de diálisis, esencial para su supervivencia, que fue despachada a Afganistán. Griffin, junto con los médicos que cita, dice que sería imposible que Bin Laden sobreviviera en una cueva con esa máquina durante cualquier periodo sustancial de tiempo. Griffin observó que EEUU y el gobierno británico tienen conocimiento de la muerte de Bin Laden, pero la han ocultado para continuar la guerra antiterrorista (véase el libro de Griffin sobre el tema, Osama Bin Laden: Dead of Alive? [Osama Bin Laden: ¿Muerto o vivo?]). En otra tensión referente al 11-S, y en pleno desarrollo en el frente interno, el profesor de derecho de Harvard Cass Sunstein, nombrado por el presidente Obama al frente de la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios de la Casa Blanca (OIRA, por su sigla en inglés), propuso que el gobierno de EEUU debe infiltrar y desacreditar los grupos de activistas.
El llamado de Sunstein para desacreditar grupos incluye a quienes desafían la versión oficial de los ataques del 11-S, llamados “Verdaderistas 11-S” (Truthers 9/11). Sunstein incluso reconoce que en el pasado el gobierno de EEUU ha estado implicado en conspiraciones, no obstante cree confiadamente que esto no es más un problema (para abundar sobre este tema, véase la sección Emergencia por la Verdad en Censored 2011, incluyendo el capítulo 6). Sunstein asegura que esos grupos que cuestionan la versión oficial de los acontecimientos del 11 de septiembre son peligrosos y podrían conducir a alguna gente a la violencia, pero no presenta ninguna prueba concreta para corroborar su afirmación).
Sunstein asegura que no resulta productivo refutar a estos grupos en público y, en cambio, sugiere que es más eficaz infiltrarlos y desacreditar premeditadamente sus fuentes internas. Esencialmente, Sunstein está pidiendo un regreso del COINTELPRO (Counter Intelligence Program o Programa de Contrainteligencia del FBI, 1956-1971), de los días de la Guerra Fría, cuando agentes encubiertos del gobierno de EEUU infiltraban secretamente los grupos anti-guerra y de derechos civiles para intentar destruirlos desde adentro y desacreditar su actividad, provocando violencia o planeando ellos mismos actos ilegales que condujeran a formalizar cargos criminales contra esos grupos.

El llamado de Sunstein a infiltrar grupos privados de ciudadanos concierne fundamentalmente a muchos activistas 11-S y es preocupante que puedan ser objeto de infiltración destinada a fraguarles acusaciones de terrorismo, o justificar cargos criminales, y así impedir que puedan conseguir una audiencia pública justa. (Véase la historia número 6 en Censored 2009 y la historia 20 en 2008).

Tal clima de miedo e intimidación no es un buen presagio para los derechos de la Primera Enmienda, ni para la libertad de cátedra en EEUU, menos aún para la posibilidad de descubrir la verdad sobre qué sucedió realmente el 11 de septiembre.
Actualización de Shawn Hamilton (Examiner.com)
Más de 1.000 arquitectos e ingenieros han firmado la petición para reinvestigar la destrucción del 11-S. Cuando fui a San Francisco a cubrir la rueda de prensa de “Architectural & Engineers 911Truth” (AE911, Arquitectos e Ingenieros por la Verdad 11-S), no informé al medio de noticias con el que frecuentemente más colaboro: Tenía miedo que me dijeran que no relatara la historia. Esto no puede sorprender a ninguna persona consciente del silencio ensordecedor de los principales medios respecto a los problemas 11-S, pero éste no era un órgano de los grandes medios: era una estación de radio alternativa fundada en los principios que animan la cobertura de historias no reporteadas. Para ser justo, ningún director de noticias me dijo que no podría cubrir la historia, y la historia salió ese fin de semana. El punto es que me sentí forzado a poner un velo por la atmósfera predominante de sospecha y miedo que generalmente subyace cuando los medios reciben tópicos del 11-S, incluyendo a esta estación “progresista”, donde dividen agudamente a la gente sobre este tema. Excepto en el asesinato de Kennedy, nunca he visto tal peculiaridad general subyacente en los medios ante la cobertura de un asunto conflictivo. La gente de los años 70 se mofaba de los pocos que sugirieron que Oswald no había actuado solo, calificándolos de “nueces conspirativas” (conspiracy nuts), tal como ahora etiquetan a los activistas 11-S de “verdaderistas” (truthers), que suena como flat earthers (literalmente, “terrestres planos”). Algunos de estos activistas han acogido la etiqueta de “truther”, pero sugiero que se refrenen. El término no significa un cumplido. Le pregunté al teólogo David Ray Griffin –quien habló en la conferencia– ¿por qué piensa que los medios han actuado tan estrambóticamente frente a los problemas 11-S? Griffin precisó que las expresiones “teoría de la conspiración” y “teórico de la conspiración” se manipulan para hacer que los reporteros teman perder su reputación y trabajo. “Usted sabe cómo trabajar. Todos en los medios conocen cómo trabaja”, dijo. “Nadie tiene que ser amenazado explícitamente; ellos justamente conocen las reglas”.
La conferencia de prensa de AE911Truth fue un acontecimiento de interés general, independientemente de que sea verdad cualquiera de las cosas que demanda el grupo. Es una historia válida porque muchos ciudadanos están cuestionando las explicaciones oficiales de la tragedia del 11 de septiembre de 2001. Esa importancia aumenta por el hecho que más de mil arquitectos e ingenieros autorizados están exigiendo una nueva investigación. Incluso, si lo que dicen es en parte verdad, las implicaciones son profundas, pero de cualquier manera hay una legítima historia periodística. No espero que las agencias de noticias acojan las audiencias de grupos como AE911Truth; ése no es su rol apropiado. Espero que no corran a cubrir cuando oyen esas dos palabras inquietantes: “Once-Nueve” (Nine-Eleven). La democracia no es servida por periodistas que temen cubrir historias sensibles.
A partir del verano de 2010 [del hemisferio norte], AE911Truth (http://cms.ae911truth.org/index.php/home.html) ha conseguido que más de 1.200 profesionales de la construcción firmen su petición al Congreso demandando una investigación verdaderamente independiente, y otro nuevo grupo recién formado, denominado “Bomberos por la Verdad 11-S” (http://firefightersfor911truth.org/), desafía informes oficiales y conceptos públicos equivocados sobre qué ocurrió el 11 de septiembre. Otro grupo llamado “New York City Coalition for Accountability Now”, NYC CAN (“Coalición de la Ciudad de Nueva York para la Responsabilidad Ahora”, http://www.nyccan.org/, intenta convencer al Concejo de la Ciudad de Nueva York para que se investiguen las circunstancias anómalas que rodean el hundimiento del Edificio Nº 7 del World Trade Center (http://cms.ae911truth.org/index.php/news/41-articles/286-nyccan-ae911truth-ask-ny-city-council.html). Todos los vínculos que he mencionado conducen a algunos de los sitios web más creíbles sobre el 11-S. La página de AE911Truth es un buen lugar para comenzar: http://www.ae911truth.org/links.php. Para seguir temas relacionados también: http://www.examiner.com/x-36199-Conspiracy-Examiner). Mi dirección electrónica es: lesseroftwoevils@rocketmail.com.
Actualización de Daniel Tencer (Raw Story)
En mayo de 2010, la revista del New York Times (NYT) desarrolló un perfil completo de Cass Sunstein, el primero que se encontrará en los grandes medios principales desde que el profesor de derecho asumió el control como jefe de la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios (OIRA) de la Casa Blanca. El título del artículo –“Cass Sunstein quiere darnos un pequeño codazo”– es una subestimación, dadas las opiniones que Sunstein ha expresado a través de años, pero por lo menos dirige la atención en la dirección correcta: Y es que mucha escritura académica de Sunstein se ha centrado en el control social y el control gubernamental de la información.
No es sorprendente que el artículo tratara a Sunstein con guantes de niño y haya glosado extensamente los elementos más polémicos de sus ideas. Se refirió a él como uno de los principales autores del concepto “paternalismo libertario”, un floreciente nuevo campo de estudio que mezcla psicología del comportamiento con economía de libre mercado y postula que a la gente se le puede “dar un pequeño codazo” para que adopte decisiones correctas. Es decir, aquellas opciones deseadas por el gobierno, no por leyes ni regulaciones, sino eligiendo tomar la decisión “correcta”, lo que parece psicológicamente más atractivo.
Escribiendo en el Huffington Post, Russ Baker criticó al NYT por “enterrar” las aserciones más polémicas de Sunstein en 35 párrafos de la historia, donde finalmente nos dicen que él abogó por la “infiltración cognoscitiva” de los grupos de teoría de la conspiración. NYT cita entonces a Sunstein, sugiriendo que, como funcionario del gobierno, él no ejecutaría los aspectos más radicales o más experimentales de sus ideas académicas. Pero –como señala Baker–, ese comentario se hizo a fianles de 2009, antes que saliera a luz en los medios el documento de Sunstein sobre teorías de la conspiración. Que en el NYT parezca que Sunstein retrocede en sus ideas más polémicas, actualmente no es ninguna gran cosa.
Comprender a Cass Sunstein y su efecto sobre el gobierno y la sociedad es un hecho difícil por dos razones. La primera es que él es una quimera política que tiene partidarios y detractores en ambos lados del espectro político [republicanos y demócratas]. Entre críticos conservadores, los populistas han salido contra él, mientras los intelectuales parecen haber lanzado su peso detrás de él. Incluso Glenn Beck [comentarista conservador de radio y TV] declaró que Sunstein es “más potente que la FED” [la Reserva Federal] y deseoso de “controlar cada movimiento suyo”, en tanto el columnista George F. Hill dijo que sus ideas tenderían a mejorar un gobierno pequeño y “tendrían la virtud adicional de fastidiar a esos molestos entrometidos, liberales niñeras de estado”. En el Reino Unido, los trabajos de Sunstein son “lectura obligatoria para las aspiraciones de MP [miembros del parlamento] conservadores”, reportó el Daily Telegraph.
El segundo elemento que dificulta entender a Sunstein es que su posición dentro del gobierno se ocupa sobre todo de negociar en principio problemas ríspidos, burocráticos, que no pueden capturar la imaginación de cualquiera prensa principal o de los medios alternativos. Como jefe de la OIRA, Sunstein es responsable de revisar todas las nuevas disposiciones gubernamentales. Con todo, hasta el momento sus decisiones –aquéllas que conocemos– han estado en una pequeña escala y en gran parte técnica, por ejemplo su llamada para aerodinamizar los procesos de nombramientos y escribir regulaciones de manera que los ciudadanos tengan mejor acceso a ellas.
Sunstein, sin embargo, recientemente concitó el enojo de los ecologistas cuando bloqueó una nueva regulación de EPA [sigla en inglés de la Agencia de Protección del Ambiente] que declararía la ceniza de carbón como peligroso agente carcinógeno. Los ecologistas lo acusaron de blindar a la industria hullera, que no quiere considerar el aumento de costos de la disposición sobre cenizas de carbón bajo nuevas reglas.
¿Hacía dónde se dirige Sunstein? ¿Es probable que intente el tipo de programas de control de la información por los que abogó en el pasado? Incluso si lo hace, es probable que los grandes medios principales apoyen por lo menos algunos de sus esfuerzos para empujar el debate político hacia un centro “aceptable”. La revista New Yorker, revisando en 2009 su libro On Rumors [Sobre Rumores], dijo que Sunstein se da el crédito de predecir las circunstancias que llevarían la subida de rumores a Internet, tales como la afirmación birther [orientación racista] de que el presidente Obama no nació en EEUU y “el alegato del panel de la muerte” contra la reforma de la atención sanitaria. Entonces lo levantan como el héroe que lucha contra estas tendencias. Dado el precedente existente, es factible que cualquier tentativa de Sunstein por moldear el contenido de la información pública probablemente encuentre una respuesta positiva en los grandes medios de la vieja guardia.
Fuentes:
– PR News Wire, “1,000 Architects & Engineers Call for New 9/11 Investigation: Cite Evidence of Explosive Demolition at Three World Trade Center Towers,” February 19, 2009, http://www.prnewswire.com/news-releases/1000-architects--engineers-call-for-new-911-investigation-84768402.html
– Shawn Hamilton, “Over 1,000 architects and engineers have signed petition to reinvestigate 9-11 destruction,” Examiner.com, February 23, 2010, http://www.examiner.com/x-36199-Conspiracy-Examiner
– Architects & Engineers for 911 Truth, “1,000+ Architects & Engineers officially demand new 9/11 investigation,” Infowars.com, January 18, 2010, http://www.infowars.com/1000-architects-engineers-officially-demand-new-911-investigation/
– “1,000 Architects & Engineers Call for a Real 9/11 Investigation,” Global Research, January 25, 2010, http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=17507
– Sue Reid, “Has Osama Bin Laden been dead for seven years--- and are the U.S. and Britain covering it up to continue war on Terror?” Daily Mail, UK, September 1, 2009, http://www.dailymail.co.uk/news/article-1212851/Has-Osama-Bin-Laden-dead-seven-years--U-S-Britain-covering-continue-war-terror.html – Daniel Tencer, “Obama staffer wants ‘cognitive infiltration’ of 9/11 conspiracy groups,” Raw Story, January 13, 2010, http://rawstory.com/2010/01/obama-staffer-infiltration-911-groups/
Estudiantes investigadores: Mike Smith, Nolan Higdon, Sy Cowie, Diablo Valley College; Mikey Hemkens, Ryan Huffman y Colin Doran, DePauw University; y Greg Bernardi, Sonoma State University.
Evaluadores académicos: Mickey Huff, Diablo Valley College; Andrea Sununu, Kevin Howley, DePauw University; Rick Luttmann y Peter Phillips, Sonoma State University.

Traducción: Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)
Fuente: http://www.argenpress.info/2010/10/proyecto-censurado-2011-14-la-otra-cara.html

jueves, 7 de octubre de 2010

LO QUE NO DIJO REUTERS SOBRE INTERNET EN CUBA

No se ajusta a la realidad decir que sólo 336 mil cubanos, es decir un 3%, se conectó a Internet en el último año. Por qué Reuters no explica a sus lectores los obstáculos que coloca EE.UU. para que Cuba se conecte con las redes internacionales


Omar Pérez Salomón

Una vez más la agencia británica Reuters y otros medios de comunicación, deforman de manera deliberada y sutil, las noticias relativas a Cuba.

En un despacho, publicado el 1ero de octubre titulan: “Sólo el 3% de los cubanos se conectó a Internet en los últimos 12 meses”. Utilizan como fuente un estudio de la Oficina Nacional de Estadísticas, dado a conocer en el sitio de esta institución cubana. Acto seguido, la agencia subraya que, ‘la encuesta oficial pinta a Cuba como una nación rezagada de la revolución digital’, y destaca que ‘el acceso a Internet es restringido principalmente a estudiantes, académicos y funcionarios del Gobierno’.

Que el acceso a Internet en Cuba está organizado para garantizar un uso social no es un secreto para nadie; pero el impacto es alto, solo la red de la salud, Infomed, cuenta con más de 100 mil usuarios, y casi dos tercios de ellos accede desde sus viviendas.

Son innumerables las redes puestas a disposición de científicos, investigadores, estudiantes, profesionales, periodistas, intelectuales, y pueblo en general. Invito a los corresponsales de Reuters y de otras agencias de noticias, a visitar un Joven Club de Computación en La Habana o en cualquier municipio de Cuba; allí se encontrarán niños, jóvenes y hasta personas de la tercera edad recibiendo clases de informática o navegando en los diversos sitios cubanos, que presentan información de todo tipo y de muy buena calidad, como el mismo portal de Infomed que no por gusto -según el proveedor de información sobre la Red, Alexa- es el 12 516 más visitado en la red de redes y en México ocupa el lugar 933.

A esto se suma que Cibercafés instalados en hoteles, correos y otras instalaciones brindan el acceso a Internet a la población a precios necesariamente altos pues Cuba tiene que pagar por cada Megabit de entrada y salida internacional unos 2 mil dólares.

En mi opinión, no se ajusta a la realidad decir que sólo 336 mil cubanos, es decir un 3%, se conectó a Internet en el último año. Por cada usuario con acceso a Internet en Cuba, en verdad acceden un sin número de personas.

Puede que en el acceso a Internet los indicadores de Cuba estén por debajo de los de República Dominicana y Jamaica como destaca Reuters; pero en la preparación de los recursos humanos en las tecnologías de la información y las comunicaciones, Cuba ocupa el cuarto lugar entre todos los países, según el último informe de la Unión Internacional de Telecomunicaciones; el pueblo cubano es uno de los más y mejor formados del mundo, el país que tiene la mayor tasa bruta de matrícula universitaria y una tasa de alfabetización de un 99,8%, por encima de muchos países desarrollados. A pesar de su desarrollo económico, en España existen 2 millones de analfabetos y 4 viviendas de cada 10 no tienen acceso a Internet, según medios de prensa de este país.

La siguiente frase difundida por la agencia de noticias inglesa merece un comentario aparte: “el Gobierno dice que las cosas cambiarán una vez se instale un cable de fibra óptica que conectará Cuba con Venezuela”.

Cuando se concluya la inversión del cable submarino de fibra óptica entre Cuba y Venezuela, eso no significará que automáticamente aumente el ancho de banda y el acceso a la red de redes en nuestro país. Por qué Reuters no le explica a sus lectores que además de impedir que Cuba se conecte con las redes internacionales de fibra óptica, el gobierno estadounidense también ha tratado de evitar que esta importante vía de conexión se extienda por el interior del país, negando la exportación de cables a las empresas estadounidenses que los producen, o amenazando con sanciones a las extranjeras y limitando el mantenimiento de la técnica instalada, la adquisición de equipos nuevos de comunicación y el crecimiento de la densidad telefónica.

A pesar de ello, el por ciento de digitalización de las centrales telefónicas del país es de más del 97% y todas las comunidades de más de 300 habitantes tienen comunicaciones, mientras que buena parte de la población del mundo todavía no tiene acceso a un teléfono.
Por supuesto, estas realidades no se publican en los medios de comunicación capitalistas, ni Reuters las menciona, ellos insisten en destacar las manchas y alejarse de la luz.

(Fuente: lapupilainsomne.wordpress.com)

FRACASA CAMPAÑA CONTRA LA ISLA: TWITTER RECONOCIÓ QUE BLOQUEÓ A CUBA

Por Rosa Miriam Elizalde
En un escueto mensaje que publica el blog Havana Note, Twitter reconoce que fueron ellos quienes bloquearon el envío de mensajes vía celular desde Cuba hacia su plataforma, y no el gobierno de la Isla como sugirió una malintencionada campaña contra la Isla que se difundió en Internet.
No tenemos suficiente capacidad para procesar envíos de tweets vía SMS con códigos largos, dice el mensaje de Twitter que alude de manera críptica a un problema puramente técnico de la red social, y se compromete a solucionarlo.
El comunicado se produce un día después de que la agencia EFE y numerosos medios de prensa en el mundo, se hicieran eco de declaraciones que acusaban a la Isla de censurar la red social, sin siquiera contrastar sus fuentes.
De hecho Havana Note había publicado el martes un artículo de Tomás Bilbao, ex funcionario de la administración de George Bush y director ejecutivo del “Cuba Study Group”, que sin fundamentos acusaba al gobierno de Cuba de bloquear los envíos de mensajes a Twitter vía celular y arremetía contra el gobierno de la Isla, sin siquiera verificar si se trataba una posible intervención del gobierno de los Estados Unidos -mucho más lógica-, que persigue con saña y sanciona a las empresas norteamericanas que brindan tecnologías o servicios de telecomunicaciones a la Isla.
Vale recordar que la llamada Ley Torricelli o “Ley de autorización y de defensa nacional para el año fiscal 1992″, permitió la conexión de la Isla a la Red, por vía satelital, con el condicionamiento de que cada megabyte (rango de velocidad de conexión) debía ser contratado a empresas norteamericanas o sus subsidiarias y aprobado por el Departamento del Tesoro. Estableció limitar esa contratación y decidió sanciones extraordinarias -multas de 50 000 dólares por cada violación- para quienes favorezcan, dentro o fuera de EEUU, el negocio electrónico o el más mínimo beneficio al gobierno de la Isla y a los ciudadanos que lo apoyan.
En marzo de este año, Estados Unidos levantó ciertas restricciones dispuestas por esa misma Ley Torricelli. El nuevo reglamento del Departamento del Tesoro -Sección 515 de las Regulaciones de los bienes cubanos, de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) -, levanta las sanciones contra las empresas que faciliten gratuitamente aplicaciones de correo electrónico, chat y similares, Twitter entre ellas, pero estas no pueden facilitar conexiones telefónicas de ningún tipo, incluidos los SMS.
Esto lo conocen perfectamente Bilbao y su “Cuba Study Group”, una organización asentada en Washington que publicó en julio pasado un informe de 58 páginas donde proponen a la administración de Barack Obama nuevos mecanismos para aliviar algunas sanciones. Saben perfectamente que la retórica de Obama en torno a la supuesta flexibilidad de las sanciones contra Cuba en el ámbito de las telecomunicaciones significa mucho ruido y pocas nueces.
El bloqueo no se ha movido aquí ni un milímetro, y la propuesta del “Cuba Study Group” a Obama es utilizar la Internet como plataforma de subversión en Cuba, blindar financieramente a los llamados blogueros y tuiteros disidentes y propiciar el cambio de gobierno en la Isla. Para lograr esto, necesitan levantar ciertas restricciones financieras o de lo contrario no lograrán involucrar a las empresas de telecomunicaciones norteamericanas, clave en el desarrollo de las tecnologías para imponer “la democracia” al estilo USA.
De modo que en lo que parecía ser “un ataque de histeria”, como lo llamó atinadamente un lector de Havana Note, Bilbao hasta le dijo a la agencia EFE que él había enviado sendas cartas a Twitter y al Departamento de Estado para que investigaran el supuesto cierre de este servicio desde la Isla.
Por desgracia para él y para quienes querían sacarle partido a la mentira, la agencia Prensa Latina divulgó casi inmediatamente las declaraciones del viceministro cubano de la Informática y las Comunicaciones, José Luis Perdomo, quien descartó que Cuba hubiese bloqueado el acceso a las redes sociales en Internet, mientras denunciaba los obstáculos a las comunicaciones impuestos por el bloqueo estadounidense.
“Cuba no bloquea el acceso de ningún ciudadano al envío de mensajes a las redes sociales en Internet como Twitter o Facebook y ello es una calumnia que se ha levantado contra nuestro país”, dijo el viceministro.
Perdomo aclaraba un elemento fundamental: Twitter no ha hecho ningún acuerdo con la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) -como sí lo tiene con decenas de otras empresas en el mundo- que permitan el servicio gratuito desde teléfonos celulares para enviar mensajes a esas redes, porque se lo impiden las leyes del bloqueo norteamericano contra Cuba.
Ante las abrumadoras evidencias, Bilbao, que también fue jefe de campaña del senador Mel Martínez -de origen cubano y furioso enemigo de la Revolución-, se vio obligado a hacer su mea culpa en Havana Note.
“Este incidente -escribió- muestra el peligro de sacar conclusiones antes de tener todos los hechos. En un artículo que publiqué ayer por la noche Havana Note, titulado: ‘Gobierno de Cuba puede haber bloqueado el acceso a Twitter via SMS‘, fui demasiado rápido en la sospecha de la participación del gobierno cubano en la interrupción del servicio, en lugar de seguir otra alternativa, que en retrospectiva fue la verdadera culpable”.
La realidad es que en menos de 24 horas se desinfló la nueva campaña para presentar a Cuba como enemigo de la Internet. La mentira tiene piernas cortas y “toda la historia (de Bilbao y compañía) es una falacia”, escribió un lector en Havana Note. “Es increíble -añadió- cómo el Imperio bloquea a Cuba y luego la acusa de las consecuencias. Es como negar alimentos a un hombre y después culparlo de tener hambre.”

PREMIER EN EN BAYAMO DEL DOCUMENTAL CHE, UN HOMBRE NUEVO DE TRISTÁN BAUER

La premier del documental Ché, Un Hombre Nuevo, se efectuó este miércoles en Bayamo en un abarrotado cine Céspedes que seguirá proyectando hasta el domingo, la obra cinematográfica del argentino Tristán Bauer.

Las palabras introductorias estuvieron a cargo de la Doctora en Ciencias Sonia Videaux Videaux, profesora titular de la Filial Pedagógica de Granma.

La cinta que es el resultado de doce años de trabajo investigativo, en los que hurgó en los archivos secretos del ejercito boliviano, contiene imágenes inéditas y documentos desclasificados.

El documental tiene como novedad que el autentico protagonista es el propio Che, que hace de narrador durante las dos horas de  documental.

Sobe la actualidad del pensamiento y acción de Guevara, el cineasta argentino afirmo que “el neoliberalismo ha intentado siempre borrarnos el pasado por eso debemos tener memoria del ejemplo que dieron nuestros luchadores por liberar al continente” por eso el guerrillero “sigue siendo un ejemplo”.

El documental Ché Un Hombre Nuevo, es una historia que narra los principales momentos de la vida del Guerrillero Heroico, desde su nacimiento, en Rosario, argentina, hasta el momento de su asesinato en La Higuera boliviana.

La cinta recoge además su presencia en África ayudando a los movimientos de liberación nacional de ese continente, y la admisión que hace de su fracaso en esas tierras.


“”Premiada recientemente en el Festival de Montreal, la película ha sido el resultado de un trabajo conjunto con el Centro Cubano de Estudios Che Guevara.

La obra cinematográfica de Bauer es un acercamiento al lado mas humano del legendario guerrillero, mostrando su faceta mas personal e intima, en la que los espectadores podrán escucharle incluso recitando poemas a su esposa””.

CUBA ESTABLECE LA GUAYABERA COMO PRENDA OFICIAL EN CEREMONIAS DIPLOMÁTICAS

Cuba, donde usar cuello y corbata es una verdadera tortura térmica, acaba de establecer a la guayabera, masculina o femenina, como prenda oficial para ceremonias diplomáticas o de Estado, en una resolución publicada este miércoles.
Se establece “el uso de la Guayabera como prenda de vestir, en los actos del ceremonial diplomático del Estado cubano y de su Gobierno”, dice el texto legal que, bajo la firma del canciller Bruno Rodríguez, publicó la Gaceta Oficial.
La decisión se toma por constituir “una de las más auténticas y legítimas expresiones de cubanía” y por “combinar elegancia y comodidad para un clima tropical como el nuestro”.
Para los hombres, esa camisa tradicional de cuatro bolsillos e hileras de alforzas al frente y en la espalda, será blanca y de mangas largas, mientras que para las mujeres, que pueden alargarla como vestido, podrá ser de cualquier color.
Esta prenda nacional, muy difundida en América Latina, tiene un museo en la central ciudad de Sancti Spíritus, el que conserva prendas usadas por el líder Fidel Castro, el presidente Raúl Castro, el cardenal Jaime Ortega, la bailarina Alicia Alonso, el escritor colombiano Gabriel García Márquez, entre otros y el mandatario venezolano, Hugo Chávez.
(Con información de AFP)

EL CASO ALAN GROSS

Hillary Clinton ha hablado sobre Alan Gross.
Alguien, quizás el propio protagonista, cometió un error –a lo mejor un “descuido” como los burócratas  de Washington llaman a sus errores. Alan Gross, en una misión para su compañía (DAI), que trabaja para la USAID (Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) solicitó una visa de turista para viajar a Cuba con el propósito de “promover la democracia”, un eufemismo para socavar a gobiernos que se enfrentan a los dictados de Washington.
Imagínense al norteamericano de 60 años haciéndose pasar por turista mientras distribuye  a cubanos laptops, teléfonos celulares y teléfonos satelitales (prohibidos). Gross debía saber que llamaría la atención de la seguridad del estado cubana. ¿O creía que inocuamente podía colocar caros equipos en hogares privados, como un Santa Claus que prolongara su noche de hacer regalos? Gross aseguró que su única intención era ayudar a la comunidad judía cubana a mejorar su tecnología de comunicaciones. ¿Creerán los judíos más religiosos que Dios les hablará solamente por teléfono satelital?
El gobierno ateo de Cuba, por supuesto, hubiera negado el permiso para realizar su tarea; así que muy bien, mintió y escribió la palabra “turista” en su solicitud de visa. No es realmente una mentira. Él esperaba visitar Tropicana y pasar un día en la playa entre una entrega de teléfonos satelitales y otra.
Gross sabía que Cuba no permite los teléfonos satelitales. Una señal en el aeropuerto lo anuncia. Los teléfonos satelitales no se pueden intervenir y pueden ser usados para enviar mensajes en clave en varias frecuencias. Por regla general su señal circunvala los sistemas telefónicos locales. Ah, estos teléfonos también pueden enviar las coordenadas para ataques aéreos. En Internet, Motorola anuncia sus teléfonos satelitales a precios de ganga, entre $1 795 and $5 273 dólares –sin contar gasto del servicio.
Adicionalmente, la compañía telefónica estatal cubana tiene un monopolio y no permite la competencia. Pero si Gross quería que los judíos se comunicaran con sus familiares en el exterior, ¿por qué no distribuir tarjetas telefónicas en moneda convertible, o teléfonos celulares hechos en Cuba con opciones de larga distancia prepagadas?
¿Cómo adquirió él su mercancía? ¿No se dio cuenta la aduana cubana de todos esos teléfonos de alta tecnología en sus maletas, si todo equipaje que entra al país pasa por rayos X? No es probable. ¿Los recogió Gross en la Sección de Intereses de EE.UU.?
De todas maneras Gross, que trabaja para DAI, una compañía contratada por el gobierno de EE.UU., el enemigo primario de Cuba, falsificó su formulario de inmigración y no se inscribió en Cuba como agente del gobierno de EE.UU. En otras palabras, Cuba lo atrapó con las manos en la masa por fraude inmigratorio y no registrarse. ¿Pensó realmente que no lo atraparían? ¿No lo alertó nadie de su compañía o de la AID? ¿Un gringo andando por Cuba, entregando teléfonos satelitales a los judíos? Y no hay tantos en Cuba.
Dados los hechos de evidencia prima facie de su mentira a la inmigración cubana y la distribución de productos tabú, al oír los recientes comentarios de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, cualquiera pensaría que Cuba había arrestado injustamente a una gruesa de inocentes norteamericanos judíos que trataba de ayudar a miembros de su sufrida tribu. Lo cuales, por cierto, ya reciben mucha ayuda de comunicación de manos de varias agencias judías en varios países.
Clinton llamó a los judíos norteamericanos a apoyar a Alan, quien “ha sido detenido en una cárcel cubana durante los últimos siete meses sin ser acusado de ningún delito –porque no cometió ningún delito. Estaba en Cuba como un trabajador humanitario y de desarrollo y, en realidad, estaba ayudando a la pequeña comunidad judía en La Habana, que se siente muy apartada del mundo”.  Al hablar en una cena en honor de Hannah Rosenthal, la enviada especial de la administración Obama para monitorear y combatir el antisemitismo, Clinton mencionó el hecho a petición de la familia de Gross: “En realidad estoy haciendo un llamado a la activa comunidad judía en nuestro país para que se una a esta causa”. (Jerusalem Post, 15 de Julio.)  Probablemente no tuvo tiempo de mencionar un hecho en sus declaraciones: Gross trabaja para una compañía contratada por una agencia de su propio Departamento de Estado –la USAID. (Discurso el 13 de julio en una recepción organizada para la comunidad judía.)
A fines de febrero pregunté a tres personas en la mayor sinagoga de La Habana; ninguna conocía a un norteamericano llamado Gross. Adela Dworin, vicepresidente de la Casa de la Comunidad Hebrea en Cuba “negó conocer a Gross y dijo que reconocidas organizaciones judías internacionales les habían suministrado conexiones legales a Internet”, según Noticias CBS.
(http://www.cbsnews.com/8300-503543_162-503543.html?keyword=Portia+Siegelbaum#ixz\z0tfoB4onk)
Anteriormente Alan Gross organizó sistemas satelitales de comunicación para evitar los canales controlados por el gobierno en Irak y Afganistán.
Al igual que un pez de fondo en la precaria cadena alimentaria de la subversión a un gobierno extranjero, Gross fue anzuelado por la policía cubana. Cuba aún no lo ha acusado formalmente, aunque funcionarios cubanos han dicho que “es sospechoso de espionaje”.
Al pedir la liberación de Gross, la secretaria Clinton ignoró el caso de cinco agentes cubanos sentenciados a largas condenas en prisiones federales de EE.UU. Al igual que Gross, no se inscribieron como agentes extranjeros (máxima pena, 18 meses); a diferencia de él, llegaron a Miami para luchar contra el terrorismo, no para socavar al gobierno o al sistema político norteamericano.
Los cinco agentes cubanos reconocieron que no se inscribieron como agentes extranjeros –su único delito. Pero el Departamento de Justicia los acusó, sin evidencias, de conspirar para cometer espionaje y otros delitos graves. Como era de esperar, el jurado y la jueza en Miami, al sentirse intimidados, los declararon culpables y los sentenciaron. Gross viajó a Cuba para socavar al gobierno cubano.
Motivos diferentes, pero ¿no va siendo hora de hacer un cambio? ¿Una gruesa por cinco? Judy Gross, la esposa, podría pararse junto a las esposas de los cinco prisioneros cubanos y exigir “Liberen a nuestros esposos”.
(Fuentes: counterpunch.org/progresoalternativo)
* Saul Landau es miembro del Instituto para Estudios de Política. Sus filmes están disponibles por  medio de roundworldproduction.com.

EL '""MODELO"" Y LA DISIDENCIA

“…irrumpieron violentamente a punta de pistola en varios hogares de activistas contra la guerra, y pasaron horas requisándolos…”, la autoridad “confiscó computadoras personales y portátiles, fotografías y otros efectos personales”. Esto no ocurrió en ninguno de los países acusados por los grandes medios de “no democráticos”. Tampoco fue en los Estados Unidos del macartismo, sucedió el 24 de septiembre de 2010, en el país que dirige Barack Obama con el “gobierno del cambio”.
La historia la ha documentado Amy Goodman, en Democracy Now y corresponde al operativo que el FBI realizara durante la madrugada de la mencionada fecha contra un grupo de ciudadanos norteamericanos que realizan actividades políticas no violentas en varias ciudades de esa nación.
Por otra parte, Santi Castillo, ha publicado en Rebelión un testimonio en video del trato que la policía dio en Barcelona a manifestantes que apoyaban la Huelga General del pasado 29 de septiembre. Carrillo denuncia: “en los informativos españoles no salen estas imágenes, no las quieren”, y añade “es un vídeo para condenar la violencia policial en la supuesta democracia española, ésa que tanto condena a Venezuela y Cuba”. El video está en nuestro canal en Youtube.
En Venezuela, acaban de realizarse unas elecciones sin ninguna escena de violencia política y de Cuba, llevan cincuenta años sin poder transmitir imágenes así. A pesar de ello, para quienes fabrican los estereotipos y determinan su significado, “disidencia” y “represión” sólo existen en los países que se oponen a la dominación norteamericana. Pero a todas luces, el “modelo” no es nada tolerante con la verdadera disidencia, que a diferencia de la cubana, no está financiada por una potencia extranjera ni tiene vínculos con el terrorismo.
Ahora, esperemos las condenas del parlamento europeo …
http://www.youtube.com/watch?v=y-euxBEZuYE&feature=player_embedded
Fuente: http://lapupilainsomne.wordpress.com/2010/10/05/el-%E2%80%9Cmodelo%E2%80%9D-y-su-disidencia-video/