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viernes, 9 de octubre de 2009

Como soy un habitante de este mundo, también me sorprendió el otorgamiento al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, del Premio Nobel de la Paz 2009.


Ya no me interesa saber quienes integran ese selecto grupo encargado de dirimir a quién se entrega el codiciado premio cada año. Ya no me interesa porque si lo recibió Obama con dos guerras de exterminio que él ha asumido como herencia de Bush, también lo puede recibir el señor Micheletti que en Honduras mantiene la represión contra ese pueblo, luego del golpe de estado que protagonizó en el pais centroamericano.

Obama lleva en la presidencia nueve meses. Ha prometido cambios. Ha prometido muchas cosas, pero al final, no se ha visto aún el resultado de sus pretensiones.

Yo comparo este hecho con el Campeonato Mundial de Atletismo. Todos sabíamos que allí el ""hombre misil"" Usain Bolt se esmeraría en alcanzar, como lo hizo, excelentes resultados, pero a nadie se le ocurrió darle la medalla de oro sin correr sobre la pista.

Eso pienso yo de este premio Nobel a Obama. Se lo han otorgado sin correr. Es decir que lo han premiado sin plena demostración de sus aptitudes para alcanzar los objetivos que se ha planteado.

Creo que el mismo Obama debe estar entre sorprendido y asustado porque eso no se lo esperaba él.

Y si se lo han dado por plantear promesas tambien se ha equivocado el selecto grupo de personas que otorga el Premio. Cómo es posible que le den ese Premio existiendo todavía el criminal bloqueo que mantiene su Gobierno contra el pueblo de Cuba? Cómo se puede explicar que lo reconozcan como adalid de la paz, cuando en su país hay connotados terroristas, confesos y libres, con un historial de espanto en relación con Cuba?

O es que se puede llamar abanderado de la paz aquel que de manera consciente mantiene en prisión a cinco jovenes antiterroristas cubanos, condenados por infiltrarse, para evitar mas muertes, entre los grupos de extrema violencia asentados en la ciudad de Miami?

Se puede llamar abanderado de la paz quien sustenta desde el poderoso asiento de la Casa Blanca, el crudo tratamiento a los inmigrantes que desean ingresar al ""sueño americano"", sueño que ha provocado dolor y muerte en esa frontera con México?

No quiero pensar que la decisión se haya tomado en alguno de los bares de la ciudad de Estocolmo,como el Absolut Ice Bar, luego de una sesión de cerveza, whisky y mujeres bailando en la pasarela. Realmente no creo que allí haya sido esa sesión pero la impresión que me da es que se hizo de manera apresurada como si el tiempo fuera a extinguirse ante una determinada meta.

Creo que el Premio Nobel de la Paz ha perdido elegancia, no porque se lo hayan dado a Obama de manera tan precipitada. Quizás él llegue a merecerlo, pero no hacía falta aplicar la velocidad de Usain Bolt para otorgárselo.


En este mundo tan mal repartido hay, por suerte, muchas personas distinguidas en las labores de la paz que bien pueden merecer tal premio. Ojalá que alcancen tal reconocimiento.

CUBA: LO QUE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN NO DIRÁN NUNCA



En ocasión de la publicación de su 5º libro, presentamos una entrevista exclusiva de Salim Lamrani para Cuba Sí France, seguida de un capítulo titulado: “Los mercenarios de la Casa Blanca”.


Traducido del francés por Rocío Anguiano

Cuba Sí: Acaba de publicar un nuevo libro. ¿Puede decirnos algo más sobre él?

Salim Lamrani: Este libro trata de la desinformación mediática en Occidente respecto a Cuba e ilustra el enorme abismo que existe entre la imagen que da nuestra prensa de Cuba y la realidad del país. Esta obra abre también algunos interrogantes sobre el papel de los medios de comunicación: ¿se ocupan de dar una información fiable y objetiva a los ciudadanos o tratan de defender el orden político, económico y social establecido? ¿Cuáles son los temas esenciales?

Hay varios, pero me centro sobre todo en aquellos que más aparecen en los medios de comunicación occidentales, a saber: la cuestión de los derechos humanos, la oposición cubana, la emigración y el futuro de Cuba.

La obra incluye un prólogo de Nelson Mandela.

Nelson Mandela es una persona extraordinaria y una fuente de inspiración para todos aquellos que luchan contra la injusticia y por un mundo mejor. Me ha hecho el gran honor de prologar mi libro y tengo con él una deuda de gratitud infinita.

Extracto del capítulo 4: “Los mercenarios de la Casa Blanca”

La disidencia cubana cuenta con una cobertura mediática excepcional en Occidente, muy desproporcionada respecto a su tamaño e influencia. No existe ninguna oposición latinoamericana tan mimada por las transnacionales de la información. Según la prensa, esa disidencia es víctima de una salvaje represión por parte de las autoridades cubanas y no dispone de ningún espacio de expresión. Sin embargo, no pasa una sola semana sin que los medios de comunicación occidentales publiquen alguna entrevista a famosos opositores supuestamente amordazados por el “régimen castrista”. ¿Son representativos de la sociedad cubana? ¿Son independientes de cualquier influencia extranjera?

1. Los “opositores”

La oposición cubana tiene un estatus especial. Por una parte, es muy apreciada por la prensa occidental. En efecto, ningún grupo de opositores en América Latina, excepto tal vez la oposición venezolana, dispone de semejante aura mediática. Por otra parte, recibe colosales sumas de dinero de Estados Unidos, sobre las que los medios de comunicación no dicen ni una palabra y goza de una libertad de acción que escandalizaría a los fiscales de todo el mundo.

El 21 de junio de 2007, la Cámara de Representantes de Estados Unidos decidió aprobar el presupuesto de 45,7 millones de dólares para el año 2007-2008, presentado por el Presidente Bush y destinado a la disidencia cubana. Así, 254 congresistas, entre ellos 66 demócratas, respaldaron la estrategia de la Casa Blanca para derrocar al gobierno cubano. El legislador de Florida, Lincoln Díaz-Balart, descendiente directo del antiguo dictador Fulgencio Batista, acogió esta ayuda con entusiasmo. “Esta victoria representa un apoyo para la oposición política interna” cubana, señaló. “La ayuda a los opositores no es simbólica sino concreta” añadió. Asimismo, hizo pública una carta de algunos insignes disidentes cubanos que afirman que la ayuda estadounidense es “vital para la supervivencia de los militantes (1)”

La Cámara ha aprobado también, para el año 2007-2008, una suma de 33,5 millones de dólares (seis millones más que en 2006) para Radio y TV Martí. Estos dos medios estadounidenses emiten ilegalmente programas subversivos hacia Cuba con la intención de incitar a la población a subvertir el orden establecido (2).

Ese mismo día, el 21 de junio de 2007, el representante de la diplomacia estadounidense en La Habana, Michael Parmly, recibió con gran pompa a los celebérrimos disidentes René Gómez Manzano, Félix Bonne, Martha Beatriz Roque y Vladimiro Roca en su suntuosa residencia privada. Estos últimos venían a agradecer su generosidad al preciado mecenas (3).

Los medios de comunicación occidentales, normalmente tan prolijos con Cuba, permanecieron extrañamente silenciosos sobre estos dos hechos. Las razones son relativamente sencillas. Las personas que se afanan en presentar desde hace años como valerosos militantes en busca de la democracia, en realidad, solo son vulgares mercenarios que se venden al mejor postor. La palabra mercenario no es un término desproporcionado o exagerado. Según el diccionario Littré, se trata de cualquier individuo “que trabaja por dinero, dispuesto a hacer todo lo que le pidan por dinero (4)”. Manzano, Bonne, Roque y Roca encajan perfectamente en esta definición.

Sin embargo, esto no es nuevo. Desde hace decenas de años, Estados Unidos intenta por todos los medios crear y dirigir una oposición interna en Cuba para acabar con el proceso revolucionario cubano. Los archivos de Estados Unidos son elocuentes a este respecto. Además, muchos documentos estadounidenses, oficiales y públicos, dan fe de esta realidad que ningún periodista o analista político digno de ese nombre puede ignorar. La ley Torricelli de 1992, y en particular el artículo 1705, establece que "los Estados Unidos proporcionarán asistencia, a organizaciones no gubernamentales pertinentes, para apoyar a individuos y organizaciones que promuevan un cambio democrático no violento en Cuba (5)”.

La ley Helms-Burton de 1996 establece, en el artículo 109, que "el Presidente [de Estados Unidos] está autorizado a proporcionar asistencia y ofrecer todo tipo de ayuda a individuos u organizaciones no gubernamentales independientes para apoyar los esfuerzos destinados a construir la democracia en Cuba (6).

El primer informe de la Comisión de Apoyo a una Cuba Libre, aprobado el 6 de mayo de 2004, contempla la puesta en marcha de un “sólido programa de ayuda que favorezca la sociedad civil cubana”. Entre las medidas propugnadas figura una financiación de 36 millones de dólares destinada al “apoyo a la oposición democrática y a la consolidación de la sociedad civil emergente (7)”.

El segundo informe de dicha Comisión, publicado el 10 de julio de 2006, contempla asimismo un presupuesto de 31 millones de dólares para financiar aún más a la oposición interna (8).

En 2003, la justicia cubana condenaba a 75 mercenarios de Estados Unidos, lo que suscitó una reprobación mediática internacional. En cualquier otro país del mundo, individuos como Manzano, Bonne, Roque y Roca se encontrarían actualmente entre rejas (9). Ricardo Alarcón, Presidente de la Asamblea Nacional de Cuba, advirtió a los miembros de la “disidencia” que quienes conspiren con Washington y acepten sus emolumentos deberán “pagar las consecuencias (10)”

“ Mientras exista esta política, habrá personas implicadas [...] que conspirarán con los estadounidenses [y] aceptarán el dinero. Esto, según las leyes cubanas, es un delito. No conozco ningún país que no clasifique esta actividad como delito”, señaló Alarcón. “Imaginen que alguien en Estados Unidos recibiera el apoyo, entrenamiento, equipamiento y asesoramiento de un gobierno extranjero. Eso constituye un delito. En Estados Unidos es un delito muy grave que puede costar muchos años de cárcel, muchos más de los previstos aquí en Cuba", añadió (11).

Sucede lo mismo en Francia y así lo establece el artículo 411-4 del código penal. Un caso acaecido en 2004 refleja de forma elocuente esta realidad. El 28 de diciembre de 2004, las autoridades francesas detuvieron a Philippe Brett y Philippe Evanno, dos colaboradores de Didier Julia. Se les consideraba responsables de un intento fallido de liberar a los dos secuestrados en Iraq, Christian Chesnot y Georges Malbrunot, en septiembre de 2004. Estos dos individuos fueron inculpados por “colaboración con una potencia extranjera con el objetivo de atentar contra los intereses fundamentales de la nación”. Fueron presentados ante los jueces antiterroristas Jean-Louis Bruguière y Marie-Antoinette Houyvet, que se ocupan de los asuntos relacionados con la seguridad del Estado.

Se les acusó de haber tenido contactos con la resistencia iraquí y de haber recibido asistencia logística de Costa de Marfil. Brett y Evanno podían incurrir en penas de diez años de reclusión criminal y de 150 000 euros de multa. Didier Julia escapó de la justicia gracias a la inmunidad parlamentaria. La gravedad de los cargos que se les imputaron no provocó ninguna agitación en la prensa internacional (12).

El informe de 2006 contempla asimismo una cantidad de 24 millones de dólares adicionales para Radio y TV Martí, destinados a ampliar la transmisión de programas subversivos hacia Cuba, quebrantando así la legislación internacional. Los miembros de la “disidencia” cubana recibirán una parte de esta suma para adquirir y distribuir equipos radiofónicos y televisivos que permitan captar los programas emitidos desde Estados Unidos. Se ha invitado a otros países a emitir programas subversivos hacia Cuba. El informe prevé también “entrenar y equipar a periodistas independientes de la prensa escrita, radiofónica y televisiva en Cuba (13)”.

La prensa occidental, que censuró este hecho, estigmatizó la respuesta de la autoridades cubanas, denunciando las sanciones contra “militantes pacíficos y periodistas independientes”. Según ella, los inculpados habrían sido castigados por haber expresado abiertamente su desacuerdo con la línea oficial y haber publicado artículos difamatorios en la prensa de extrema derecha de Miami (14).

Es preciso detenerse un momento en estas acusaciones. Los dos “disidentes” cubanos con mayor influencia mediática en el plano internacional, que lanzan las invectivas más agrias contra la Revolución cubana y que gozan de gran simpatía entre los extremistas de origen cubano de Miami son Oswaldo Payá y Elizardo Sánchez (15). Frente a ellos, Raúl Rivero es un opositor casi moderado y tímido (16). Sin embargo, fue condenado a una pena de veinte años de reclusión criminal. Payá y Sánchez no tienen ningún problema con la justicia, aunque sus escritos políticos son mucho más virulentos que los de Rivero.

La explicación es sencilla. Hasta ahora, Payá y Sánchez han rechazado siempre la financiación generosamente ofrecida por Washington, mientras que Rivero cometió el error de aprovechar la prodigalidad económica de la administración Bush. Eso fue lo que se condenó y no la producción literaria o política supuestamente heterodoxa.

Pertenecer al mundo de la “disidencia” es un lucrativo negocio. Los beneficios económicos de esta profesión son sustanciosos y despiertan la codicia de individuos poco escrupulosos. Las 75 personas condenadas no tenían ningún oficio y vivían de las retribuciones ofrecidas por las autoridades estadounidenses, a cambio de las tareas realizadas. Los sueldos considerables para el nivel de vida de la sociedad cubana propiciaron que ciertos personajes amasaran pequeñas fortunas personales, que alcanzan hasta los 16 000 dólares en efectivo, mientras el salario medio oscila entre quince y veinte dólares al mes (17). De este modo, llevaban un tren de vida muy superior al de los cubanos y aprovechaban al mismo tiempo los incomparables privilegios que ofrece el sistema social cubano.

Para apreciar con exactitud la importancia de semejante suma es conveniente recordar el valor del dólar en Cuba. Por el equivalente a un dólar, un cubano puede optar entre adquirir: ciento cuatro litros de leche, cuarenta y cinco kilos de arroz, veintiséis entradas para el béisbol, entre cinco y veintiséis entradas para el teatro o el cine, 5200 kilovatios de electricidad o cinco cursos de inglés televisados de ciento sesenta horas cada uno. El resto de alimentos de primera necesidad (pan, judías, aceite) se encuentra en el mismo orden de precios. A esto hay que añadir la gratuidad de los servicios educativos y sanitarios. Dado que el 85% de los ciudadanos cubanos son propietarios de su vivienda, no pagan alquiler. Además, en Cuba no existen los impuestos.

Otro hecho que es único en el mundo: los medicamentos adquiridos en las farmacias cuestan dos veces menos que lo que valían hace cincuenta años (18). Todo ello es posible gracias a las subvenciones concedidas anualmente por el Estado cubano, tan vilipendiado por los mismos “disidentes” que no dudan en aprovechar las ventajosas condiciones de vida que ofrece la sociedad cubana.

Tras la intervención diplomática de España, varias personas que estaban encarceladas desde marzo de 2003, entre ellas Raúl Rivero, fueron liberadas a finales de noviembre de 2004 por razones humanitarias (19). Es preciso señalar que Rivero se aprovechó de una mediatizacion internacional, solo porque era, con Oscar Elias Biscet, el único condenado de los 75 que realmente había ejercido la labor de periodista. Su caso es interesante en la medida en que ilustra la envergadura de la campaña de desinformación lanzada contra Cuba. En una entrevista concedida a Reporteros sin Fronteras, Blanca Reyes, la mujer de Rivero, afirmaba que este se encontraba en “condiciones de detención infrahumanas e inaceptables”. Y añadía que Raúl había perdido cuarenta libras (19,5 kilos). “Tiene hambre. Quiero que se sepa [que] Raúl Rivero pasa hambre” se lamentaba en un impulso melodramático de circunstancias (20). Esta información fue retomada a bombo y platillo por toda la prensa internacional.

Sin embargo, al salir de la cárcel, Rivero presentaba un excelente estado de salud, con una corpulencia notable, como mostraron las fotos tomadas por la prensa y como lo proclamaron insistentemente las autoridades cubanas (21). Mientras que Washington y sus voceros denunciaban, con una gran repercusión mediática, las “terribles condiciones de vida” de los prisioneros, el mismo Rivero confesó que podía acceder sin restricciones a la lectura y que había devorado con avidez la última novela del escritor colombiano Gabriel García Márquez, Historias de mis putas tristes , obra difícil de encontrar en ese momento en las librerías francesas (22).

En efecto, Rivero no vivió en un hotel de cuatro estrellas, pero tampoco en un “gulag tropical” como las gentes decentes suelen llamar a las cárceles cubanas, como si las penitenciarias del resto del mundo fueran lugares de veraneo (23).

Sin duda, las cárceles de Abú Ghraib en Iraq, donde la tortura a los prisioneros de guerra esta institucionalizada por Washington, son más confortables.

Y qué decir de la prisión de Guantánamo, tierra sin ley en donde la tortura aplicada a los detenidos es tal que ha habido numerosas tentativas de suicidio entre personas piadosas, para quienes el hecho de acabar con su vida constituye el peor de los pecados (24).

En cualquier caso, muy pocos prisioneros pueden presumir de haber leído la última novela de García Márquez antes incluso de que esta llegara a algunas librerías europeas especializadas.

Pero esto tampoco es nuevo. En efecto, la transformación de criminales en “disidentes” no data de hoy en día. La historia de Armando Valladares, el “poeta paralítico condenado por delito de opinión”, según la propaganda de Washington, es muy instructiva. Detenido en 1960 por terrorismo, este ex oficial de la policía de la dictadura de Batista contó con el apoyo de una gran campaña internacional lanzada por la extrema derecha cubana de Florida a principios de los ochenta.

Tras las negociaciones efectuadas por el gobierno francés de François Mitterand, bajo los auspicios de Régis Debray, el prisionero fue liberado y perdió, en es mismo instante, sus talentos de poeta y su hemiplejía. En cambio, conservó con esmero sus dotes de actor y, al obtener la nacionalidad estadounidense, entró al servicio del gobierno de Ronald Reagan y se convirtió en embajador ante las Naciones Unidas. Régis Debray, desengañado, escribe en su libro Les Masques: “El hombre no era poeta, el poeta no era paralítico y el cubano es hoy americano (25)”.

Luis Ortega Sierra es un periodista cubano que se exilió en Estados Unidos en 1959, tras el triunfo de la Revolución. Es un feroz adversario del gobierno de La Habana, como muestran sus escritos. Estuvo vinculado al ex dictador cubano Fulgencio Batista que financiaba sus actividades. En una carta fechada el 22 de septiembre de 1961 para el antiguo hombre fuerte de Cuba, Ortega expresaba su “simpatía” y su “admiración” hacia él (26).

Sobre los opositores cubanos, Ortega declara lo siguiente: "los disidentes en Cuba son gente sin importancia política y todo el mundo comparte esta idea, incluso los que viven a su costa. Son marionetas de la mafia de Miami. Están al servicio de la Sección de Intereses de Estados Unidos que los pasea de un sitio a otro [...]. Son gente que recibe un salario y una orientación ideológica del gobierno americano. Esto no es un secreto para nadie. Es el gobierno estadounidense quien proporciona el dinero para financiar las actividades de estos señores en la isla. Pensar que este grupo pueda constituir un movimiento fuerte de oposición al gobierno es una estupidez (27)".

Si Irán o China financiaran a opositores a Estados Unidos, Reino Unido o Francia, estos caerían inmediatamente bajo el peso de la ley. Si los medios de comunicación occidentales fueran intelectualmente libres, solo utilizarían una palabra para referirse a los que se presentan como opositores al gobierno cubano: mercenarios.

Tomado de www.kaosenlared.net

jueves, 8 de octubre de 2009

ANECDOTAS DEL CHE GUEVARA





El Viejito de la Bicicleta

Mariano Rodríguez cuenta en el libro Con la adarga al brazo que un día salían de Fomento en el Chevrolet del Che y este iba manejando, pero aparece en la carretera un viejito manejando una bicicleta que llevaba en la parrilla una guataca con el cabo apuntando para la vía. El Che no ve el cabo de la azada y al cruzar toca con el guardafango derecho el palo y lanza al viejito y la bicicleta a la cuneta. Automáticamente detiene el auto y se preocupa por la salud del anciano, quien está sentado mirando los golpes que se ha dado la bicicleta. Llega el Che y le pregunta: ¿Se ha dado algún golpe? ¿Le ha pasado algo? Levanta la cabeza el viejito y cuando reconoce que era el Che le dice: —¿Pero fue usted quien me arrolló? Sí, por desgracia. Y el viejito decía:


"¡Qué desgracia de qué! ¡Qué suerte tengo yo, que usted me haya arrollado! ¡Usted sabe lo que es que yo le diga a mi familia que usted me arrolló! ¡Qué suerte tengo yo de haber salido hoy...! ¡Si no salgo hoy usted no me arrolla! ¡Qué clase de suerte tengo yo!"

El Che sonriente exclama: "Todavía este hombre me da un beso por haberlo arrollado..." Le dice al viejito: "Déme acá su bicicleta para mandársela a arreglar". Pero el viejito argumenta: "¿Arreglar? ¡No! ¡Qué va! Esta bicicleta yo no la arreglo ya nunca más, esta bicicleta la guardo para enseñarla a mi familia del día que tuve la suerte de conocer a Che Guevara..." De todos modos el Che le envió posteriormente una bicicleta.

Sin plata

Resulta que una vez llegamos al aeropuerto de Bayamo, aterrizamos al atardecer. Eso era muy al principio, porque recuerdo que encontramos allí al Comandante Camilo Cienfuegos, que recorría la zona en un helicóptero... Y bien, luego de una reunión, Camilo se había ido de Bayamo ya, el Comandante me dice: Eliseo, tenemos que irnos para La Habana. Mire, Comandante, el tiempo no está muy bueno, ya casi es de noche, este avión monomotor no es gran cosa y las condiciones no son las mejores para un viaje de noche hasta La Habana. No, no, yo necesito irme para La Habana. Bueno, vamos, digo, y salimos hacia La Habana. Pero ya cerca de Manzanillo el tiempo se puso feo, con turbonadas muy fuertes y le digo: Mire, Comandante, mire el tiempo. Bueno, dice, vamos para Bayamo... y regresamos.

Pero en Bayamo ya era noche cerrada, en ese aeropuerto no había luz y empezamos a dar vueltas hasta que un compañero buscó dos chismosas para marcar la pista y así nos tiramos... Por cierto, que creo fue la única vez que corrimos una premisa de tal índole, porque tampoco teníamos condiciones para sobrevolar la Sierra e irnos a Santiago. Pero bien, logramos aterrizar sin problemas, bajamos del avión y ahí se me acerca Aleida y me dice: ¿Eliseo, usted tiene dinero? Yo sí, digo. Bueno, porque todo el problema que tiene el Che es que no tiene dinero para pagar ni el hotel, ni la comida, ni nada, y no se atreve a pedírselo a usted... Y bueno, eso era al principio, claro yo llevaba poco tiempo con él, de ahí que no se atreviera a pedírmelo. Pero era eso lo que le pasaba. Por supuesto yo le dije a Aleida que no había problema, que yo tenía dinero y ella, allá en La Habana arreglamos, y yo, sí sí, yo pago todo y arreglamos allá.

Y eso no le cabía en la cabeza al periodista. Porque en esos momentos el Che era Presidente del Banco Nacional y no tenía dinero para pagar ni hotel, ni comida, ni nada.

La tatagüita

Esto que cuento fue durante una reunión en Pinar del Río, allí había varios compañeros y sucede que le tocaron su punto débil. Este punto débil es que se dudara de su calidad como piloto. Y resulta que salimos de allí, y nos dirigimos al aeropuerto; en el camino, Che invita a algunos compañeros para que fueran con nosotros en nuestra tatagüita, para mostrársela. Y el compañero Carlos Rafael Rodríguez dice: "No, Che, nosotros nos vamos a ir en el otro avión, el grande, porque lo que pasa es que estamos muy apurados... otro día que tengamos más tiempo pues vamos contigo, y probamos tu avión, pero hoy tenemos prisa".

Bueno, él se sube al avión nuestro, se sienta y me dice: Eliseo, me han dicho que la tatagüita no corre, que están muy apurados... ¡Me gustaría llegar primero! Y yo, bueno, Comandante, lo que pasa es que el avión de ellos es más poderoso; y, además, tiene salida primero que el nuestro, como nosotros no podemos entrar en pista hasta que ellos estén en el aire, todo eso... Pero él: bueno, sí, pero de todos modos vamos a ver si hacemos algo. Y cogió el control, entró en pista y despegó con "viento de cola", o sea, para no tener que llegar hasta el extremo de la pista y despegar con dirección a La Habana, despegó con dirección a Pinar del Río, giró rápidamente y trató de colocarse debajo del otro avión, que era un IL-14. Como el IL-14 no sabía las intenciones del Che, iba a su marcha normal, mientras que nosotros lo hacíamos a todo lo que daba nuestro Cesna. Y llegamos a Ciudad Libertad. Y allí esperamos a oír por dónde se iba a tirar el IL-14. Este pidió pista para aterrizar por la cuatro, y nosotros pedimos hacerlo por la ocho. ¡Naturalmente, la cuatro era más grande, se extiende hasta casi los límites del antiguo colegio Belén, mientras que por la ocho nosotros llegamos enseguida a la rampa y nos apeamos! Con la misma vamos hacia donde están los compañeros del aeropuerto que llevaban la escalerilla al IL-14 y el Che se la pide a ellos. Coge tú por allí, me dice y seguimos empujando entre los dos la escalera. Bueno, la ponemos contra el avión grande y cuando abren la puerta asoma en ella Carlos Rafael, ve al Che y se vira —algo sorprendido— y dice: "¿Eh? ¡Che!" Y el Comandante, jocoso, le dice: Como me dijeron que estaban muy apurados vine corriendo a traerles la escalera...

Un ejemplo de humildad

El Che tenía una gran humildad —dijo Salvador Vilaseca—. Cuando fue nombrado Presidente del Banco, llamó a un amigo para que fuera a trabajar con él en un cargo de importancia de esa institución. El amigo, asustado por la responsabilidad que el cargo significaba, le objetó no creía tener condiciones para desempeñarlo, puesto que no sabía nada de banca, a lo que el Che le contestó: "Yo tampoco sé nada de eso y estoy de presidente". Con esta respuesta dio dos lecciones al amigo, una de humildad y otra del deber que tiene todo revolucionario de ocupar el puesto que la Revolución le asigne.

La exigencia

Era exigente en el cumplimiento de los horarios y como ejemplo puede recordarse que cierto día concertó una partida de ajedrez con el maestro internacional José Luis Barreras, directivo del juego ciencia. Barreras llegó algunos minutos pasada la hora. Después del saludo conversaron sobre varios temas y cuando su interlocutor le preguntó: ¿Cuándo comenzamos a jugar?, recibió una respuesta tajante: "Oiga, la disciplina es fundamental en la vida. Acordamos a las nueve de la noche y usted llegó después, por lo tanto, hoy no jugaremos".

Tomado del periódico Granma

martes, 6 de octubre de 2009

EL DOLOR DE DORA LIDIA

Desde hace 33 años Dora Lidia Garzón vive con un inmenso dolor que crece por día, ante la impunidad del autor intelectual de la voladura del avión cubano con 73 inocentes, entre ellos su hijo.

Esta madre de Santiago de Cuba se pregunta si morirá
sin ver que el terrorista de origen cubano Luis Posada Carriles pague por tantos crímenes contra la humanidad y, en particular, el del seis de octubre de 1976 cuando hizo explotar la nave que traía a la Patria al equipo juvenil de esgrima.

Ese día, manifestó, le troncharon el futuro prometedor de
José Angel Fernández, llamado cariñosamente Pepin y de
solo 19 años, pues practicaba la especialidad de sable y
estudiaba Ingeniería Mecánica en la Universidad de La
Habana.

Sobre Dora Lidia ya pesan 79 años, problemas de salud
propios de la edad y otros que llegaron desde que recibió la
noticia del sabotaje al avión.

Hoy martes su teléfono no para de sonar por las tantas
llamadas que recibe de aliento y solidaridad en esta triste
jornada para muchas familias cubanas.

El 11 de agosto de 1976 vio por última vez al más pequeño
de sus tres hijos, cuando retornó a la capital para continuar
la preparación con vistas a las competencias de octubre de
ese año en Venezuela.

Desde entonces vive con el recuerdo de sus fotos de
niño y adolescente, vistiendo su atuendo deportivo y con
los recortes de periódicos que reflejaron a las víctimas del
sabotaje.

Esta madre sigue de cerca las noticias relacionadas con
Posada Carriles, el culpable de la muerte de su hijo, y no
ve la hora en que sea juzgado pues, asegura, son muchos los nombres que podría involucrar en sus fechorías contra Cuba y eso no le conviene al imperio yanqui.

El sufrimiento se mantiene hace más de tres décadas
en esta familia del Reparto Los Olmos que clama porque
se haga justicia por el crimen de Barbados.

domingo, 4 de octubre de 2009

MERCEDES: UNA VOZ IMPRESCINDIBLE DE NUESTRA AMERICA

La Tierra del Fuego se ha estremecido, los glaciales, ya dañados por el cambio climático esparcieron escarcha desde sus vientres, mientras bandadas de aves de diferentes colores se enlutaban con la noticia.

Los argentinos, hermanos más cercanos de esa voz que nos queda en la memoria, lloran justificadamente su partida, pero no solo allí se manifiestan las expresiones de dolor. Toda Latinoamérica, Nuestra América hace un alto en las urgencias cotidianas y le dedica un minuto a la gran mujer que “”Gracias a la Vida””, pudimos escuchar desde las entrañas de Los Andes.

Yo la conocí un día de un año que no recuerdo en el vestíbulo del Hotel Habana Libre, adonde me había llevado un gran amigo de ella: Lázaro Gómez.

Pequeña, diminuta, con una voz casi imperceptible me dijo: “”encantada de conocerte””.

Mercedes estaba por ese tiempo en La Habana para participar en una gran exposición de artes plásticas que tuvo como escenario las proximidades del antiguo Palacio Presidencial, donde cantó como lo que siempre fue: una diva de las causas justas.

Su hermoso rostro recordaba a los ancestros nuestros de esta América Latina, a la que entregó su canto como la más hermosa expresión de amor y de respeto a los pueblos que la integran.

Afloran ahora imágenes de sus presentaciones en todas partes del mundo. Se recuerda su incansable peregrinar por los escenarios cantando con desgarramiento los dolores y las alegrías de todos los que en este continente hemos tenido la fortuna de nacer.

La Negra, como se le conocía, deja un legado para las nuevas generaciones de cantores. Estuvo siempre atenta para la colaboración con los pinos nuevos, a los que ayudó de manera desinteresada. Ahora ellos seguirán su ruta.

Es imposible resumir en pocas líneas la extraordinaria importancia de Mercedes Sosa. Su permanente apego a las tradiciones más auténticas le han ganado un espacio en la memoria de los pueblos de Latinoamérica, que hoy, ante su deceso, da las Gracias a la Vida por haberla conocido.

jueves, 1 de octubre de 2009

CINTIO VITIER: TAN CUBANO COMO JOSÉ MARTÍ

Cuando me enteré esta noche de jueves del fallecimiento del extraordinario intelectual cubano Cintio Vitier, lo primero que vino a mi mente fue una flor blanca. Es que tanta pureza de hombre la merece.

Tuve la ocasión de conversar con el insigne seguidor de las ideas martianas aquí en Bayamo, durante el período en que se desempeñó como Diputado a la Asamblea Nacional por este municipio capital de la provincia de Granma.

Sentía un amor muy grande por esta ciudad y sus ojos cobraban matices muy expresivos cuando desgranaba la historia escrita por aquellos hombres de la geste de 1868 con Carlos Manuel de Céspedes al frente.

No puedo olvidar en este instante la amistad que José Martí propició entre él y Victor Montero Mendoza. Ambos han sido paladines en la difusión del pensamiento del autor de La Edad de Oro. Ambos han defendido con una vehemencia extraordinaria la vigencia de ese pensamiento del Mártir de Dos Ríos.

Tengo en la mente en este instante de dolor esa imagen maravillosa de él y su compañera de toda la vida Fina García Marruz, una mujer que supera en belleza a su propia poesía, la que compartió durante tanto tiempo con Cintio.

Tan sensible fue siempre Cintio que nos legó la defensa que hizo sobre la verdadera posición de Juan Clemente Zenea, pues hurgando en la historia demostró que el poeta bayamés no había sido un traidor a la causa de la independencia cubana.

Así, grande y majestuoso, con el verbo tan afilado como las puntas de nuestra Enseña Nacional, la que abrazó no solo con la palabra sino con la acción de quien sabía donde estaba su deber de cubano y revolucionario.

Cintio seguirá siendo un sol iluminándonos a todos. Seguirá junto a nosotros, como seguirá junto a él la música de sus hijos y la poesía de su excelsa compañera Fina García Marruz.

LA LOBA Y SUS LOBEZNOS

Ileana Ros-Lehtinen, aquella dama indigna de la política anticubana, que osó envolver al pequeño Elián González en la bandera norteamericana, ofendiendo con esa acción al pueblo de Cuba, ha anunciado su visita a Honduras, para, dijo a las agencias de prensa, entrar en contacto con los representantes del pueblo de ese país.

Ha reiterado, además, que en la nación centroamericana no ha ocurrido un golpe de estado, sino un proceso de transición que busca la plena democracia.

Es decir, que la señora congresista norteamericana apoya plenamente las acciones de los militares y la ultraderecha hondureña que propiciaron el secuestro del presidente legítimo, lo enviaron a la base estadounidense de Palmerola y de ahí a Costa Rica enropa de dormir.

La señora agregó en sus declaraciones que Zelaya, el hombre legalmente investido para la presidencia de su país, había entrado a Honduras de manera provocativa.

Esto se traduce de manera muy sencilla, según la óptica? de la congresista: Zelaya, el presidente constitucional de Honduras ha entrado a su propio país, para ¨¨provocar¨¨ desórdenes, como si fuera un delincuente internacional.

Entonces cómo podría calificarse el papel de Ileana en este conflicto? Ella estará allí para encontrar solución al problema, cuyo primer paso debe ser la devolución del poder a quien lo ganó en las elecciones?

Irá la Loba Feroz a reunirse con el pueblo hondureño, con los líderes de ese movimiento popular de resistencia que ya rebasa los noventa días?

Irá la Loba Feroz a dar el pésame a los familiares de las personas asesinadas por la represión militar?

Irá la Loba Feroz a Honduras a condenar al régimen de facto por la clausura de emisoras de radio y televisión en el país centroamericano?

A qué va esta representante de la ultraderecha norteamericana a Honduras?

La respuesta es bien sencilla: ella estará en Tegucigalpa para apoyar a los asesinos del pueblo hondureño en una expresión clara de su esencia fascista, contraria a todo aquello que señale hacia la emancipación de los pueblos de Nuestra América.

La congresista ha dicho que Zelaya ha entrado a Honduras de manera provocativa cuando en realidad la provocadora es ella que irá a Tegucigalpa a bendecir a los asesinos, a los torturadores, a los represores de ese noble pueblo.

No se puede esperar otra posición de una dama, tan políticamente indigna, que al mismo tiempo que dice amar al pueblo en que nació, se abraza a asesinos confesos como Luis Posada Carriles y Orlando Bosch Ávila, autores comprobados de la voladura en pleno vuelo de una nave de Cubana de Aviación el seis de octubre de 1976 en Barbados.

En ese atentado murieron 73 personas cuyos restos desde el fondo del mar Caribe, esperan que la justicia norteamericana cumpla precisamente con la justicia.

La Loba Feroz ha anunciado su viaje a Honduras. La dignidad, la altura de ese pueblo, le reservará el único sitio que ella merece: el basurero de la historia.