Seguidores

jueves, 8 de octubre de 2009

ANECDOTAS DEL CHE GUEVARA





El Viejito de la Bicicleta

Mariano Rodríguez cuenta en el libro Con la adarga al brazo que un día salían de Fomento en el Chevrolet del Che y este iba manejando, pero aparece en la carretera un viejito manejando una bicicleta que llevaba en la parrilla una guataca con el cabo apuntando para la vía. El Che no ve el cabo de la azada y al cruzar toca con el guardafango derecho el palo y lanza al viejito y la bicicleta a la cuneta. Automáticamente detiene el auto y se preocupa por la salud del anciano, quien está sentado mirando los golpes que se ha dado la bicicleta. Llega el Che y le pregunta: ¿Se ha dado algún golpe? ¿Le ha pasado algo? Levanta la cabeza el viejito y cuando reconoce que era el Che le dice: —¿Pero fue usted quien me arrolló? Sí, por desgracia. Y el viejito decía:


"¡Qué desgracia de qué! ¡Qué suerte tengo yo, que usted me haya arrollado! ¡Usted sabe lo que es que yo le diga a mi familia que usted me arrolló! ¡Qué suerte tengo yo de haber salido hoy...! ¡Si no salgo hoy usted no me arrolla! ¡Qué clase de suerte tengo yo!"

El Che sonriente exclama: "Todavía este hombre me da un beso por haberlo arrollado..." Le dice al viejito: "Déme acá su bicicleta para mandársela a arreglar". Pero el viejito argumenta: "¿Arreglar? ¡No! ¡Qué va! Esta bicicleta yo no la arreglo ya nunca más, esta bicicleta la guardo para enseñarla a mi familia del día que tuve la suerte de conocer a Che Guevara..." De todos modos el Che le envió posteriormente una bicicleta.

Sin plata

Resulta que una vez llegamos al aeropuerto de Bayamo, aterrizamos al atardecer. Eso era muy al principio, porque recuerdo que encontramos allí al Comandante Camilo Cienfuegos, que recorría la zona en un helicóptero... Y bien, luego de una reunión, Camilo se había ido de Bayamo ya, el Comandante me dice: Eliseo, tenemos que irnos para La Habana. Mire, Comandante, el tiempo no está muy bueno, ya casi es de noche, este avión monomotor no es gran cosa y las condiciones no son las mejores para un viaje de noche hasta La Habana. No, no, yo necesito irme para La Habana. Bueno, vamos, digo, y salimos hacia La Habana. Pero ya cerca de Manzanillo el tiempo se puso feo, con turbonadas muy fuertes y le digo: Mire, Comandante, mire el tiempo. Bueno, dice, vamos para Bayamo... y regresamos.

Pero en Bayamo ya era noche cerrada, en ese aeropuerto no había luz y empezamos a dar vueltas hasta que un compañero buscó dos chismosas para marcar la pista y así nos tiramos... Por cierto, que creo fue la única vez que corrimos una premisa de tal índole, porque tampoco teníamos condiciones para sobrevolar la Sierra e irnos a Santiago. Pero bien, logramos aterrizar sin problemas, bajamos del avión y ahí se me acerca Aleida y me dice: ¿Eliseo, usted tiene dinero? Yo sí, digo. Bueno, porque todo el problema que tiene el Che es que no tiene dinero para pagar ni el hotel, ni la comida, ni nada, y no se atreve a pedírselo a usted... Y bueno, eso era al principio, claro yo llevaba poco tiempo con él, de ahí que no se atreviera a pedírmelo. Pero era eso lo que le pasaba. Por supuesto yo le dije a Aleida que no había problema, que yo tenía dinero y ella, allá en La Habana arreglamos, y yo, sí sí, yo pago todo y arreglamos allá.

Y eso no le cabía en la cabeza al periodista. Porque en esos momentos el Che era Presidente del Banco Nacional y no tenía dinero para pagar ni hotel, ni comida, ni nada.

La tatagüita

Esto que cuento fue durante una reunión en Pinar del Río, allí había varios compañeros y sucede que le tocaron su punto débil. Este punto débil es que se dudara de su calidad como piloto. Y resulta que salimos de allí, y nos dirigimos al aeropuerto; en el camino, Che invita a algunos compañeros para que fueran con nosotros en nuestra tatagüita, para mostrársela. Y el compañero Carlos Rafael Rodríguez dice: "No, Che, nosotros nos vamos a ir en el otro avión, el grande, porque lo que pasa es que estamos muy apurados... otro día que tengamos más tiempo pues vamos contigo, y probamos tu avión, pero hoy tenemos prisa".

Bueno, él se sube al avión nuestro, se sienta y me dice: Eliseo, me han dicho que la tatagüita no corre, que están muy apurados... ¡Me gustaría llegar primero! Y yo, bueno, Comandante, lo que pasa es que el avión de ellos es más poderoso; y, además, tiene salida primero que el nuestro, como nosotros no podemos entrar en pista hasta que ellos estén en el aire, todo eso... Pero él: bueno, sí, pero de todos modos vamos a ver si hacemos algo. Y cogió el control, entró en pista y despegó con "viento de cola", o sea, para no tener que llegar hasta el extremo de la pista y despegar con dirección a La Habana, despegó con dirección a Pinar del Río, giró rápidamente y trató de colocarse debajo del otro avión, que era un IL-14. Como el IL-14 no sabía las intenciones del Che, iba a su marcha normal, mientras que nosotros lo hacíamos a todo lo que daba nuestro Cesna. Y llegamos a Ciudad Libertad. Y allí esperamos a oír por dónde se iba a tirar el IL-14. Este pidió pista para aterrizar por la cuatro, y nosotros pedimos hacerlo por la ocho. ¡Naturalmente, la cuatro era más grande, se extiende hasta casi los límites del antiguo colegio Belén, mientras que por la ocho nosotros llegamos enseguida a la rampa y nos apeamos! Con la misma vamos hacia donde están los compañeros del aeropuerto que llevaban la escalerilla al IL-14 y el Che se la pide a ellos. Coge tú por allí, me dice y seguimos empujando entre los dos la escalera. Bueno, la ponemos contra el avión grande y cuando abren la puerta asoma en ella Carlos Rafael, ve al Che y se vira —algo sorprendido— y dice: "¿Eh? ¡Che!" Y el Comandante, jocoso, le dice: Como me dijeron que estaban muy apurados vine corriendo a traerles la escalera...

Un ejemplo de humildad

El Che tenía una gran humildad —dijo Salvador Vilaseca—. Cuando fue nombrado Presidente del Banco, llamó a un amigo para que fuera a trabajar con él en un cargo de importancia de esa institución. El amigo, asustado por la responsabilidad que el cargo significaba, le objetó no creía tener condiciones para desempeñarlo, puesto que no sabía nada de banca, a lo que el Che le contestó: "Yo tampoco sé nada de eso y estoy de presidente". Con esta respuesta dio dos lecciones al amigo, una de humildad y otra del deber que tiene todo revolucionario de ocupar el puesto que la Revolución le asigne.

La exigencia

Era exigente en el cumplimiento de los horarios y como ejemplo puede recordarse que cierto día concertó una partida de ajedrez con el maestro internacional José Luis Barreras, directivo del juego ciencia. Barreras llegó algunos minutos pasada la hora. Después del saludo conversaron sobre varios temas y cuando su interlocutor le preguntó: ¿Cuándo comenzamos a jugar?, recibió una respuesta tajante: "Oiga, la disciplina es fundamental en la vida. Acordamos a las nueve de la noche y usted llegó después, por lo tanto, hoy no jugaremos".

Tomado del periódico Granma

martes, 6 de octubre de 2009

EL DOLOR DE DORA LIDIA

Desde hace 33 años Dora Lidia Garzón vive con un inmenso dolor que crece por día, ante la impunidad del autor intelectual de la voladura del avión cubano con 73 inocentes, entre ellos su hijo.

Esta madre de Santiago de Cuba se pregunta si morirá
sin ver que el terrorista de origen cubano Luis Posada Carriles pague por tantos crímenes contra la humanidad y, en particular, el del seis de octubre de 1976 cuando hizo explotar la nave que traía a la Patria al equipo juvenil de esgrima.

Ese día, manifestó, le troncharon el futuro prometedor de
José Angel Fernández, llamado cariñosamente Pepin y de
solo 19 años, pues practicaba la especialidad de sable y
estudiaba Ingeniería Mecánica en la Universidad de La
Habana.

Sobre Dora Lidia ya pesan 79 años, problemas de salud
propios de la edad y otros que llegaron desde que recibió la
noticia del sabotaje al avión.

Hoy martes su teléfono no para de sonar por las tantas
llamadas que recibe de aliento y solidaridad en esta triste
jornada para muchas familias cubanas.

El 11 de agosto de 1976 vio por última vez al más pequeño
de sus tres hijos, cuando retornó a la capital para continuar
la preparación con vistas a las competencias de octubre de
ese año en Venezuela.

Desde entonces vive con el recuerdo de sus fotos de
niño y adolescente, vistiendo su atuendo deportivo y con
los recortes de periódicos que reflejaron a las víctimas del
sabotaje.

Esta madre sigue de cerca las noticias relacionadas con
Posada Carriles, el culpable de la muerte de su hijo, y no
ve la hora en que sea juzgado pues, asegura, son muchos los nombres que podría involucrar en sus fechorías contra Cuba y eso no le conviene al imperio yanqui.

El sufrimiento se mantiene hace más de tres décadas
en esta familia del Reparto Los Olmos que clama porque
se haga justicia por el crimen de Barbados.

domingo, 4 de octubre de 2009

MERCEDES: UNA VOZ IMPRESCINDIBLE DE NUESTRA AMERICA

La Tierra del Fuego se ha estremecido, los glaciales, ya dañados por el cambio climático esparcieron escarcha desde sus vientres, mientras bandadas de aves de diferentes colores se enlutaban con la noticia.

Los argentinos, hermanos más cercanos de esa voz que nos queda en la memoria, lloran justificadamente su partida, pero no solo allí se manifiestan las expresiones de dolor. Toda Latinoamérica, Nuestra América hace un alto en las urgencias cotidianas y le dedica un minuto a la gran mujer que “”Gracias a la Vida””, pudimos escuchar desde las entrañas de Los Andes.

Yo la conocí un día de un año que no recuerdo en el vestíbulo del Hotel Habana Libre, adonde me había llevado un gran amigo de ella: Lázaro Gómez.

Pequeña, diminuta, con una voz casi imperceptible me dijo: “”encantada de conocerte””.

Mercedes estaba por ese tiempo en La Habana para participar en una gran exposición de artes plásticas que tuvo como escenario las proximidades del antiguo Palacio Presidencial, donde cantó como lo que siempre fue: una diva de las causas justas.

Su hermoso rostro recordaba a los ancestros nuestros de esta América Latina, a la que entregó su canto como la más hermosa expresión de amor y de respeto a los pueblos que la integran.

Afloran ahora imágenes de sus presentaciones en todas partes del mundo. Se recuerda su incansable peregrinar por los escenarios cantando con desgarramiento los dolores y las alegrías de todos los que en este continente hemos tenido la fortuna de nacer.

La Negra, como se le conocía, deja un legado para las nuevas generaciones de cantores. Estuvo siempre atenta para la colaboración con los pinos nuevos, a los que ayudó de manera desinteresada. Ahora ellos seguirán su ruta.

Es imposible resumir en pocas líneas la extraordinaria importancia de Mercedes Sosa. Su permanente apego a las tradiciones más auténticas le han ganado un espacio en la memoria de los pueblos de Latinoamérica, que hoy, ante su deceso, da las Gracias a la Vida por haberla conocido.

jueves, 1 de octubre de 2009

CINTIO VITIER: TAN CUBANO COMO JOSÉ MARTÍ

Cuando me enteré esta noche de jueves del fallecimiento del extraordinario intelectual cubano Cintio Vitier, lo primero que vino a mi mente fue una flor blanca. Es que tanta pureza de hombre la merece.

Tuve la ocasión de conversar con el insigne seguidor de las ideas martianas aquí en Bayamo, durante el período en que se desempeñó como Diputado a la Asamblea Nacional por este municipio capital de la provincia de Granma.

Sentía un amor muy grande por esta ciudad y sus ojos cobraban matices muy expresivos cuando desgranaba la historia escrita por aquellos hombres de la geste de 1868 con Carlos Manuel de Céspedes al frente.

No puedo olvidar en este instante la amistad que José Martí propició entre él y Victor Montero Mendoza. Ambos han sido paladines en la difusión del pensamiento del autor de La Edad de Oro. Ambos han defendido con una vehemencia extraordinaria la vigencia de ese pensamiento del Mártir de Dos Ríos.

Tengo en la mente en este instante de dolor esa imagen maravillosa de él y su compañera de toda la vida Fina García Marruz, una mujer que supera en belleza a su propia poesía, la que compartió durante tanto tiempo con Cintio.

Tan sensible fue siempre Cintio que nos legó la defensa que hizo sobre la verdadera posición de Juan Clemente Zenea, pues hurgando en la historia demostró que el poeta bayamés no había sido un traidor a la causa de la independencia cubana.

Así, grande y majestuoso, con el verbo tan afilado como las puntas de nuestra Enseña Nacional, la que abrazó no solo con la palabra sino con la acción de quien sabía donde estaba su deber de cubano y revolucionario.

Cintio seguirá siendo un sol iluminándonos a todos. Seguirá junto a nosotros, como seguirá junto a él la música de sus hijos y la poesía de su excelsa compañera Fina García Marruz.

LA LOBA Y SUS LOBEZNOS

Ileana Ros-Lehtinen, aquella dama indigna de la política anticubana, que osó envolver al pequeño Elián González en la bandera norteamericana, ofendiendo con esa acción al pueblo de Cuba, ha anunciado su visita a Honduras, para, dijo a las agencias de prensa, entrar en contacto con los representantes del pueblo de ese país.

Ha reiterado, además, que en la nación centroamericana no ha ocurrido un golpe de estado, sino un proceso de transición que busca la plena democracia.

Es decir, que la señora congresista norteamericana apoya plenamente las acciones de los militares y la ultraderecha hondureña que propiciaron el secuestro del presidente legítimo, lo enviaron a la base estadounidense de Palmerola y de ahí a Costa Rica enropa de dormir.

La señora agregó en sus declaraciones que Zelaya, el hombre legalmente investido para la presidencia de su país, había entrado a Honduras de manera provocativa.

Esto se traduce de manera muy sencilla, según la óptica? de la congresista: Zelaya, el presidente constitucional de Honduras ha entrado a su propio país, para ¨¨provocar¨¨ desórdenes, como si fuera un delincuente internacional.

Entonces cómo podría calificarse el papel de Ileana en este conflicto? Ella estará allí para encontrar solución al problema, cuyo primer paso debe ser la devolución del poder a quien lo ganó en las elecciones?

Irá la Loba Feroz a reunirse con el pueblo hondureño, con los líderes de ese movimiento popular de resistencia que ya rebasa los noventa días?

Irá la Loba Feroz a dar el pésame a los familiares de las personas asesinadas por la represión militar?

Irá la Loba Feroz a Honduras a condenar al régimen de facto por la clausura de emisoras de radio y televisión en el país centroamericano?

A qué va esta representante de la ultraderecha norteamericana a Honduras?

La respuesta es bien sencilla: ella estará en Tegucigalpa para apoyar a los asesinos del pueblo hondureño en una expresión clara de su esencia fascista, contraria a todo aquello que señale hacia la emancipación de los pueblos de Nuestra América.

La congresista ha dicho que Zelaya ha entrado a Honduras de manera provocativa cuando en realidad la provocadora es ella que irá a Tegucigalpa a bendecir a los asesinos, a los torturadores, a los represores de ese noble pueblo.

No se puede esperar otra posición de una dama, tan políticamente indigna, que al mismo tiempo que dice amar al pueblo en que nació, se abraza a asesinos confesos como Luis Posada Carriles y Orlando Bosch Ávila, autores comprobados de la voladura en pleno vuelo de una nave de Cubana de Aviación el seis de octubre de 1976 en Barbados.

En ese atentado murieron 73 personas cuyos restos desde el fondo del mar Caribe, esperan que la justicia norteamericana cumpla precisamente con la justicia.

La Loba Feroz ha anunciado su viaje a Honduras. La dignidad, la altura de ese pueblo, le reservará el único sitio que ella merece: el basurero de la historia.

martes, 29 de septiembre de 2009

PUEDE ALGUNA PERSONA HONESTA DEJAR DE CONDENAR ESTA ABERRACIÓN?

Impide EE.UU. a Cuba compra de dispositivos para extraer electrodos del corazón

El jefe del Departamento de Arritmias y Marcapasos del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, Doctor en Ciencias Francisco Dorticós Balea, denunció ayer en La Habana la sistemática negativa de la transnacional norteamericana Cook Vascular Inc. de vender a Cuba unos dispositivos para la extracción de los electrodos o cables dañados que se implantan en la cavidad cardíaca para el funcionamiento de los marcapasos.

Estos avanzados dispositivos —un ingenioso sistema de guías especiales— permiten la sustitución de esos electrodos sin necesidad de realizar una cirugía cardíaca en ocasiones "a corazón abierto" (apoyada por la circulación extracorpórea), con los consiguientes riesgos quirúrgicos para la vida de los pacientes, mayor estadía hospitalaria y recuperación, y elevados costos asistenciales.

Cada marcapaso dispone de uno o dos electrodos que, con el decursar, resulta a veces imprescindible sustituirlos como consecuencia de fracturas por envejecimiento del cable o golpes que pueda recibir, por adherencias, y, fundamentalmente, por infecciones de las cavidades del corazón (endocarditis).
La sustitución de estos electrodos resulta un procedimiento médico habitual en nuestro país si tenemos en cuenta que solo en los últimos diez años se han implantado más de 20 000 marcapasos a pacientes con frecuencias cardíacas bajas por bloqueos y ritmos cardíacos potencialmente malignos, insuficiencia del corazón y otras causas.

Atendiendo a las responsabilidades a mi cargo, afirma el profesor Dorticós, en diferentes escenarios he hecho la solicitud para la compra de esos dispositivos y la respuesta recibida es siempre la misma: "después de consultar a la dirección de la Cook Vascular dicen que no les está permitido vender a Cuba".

Según fuentes consultadas por Granma, esa transnacional no ha ofrecido siquiera una respuesta a las gestiones realizadas por autoridades de la salud pública a través de la empresa Alimport.
"¿Existiría alguien sobre la faz de la Tierra que pueda justificar o defender medida semejante?..."

Autor Jose A. de la Osa
Periodico Granma

domingo, 27 de septiembre de 2009

ACCESO DENEGADO

A diario se escucha hablar de Internet, se lee sobre Internet, se sueña con internet. A bombo y platillo la modernidad pregona las ventajas de las autopistas de la información, y del amplio, y múltiple, y libre acceso al conocimiento y al saber que esta novedad representa. Se dice, entre lo tanto que se dice, que ahora una persona puede desde su computadora en América acceder, por ejemplo, a las bases de datos de cualquier biblioteca europea.

Así, en frío, el enunciado es cierto, mas, sólo teórica y tramposamente cierto. Porque ese enunciado olvida, para no decir oculta, una larga serie de mínimas pero imprescindibles condiciones que ha de disfrutar el individuo que aspire a navegar en las redes de Internet.

A saber, primero, e indispensablemente, ese individuo deberá poseer una computadora, cuyo costo cuando menos, triplica el salario de la mayoría de los trabajadores latinoamericanos, para sólo hablar de esos «privilegiados» que en nuestro continente consiguen empleo.

Es decir, ya de plano, dos grandes masas de individuos tienen denegado su acceso a las autopistas virtuales: de una parte, aquellos que devengan un salario mínimo que no les permite ningún lujo; y de otra, el gran ejército de los desempleados, que en cifras redondas comporta a más del 10 % de los que en este mundo llegan a la edad laboral. Vale añadir que ambos grupos no representan sólo a individuos, sino que tras muchos de esos individuos deberá suponerse implicada una familia que vive a su amparo, lo que aumenta la cifra de los que tienen acceso denegado.

No terminan ahí las limitaciones para el disfrute de la tan cacareada «libertad de información» que se le supone a Internet. No bastará poseer una computadora: hará falta así mismo disfrutar de una línea de teléfono. Y entonces la cosa ya se pone color de hormiga.

Las hasta ahora mencionadas son sólo limitantes materiales, groseramente materiales –la posesión de una computadora personal, un teléfono–, que se relacionan directamente a internet. Es de lamentar que no sean esas las únicas impedimentas que se deben salvar para el libre tránsito informático.
Según cifras de la FAO –organismo de la ONU que se ocupa de la situación alimentaria internacional–, son 800 millones las personas que en el mundo padecen hambre. Esto quiere decir que 1 de cada 7 habitantes de nuestro planeta, día a día, no tiene qué comer. Las cifras suelen adormecernos, pero aquí deberíamos abrir bien los ojos: estamos hablando del 13,33 % de la población mundial. La pregunta podrá parecer cínica, pero liberémonos de escrúpulos y hagámosla: ¿alguno de esos hambrientos tendrá acceso a Internet?

No hay que olvidar aquí a los analfabetos, que bastante olvido pesa ya sobre sus espaldas. Quien no domine al menos los rudimentos de la escritura no tendrá nada que hacer frente a una computadora –aun en el imposible de que la tuviera, con línea telefónica incluida–. Como regla, ellos ni siquiera se han enterado que existe internet. Y a estas alturas existe una nueva categoría de analfabetos: los analfabetos funcionales, aquellos que aun sabiendo –casi siempre mal sabiendo– leer y escribir, debido a su escaso nivel de instrucción, y a su marginación social, han sido mutilados de la posibilidad de una relación creativa con las nuevas tecnologías.

Como todo en el mundo de la ciber-realidad, la «libertad de información» es sólo una «libertad-virtual», que no alcanza para todos, ni siquiera para una fracción considerable, apenas para un minúsculo grupo: es, ni más ni menos, el ciber-apartheid. Es precisamente la negación de esa libertad a los que ya tienen denegadas las otras libertades: la libertad de trabajar, la libertad de alimentarse, la libertad de recibir educación.
Nada más lejos de la realidad que la fantasía de los apologistas del libre acceso a la información por medio de Internet. Lo cierto es que, al contrario de lo que se supone, y de cualquier buena intención que se le atribuya, a Internet casi nadie tiene acceso.

Por Ernesto Pérez Castillo
Tomado de Cubasí