Hoy las más hermosas notas musicales llevan, en su recorrido por el pentagrama, el pendón de la tristeza, y mientras viajan entre cuerdas y metales, las metáforas de la vida nos van ofreciendo la imagen de quien regaló su alma a todos los que pudimos apreciar y disfrutar de su talento.
Bayamo tiene hoy una razón adicional para sentirse orgulloso como pueblo, una de sus entrañables personalidades dio el último giro a su batuta, dibujando en el aire la más hermosa expresión lírica, la más fuerte contundencia a los instrumentos para extraer de ellos y de la sabia de los músicos la auténtica construcción musical que impactara a los espectadores.
No se trata de despedir a quien jamás podrá ser despedido. Los hombres como él, esos hombres que escriben la historia, que la enriquecen, que la fundan, que nunca se nos van de la cercanía, son referentes ineludibles en el largo camino de nuestra vida.
No podrá ser olvidado quien se erigió en fundador, porque los fundadores no se funden en el olvido con el paso del tiempo, al contrario, su figura se levanta, como esculpida en bronce por el amor que derrochó en cada momento de su trayecto por esta tierra que tanto amó.
Cuántas alegrías sembró en nosotros este juglar de la música?
Cuántas veces, interpretando nuestro Himno Nacional nos conminó a cantarlo con vigor, con orgullo, con hidalguía?
Se puede hablar de manera grandilocuente de él, porque está justificada la expresión, como está justificado el homenaje que el pueblo le ofrece, a quien legó una historia que junto a la música es un monumento para la defensa de nuestra cultura.
Su semilla anda por todo el país,y por otros lares, su cátedra ilumina los más oscuros sitios, porque la música que nos entregó es como un sol de notas que con su partida no podrá morir, porque los que crean, los que aman, los que defienden nuestra idiosincrasia como él, se convierten en astros con tanta intensidad en su luz, como la más radiante nota de una trompeta.
Hoy es un día triste, ha partido para alojarse en nuestras almas, aquel hombre que desde la humildad de su familia, desde la pasión por lo bello, arrancó las mas hermosas melodías, para adentrarlas en la conciencia de su Bayamo, que en este momento ofrece como regalo la mas hermosa canción de amor dedicada a Salvador Alarcón Rodríguez: La Bayamesa.
Autor: David Rodríguez
Editado desde la ciudad de Bayamo, Cuba, por el periodista David Rodríguez Rodríguez.
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domingo, 5 de octubre de 2008
viernes, 3 de octubre de 2008
BAYLI BAILA EL TANGO DE LA INFAMIA
El poeta peruano Jaime Bayli hizo declaraciones que reafirman su posición anticubana
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Me hubiera gustado ponerle a este comentario el título de la novela de Jaime Bayli: El Canalla Sentimental.
Pero me percaté que hay una acentuada contradicción en el titulo de esa obra literaria presentada en España: el autor no es sentimental, pero sí un perfecto canalla.
Dice él que desea la muerte de Fidel Castro, estoy seguro de que Fidel, por ser un humanista extraordinario, jamás expresaría su deseo por la muerte de Bayli.
En primer lugar porque Bayli no merece la atención de un hombre que ha mostrado durante su trayectoria de más de medio siglo de lucha, una ética a la que el autor del Canalla Sentimental jamás podrá aspirar.
Bayli demuestra una ignorancia evidente cuando dice que los cubanos nos lanzamos al mar, en acto de desesperación, ¨¨buscando¨¨ la libertad que ofrece Estados Unidos.
De esa manera el señor de marras, se coloca al lado de los que en ese país, esgrimen el criterio de que los que estamos en esta nación, ¨¨preferimos¨¨ ser pasto de las fauces de los tiburones a
¨¨ tener¨¨ que vivir bajo un sistema social que ha dado eso, Justicia social a nacidos en la Isla.
Expresa además que él no es fascista, pero está al lado de los que en Miami, ese Miami donde no todos son terroristas, ya lo he dicho, pero algunos prefieren no entenderlo, desean la destrucción de la Revolución Cubana.
Bayli se enoja cuando a los terroristas de aquella orilla se les denomina gusanos, sabiendo que lo son, porque quien se pone al lado de una potencia extranjera para denigrar, insultar, maltratar al pueblo donde nació, merece ese epíteto y otros reconocidos por la Real Academia de la Lengua Española.
A esta altura del comentario no sé que opinión le merecen a Bayli los miles de latinoamericanos que se lanzan, no al mar, sino contra el muro que Estados Unidos ha levantado en su frontera con México, huyendo no del socialismo, sino del capitalismo salvaje que en sus naciones campea por su respeto.
Para Bayli, los que ´´huyen¨¨ son los de Cuba, para convertirse en postre favorito de los escualos, debido a que la Casa Blanca, que acusa a Cuba, no les da la visa que piden en su Oficina de Intereses en La Habana, pero luego orquesta la más burda campaña cuando llega algún soñador a suelo yanki.
En su borrachera anticubana Bayli habla de periodismo libre, como si el que se hace en la nación del norte lo fuera, cuando está oculta, ese periodismo libre del que habla, la verdadera situación de los caídos en la injusta guerra por el petróleo de Iraq.
Tiene mucho que decir este señor de lo que sucede en su país, de la miseria que rodea a la capital limeña, y no solo eso, sino las causas que la generan.
Puedo decir que el señor Bayli, es Un canalla sentimental, que baila el tango de la infamia.
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Me hubiera gustado ponerle a este comentario el título de la novela de Jaime Bayli: El Canalla Sentimental.
Pero me percaté que hay una acentuada contradicción en el titulo de esa obra literaria presentada en España: el autor no es sentimental, pero sí un perfecto canalla.
Dice él que desea la muerte de Fidel Castro, estoy seguro de que Fidel, por ser un humanista extraordinario, jamás expresaría su deseo por la muerte de Bayli.
En primer lugar porque Bayli no merece la atención de un hombre que ha mostrado durante su trayectoria de más de medio siglo de lucha, una ética a la que el autor del Canalla Sentimental jamás podrá aspirar.
Bayli demuestra una ignorancia evidente cuando dice que los cubanos nos lanzamos al mar, en acto de desesperación, ¨¨buscando¨¨ la libertad que ofrece Estados Unidos.
De esa manera el señor de marras, se coloca al lado de los que en ese país, esgrimen el criterio de que los que estamos en esta nación, ¨¨preferimos¨¨ ser pasto de las fauces de los tiburones a
¨¨ tener¨¨ que vivir bajo un sistema social que ha dado eso, Justicia social a nacidos en la Isla.
Expresa además que él no es fascista, pero está al lado de los que en Miami, ese Miami donde no todos son terroristas, ya lo he dicho, pero algunos prefieren no entenderlo, desean la destrucción de la Revolución Cubana.
Bayli se enoja cuando a los terroristas de aquella orilla se les denomina gusanos, sabiendo que lo son, porque quien se pone al lado de una potencia extranjera para denigrar, insultar, maltratar al pueblo donde nació, merece ese epíteto y otros reconocidos por la Real Academia de la Lengua Española.
A esta altura del comentario no sé que opinión le merecen a Bayli los miles de latinoamericanos que se lanzan, no al mar, sino contra el muro que Estados Unidos ha levantado en su frontera con México, huyendo no del socialismo, sino del capitalismo salvaje que en sus naciones campea por su respeto.
Para Bayli, los que ´´huyen¨¨ son los de Cuba, para convertirse en postre favorito de los escualos, debido a que la Casa Blanca, que acusa a Cuba, no les da la visa que piden en su Oficina de Intereses en La Habana, pero luego orquesta la más burda campaña cuando llega algún soñador a suelo yanki.
En su borrachera anticubana Bayli habla de periodismo libre, como si el que se hace en la nación del norte lo fuera, cuando está oculta, ese periodismo libre del que habla, la verdadera situación de los caídos en la injusta guerra por el petróleo de Iraq.
Tiene mucho que decir este señor de lo que sucede en su país, de la miseria que rodea a la capital limeña, y no solo eso, sino las causas que la generan.
Puedo decir que el señor Bayli, es Un canalla sentimental, que baila el tango de la infamia.
miércoles, 1 de octubre de 2008
VIVENCIAS
De niño y de joven conocí a muchas personas que marcaron mi memoria para toda la vida.
Eran de esos seres que desde diferentes posiciones sociales fueron señalándome las coordenadas necesarias para formar mi carácter.
Tengo bien grabada en la mente la figura de un hombre que era identificado como Veneno, sus trastornos mentales y el acoso de algunos de los estudiantes de una escuela cercana, le exacerbaban los ánimos y no había piedra que no lanzara ante cualquier alusión a su apodo.
En toda época ha habido niños y jóvenes bellacos, que han querido mostrar todas las cláusulas del irrespeto, ante personas que en desventaja social, se convierten en blanco de sus bromas de mal gusto.
Había uno, llamado Conaca, que era un excelente lanzador de piedras. El pobre hombre no se metía con nadie y por eso la muchachada de entonces la tomaba con él, sin sabe a ciencia cierta la razón por la que llevaba ese sobrenombre.
Entre toda esa amalgama de personajes se destacaba uno que al parecer no tenía trastorno mental alguno, quizás lo aparentaba. Su apellido era De la Vega, y se empeñaba en repartir en la Plaza de la Revolución de Bayamo, unos periodiquitos que él mismo redactaba.
En una ocasión, en la década del setenta, me dijo que me tirara una foto porque dentro de algún tiempo ¨¨no te vas a conocer¨¨. Era incisivo, mordaz, irreverente y un día se perdió del horizonte local y apareció en otro horizonte al norte de nuestra tierra,
En cierta ocasión hizo su debut en el escenario bayamés una mujer, que debió ser muy hermosa en sus tiempos mozos. Alguna gente la tomó con ella, la ofendían, la maltrataban, y ella respondía con fuertes palabras cuando le decían su apodo: Prueba.
Yo no sé si Monguele aún existe, pero era otro de esos seres humanos, que desde la capacidad mental que tenía, era muy dócil, muy enamorado y muy tranquilo, teniendo como sitio de permanencia la cafetería frente a la Plaza de la Revolución de Bayamo.
Había otro que a veces pienso yo, provocaba a la gente para que le dijeran algo. Siempre anduvo en bicicleta y no se sabe la cantidad que le robaron, en medio de las discusiones originadas por temas de cualquier índole.
Pero se ponía histérico cuando le decían: la vende!!!, ahí perdía los estribos y ya no había quien aguantara las palabras con las cuales se defendía.
Y recuerdo a más, como a Emilio, al que la gente apellidó Limones, porque se dedicaba a vender ese fruto tan necesario en la cocina cubana, y a ese hombre maravilloso, vecino mío, proyectista de cine recordado con aquella frase: Cuadra Baroco!
Había un niño en el barrio al que Baroco le pintaba todos los años el velocípedo. Los padres le decían que era nuevo, cuando lo distinto era el color.
Seguro que algunos no han sido mencionados, pero estos también tienen su historia, escrita desde el trabajo o en esa especie de mendicidad que algunos se impusieron como medio de vida, pero todos recordados con cariño.
Autor: David Rodríguez Rodríguez
Eran de esos seres que desde diferentes posiciones sociales fueron señalándome las coordenadas necesarias para formar mi carácter.
Tengo bien grabada en la mente la figura de un hombre que era identificado como Veneno, sus trastornos mentales y el acoso de algunos de los estudiantes de una escuela cercana, le exacerbaban los ánimos y no había piedra que no lanzara ante cualquier alusión a su apodo.
En toda época ha habido niños y jóvenes bellacos, que han querido mostrar todas las cláusulas del irrespeto, ante personas que en desventaja social, se convierten en blanco de sus bromas de mal gusto.
Había uno, llamado Conaca, que era un excelente lanzador de piedras. El pobre hombre no se metía con nadie y por eso la muchachada de entonces la tomaba con él, sin sabe a ciencia cierta la razón por la que llevaba ese sobrenombre.
Entre toda esa amalgama de personajes se destacaba uno que al parecer no tenía trastorno mental alguno, quizás lo aparentaba. Su apellido era De la Vega, y se empeñaba en repartir en la Plaza de la Revolución de Bayamo, unos periodiquitos que él mismo redactaba.
En una ocasión, en la década del setenta, me dijo que me tirara una foto porque dentro de algún tiempo ¨¨no te vas a conocer¨¨. Era incisivo, mordaz, irreverente y un día se perdió del horizonte local y apareció en otro horizonte al norte de nuestra tierra,
En cierta ocasión hizo su debut en el escenario bayamés una mujer, que debió ser muy hermosa en sus tiempos mozos. Alguna gente la tomó con ella, la ofendían, la maltrataban, y ella respondía con fuertes palabras cuando le decían su apodo: Prueba.
Yo no sé si Monguele aún existe, pero era otro de esos seres humanos, que desde la capacidad mental que tenía, era muy dócil, muy enamorado y muy tranquilo, teniendo como sitio de permanencia la cafetería frente a la Plaza de la Revolución de Bayamo.
Había otro que a veces pienso yo, provocaba a la gente para que le dijeran algo. Siempre anduvo en bicicleta y no se sabe la cantidad que le robaron, en medio de las discusiones originadas por temas de cualquier índole.
Pero se ponía histérico cuando le decían: la vende!!!, ahí perdía los estribos y ya no había quien aguantara las palabras con las cuales se defendía.
Y recuerdo a más, como a Emilio, al que la gente apellidó Limones, porque se dedicaba a vender ese fruto tan necesario en la cocina cubana, y a ese hombre maravilloso, vecino mío, proyectista de cine recordado con aquella frase: Cuadra Baroco!
Había un niño en el barrio al que Baroco le pintaba todos los años el velocípedo. Los padres le decían que era nuevo, cuando lo distinto era el color.
Seguro que algunos no han sido mencionados, pero estos también tienen su historia, escrita desde el trabajo o en esa especie de mendicidad que algunos se impusieron como medio de vida, pero todos recordados con cariño.
Autor: David Rodríguez Rodríguez
miércoles, 24 de septiembre de 2008
LOS OPORTUNISTAS DESMEMORIADOS
Un plato de comida no tiene el valor que posee la dignidad de una persona, aunque esta tenga carencias alimentarias.
Cuando alguien piensa que por tener el estómago vacío las personas deben asumir una posición genuflexa, está desconociendo una de las cualidades del ser humano y que radica en esa palabra que está al inicio de este comentario: dignidad.
En estos tiempos que corren, cuando las huellas de dos poderosos huracanes están siendo enfrentadas con el esfuerzo heroico del pueblo cubano, surge desde el norte, ese norte de tantas tempestades, una propuesta permeada por la hipocresía propia de los que se empeñan en borrar nuestros nombres del universo.
Como cubano experimenté una ira incontenible al enterarme de la propuesta yanki, para ayudarnos a resarcir los daños de los fenómenos atmosféricos y con la condición de enviar una comisión para observar los daños en el terreno.
De pronto, los exterminadores se convertían en mansas ovejas dispuestos a despojarse de parte de sus riquezas para aliviar el sufrimiento del pueblo de la Isla, tan dañado por la fuerza de los vientos y de las aguas…y de casi medio siglo de genocida bloqueo.
Nunca había visto tamaña canallada. Así, los que persiguen las transacciones cubanas por todo el mundo para impedir que lleguen los alimentos a la Isla, se nos mostraban ¨¨solidarios¨¨ mostrando una metamorfosis increíble, en relacion con sus posiciones de siempre.
En la llamada Ciudad del Sol, hoy más conocida como la Ciudad de la mafia, Miami, las voces se han ido elevando en tono y color.
Los amantes de las acciones terroristas, aquellos que han puesto bombas en hoteles y otras instalaciones, de pronto tenían un sentimiento de amor hacia el pueblo de Cuba al que le deben tres mil víctimas mortales por esos actos de horror con el objetivo de destruir a la Revolución.
De aquel lado se han escuchado voces de quienes han preparado atentados contra los líderes de la Revolución, de aquellos que han sobrevolado nuestro espacio aéreo en franca violación de la soberanía nacional, de los que entrenan en Los Everglades preparándose para atacar a la Isla. Esos tienen ahora preocupación por nosotros
Los mismos que han apoyado las medidas del presidente Bush, impidiendo los contactos familiares o decidiendo quién es o no familia de aquel, se nos presentan ahora como los posibles salvadores de nuestra tierra, a la que han querido arrasar de San Antonio a Maisí.
Si allá se han escuchado tales gruñidos, aquí en nuestra propia tierra también existen aquellos que piensan que debemos vender nuestra dignidad por un plato de lentejas.
Los de aquí asumen la misma posición de los que allá quieren vernos con la mano extendida, para presentarnos como los mendigos del siglo 21. Estos, los de aquí, son los oportunistas desmemoriados.
No tengo la menor duda de que ¨¨nuestros salvadores¨¨ en tierras del imperio quieren ver las imágenes que han llenado de escarnio a la humanidad y que tuvieron a Haití como centro de esas humillantes escenas de personas pisoteadas por las otras, luchando por la comida, ante la agresiva presencia de la punta de un fusil presto a utilizarse.
Aquí jamás tendremos necesidad de una ¨¨fuerza de paz¨¨, la paz de nuestra patria la aseguramos nosotros, los que vivimos, trabajamos, luchamos para hacerla mejor, a pesar de las presiones del Imperio y de sus perros falderos, los terroristas de Miami, quienes volverán a morderse la cola ante la resistencia del pueblo de Cuba.
Autor: David Rodriguez Rodríguez
Cuando alguien piensa que por tener el estómago vacío las personas deben asumir una posición genuflexa, está desconociendo una de las cualidades del ser humano y que radica en esa palabra que está al inicio de este comentario: dignidad.
En estos tiempos que corren, cuando las huellas de dos poderosos huracanes están siendo enfrentadas con el esfuerzo heroico del pueblo cubano, surge desde el norte, ese norte de tantas tempestades, una propuesta permeada por la hipocresía propia de los que se empeñan en borrar nuestros nombres del universo.
Como cubano experimenté una ira incontenible al enterarme de la propuesta yanki, para ayudarnos a resarcir los daños de los fenómenos atmosféricos y con la condición de enviar una comisión para observar los daños en el terreno.
De pronto, los exterminadores se convertían en mansas ovejas dispuestos a despojarse de parte de sus riquezas para aliviar el sufrimiento del pueblo de la Isla, tan dañado por la fuerza de los vientos y de las aguas…y de casi medio siglo de genocida bloqueo.
Nunca había visto tamaña canallada. Así, los que persiguen las transacciones cubanas por todo el mundo para impedir que lleguen los alimentos a la Isla, se nos mostraban ¨¨solidarios¨¨ mostrando una metamorfosis increíble, en relacion con sus posiciones de siempre.
En la llamada Ciudad del Sol, hoy más conocida como la Ciudad de la mafia, Miami, las voces se han ido elevando en tono y color.
Los amantes de las acciones terroristas, aquellos que han puesto bombas en hoteles y otras instalaciones, de pronto tenían un sentimiento de amor hacia el pueblo de Cuba al que le deben tres mil víctimas mortales por esos actos de horror con el objetivo de destruir a la Revolución.
De aquel lado se han escuchado voces de quienes han preparado atentados contra los líderes de la Revolución, de aquellos que han sobrevolado nuestro espacio aéreo en franca violación de la soberanía nacional, de los que entrenan en Los Everglades preparándose para atacar a la Isla. Esos tienen ahora preocupación por nosotros
Los mismos que han apoyado las medidas del presidente Bush, impidiendo los contactos familiares o decidiendo quién es o no familia de aquel, se nos presentan ahora como los posibles salvadores de nuestra tierra, a la que han querido arrasar de San Antonio a Maisí.
Si allá se han escuchado tales gruñidos, aquí en nuestra propia tierra también existen aquellos que piensan que debemos vender nuestra dignidad por un plato de lentejas.
Los de aquí asumen la misma posición de los que allá quieren vernos con la mano extendida, para presentarnos como los mendigos del siglo 21. Estos, los de aquí, son los oportunistas desmemoriados.
No tengo la menor duda de que ¨¨nuestros salvadores¨¨ en tierras del imperio quieren ver las imágenes que han llenado de escarnio a la humanidad y que tuvieron a Haití como centro de esas humillantes escenas de personas pisoteadas por las otras, luchando por la comida, ante la agresiva presencia de la punta de un fusil presto a utilizarse.
Aquí jamás tendremos necesidad de una ¨¨fuerza de paz¨¨, la paz de nuestra patria la aseguramos nosotros, los que vivimos, trabajamos, luchamos para hacerla mejor, a pesar de las presiones del Imperio y de sus perros falderos, los terroristas de Miami, quienes volverán a morderse la cola ante la resistencia del pueblo de Cuba.
Autor: David Rodriguez Rodríguez
EL SESO SIN SAXO DE PAQUITO
Hace pocos días se efectuó Nueva York una acción cultural diferente a las que de manera común se realizan en la cosmopolita ciudad norteamericana.
Se trataba de un concierto dedicado a los cinco jóvenes cubanos presos de manera injusta en penitenciarías de máxima seguridad de diferentes Estados de la Unión Americana, por combatir desde Estados Unidos el terrorismo contra el pueblo de la Isla que se gesta en la ciudad de Miami.
Creo, que de ser un hombre sincero, el primero que debió apoyar ese concierto es el Presidente de los Estados Unidos de América, el mismo que habló un día de aquellos sesenta oscuros países del mundo, y que dijo, además, que quien protege a un terrorista, también lo es.
Pero estas palabras no están dirigidas al saliente Presidente, sino a un excelente músico, que inició en Cuba sus estudios del saxofón y que llegó a convertirse en un virtuoso de su instrumento.
Este señor, Paquito de Rivera, publicó dias antes del citado concierto en el diario Nuevo Herald de Miami, una opinión en la que descaracterizaba a aquellos colegas suyos, artistas, por haber aceptado participar en ese evento cultural.
Paquito también calificaba a Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, René González y Fernando González, como unos ¨¨fascinerosos¨¨. Tamaña ofensa no puede quedar sin respuesta.
Es ahí donde yo afirmo que el seso se quedó sin saxo.
Cómo es posible que un artista de su renombre, que se supone bien informado, acuse de esa manera vil a esos valerosos jóvenes cubanos, que con su labor de vigilancia sobre las acciones terroristas que se urden en Miami, apartaron de la muerte a tantos en esta Isla y en el propio Estados Unidos?
Sabrá este controvertido músico y analfabeto político, que se ufana de hablar de esa manera acerca de esos cinco antiterroristas que los Cinco se pasaron 17 meses en el hueco sin saber de sus familiares?
Qué sensibilidad puede tener hacia sus semejantes alguien, que como él, ya del lado de los que intentan destruir a la Revolución Cubana, se exprese de esa forma hostil y poco ética?
Esos cinco jóvenes, que quizás jamás aprendan a tocar el saxo de la manera suya, SÍ han demostrado, luego de una década de cruel encierro, durante la cual dos de ellos no han podido ver a sus esposas, que TIENENmás SESO, más VALENTÍA, y más VIRILIDAD política que las que pueda exhibir un energúmeno carente de lo mas elemental: el amor al ser humano.
Resulta una paradoja que un artista de la música, le niegue a cinco hombres nacidos en la tierra que lo vio nacer, el derecho de ser recordados a través de la cultura, como lo que son,prisioneros políticos del Gobierno de Estados Unidos.
Ellos con cinco, pero acompañados de millones en todo el mundo, solidaridad que les llega diariamente a ellos en las cárceles donde se encuentran, pero Paquito no puede ver esa manifestación de amor hacia ellos, los fríos edificios de la ciudad neoyorquina, le impiden ver el sol que los ilumina en sus celdas de castigo.
Paquito ofendió en su comentario, en ese diario, que publica todo lo que vaya en contra del pueblo cubano, a dos grandes artistas latinoamericanos: a Danny Rivera y a Victor Victor, boricua uno, dominicano el otro. Ellos son dos caribeños con más notas afinadas que las que pueda exhibir el seso sin saxo de Paquito de Rivera.
Autor: David Rodríguez Rodríguez
Se trataba de un concierto dedicado a los cinco jóvenes cubanos presos de manera injusta en penitenciarías de máxima seguridad de diferentes Estados de la Unión Americana, por combatir desde Estados Unidos el terrorismo contra el pueblo de la Isla que se gesta en la ciudad de Miami.
Creo, que de ser un hombre sincero, el primero que debió apoyar ese concierto es el Presidente de los Estados Unidos de América, el mismo que habló un día de aquellos sesenta oscuros países del mundo, y que dijo, además, que quien protege a un terrorista, también lo es.
Pero estas palabras no están dirigidas al saliente Presidente, sino a un excelente músico, que inició en Cuba sus estudios del saxofón y que llegó a convertirse en un virtuoso de su instrumento.
Este señor, Paquito de Rivera, publicó dias antes del citado concierto en el diario Nuevo Herald de Miami, una opinión en la que descaracterizaba a aquellos colegas suyos, artistas, por haber aceptado participar en ese evento cultural.
Paquito también calificaba a Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, René González y Fernando González, como unos ¨¨fascinerosos¨¨. Tamaña ofensa no puede quedar sin respuesta.
Es ahí donde yo afirmo que el seso se quedó sin saxo.
Cómo es posible que un artista de su renombre, que se supone bien informado, acuse de esa manera vil a esos valerosos jóvenes cubanos, que con su labor de vigilancia sobre las acciones terroristas que se urden en Miami, apartaron de la muerte a tantos en esta Isla y en el propio Estados Unidos?
Sabrá este controvertido músico y analfabeto político, que se ufana de hablar de esa manera acerca de esos cinco antiterroristas que los Cinco se pasaron 17 meses en el hueco sin saber de sus familiares?
Qué sensibilidad puede tener hacia sus semejantes alguien, que como él, ya del lado de los que intentan destruir a la Revolución Cubana, se exprese de esa forma hostil y poco ética?
Esos cinco jóvenes, que quizás jamás aprendan a tocar el saxo de la manera suya, SÍ han demostrado, luego de una década de cruel encierro, durante la cual dos de ellos no han podido ver a sus esposas, que TIENENmás SESO, más VALENTÍA, y más VIRILIDAD política que las que pueda exhibir un energúmeno carente de lo mas elemental: el amor al ser humano.
Resulta una paradoja que un artista de la música, le niegue a cinco hombres nacidos en la tierra que lo vio nacer, el derecho de ser recordados a través de la cultura, como lo que son,prisioneros políticos del Gobierno de Estados Unidos.
Ellos con cinco, pero acompañados de millones en todo el mundo, solidaridad que les llega diariamente a ellos en las cárceles donde se encuentran, pero Paquito no puede ver esa manifestación de amor hacia ellos, los fríos edificios de la ciudad neoyorquina, le impiden ver el sol que los ilumina en sus celdas de castigo.
Paquito ofendió en su comentario, en ese diario, que publica todo lo que vaya en contra del pueblo cubano, a dos grandes artistas latinoamericanos: a Danny Rivera y a Victor Victor, boricua uno, dominicano el otro. Ellos son dos caribeños con más notas afinadas que las que pueda exhibir el seso sin saxo de Paquito de Rivera.
Autor: David Rodríguez Rodríguez
martes, 23 de septiembre de 2008
UNA BAYAMESA EN LA CIMA DE AMÉRICA
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Desde la profundidad de sus verdes ojos, se aprecia la luz de la bondad que siempre la ha caracterizado.
Mujer con una excelente preparación profesional, es una cirujana de altura, no solo por las cualidades que su talento le confiere, sino por el amor que pone en cada acto quirúrgico, tratando de eliminar en sus semejantes cualquier dolencia.
Miembro de una familia de médicos bayameses, su padre, un conocido cirujano del Hospital Provincial Carlos Manuel de Céspedes, donde labora esta
distinguida mujer, y su hermano, con la misma especialidad y laborando en ese centro asistencial también, ella se encuentra ahora a miles de kilómetros de la patria.
Tan solo de hablar con esta médica se percata uno de la calidad humana que caracteriza a nuestros profesionales de la salud, quienes en cualquier parte del mundo, ofrecen sus servicios gratuitos a la gente mas pobre.
Ahora, esta bayamesa, cuya sonrisa es un bálsamo, se encuentra en la República de Bolivia, ayudando a un pueblo necesitado de la colaboración cubana, gracias a la presencia de un Presidente Indígena como Evo Morales.
Pero no es esta la primera experiencia de la Doctora Pérez Suárez en el ámbito internacional, ya las tierras africanas en su momento, disfrutaron de su alegría y de su capacidad generadora de esperanza, porque eso es ella, una estrella humana que comparte con los más desposeídos de este mundo su capacidad de amar.
En estos tiempos, en los que algunos en el mundo creen que la luz de la solidaridad se va a extinguir, la presencia de la Doctora Pérez en Bolivia, como la de otros miles de sus colegas en diversos continentes, son el más rotundo mentís para esas ideas.
La belleza de sus ojos está a la altura de la belleza de sus actos, incluso estando en una nación que es la cima de América, la luz que irradian son el mejor reflejo del pensamiento martiano que habla de los que aman y construyen.
Carmen María Pérez Suárez, la doctora bayamesa que se encuentra en Bolivia, amando y construyendo con los pobres de esa nación andina, lleva en su frente la misma estrella que desde La Higuera sigue trazando los destinos de este mundo.
Autor: David Rodríguez Rodríguez
lunes, 22 de septiembre de 2008
EL POETA DESGAJADO
Había una vez un poeta, (Raúl Rivero), que andaba, no por las ramas, sino por el tronco del árbol. Ese mismo poeta, (Raúl Rivero), anduvo después, no por el tronco, sino por las ramas. Tanto anduvo que estas no resistieron su peso corporal y las hizo ceder.
Entonces cayó en el vacío. Un vacío moral que hoy lo envuelve y lo hace emitir criterios totalmente alejados de la espiritualidad humana.
En este momento el poeta, (Raúl Rivero), quien conoció las hermosas noches blancas de Moscú, quiere cambiar la historia de aquel tronco del que se desgajó hacia la nada.
La poesía siempre ha sido una herramienta para el mejoramiento humano. También la música, el teatro, la pintura y la danza.
Recuerdo ahora aquellas palabras de una hermosa anciana de Santiago de Cuba, Doña Rosario. Decía ella que su hijo Frank, cuando algo no andaba bien en sus tareas conspirativas contra la tiranía de Fulgencio Batista en la Cuba de los años 50, tocaba el piano para calmar sus preocupaciones.
A Frank País, asesinado el 30 de julio de 1957, la música le devolvía la tranquilidad, la paz, envuelto él en las acciones libertarias.
En estos días los cubanos hemos estado muy ocupados en la tarea de enfrentar los efectos de los dos huracanes que han dañado sensible y sustancialmente al país.
Miles de personas han recibido los duros daños de esos fenómenos atmosféricos. Miles han perdido sus viviendas, sus pertenencias, pero no han perdido la capacidad de soñar y la nación, como lo que es, una sola nación desde San Antonio a Maisí, se levanta con la fuerza de sus convicciones para resolver los tamaños desafíos del presente.
No solo con cemento, ladrillo, arena y techos de todo tipo se está enfrentando la tragedia. Se une a ese empeño el arte que con sus manifestaciones se presenta en todos los sitios dañados, en aras de mantener la espiritualidad en este tiempo de compartir no solo el pan, sino la esperanza.
Por eso resulta abominable que un poeta, (Raúl Rivero), haya cuestionado esa noble acción de los artistas cubanos que están llevando su talento a las zonas afectadas para compartir con aquellos semejantes, no solo la alegría que llevan, también la tristeza que les pueda embargar.
El poeta utilizó a un diario de Miami para publicar sus diatribas contra los artistas cubanos, quienes a pleno sol o bajo la luz de la luna, se mantienen al lado de los que aman y construyen.
Se descalifica el poeta al llamar maromeros a los artistas que van de manera solidaria a ayudar a los más necesitados. Con ese gesto se ponen como siempre al lado de su pueblo en instantes decisivos de la historia nacional.
No son maromeros y mucho menos marionetas que se puedan manejar, como lo manejan a él, en el empeño de dañar a la Revolución Cubana.
Una perfecta marioneta es ese poeta, (Raúl Rivero), aferrado ahora a un tronco de papel moneda con los rostros de los fundadores de la nación norteamericana.
Autor: David Rodriguez
Entonces cayó en el vacío. Un vacío moral que hoy lo envuelve y lo hace emitir criterios totalmente alejados de la espiritualidad humana.
En este momento el poeta, (Raúl Rivero), quien conoció las hermosas noches blancas de Moscú, quiere cambiar la historia de aquel tronco del que se desgajó hacia la nada.
La poesía siempre ha sido una herramienta para el mejoramiento humano. También la música, el teatro, la pintura y la danza.
Recuerdo ahora aquellas palabras de una hermosa anciana de Santiago de Cuba, Doña Rosario. Decía ella que su hijo Frank, cuando algo no andaba bien en sus tareas conspirativas contra la tiranía de Fulgencio Batista en la Cuba de los años 50, tocaba el piano para calmar sus preocupaciones.
A Frank País, asesinado el 30 de julio de 1957, la música le devolvía la tranquilidad, la paz, envuelto él en las acciones libertarias.
En estos días los cubanos hemos estado muy ocupados en la tarea de enfrentar los efectos de los dos huracanes que han dañado sensible y sustancialmente al país.
Miles de personas han recibido los duros daños de esos fenómenos atmosféricos. Miles han perdido sus viviendas, sus pertenencias, pero no han perdido la capacidad de soñar y la nación, como lo que es, una sola nación desde San Antonio a Maisí, se levanta con la fuerza de sus convicciones para resolver los tamaños desafíos del presente.
No solo con cemento, ladrillo, arena y techos de todo tipo se está enfrentando la tragedia. Se une a ese empeño el arte que con sus manifestaciones se presenta en todos los sitios dañados, en aras de mantener la espiritualidad en este tiempo de compartir no solo el pan, sino la esperanza.
Por eso resulta abominable que un poeta, (Raúl Rivero), haya cuestionado esa noble acción de los artistas cubanos que están llevando su talento a las zonas afectadas para compartir con aquellos semejantes, no solo la alegría que llevan, también la tristeza que les pueda embargar.
El poeta utilizó a un diario de Miami para publicar sus diatribas contra los artistas cubanos, quienes a pleno sol o bajo la luz de la luna, se mantienen al lado de los que aman y construyen.
Se descalifica el poeta al llamar maromeros a los artistas que van de manera solidaria a ayudar a los más necesitados. Con ese gesto se ponen como siempre al lado de su pueblo en instantes decisivos de la historia nacional.
No son maromeros y mucho menos marionetas que se puedan manejar, como lo manejan a él, en el empeño de dañar a la Revolución Cubana.
Una perfecta marioneta es ese poeta, (Raúl Rivero), aferrado ahora a un tronco de papel moneda con los rostros de los fundadores de la nación norteamericana.
Autor: David Rodriguez
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