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lunes, 3 de octubre de 2011

UN CRIMEN QUE MARCÓ AL PUEBLO CUBANO


Barbados en la memoria


Crecieron con la tristeza de la familia deshecha y la ausencia de la figura paterna. Lloraron en silencio todos los días   por no tenerlos, no poder abrazarlos

Crecieron con la tristeza de la familia deshecha y la ausencia de la figura paterna. Lloraron en silencio todos los días   por no tenerlos, no poder abrazarlos, contarles sus vivencias y disfrutar, al igual que otros niños y adolescentes, de la relación afectiva que se establece normalmente entre padres e hijos.
Hoy Carlos Manuel Permuy Díaz* y Jorge de la Nuez** tienen 49 y 42 años, respectivamente, y desde aquel 6 de  octubre de 1976 forman parte de las miles de familias cubanas que han perdido a sus seres queridos a  consecuencia de acciones terroristas.
¿Por qué ese crimen?, ¿por qué asesinar a personas inocentes, como trabajadores, estudiantes, deportistas, tripulantes de Cubana de Aviación?, continúan preguntándose cuando todavía la justicia está por llegar.
Han pasado  35 años desde ese día, en que la aeronave de Cubana explotó en pleno vuelo a tan solo unos minutos de haber  despegado de la terminal de Seawell, en Barbados; uno de los más brutales actos de terrorismo ejecutados por contrarrevolucionarios al servicio de la CIA, y en el cual fallecieron 73 seres humanos: 57 cubanos, 11 guyaneses y  cinco coreanos.
A solas con los recuerdos…
Tenía 14 años y estudiaba en los Camilitos, cuando ese día su mamá fue a la escuela a buscarlo para llevarlo al  aeropuerto a esperar a su papá. “Estas cosas tú la recuerdas al cabo de 35 años y es como si estuvieras reviviéndolas, porque vienen a la memoria los hechos con la misma intensidad y dolor que aquellos días. Mi hermana  tenía 10 años, ¡te podrás imaginar! La noticia fue impactante desde todos los puntos de vista”, contó  Permuy profundamente afligido.
Cuando cumplió 39 años, la misma que tenía su padre al morir, tuvo un pánico tremendo, y ese trance lo sufrió en solitario.
“La vida te impone cosas y uno tiene que sobreponerse, pero yo rechacé toda ayuda médica, y un tiempo  después comprendí que no podía salir adelante solo. A mí me cambió hasta el carácter; yo era un niño alegre, muy tranquilo, y desde ese trágico momento me convertí en una persona —por decirlo de alguna manera— muy desorientada, triste,  arisco para tratar a los demás. De hecho, no hubiese querido ser así, sino como él, alegre, divertido, siempre  haciendo chistes”.
En la adolescencia, sentía que no podía expresar a su mamá las inquietudes propias de la edad. “Ella no volvió a ser la misma, quedó viuda a los 40 y murió con 65; fueron 25 años de sufrimiento perenne, y eso hizo que yo me tragara  muchas cosas, pues me parecía que iba a preocuparse si le consultaba algún problema o le pedía consejos”.
Funcionario de la dirección de Relaciones Internacionales del INDER, Permuy aseveró que el crimen de Barbados marcó a nuestro pueblo de una forma extraordinaria, inigualable. “No por gusto —recordó— en el acto por el aniversario 34 de este crimen, fue declarado el 6 de octubre como Día de las Víctimas contra el Terrorismo de  Estado”.
La lucha no termina hasta el regreso de los Cinco
“Sabía que mi padre llegaba ese día y yo estaba en la escuela muy contento”, relató Jorge de la Nuez Orozco, trabajador de la Oficina del Programa Martiano, quien con apenas siete años enfrentó la amarga noticia de la muerte de su ser querido.
“Al llegar a la casa, mi madre me abrazó, no sabía cómo explicar que mi papá había tenido un accidente. ‘Ha muerto, ha sido víctima de un sabotaje’, era lo único que decía entre lágrimas. Nunca me recuperé, aunque tuve atención  médica por años.
“Las huellas están muy adentro y se recuerdan todos los 6 de octubre, sobre todo cuando sabemos que los  responsables no han sido juzgados. Exigir justicia nos libera un poco de la situación angustiosa en que hemos vivido”.
¿En qué momento tu padre te fue más necesario?
“Yo diría que ese día, pues a partir de ahí la vida sufrió un cambio, y algo similar les ha ocurrido a otros familiares de las víctimas. Me molesta que los causantes de este acto, o los que lo planearon todo, aún no hayan pagado sus  culpas.
“Resulta difícil asimilar que los implicados en el sabotaje se hayan vanagloriado de lo que hicieron, que continúen en  libertad, y que un gobierno que aboga por la democracia, la lucha contra el terrorismo y los derechos humanos no  solo haya sido el promotor de esas acciones, sino que mantenga en prisión a Cinco luchadores antiterroristas.
“Fue de mucha alegría saber que había personas en los Estados Unidos luchando para que no ocurrieran crímenes como el de Barbados, que enlutó al pueblo de Cuba el 6 de octubre de 1976. O sea, nuestra lucha empezó ese año y  no terminará hasta que ellos estén de regreso”.
* Hijo de Manuel Permuy Hernández, jefe de la delegación que asistió al Campeonato Centroamericano y del Caribe  de Esgrima, en Caracas. Integró durante varios años la selección nacional de baloncesto.
** Hijo de Jorge de la Nuez Suárez, secretario general del comité del Partido en la Flota Camaronera del Caribe.

Tomado del semanario Trabajadores 

NO ME LO MATARON



Víctima de Bárbados, el mismo día del asesinato del deportista Alberto Drake, pero 14 años después, nació el único hijo de su primo más querido

Se quedó con los brazos extendidos y el estrechón de manos congelado en el tiempo. Desde entonces, lo busca en el blanco uniforme, en la ola que llega, en el barco de marinero que Alberto Drake Crespo (Teto) quiso ser.

Lo sabe y se niega a aceptarlo. La poca luz de la sala esconde la humedad de sus de sus ojos, pero la voz lo traiciona.

Crespo está llorando desde la garganta, salpica el alma con cada cosa que dice, como si en silencio estuviera condenado a seguir perdiendo un combate que inició el 6 de octubre de 1976. El terrorismo lo derrotó, un toque de sable del que nunca se recuperará.
En la playa de Buey Vaca, en la occidental provincia de Matanzas, fue el último encuentro de los primos. Después, el beso a la novia Águeda, a la madre Cándida. El hasta pronto Cuba.
Aeropuerto Internacional José Martí. El arma bien arriba, la mirada en el futuro y una lágrima negada a mojarle el pómulo; el deseo de ser campeón y Venezuela ahí, tendida a sus pies, seducida por el yumurino de 18 años.
“Le ganó a todos. Estuvo imbatible, dicen que tenía condiciones para ser el mejor sablista de Matanzas… Le debo el esgrimista que fui, tanto me embulló, que lo complací. Antes de practicar, ya sabía la posición fundamental de este deporte, él me la enseñó, se convirtió en mi primer entrenador. Éramos uno solo.
“Qué contento me ponía cuando la gente comentaba: aquel es el primo de Drake, aunque él prefería identificarnos como hermanos. Yo tenía tres años menos, no coincidimos en equipo alguno, varias veces entrenamos juntos. Era mi ídolo.
“No volvimos a vernos después de la última vez en la playa. Entonces, Alberto soñaba con ser grande, y yo con parecérmele.
“Pero la vida es muy dura. ¿Quién lo iba a decir?  Ese día, bien temprano en la mañana  yo estaba en la EIDE jugando dominó. De pronto Valentín, uno que nos entrenó a los dos, me dice: escuché en la guagua que se cayó un avión cargado de atletas.
“Le respondí, ¡ah!, eso debe ser mentira, pero bien adentro me quedé con la duda… A nadie se lo comenté, ni a mi hermana que estaba en baloncesto. Mi ánimo decayó tanto que llegué al comedor sin deseos de almorzar, iba a coger la comida cuando miro para la puerta y veo a mi  papá…
“No sé qué tiempo estuve llorando sin consuelo, pasaba todos los días por el INDER a ver su foto. Me partía el alma verlo ahí, quieto, sin poder hablarme, sin responderme por qué lo mataron… Me puse tan mal, que mi papá tuvo que regañarme, entonces reaccioné y me concentré en los entrenamientos…
“Llegué a la ESPA nacional y participé en las Universiadas de Rumanía y Canadá, en torneos clase A de países europeos, alcancé bronce en los Juegos Juveniles de la Amistad y cuarto lugar por equipo en la Copa del Mundo de Nueva York… En 1984 me retiré, nunca iba ser tan bueno como Teto… Por qué le tocó a él…
“La gente puede pensar que uno exagera, pero Alberto impresionaba por el carácter, la forma de comportarse, tratar a las personas; modesto, inteligente, leía mucho. Sin embargo, el combate lo transformaba por completo, una explosividad que solo desplegaba sable en mano; era un zurdo tremendo, un primo que me quitaron.
“A los hombres no se les mata así, sin dejarle opciones para defenderse. Desde chiquito me enseñaron a no odiar. Yo siento eso por Posada Carriles, lo tengo entre ceja y ceja, lo aborrezco.
“Cuando pienso en Barbados, en nuestro equipo de esgrima, en los tantos muertos, entiendo mejor lo que hacían los Cinco en Estados Unidos, el honor más grande que le puede tocar a cualquier revolucionario”.
Marcos Crespo vive con los brazos extendidos, en espera de un estrechón de manos que nunca llegará. Alberto se fue para siempre, se hundió en un mes histórico, que engendró otro día, otro año. El 6 de octubre de 1990 nació el único hijo que tiene Dagoberto. Teto sigue aquí
Tomado de www.trabajadores.cu

EL GOBIERNO DE EE.UU SE RESISTE A PRESENTAR EVIDENCIA DOCUMENTAL QUE SE LE RECLAMA




¿Por qué el Gobierno de Estados Unidos se niega a entregar las imágenes satelitales del 24 de febrero de 1

Gerardo Hernández Nordelo, uno de los Cinco cubanos presos en Estados Unidos, presentó su solicitud de Habeas corpus sobre la base de nuevas evidencias.
El caso de Gerardo, condenado a dos cadenas perpetuas más 15 años de prisión, es altamente significativo del empeño de los distintos Gobiernos norteamericanos en demostrar que no están dispuestos a revisar lo ya juzgado, por más que surjan múltiples evidencias de que se ha apelado a métodos ilegales para condenar a los detenidos.
Richard Klugh, miembro del equipo de defensa de los Cinco, ha denunciado que el Gobierno norteamericano todavía se resiste a presentar la evidencia documental que se le reclama, donde puede conocerse claramente lo que pasó exactamente con las avionetas derribadas el 24 de febrero de 1996, e impide una vía hacia una defensa correcta de Gerardo.
También en una reciente conferencia, Ricardo Alarcón de Quesada, presidente de la Asamblea Nacional, explicó que el gobierno de Estados Unidos ha mantenido invisibles las imágenes de satélite que celosamente guarda sobre el incidente del 24 de febrero de 1996. No permitió que las vieran hace 15 años los investigadores de la Organización de Aviación Civil Internacional, se negó a presentarlas al Tribunal de Miami y ahora reitera su negativa ante la demanda de la defensa de Gerardo.
Tan obvia y sospechosa es su actitud de impedir que otros vean las pruebas que solo conoce Washington que, en su dilatado alegato de 123 páginas y tres anexos contra Gerardo, apenas aluden al asunto en un torcido párrafo de cinco líneas.
Alarcón, que fue el representante de Cuba ante aquella reunión de la OACI en 1996, recordó que ningún tribunal de Estados Unidos tenía jurisdicción sobre el incidente del 24 de febrero de aquel año, salvo que hubiese ocurrido en el espacio internacional. La investigación realizada por la OACI reveló algo sorprendente. Pese a estar advertidas de antemano por su Gobierno, las estaciones de radar norteamericanas, o no registraron el suceso u ofrecieron datos contradictorios o destruyeron esos datos. La única "prueba" suministrada por las autoridades estadounidenses es el testimonio del capitán de un navío que opera, ¿casualmente?, desde Miami y, según nuevos datos, los dueños estuvieron vinculados como contribuyentes financieros a la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA).
De ahí el interés, primero de la OACI y luego de la defensa de Gerardo por las imágenes satelitales. El Gobierno norteamericano nunca negó la existencia de esas imágenes, admitió tenerlas, pero lleva quince años prohibiendo que alguien más pueda verlas.
¿Por qué el Gobierno de Estados Unidos se niega a entregar esas imágenes satelitales? ¿Por qué los medios de comunicación norteamericanos hacen silencio ante un hecho tan escandaloso?


CUBA NO ERA UN PARAÍSO NI UNA EXCEPCIÓN





MANUEL E. YEPE
Hace más de medio siglo que, en Miami, ciertos sectores de la inmigración cubana —cada vez más reducidos respecto al conjunto de esta— hablan de su país natal como de un "paraíso perdido".
El telón de fondo que tenían los crímenes de la tiranía y la lucha armada insurreccional contra ella, era la desesperanza ante la miseria cotidiana.
La propaganda contra la Revolución cubana presenta la quinta década del pasado siglo como un periodo de gran prosperidad para "demostrar" las ventajas del capitalismo para la Isla.
Aunque entre los llamados "líderes del exilio cubano" (algunos de ellos devenidos congresistas en Washington) haya unos pocos extremistas que llegan hasta el elogio de la contribución de Batista al desarrollo económico y social de Cuba, la mayor parte de los economistas de origen cubano radicados en Estados Unidos presentan a la década de 1950 como un periodo de prosperidad para Cuba, lamentablemente afectado por los desmanes de la sangrienta tiranía impuesta mediante el golpe de Estado de 1952.
Para ellos, lo deseable habría sido suprimir esa execrable dictadura y restablecer el orden constitucional y la democracia representativa, sin que fueran necesarios más cambios en la vida política, la economía y la sociedad.
Para argumentar esa supuesta prosperidad, estos economistas comparan algunos indicadores económicos de Cuba en aquellos tiempos que son superiores a los de otros países de América Latina y el Caribe y excluyen de la comparación a otros indicadores que demuestran lo contrario.
Esa homologación estadística manipulada, en una región caracterizada por las mayores desigualdades económicas y sociales del planeta, les permite inferir que la Isla tenía un notable progreso económico y social, cuando ello debía servir como denuncia de la dolorosa situación por la que atravesaban las naciones de América Latina, con indicadores de desarrollo peores aún que los pésimos de Cuba.
Algunos de los indicadores estadísticos superiores que exhibía Cuba entonces no eran sinónimos de desarrollo, sino de la mayor dependencia de un país considerado de gran importancia para la seguridad nacional de Estados Unidos que constituía, por ello, escenario privilegiado para determinadas inversiones por la garantía que derivaba de su alto grado de subordinación al imperio.
A mediados de la década de 1950, Cuba se convirtió en uno de los principales mercados y rutas del tráfico de estupefacientes hacia Estados Unidos con la consiguiente inyección de considerables cantidades de dinero en proceso de lavado.
Bajo la conducción de líderes de la mafia estadounidense como Meyer Lansky y Santos Traficantti, estrechamente relacionados con el dictador Batista, La Habana vivió un proceso de conversión de la ciudad en Las Vegas de América Latina. Ello trajo un notable incremento del turismo y de la vida nocturna: los ricos, las cúpulas militares y los políticos corruptos integrados con la dictadura vivían bien, pero la inmensa mayoría de la población no disfrutaba ese bienestar.
La imagen idílica de Cuba en los cincuenta la conformaban nuevos hoteles, casinos, cabarets, tiendas departamentales y grandes y lujosos edificios de apartamentos que cambiaron la fachada de la capital cubana a base del dinero lavado por la mafia y la malversación de los fondos públicos que creció a extremos mayores aún que en los de los igualmente corruptos gobiernos anteriores al gobierno de facto.
Pero lo cierto es que el telón de fondo que tenían los crímenes de la tiranía y la lucha armada insurreccional contra ella, era bien distinto de esa imagen idílica que le han pretendido adjudicar, a la distancia de los años, a la Cuba de los cincuenta: oleadas de niños en busca de su sustento en la mendicidad, limpiando parabrisas de autos, lustrando zapatos o vendiendo periódicos, tanto en calles y plazas de ciudades como en los campos, donde la miseria era extrema; ancianos y discapacitados viviendo de la caridad pública; largas filas de hombres en busca de trabajo y extendida angustia de miles de mujeres gestionando empleo como sirvientas, o como prostitutas en burdeles o ambulantes. Proliferaban bares y garitos con juegos de apuestas para pobres que se encargaban de extraer de la población humilde hasta el último centavo, abusando de su desesperanza ante las realidades cotidianas.
Cuba no era en la época inmediata anterior a la victoria sobre el tirano, ni un paraíso ni una excepción respecto a los demás países de América Latina.

Hoy sí es una excepción por sus asombrosos resultados en el ejercicio de la independencia plena y la práctica de justicia social, objetivos que el bloqueo y la hostilidad permanente del imperio no han podido impedir, aunque hayan entorpecido y retrasado el logro de otros propósitos irrenunciables del proyecto revolucionario como un mayor desarrollo económico y una democracia más plena.

VUELOS SECRETOS: LA CONTABILIDAD DELATA A LA CIA




Alberto Piris
El veterano jefe de una de las más conocidas organizaciones mafiosas italianas dirigía a distancia, desde un remoto refugio campesino, las actividades de sus secuaces mediante notas escritas en pequeños fragmentos de papel que hacía llegar a los responsables que debían ejecutar sus órdenes. Sin firma ni identificación alguna que permitiera a la policía, si caían en sus manos, tirar del hilo para descubrir a los cabecillas mafiosos, la “familia” funcionaba con criminal eficacia sin apenas dejar rastro ni huellas; ni qué decir tiene que el uso del teléfono estaba del todo proscrito.
Las actividades delictivas, como a diario se observa sin más que seguir en los medios de comunicación españoles las investigaciones que van poniendo al descubierto las corruptas triquiñuelas que afectan a distintos niveles de la política nacional, van dejando rastros que, al cabo del tiempo, siempre acaban por facilitar el desenmascaramiento de los delincuentes. Pero no solo se trata de delincuentes privados, sino que también llegan a salir a la luz las actividades subterráneas de algunos organismos públicos que a menudo se mueven en las cloacas de los Estados.
Esto ha ocurrido ahora a raíz de un pleito planteado en un juzgado del Estado de Nueva York (EE.UU.) entre dos empresas privadas, relacionadas con la aviación comercial, que se reclamaban mutuamente ciertos impagos. Un intermediario aeronáutico y una compañía de alquiler de aviones privados, en su pugna porque la justicia les diera la razón, han hecho salir a la luz una extensa documentación relacionada directamente con los famosos “vuelos secretos” de la CIA, que tanto dieron que hablar en su momento y que llegaron a poner en apuros a los gobernantes de varios países implicados en ellos.
Esos vuelos trasladaron a numerosos supuestos terroristas entre las distintas cárceles ocultas que la CIA utilizó a partir de 2002, donde eran sometidos a tortura para obtener información que permitiera apresar y torturar a nuevos sospechosos, en una brutal cadena a la que solo puso fin el escándalo internacional que provocó. Los transportes ilegales de presuntos terroristas, muchos de los cuales acabaron en Guantánamo, se hicieron dentro de una cultura burocrática, de tipo oficial, que exigía facturas, recibos y justificantes de cualquier gasto. La CIA no despilfarraba. Si podía conseguir lo mismo pagando menos, no vacilaba en hacerlo; y el control de los gastos incurridos en esas operaciones clandestinas quedó bien registrado documentalmente.
Los trayectos efectuados por los reactores privados alquilados por la CIA para trasladar a los prisioneros, figuran detallados en numerosos documentos que el pleito antes citado ha sacado a la luz. Si hasta ahora se sospechaba la existencia de esos vuelos por deducciones de otro tipo, ahora se tiene la prueba documental de que, por ejemplo, el imán egipcio Abú Omar, que fue secuestrado en Milán a plena luz del día por agentes de la CIA en febrero de 2003, fue inmediatamente trasladado a El Cairo, donde él afirmó que había sido torturado.
La montaña de papeles, utilizados en el pleito como prueba, contiene detalles significativos de lo que cobraban las tripulaciones de los vuelos contratados, de los hoteles donde se alojaban y, claro está, de las ciudades donde se hallaban las cárceles secretas de la CIA, y de los países donde la policía nacional actuaba al servicio de la CIA para extraer información a los prisioneros. Las hojas de ruta citan a Guantánamo, naturalmente, pero también a Kabul, Rabat, Bucarest, Bangkok, etc. Si a esto se añaden las declaraciones verbales de los responsables de las compañías implicadas en el pleito, se deduce que para ellos se trataba de un negocio más, donde incluso se hacían rebajas para fomentar sucesivas operaciones. Que el “pasajero” trasladado fuera sedado mediante supositorios o atado al asiento del avión era un asunto que no preocupaba a los empresarios aeronáuticos.
Ha sido la organización no gubernamental Reprieve, defensora de los derechos humanos de los prisioneros en cualquier parte del mundo, la que ha descubierto esta documentación, libremente disponible para cualquiera que lo desease. Su director afirmó: “Esto explica por qué la CIA ha podido utilizar una red de centros de tortura durante varios años sin ningún problema. Muestra también la farsa con que la CIA rechazaba las alegaciones de tortura por los prisioneros, aduciendo que ponían en peligro la seguridad del Estado, mientras que los documentos que describían este siniestro negocio estaban al alcance de cualquiera”.
Se puede deducir, al fin de esta deleznable historia, que “no hay mal que por bien no venga” ya que, en este caso, gracias a la minuciosa burocracia y su obsesión por el papeleo, la Historia de la ignominia puede añadir un capítulo más. (Tomado de República de las ideas)
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AUMENTAN INDIGNADOS EN MAS CIUDADES DE ESTADOS UNIDOS



De cientos a miles aumentaron los indignados que marchan por ciudades estadounidenses tras dos semanas de protestas iniciadas en Nueva York contra la avaricia del uno por ciento de la población, los más ricos.
Actos similares, de denuncia al sistema capitalista ocurrieron este fin de semana en Filadelfia, Seattle, Chicago, Boston y Los Ángeles, informó Prensa Latina.
Cientos de manifestantes del denominado movimiento Ocupa Los Ángeles, caminaron desde la plaza Pershing hasta la alcaldía, el mismo día que en Nueva York arrestaron a más de 700 y en Boston a 24 individuos por protagonizar marchas.
Es parte de un movimiento social mundial en solidaridad a de Ocupa Wall Street iniciado hace días en la metrópoli neoyorquina, comentó Mario Brito, integrante del referido grupo angelino, citado la víspera por el diario californiano La Opinión.
Según el rotativo, los indignados de Los Ángeles instalaron un campamento civil afuera del edificio del ayuntamiento, donde estarán por un lapso indefinido.
"No tenemos límite de tiempo, este campamento se va a quedar hasta que logremos lo que queremos: que la población tenga derecho de empleo, educación y servicios de salud, que los inmigrantes tengan derecho al trabajo, que las corporaciones ya no tengan influencia en la política", señaló Brito.
Por su parte la joven Ana Lilia Hernández, quien preparaba su casa de campaña frente a la alcaldía de la urbe, aseguró que permanecerá allí "hasta que empiece a darse un cambio o hasta que nos quiten".
Mientras Katiuska Cruz, de 24 años y originaria de República Dominicana, consideró "ridículo que el uno por ciento de este país esté sentado tomando champán, mientras al 99 por ciento le están quitando sus casas. Nuestra generación ya está cansada".
Los indignados neoyorquinos comenzaron sus acampadas el pasado 17 de septiembre con el objetivo de ocupar la bolsa de Wall Street, pero el gran despliegue policial frente a la sede bursátil reprimió ese avance y la mayoría del grupo permanece en el parque Zucotti y la plaza Libertad.

Tomado de www.granma.co.cu

UNOS SEIS MIL PRESOS EN CALIFORNIA REINICIAN HUELGA DE HAMBRE


WASHINGTON.— Se estiman en unos seis mil los reclusos de al menos ocho prisiones de California que se han sumado a la huelga de hambre que, desde el pasado lunes, mantienen en ese territorio de la costa oeste de Estados Unidos, informa PL.
Según el diario La Opinión, la protesta se ha extendido a las prisiones estatales de Corcoran, Calipatria, Centinela, Ironwood, Pelican Bay, San Quintin y Salinas, así como a las instalaciones para el tratamiento de drogas en Corcoran.