Por Arnold August
Hablando de la Corte Suprema, un poco de historia. El 15 de junio del
2009 la Corte Suprema de los Estados Unidos anunció su decisión de
rechazar la solicitud de revisión del caso de los Cinco Cubanos.
Esta
demanda de revisión fue planteada por millones de personas de todas las
procedencias alrededor del mundo, un número record de peticiones de
“Amigos de la Corte” y miles de personalidades y representantes
oficiales de todos los continentes. Muchas de estas solicitudes
provenían del propio interior de los Estados Unidos.
Los Estados Unidos se jactan de que su sistema político se basa en la
separación de poderes entre el Ejecutivo (Presidente y Vicepresidente),
el Poder Legislativo y el Poder Judicial, y de un sistema resultante
construido sobre la base de equilibrios y controles (checks and
balances). Supuestamente se trata de una forma superior de democracia
basada en equilibrios y controles para evitar el abuso de poder por
parte de una u otra de las tres ramas que forman el gobierno de los
Estados Unidos. En la Constitución de los Estados Unidos, Artículo II,
Sección 2, se plantea que el Presidente de los Estados unidos “…tiene el
poder de otorgar alivios y perdones….”. Todo indica que el Presidente
Obama, lejos de usar estos poderes constitucionales para liberar a los
Cinco Cubanos, ha mostrado claro a los jueces de la Corte Suprema que
ellos deben decidir contra la revisión.
Este ha sido un caso obviamente político desde el mismo primer día. Esto
se revela más claramente por la decisión de la Corte Suprema y el
vergonzoso rechazo de los jueces a explicar públicamente al mundo los
fundamentos de su decisión. Por supuesto que los jueces no están
obligados a hacerlo de acuerdo al sistema legal norteamericano. No
obstante, en un caso tal como este, respecto al cual el mundo entero y
muchos gobiernos están atentos, era necesaria una explicación pública.
Quizás estemos siendo testigos de una de las mayores ironías en la
actual escena política internacional. Los Cinco Cubanos están siendo
castigados cruelmente y políticamente por sus motivaciones y actividades
pacíficas antiterroristas. ¿La razón? Ellos están actuando a nombre de,
y apoyando, al gobierno cubano. Una de las principales acusaciones que
los Estados Unidos presentan contra Cuba es la falta de democracia, que
ella no exhibe, entre otras cosas, un sistema político similar al
norteamericano, que incluye equilibrios y controles. El sistema cubano
es de hecho un sistema unificado de poder político revolucionario del
pueblo, de arriba abajo y de abajo a arriba, incluido el sistema
judicial, cada uno con su respectivo campo de competencia. La relación y
la interacción de todos los diferentes niveles del sistema estatal
cubano entre ellos, incluido el aparato judicial, y de todas estas
instituciones con los ciudadanos, es una característica del tipo de
democracia cubano. No es necesario entrar a debatir si el sistema cubano
es más democrático que el del modelo de los Estados Unidos. No
obstante, si uno tiene en cuenta este último episodio de la Corte
Suprema de la democracia estadounidense en acción, por un lado, y mi
experiencia directa y estudios del sistema político cubano por el otro,
Cuba no tiene “lecciones de democracia” que recibir de parte de los
Estados Unidos.
Tomado de Cambios en Cuba
Editado desde la ciudad de Bayamo, Cuba, por el periodista David Rodríguez Rodríguez.
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lunes, 8 de agosto de 2011
Carlos Alberto Montaner confirma vínculos con Yoani Sánchez
Por Yohandry Fontana
Yo no conozco a Yoani Sánchez ni he tenido vínculos con ella, repitió una y otra vez Carlos Alberto Montaner cuando comenzaron a aparecer los primeros rayos de luz que lo vinculaban a la bloguera cubana, una creación de la CIA, nacida en Europa, donde se realizaron los primeros contactos, capacitación y transacciones para alojar su bitácora y coordinar los futuros premios a entregar por el Grupo Prisa, entre otras instituciones financiadas por organizaciones pantallas de la Central de Inteligencia Norteamericana.
No tuvimos que esperar mucho para la confirmación, y fue el propio Montaner quien nos esclareció todo, o mejor dicho, quién nos confirmó lo que ya sabíamos:
En la presentación del libro Habana Real, de Yoani Sánchez, Montaner, emocionado, se soltó:
“Porque es una intelectual importante, porque tiene una obra importante, porque tiene mucho reconocimiento, porque está en Cuba y uno tiene que tener mucho cuidado de no lastimarla, de no crearle dificultades (…) todo eso combinado hace que uno lo sienta como algo muy importante”, señaló.
Enlaces necesarios:
Yoani Sánchez, Negroponte y Montaner ¿Proyecto Blog? (III)
Yoani Sánchez, Negroponte y Montaner ¿Proyecto Blog? (II)
Yoani Sánchez, Negroponte y Montaner: ¿Proyecto Blog? (I)
Yoani Sánchez: Los hilos de una marioneta
Carlos Alberto Montaner y su ahijada Yoani Sánchez
Los socios “duros” de Yoani Sánchez
Los olvidos de Prisa
Esposo de Yoani Sánchez reconoce que están financiados
Yoani Sánchez a punto del Mate
Paparazzi cubano sorprende a Yoani Sánchez en viaje “virtual”
Bloguera mercenaria Yoani Sánchez hace fiesta millonaria en #Cuba
Tomado de Cambios en Cuba
domingo, 7 de agosto de 2011
El joven cubano parapléjico que nunca se encontró con el doctor House
Por M. H. Lagarde
A diferencia de los cubanos que, en la serie televisiva Doctor House, viajaron en balsa hasta Estados Unidos solo para que el famoso médico de la teleserie los curara de una enfermedad, Raúl Otero, que llevaba años viviendo en Miami, nunca se encontró con el doctor House.
Raúl Otero, un joven cubano del sur de la Florida, es ahora un joven parapléjico debido a un error médico.
Según la página digital de El Sentinel:
Desgraciadamente para Otero, el famoso doctor House, por supuesto, ni ha aparecido ni aparecerá por ninguna parte. El personaje encarnado por el actor brítánico Hugh Laurie, solo existe en el mundo de vidrio de los televisores y es tan falso como las campañas mediáticas contra la medicina cubana.
A diferencia de los cubanos que, en la serie televisiva Doctor House, viajaron en balsa hasta Estados Unidos solo para que el famoso médico de la teleserie los curara de una enfermedad, Raúl Otero, que llevaba años viviendo en Miami, nunca se encontró con el doctor House.
Raúl Otero, un joven cubano del sur de la Florida, es ahora un joven parapléjico debido a un error médico.
Según la página digital de El Sentinel:
"Hoy a los 20 años de edad, el joven cubano Raúl Otero vive postrado en una cama o en una silla de ruedas especialmente diseñada para él, su cerebro fue tan severamente dañado que no podrá nunca más volver a caminar, hablar o seguir órdenes simples".El nombre del médico que ordenó el medicamento que le desgració la vida al joven cubano es Lawton Tang, quien ahora funge como cirujano plástico en Pasadena, California y según El Sentinel, él y su empleador, el Mt. Sinai Medical Centerhan, ha acordado pagar $2 millones para asegurar los cuidados de un paciente que "sufre de incontinencia y sólo puede comer alimentos licuados. Responde a voces familiares con sus ojos y se ríe, pero cualquier comunicación verbal es sólo un sonido".
La condición de Otero y el cuidado que requerirá de por vida es el resultado de una equivocación en la aplicación de un medicamento en el Memorial Regional Hospital de Hollywood. Otero había sobrevivido un terrible accidente en motocicleta —los médicos amputaron su pierna izquierda y le extrajeron el bazo.
Pero estaba despierto y preparándose para ser transferido a un centro de rehabilitación en abril de 2003, cuando el personal del hospital lo llevó a tomarle una resonancia magnética (MRI). Otero se tornó agitado y un médico prescribió, por teléfono, un poderoso medicamento en una dosis "suficiente como para paralizar al paciente", según datos estatales.
La droga, en combinación con otros medicamentos que había recibido en el Memorial, hizo que el corazón de Otero dejara de latir normalmente, dijo el abogado de la familia, Bradley Winston of Plantation.
"Yo escuché 'código azul, MRI' y comencé a correr y gritar 'algo pasa con mi hijo' ", recuerda Ana Delgado, la madre de Otero. "Una enfermera me dijo que su corazón se había detenido y que lo habían revivido. Estaba en coma".
Otero quedó cuadripléjico, y acababa de cumplir 20 años.
La vida nunca será igual para el popular joven, nacido en La Habana, Cuba. Después de graduarse, Otero trabajó como maletero en el Aeropuerto Internacional de Miami y esperaba algún día convertir su conocimiento de computadores en un trabajo bien pagado".
Desgraciadamente para Otero, el famoso doctor House, por supuesto, ni ha aparecido ni aparecerá por ninguna parte. El personaje encarnado por el actor brítánico Hugh Laurie, solo existe en el mundo de vidrio de los televisores y es tan falso como las campañas mediáticas contra la medicina cubana.
viernes, 5 de agosto de 2011
RATIFICA EL TRIBUNAL SUPREMO POPULAR SENTENCIA CONTRA EL CIUDADANO ESTADOUNIDENSE ALLAN PHILLIP GROSS
La Sala de los Delitos contra la Seguridad del Estado del Tribunal
Supremo Popular emitió resolución definitiva en la que desestima la
impugnación realizada por el ciudadano estadounidense Alan Phillip Gross
y su abogada contra la sentencia dictada por el Tribunal Provincial
Popular de La Habana.
Gross había sido declarado culpable del delito de Actos contra la
Independencia o la Integridad del Estado y sancionado a 15 años de
privación de libertad, en juicio oral y público celebrado el pasado 4 de
marzo, en el que se demostró que introdujo en Cuba, de manera ilegal,
medios de infocomunicaciones para crear redes internas, como parte de un
programa del Gobierno de los Estados Unidos dirigido a promover
acciones desestabilizadoras en el país y a subvertir el orden
constitucional cubano.
La sentencia del Tribunal Supremo rechaza de manera argumentada los
elementos de inconformidad expuestos por el acusado y su letrada contra
la decisión de la instancia provincial, quienes tuvieron la oportunidad
de exponerlos de forma directa ante los jueces que conocieron del caso,
en ocasión de la vista pública que a esos efectos les fue concedida por
el máximo órgano judicial del país, el 22 de julio.
Durante la tramitación del asunto, Alan Gross ha contado con todas
las garantías y derechos sobre el debido proceso judicial previstos en
la Constitución, las leyes cubanas y los instrumentos internacionales
relativos a estos temas. En tal sentido, ha recibido el tratamiento
decoroso y humanista que corresponde, tal como el propio Gross ha
reconocido expresa y públicamente en reiteradas ocasiones.
Como parte de esas garantías y derechos, se le ha facilitado el
contacto sistemático con sus familiares y el acceso regular a la
asistencia y atención por parte de funcionarios consulares de la Oficina
de Intereses de los Estados Unidos en nuestro país.
LA GALERÍA DE MERCENARIOS CUBANOS EN EL DIARIO FRANCÉS "LE MOND"
Sin más dilación, el artículo de marras encierra una profunda frustración por la imposibilidad de Estados Unidos de derrotar a
En ese texto se destila el insondable resentimiento y recelo de los veteranos mercenarios al servicio del imperio hacia unos supuestos jóvenes blogueros que desde ahora se erigen en los nuevos puntos de lanza contra
Lo cierto es que Paulo A. Paranagua nos presenta una historia de inigualable sentimiento humanitario a favor de la biografía de uno de los más descollantes servidores de Estados Unidos en Cuba, por obra y gracia de las campañas mediáticas generadas en la superpotencia y extendidas con simpatía a través de los grandes medios de la prensa europea, como es el caso del diario Le Monde. Así se nos habla de un Oswaldo Payá en condición de un preclaro profeta de la política con devoción religiosa y portador de un denominado “proyecto Varela” conocido por llevar intrínseco los mismos objetivos del “plan Bush” para Cuba: el desmontaje del sistema político socialista y el comienzo de una transición con la brújula puesta en los maquiavélicos fines que los poderosos círculos de poder extranjeros desean imponer a la mayor de las Antillas.
Sí, Paulo A. Paranagua intenta impresionar a la opinión pública gala con una nota cargada de imprecisiones y falsedades sobre los supuestos opositores, cuyo plan desalmado es bien conocido y no goza de respeto ni de credibilidad entre la abrumadora mayoría de los isleños, quienes desprecian el entreguismo a los propósitos del imperio estadounidense y al actuar hegemónico de las potencias extranjeras, lo cual cada vez es más aborrecido por las sociedades de América Latina y el Caribe.
Debe ser de conocimiento amplio en Francia y Europa que las tareas desempeñadas por los supuestos disidentes u opositores cubanos están vinculadas estrechamente a una política criminal contra su propia nación, ya que siguen a ritmo de comparsa los caminos imperdonables que justifican el bloqueo económico, comercial y financiero, la inclusión injusta de Cuba en la lista de países terroristas y en cuanta lista negra se les ocurra confeccionar a los que se pretenden amos del planeta. Esas listas están dirigidas a la creación de un ambiente internacional que propicie el mantenimiento del bloqueo y una intervención militar contra un país soberano que ha respetado de forma ejemplar el Derecho Internacional y solo aspira a construir un futuro de paz que permita el desarrollo económico en beneficio de su población y la cooperación internacional entre los gobiernos y los pueblos que así lo deseen.
En la galería de mercenarios presentada por Paulo A. Paranagua se mencionan otros nombres no menos repugnantes como un tal Manuel Cuesta Morua que hace de la doctrina socialdemócrata en Cuba un medio de vida para obtener a cambio publicidad y apoyo financiero externo. Es conocido que Manuel Cuesta Morua actúa por codicia personal y que carece de reconocimiento social. Además, la socialdemocracia es una concepción que no se ajusta a la historia y cultura política cubana. De ahí la falta de perspectiva en concebir desde el exterior una variante política inoperante para la realidad cubana. A eso se suma el estruendoso fracaso del modelo y de las ideas socialdemócratas en Europa y en otras latitudes en las que se intentó aplicar ese paradigma siguiendo las lecciones de los partidos socialdemócratas europeos que se denominan socialistas, los cuales también han defendido el sistema capitalista y aplicaron desde posiciones gubernamentales la política económica neoliberal.
En la travesía por la exhibición de las marionetas al auxilio de los centros de poder occidentales, sobresalen varios nombres que el autor los clasifica en una extraña tendencia de derecha liberal. Ellos son Martha Beatriz Roque, Héctor Maceda, las Damas de Blanco, Laura Pollán o Guillermo Fariñas, cada uno bien ubicado en sus respectivas actividades a sueldo por
No hay duda que Paulo A. Paranagua vuelve a engañar con total impunidad a sus lectores y coloca al diario Le Monde en una situación de alto desprestigio, cuando resalta una inexistente unidad entre un reducido grupo de personas sin influencia política y credibilidad en la sociedad cubana. Eso sucede simplemente porque constituyen la correa de transmisión de los inútiles deseos imperiales y por la disputa permanente que los caracteriza en busca de dinero para la realización de sus despreciables intereses individuales.
Resulta convincente que semejante lacra social nunca encontrará legitimidad en un pueblo que confía en su dirigencia y que acaba de atravesar un intenso proceso de debate democrático con la participación de nueve millones de personas en la búsqueda de soluciones a los problemas de la sociedad civil y la actualización del modelo económico socialista.
Es muy probable que la reafirmación del carácter socialista de
Paulo A. Paranagua es un apasionado de una causa pretérita y cabalga fuera de tiempo al lado de los que se sostienen bajo la tutela del enemigo histórico y futuro de la nación cubana: el imperio estadounidense en decadencia y las viejas potencias coloniales en severa crisis económica, a pesar de que todavía cuentan con enormes riquezas resultantes de la dominación y el saqueo durante siglos a los países colonizados.
Paulo A. Paranagua una vez más escribe sobre personajes que mancillan para siempre su labor profesional. Al apoyar a un reducido grupo de personas que desean lo peor para el destino de su propia patria y con vínculos, algunos de ellos, con las organizaciones terroristas de Miami, se convierte en un cómplice de las acciones terroristas contra Cuba, a sabiendas de que desde hace mucho tiempo es uno de los más activos exponentes en Francia del terrorismo mediático contra el proceso cubano.
La labor de los mercenarios y del periodista que los distingue es sórdida por la naturaleza de su contenido. Sus motivaciones reales están unidas por el cordón umbilical del sacrosanto itinerario del dinero dispuesto tras la liberación oficial por parte de John Kerry, presidente de
En la lectura de los pasajes de Paulo A. Paranagua he observado su obsesiva inadaptabilidad y preocupación patológica por los nuevos y favorables tiempos que corren para Cuba en el escenario latinoamericano e internacional. Basta un ejemplo: la reanudación de las relaciones normales de diálogo político y cooperación bilateral con varios países europeos, como expresión de una etapa de oportunidades entre Estados soberanos y del análisis objetivo de anteriores políticas inoperantes y obsoletas que limitaron los valiosos vínculos que existían en diversos sectores entre los pueblos y Estados respectivos.
En ese sentido,
Creo que lo mejor que tiene el futuro es su carácter impredecible, pero los cubanos haremos todo lo humanamente posible para que Cuba no vuelva a caer bajo la dominación colonial estadounidense, ni para que el país sea conducido por irresponsables de la talla de Oswaldo Payá, Manuel Cuesta Morua, Héctor Maceda, Guillermo Fariñas, Martha Beatriz Roque y Laura Pollán, pues ejemplos de entreguistas a los designios de Estados Unidos sobran en la historia cubana de antes del 1 de enero de 1959.
El paso del tiempo no podrá borrar la historia, la dignidad y la memoria de los pueblos. Sobre eso estoy seguro que Paulo A. Paranagua nunca ha reflexionado.
Los mercenarios, Paulo A. Paranagua y Le Monde deberían tener en cuenta el supremo concepto de
miércoles, 3 de agosto de 2011
EEUU: Congresista Rivera investigado por corrupto es solo un elemento más de la “Miami Connection”
Por Jean-Guy Allard
La confirmación de la investigación por corrupción, realizada por tres organismos estatales, del congresista cubanoamericano David Rivera solo confirma el carácter mafioso de la representación cubanoamericana en el Capitolio de EEUU, cuyos miembros tienen todos, de una forma u otra, una vinculación con el mundo del crimen o del terrorismo.
Rivera es parte de la llamada “Pandilla de los Seis” que conforman la Miami Connection – por tener su cuartel general en la Florida - tanto en el Senado como la Camara Baja y que se completa con los senadores Bob Menéndez, Marco Rubio, Albio Sires, y los representantes Mario Díaz Balart e Ileana Ros-Lehtinen.
Hace ya meses que se revelo la existencia de investigaciones contra Rivera, un político que desde mucho antes de su llegada en Washington tenía fama de de no tener escrupulos en exceso.
El miamense se encuentra a la vez bajo la lupa, más o menos limpia según el caso, de los investigadores del FBI junto con la fiscalía federal, el Departamento de Policía de Florida y la Unidad “Corrupción Pública” del Departamento de Policía de Miami Dade.
El siempre hambriento Servicio Federal de Impuestos también se interesa por la situación financiera de Rivera.
La búsqueda cubre toda una serie de actividades sospechosas del congresista lo que incluye la comisión de 510,000 dólares en pagos secretos que se hicieron en 2008 a su madre, de parte del cinódromo Flagler Dog Track , un préstamo de 132 mil dólares que se le hizo y más de 75 mil dólares en pagos a la hija de uno de sus empleados, pagados supuestamente por "cortesía".
En el caso del “Flagler Dog Track”, Rivera negó los hechos a pesar de que aparece en los records públicos que su madre fungía como Presidenta de una corporación llamada “Milenium” que “casualmente” aceptó medio millón de dólares de la empresa situada en Flagler y 37 Avenida en el noroeste de Miami.
“Flagler Dog Track” se ha convertido ahora en el Casino “Magic City”. Gracias al lobby realizado por Rivera en el Congreso Estatal de La Florida para otorgarle a esta empresa de carreras de perro la autorización para desarrollar un Casino.
Tomado de Cambios en Cuba
La confirmación de la investigación por corrupción, realizada por tres organismos estatales, del congresista cubanoamericano David Rivera solo confirma el carácter mafioso de la representación cubanoamericana en el Capitolio de EEUU, cuyos miembros tienen todos, de una forma u otra, una vinculación con el mundo del crimen o del terrorismo.
Rivera es parte de la llamada “Pandilla de los Seis” que conforman la Miami Connection – por tener su cuartel general en la Florida - tanto en el Senado como la Camara Baja y que se completa con los senadores Bob Menéndez, Marco Rubio, Albio Sires, y los representantes Mario Díaz Balart e Ileana Ros-Lehtinen.
Hace ya meses que se revelo la existencia de investigaciones contra Rivera, un político que desde mucho antes de su llegada en Washington tenía fama de de no tener escrupulos en exceso.
El miamense se encuentra a la vez bajo la lupa, más o menos limpia según el caso, de los investigadores del FBI junto con la fiscalía federal, el Departamento de Policía de Florida y la Unidad “Corrupción Pública” del Departamento de Policía de Miami Dade.
El siempre hambriento Servicio Federal de Impuestos también se interesa por la situación financiera de Rivera.
La búsqueda cubre toda una serie de actividades sospechosas del congresista lo que incluye la comisión de 510,000 dólares en pagos secretos que se hicieron en 2008 a su madre, de parte del cinódromo Flagler Dog Track , un préstamo de 132 mil dólares que se le hizo y más de 75 mil dólares en pagos a la hija de uno de sus empleados, pagados supuestamente por "cortesía".
En el caso del “Flagler Dog Track”, Rivera negó los hechos a pesar de que aparece en los records públicos que su madre fungía como Presidenta de una corporación llamada “Milenium” que “casualmente” aceptó medio millón de dólares de la empresa situada en Flagler y 37 Avenida en el noroeste de Miami.
“Flagler Dog Track” se ha convertido ahora en el Casino “Magic City”. Gracias al lobby realizado por Rivera en el Congreso Estatal de La Florida para otorgarle a esta empresa de carreras de perro la autorización para desarrollar un Casino.
Tomado de Cambios en Cuba
FIDEL Y LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Por Orlando Pérez Salomón
Uno de los términos más utilizados para agredir a la Revolución Cubana es el de la libre expresión. A lo largo de más de 50 años se ha empleado sin tener en cuenta el contexto y las condiciones en que se ha desarrollado la Revolución.
Uno de los términos más utilizados para agredir a la Revolución Cubana es el de la libre expresión. A lo largo de más de 50 años se ha empleado sin tener en cuenta el contexto y las condiciones en que se ha desarrollado la Revolución.
Me pregunto si la Revolución en sí misma
no ha significado para jóvenes, niños, ancianos, mujeres, obreros,
campesinos, intelectuales y artistas, acceso y posibilidades en todos
los órdenes espirituales y también en el orden material, que hubieran
sido cercenadas para la inmensa mayoría de ellos bajo el capitalismo
subdesarrollado que ha sido el destino de los países que forman el
entorno de Cuba.
En medio de
un incremento de la lucha ideológica frente al imperialismo
norteamericano y sus aliados europeos, y de los debates que se producen
a nivel de toda la sociedad cubana, los invito a reflexionar acerca de
algunas ideas del líder de la Revolución Cubana Fidel Castro, sobre la
libre expresión.
“Permítanme decirles en primer lugar que
la Revolución defiende la libertad; que la Revolución ha traído al país
una suma muy grande de libertades; que la Revolución no puede ser por
esencia enemiga de las libertades; que si la preocupación de alguno es
que la Revolución vaya a asfixiar su espíritu creador, que esa
preocupación es innecesaria, que esa preocupación no tiene razón de ser.
“La Revolución tiene que comprender esa
realidad y, por lo tanto, debe actuar de manera que todo ese sector de
artistas y de intelectuales que no sean genuinamente revolucionarios,
encuentre dentro de la Revolución un campo donde trabajar y crear y que
su espíritu creador, aún cuando no sean escritores o artistas
revolucionarios, tenga oportunidad y libertad para expresarse, dentro de
la Revolución.
“La Revolución no puede pretender
asfixiar el arte o la cultura cuando una de las metas y uno de los
propósitos fundamentales de la Revolución es desarrollar el arte y la
cultura, precisamente para que el arte y la cultura lleguen a ser un
real patrimonio del pueblo”.
Junio de 1961
“Mi concepto de la prensa libre es que
los medios masivos de divulgación, la prensa, la radio, la televisión
deben ser propiedad del pueblo, y no propiedad de individuos
particulares. Ese es nuestro concepto.
“En nuestro concepto, los periódicos y
los medios masivos de divulgación pertenecen al pueblo. Y debe existir
la más amplia libertad para que el pueblo utilice esos medios a favor de
los intereses de su causa, en la crítica dura de todo lo que está mal
hecho. Creo que mientras más crítica y autocrítica exista dentro del
socialismo, eso es lo mejor. Esa es mi opinión.
“Usted habla de minoría. Yo no veo
ninguna minoría en Cuba, porque la minoría de Cuba se fue para Miami.
Ellos tienen allá sus periódicos, sus revistas, sus estaciones de radio y
lo tienen todo. La mayoría se quedó en Cuba, y esa mayoría es la que
tiene las estaciones de radio, la televisión y los periódicos”.
Octubre de 1977
“¿Por qué no nos atrevemos a decir que no
puede haber democracia, libre opción ni libertad real en medio de
espantosas desigualdades, ignorancia, analfabetismo total o funcional,
ausencia de conocimientos y una falta asombrosa de cultura política,
económica, científica y artística a las que solo pueden acceder exiguas
minorías, incluso dentro de los países desarrollados, inundado el mundo
por un millón de millones de dólares de publicidad comercial y
consumista, que envenena a las masas con ansias de sueños y deseos
inaccesibles, que conduce al despilfarro, la enajenación, y la
destrucción implacable de las condiciones naturales de la vida humana?”.
Enero de 2003
“Si usted llama libertad de prensa al
derecho de la contrarrevolución y de los enemigos de Cuba a hablar y a
escribir libremente contra el socialismo y contra la Revolución,
calumniar, mentir y crear reflejos condicionados, yo le diría que no
estamos a favor de esa ‘libertad’. Mientras Cuba sea un país bloqueado
por el imperio, víctima de leyes inicuas como la Helms-Burton o la Ley
de Ajuste Cubano, un país amenazado por el propio Presidente de Estados
Unidos, nosotros no podemos dar esa ‘libertad’ a los aliados de nuestros
enemigos cuyo objetivo es luchar contra la razón de ser del socialismo.
“En esos medios “libres”, ¿quién habla?
¿De qué se habla? ¿Quién escribe? Se habla lo que quieren los dueños de
los periódicos o de las emisoras de televisión. Y escribe quien ellos
deciden. Usted lo sabe bien. Se habla de “libertad de expresión”, pero
en realidad lo que se defiende fundamentalmente es el derecho de
propiedad privada de los medios de divulgación masiva.
“Nosotros no andamos con hipocresías de
ninguna índole al hablar de la “libertad” de la prensa europea. Nosotros
soñamos con otra libertad de prensa, en un país educado e informado, en
un país que posea una cultura general integral y pueda comunicarse con
el mundo. Porque quienes temen el pensamiento libre no educan a los
pueblos, no les aportan, no tratan de que adquieran el máximo de
cultura, de conocimientos históricos y políticos profundos, y aprecien
las cosas por su valor en sí, y porque saquen conclusiones de sus
propias cabezas. Para sacar las cosas de sus propias cabezas, deben
poseer los elementos de juicio necesarios.
“¿Van a hablar de “libertad de expresión”
en países que tienen un 20 o un 30 por ciento de analfabetos totales, y
un 50 por ciento de analfabetos funcionales? ¿Con qué criterio, con qué
elementos incluso, opinan, y dónde opinan? Si cuando mucha gente culta e
inteligente quiere publicar un artículo, no hay manera de que salga a
la luz, lo ignoran, lo aplastan, lo desacreditan. Se han convertido esos
grandes medios en instrumentos de manipulación.”
Septiembre de 2006
“La OEA debiera saber que hace rato no
formamos parte de esa iglesia, ni compartimos su catecismo. Partimos de
posiciones diferentes. Si hablamos de libertad de expresión, debemos
recordarle que en nuestro país no se reconoce la
propiedad privada sobre los medios de comunicación. Fueron siempre los
propietarios de estos los que determinaron qué se escribía y quiénes
escribían, qué se transmitía o no, qué se exhibía o no. Los analfabetos y
semianalfabetos no pueden hacerlo, y durante cientos de años, en tanto
reinó el colonialismo y se desarrolló el sistema capitalista desde que
fue inventada la imprenta, las cuatro quintas partes de la población no
sabían leer ni escribir, ni existía la educación gratuita y pública.
“En este hemisferio los pobres jamás
tuvieron libertad de expresión, porque nunca recibieron la educación de
calidad y los conocimientos eran reservados únicamente para las élites
privilegiadas y burguesas. No culpen ahora a Venezuela, que tanto ha
hecho por la educación después de la Revolución Bolivariana, ni a la
República de Haití, abatida por la pobreza, las enfermedades y
catástrofes naturales, cual si esas fuesen las condiciones ideales para
la libertad de expresión que proclama la OEA”.
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