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martes, 22 de marzo de 2011

LAS RAZONES CIUDADANAS DE CUBA

Enrique Ubieta Gómez

Nosotros con Fidel. Ellos con Obama, o con Bush o con el que venga. Nosotros: un país con toda su diversidad y riqueza; ellos: un cibercomando, con toda la falsa unanimidad y la unicidad de las acciones pagadas. Ayer se exhibió en la televisión cubana el capítulo sobre la ciberguerra de la serie “Razones de Cuba”.
Unas horas antes habló Obama en Chile, con escaso apoyo a sus palabras, sobre los “derechos ciudadanos” de los cubanos, y unas horas después los cibermercenarios colgaron su video “Razones ciudadanas”. Hoy Fidel comenta, divertido, las palabras de Obama: “Cuando el Presidente miró ansioso al público tras mencionar a la pérfida Cuba, esperando una explosión de aplausos, hubo un glacial silencio. A sus espaldas, ¡ah, dichosa casualidad!, entre las demás banderas latinoamericanas, estaba exactamente la de Cuba. Si se volteaba un segundo sobre su hombro derecho habría visto, como una sombra, el símbolo de la Revolución en la Isla rebelde que su poderoso país quiso, pero no pudo destruir”.

En sus alegatos, los mercenarios abusan de un léxico seudo-académico que mal entremezcla conceptos y frases aprendidas de corrido, pero basta con que se escarbe un poco en ese ciberlenguaje “ciudadano”, para que encontremos las verdaderas razones: ellos no reclaman la pertinencia de una sociedad más participativa –aspiración del socialismo--, sino el supuesto derecho a derrocar un Gobierno revolucionario y de cobrar por ello.

La Revolución exige el suyo: no dejarse destruir. Yoani simula “distanciarse” de las ideologías y de las instituciones (nacionales, claro), pero inmediatamente asegura que el gobierno teme que se repita en Cuba lo que ocurrió en el Norte de África. ¿Por qué cree que el Estado cubano debe temer? Aunque Yoani y sus mentores sobreestiman el papel de Internet –y subestiman el de los pueblos--, es cierto que los internautas árabes de clase media usaron sus redes para llamar a la sublevación, pero ¿es ese el concepto CIA de libertad ciudadana? En Cuba podrían disponer de Internet, pero nunca del pueblo.

¿A qué se refieren cuando hablan de creatividad ciudadana? No piense el lector en proyectos culturales o ideas sociales diversas, la “creatividad”, la “independencia” a la que se refieren, es univalente: estar contra la Revolución, a favor del regreso de Cuba al capitalismo dependiente. Toda la diversidad humana es reducida por los cibermercenarios a un único tópico: ser contrarrevolucionarios. Hernández Busto lo confiesa alegremente --¿por qué no hacerlo si habla con fascinación de su encuentro con Bush?--: “Soy, en efecto, un contrarrevolucionario por convicción”, dice y declara solemnemente que no recibe financiamiento de nadie. Pero confiesa: “Paso buena parte del día viendo noticias y editando textos”. No sé si tendrá que rendir cuentas a “alguien” o a “algo”, como supone que hacen otros, pero estoy seguro que en Barcelona tiene que pagar cuentas: y el dinero no crece en macetas. Su encuentro con Bush no es uno más de los que supuestamente sostiene con personajes de la derecha internacional, como sugiere: ambos piensan muy parecido, al menos, en un punto.


“Mi opinión más íntima sobre la situación cubana es que una intervención militar de Estados Unidos sería la manera más rápida y productiva de acabar con el castrismo”, afirma sin sonrojarse. Quizás Yoani, que habló en uno de sus post sobre una probable breve noche de cuchillos largos en Cuba, porque hay “gente esperando, con el palo o la navaja bajo la cama para un día poder usarlos”, considere que la invasión es una excelente “iniciativa ciudadana”.

Solo un país alberga todas las iniciativas, toda la creatividad de su gente –sobre todo, un país que educó a sus ciudadanos en el concepto revolucionario, fidelista, de “leer, no de creer”, que abolió el analfabetismo y elevó el promedio general de instrucción al noveno grado, que produjo un millón de profesionales--; por eso el cibermercenarismo no cabe en el disfraz ciudadano: ellos son una sola idea, un solo propósito, una única obsesión, el derrocamiento de la Revolución, sin que siquiera exista un proyecto verdaderamente alternativo.

Todos los supuestos colores del arcoiris se reducen al gris de las tormentas, como los post de Yoani, con rayos y truenos de tramoya. Hablan de redes horizontales, no jerárquicas –algo que solo es posible a nivel social, no de sectas--, y sin embargo, a veces los tweets de Yoani aparecen si que ella los escriba, o se entera del contenido de videos que supuestamente ha distribuido, después que “alguien”, jerárquicamente superior, los cuelga. Ella tiene una relación “difícil” con los yumas.

No existe una contrarrevolución vieja y otra nueva: es la misma, la que vive de su negocito desde los lejanos años 60. Y habría que preguntarse si realmente esa obsesión es auténtica, si de verdad las Yoani, y los Hernández Busto –al igual que los capos de Miami, los del Big Five, que tanto agradó al segundo--, quieren que la Revolución desaparezca. Tal como están las cosas, Yoani ya acumula medio millón de dólares. ¿No querrá acaso que la Revolución se mantenga al menos una década más, para sobrepasar el millón? Y Ernestico, ¿podría sobrevivir “mirando noticias y editando textos” en su casa, si la Revolución no existiese?, ¿qué harían con sus vidas? Esta gente sí que tiene iniciativa ciudadana.

CIBERGUERRA: MERCENARISMO EN LA RED

Con el empleo de las Nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (NTIC) y como parte de su estrategia de subversión contra Cuba, el Gobierno de Estados Unidos ensaya en la actualidad una variante de la ciberguerra
DEISY FRANCIS MEXIDOR
Para los estrategas de la política de Estados Unidos es evidente que quien domine hoy por hoy el ciberespacio tendrá garantizada la hegemonía en lo que han calificado como el nuevo campo de batalla del siglo XXI.
                      Para los estrategas del Pentágono el  cibercomando es una fuerza especial de guerreros ciberespaciales, capaces de reaccionar ante lo que consideren una amenaza

No es casual que el antecedente directo de la Internet haya sido Arpanet, una red ideada por el Pentágono para lograr el trasiego de informaciones de sus instituciones militares y de otros centros de investigaciones científicas, lo que evidencia el estrecho vínculo que tuvo la Casa Blanca con un fenómeno asociado al desarrollo de las novedosas tecnologías en el ámbito de las comunicaciones.
No se trata ya de que un país, de acuerdo con los postulados actuales, tenga un ejército regular con las tres fuerzas tradicionales: mar, aire y tierra, sino de la conformación de un «cuarto ejército», cuyas armas discurren en el escenario virtual de la informática, la computación, las telecomunicaciones…
Para marcar la importancia que le conceden a este asunto, el Gobierno de EE.UU. nombró en una primera etapa al frente de ese «cuarto ejército» a Robert Elder jr., un general que siempre se dedicó a cuestiones de inteligencia dentro de la Fuerza Aérea.
Para Elder «el cambio cultural es que vamos a tratar a Internet como un campo de guerra y vamos a concentrarnos en él y darle prioridad para acciones en el ciberespacio y acompañarla, si es necesario, con acciones en el espacio aéreo y terrestre. Vamos a desarrollar, junto con las universidades, guerreros ciberespaciales que sean capaces de reaccionar ante cualquier amenaza las 24 horas del día durante los siete días de la semana».
Ese pensamiento resume toda una estrategia de gobierno, que quedó plasmada en un documento secreto hasta el 2006, pero que había sido firmado en el 2003 por el entonces secretario de Defensa, Donald Rumsfeld.
Barack Obama, el presidente de la Internet, porque hizo su campaña electoral «montado» sobre las redes sociales, le ha dado una atención especial a este tema. En el 2009 oficializa la doctrina de esa guerra irregular.
                           Pese a estar rodeada de cables submarinos, Cuba no puede acceder a ellos debido al bloqueo de Estados Unidos contra la Isla.

El 29 de mayo de ese año, durante una comparecencia pública, anunció la creación de una nueva figura en la jerarquía del establishment: el «ciberzar», cargo reservado para Howard Schmidt, quien había ocupado, entre otros, el puesto de jefe de seguridad de Microsoft e igual nomenclatura en el portal de ventas por Internet EBAY.
Meses después, en octubre, entró en acción el denominado cibercomando del Pentágono. Se ubicó en Fort Meade, Maryland, y a partir del 2010 es al general Keith Alexander, jefe de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) a quien Obama nombra para comandar esta fuerza especial.
El cibercomando cuenta con una plantilla de casi 90 000 hombres y mujeres sobre las computadoras, y ha expresado de manera abierta que desarrolla herramientas tecnológicas para desatar ataques devastadores en «redes enemigas». Para esos fines el Pentágono otorgó el pasado año alrededor de 90 000 millones de dólares.
Sencillamente, el Departamento de Defensa, que se ha amparado en el pretexto de la ciberseguridad para emplearse a fondo en la ciberguerra, afirma que más de 100 organismos de inteligencia extranjeros están «activamente» atacando las 15 000 redes del Gobierno de Estados Unidos que integran a cerca de siete millones de computadoras.
La ciberguerra es un modelo de conflicto que ha aparecido en el escenario de la sociedad de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTIC), ofreciendo un contexto bélico diferente donde la intangibilidad del ciberespacio da cabida, justamente, a ese tipo de ataques asimétricos, silenciosos, que pueden transitar ocultos en un virus durante días, hasta llegar al «cerebro» de un sistema informático y vulnerarlo.
Por ejemplo, a partir de esas tecnologías se pueden embestir los servidores que controlan la aviación de una base aérea, algo que fue probado en Iraq antes de lanzar el primer misil en marzo del 2003, cuando Estados Unidos y sus aliados iniciaron la invasión y ocupación del país árabe.
Incluso, lo mismo se ensayó mucho antes durante la primera Guerra del Golfo (1990-1991) con unas impresoras que se le vendieron al Gobierno iraquí, las cuales ya venían comprometidas con programas malignos, y el día señalado lanzaron un troyano que impidió a la aviación de Sadam Hussein despegar de la Base.
Aunque los teóricos insisten en que «la tecnología no tiene ideología», hay una realidad: los que la diseñan y controlan sí, y uno de los propósitos puede ser este, la ciberguerra.
«Estamos hablando del uso de Internet, no solo como una herramienta "de", sino como un arma "para"», puntualiza Carlos del Porto, especialista de la Oficina de Informatización del Ministerio de la Informática y las Comunicaciones de Cuba.
CIBERMERCENARIOS, UN PLATO FUERTE
Contra Cuba y otros países considerados enemigos de Estados Unidos se ensaya una variante de la ciberguerra: el fomento de una blogosfera que, aunque se pretende tildar de «independiente», es subordinada de manera total al mandato e intereses de Washington.



Justamente, ese fue el tema que motivó en abril del 2010 una conferencia del Instituto George W. Bush, celebrada en Texas. Allí se «cocinaron» ideas en cuanto al uso de las herramientas de la Internet y las NTIC para sustentar la labor de esos cibermercenarios.
A través de blogueros y redes sociales como Twitter y Facebook se han alentado en el mundo levantamientos y grandes manifestaciones. Fue Yugoslavia, en 1999, la primera nación que sufrió una guerra cibernética, «cuando se produce la intervención directa en las redes de correo electrónico de ese país, por parte del Ejército de EE.UU.», apunta Rosa Miriam Elizalde, periodista y editora del sitio digital Cubadebate.
Pero lo ocurrido ahora en Egipto; la manipulación de los sucesos en Libia para preparar y justificar un ataque contra el país africano, y el frustrado intento de promover desde el exterior un levantamiento popular en Cuba utilizando la red social Facebook, son apenas los más cercanos ejemplos.
Vale recordar que a escasos días de la toma de posesión de George W. Bush en el 2001, representantes del espionaje estadounidense, entre ellos George Tenet, director de la CIA en el período 1997-2004, declaró junto a altos oficiales de la Agencia de Inteligencia para la Defensa, que nuestro país constituía una «amenaza asimétrica» para la seguridad nacional de aquella nación, porque contaba con capacidad para desatar ataques cibernéticos.
Indudablemente, el ala ultraconservadora yanqui comenzaba a potenciar nuevos pretextos y escenarios de confrontación para calumniar a la Revolución Cubana y propiciar lo que no se ha descartado en la política de Washington hacia La Habana: una eventual agresión militar.
Sin embargo, lo que omitieron esos altos funcionarios es que, en junio de 1995, la Universidad Nacional de la Defensa de EE.UU. egresó a sus primeros 16 especialistas en «guerra informática», instruidos para emplear las bondades de las tecnologías de las comunicaciones como campo beligerante.
CUBA: SUBVERSIÓN, WIKILEAKS Y LA RED
El 14 de febrero del año 2006, la antecesora de Hillary Clinton, Condoleezza Rice, conformó un grupo de tarea para monitorear el uso que se hace de Internet en China, Irán y Cuba.
La actual administración norteamericana, sin apartarse en las esencias que animan esa estrategia histórica, ahora ha publicitado la doctrina del llamado «smart power» (poder inteligente).
La Clinton, seguidora de la misma, así lo ratificó en el momento de su toma de posesión como Secretaria de Estado.
«Es necesario —-dijo—- utilizar la fuerza de Internet con los países que combaten los medios de comunicación estadounidenses, sobre todo empleando Facebook, Youtube, Flicker y Twitter, para hacer llegar allí las voces de Estados Unidos».
De lo que se «trata entonces con esa doctrina, es de trabajar primero para subvertir el orden, la sociedad, los valores, y solo si eso no funciona van los marines», comentó Carlos del Porto.
No cabe dudas de que en la subversión contra Cuba con el uso de las nuevas tecnologías, se está apostando a todo: Ciberguerra-cibermercenarismo que pretenden sustentar, además, creando una infraestructura tecnológica sin la supervisión legal.
En ese esquema subversivo tratan de potenciar a los denominados «blogueros independientes» en función de demonizar al país ante la opinión pública internacional, y que ellos ofrezcan la imagen de que el ciberespacio es el mundo único y real, desde el que sí se puede decir y actuar.
En el caso cubano existe un diseño asociado a un contexto histórico particular: Estados Unidos le impidió desde un inicio a la Isla su acceso a la red internacional debido al bloqueo.
Para Cuba es negada la posibilidad de obtener servicios, softwares, herramientas tecnológicas y la utilización de los cables submarinos que nos rodean; sin embargo de esto no hablan los críticos de la Isla, que la presentan como un enemigo del uso de la Internet.
Sin mencionar las reales causas del problema, esas nuevas caras de la contrarrevolución se prestan al juego de la estrategia de subversión en Internet utilizando deliberadamente la omisión, la tergiversación y la mentira.
Tales blogueros han conformado espacios en los llamados blogs contestatarios dentro de las diferentes plataformas de Internet y con un sustento desde el exterior, se presentan como luchadores por la libertad de expresión en el ciberespacio. Además, mantienen una sólida relación con la Sección de Intereses estadounidense y con otras sedes diplomáticas acreditadas en La Habana, en especial algunas europeas desde donde se les ve en asiduas entradas y salidas, así como en contactos personales.
Los textos que publican la mayoría de esos blogueros contrarrevolucionarios son portadores de la imagen caótica que desean publicitar de Cuba y en algunos casos son traducidos simultáneamente a 20 idiomas, mucho más que la página web de la Casa Blanca.
No en vano la SINA ha mostrado una constante preocupación hacia ellos, lo que se evidenció tras las revelaciones de comunicaciones secretas entre la Oficina y el Departamento de Estado, que fueron filtradas por el sitio digital Wikileaks.
Según los cables, una evaluación realizada por Jonathan Farrar, actual jefe de la SINA, reconoce que la Casa Blanca está jugando sus cartas por los llamados «blogueros independientes».
Otras filtraciones, fechadas en septiembre del 2009, informan el carácter servil y dependiente de estos cibermercenarios, cuando Yoani Sánchez le pidió a la entonces subsecretaria adjunta de Estado, Bisa Williams, durante una visita a La Habana, el acceso a diferentes prestaciones que se ofrecen a través de Internet como tarjetas de crédito para compras, y la posibilidad de donaciones financieras por esta vía con el empleo de la herramienta electrónica PayPal.
«No saben cuánto más podríamos hacer si pudiéramos utilizar el PayPal o adquirir cosas online con una tarjeta de créditos», dijo a sus amos la contrarrevolucionaria.
Algunos especialistas consideran que más de 1 300 editores de medios internacionales tienen órdenes de estar pendientes de los mensajes en Twitter y las actualizaciones del blog de la mercenaria, fabricado desde el exterior con un diseño a tono con la política agresiva contra nuestro país y para cuyos fines se destinan miles de euros y dólares.
Pero también estos cibermercenarios aparecen vinculados a oscuros personajes cuyos nexos con la CIA son evidentes, entre ellos Marc Wachtenheim, director del Programa Cuba de la Fundación Panamericana del Desarrollo (FUPAD) hasta el 2010, quien, según se conoce, hizo varios viajes a la Isla, donde se interesó por contactar con elementos contrarrevolucionarios, particularmente los que integran esa «blogosfera independiente».
Wachtenheim publicó en abril un artículo titulado La verdadera revolución en América Latina, en el que aleccionaba sobre cómo Internet puede servir para «tumbar gobiernos», y en esos explícitos planes tuvo en cuenta a la cibermercenaria, al tildarla como integrante de esas «nuevas generaciones latinoamericanas» ubicadas en el colimador de Washington.
Robert Guerra, otro individuo vinculado con la CIA, mencionado ya en el trabajo Operación Surf, publicado en esta misma serie de denuncia por su implicación en el intento por introducir antenas satelitales en Cuba para crear redes ilegales de acceso a Internet, es identificado en junio del 2008 como «amigo» de la bloguera contrarrevolucionaria en el sitio de la periodista española Rosa Jiménez Cano.
En octubre del 2010, Guerra le pidió ayuda mediante un mensaje a @KatieS, identidad en Twitter de Katie Jacobs Stanton, integrante del equipo de Internet de Obama porque la cibermercenaria, al parecer, tuvo problemas con su cuenta en esa red social.
Stanton funge al frente de la estrategia internacional de EE.UU. en Twitter y además es asesora especial de la Oficina de Innovación del Departamento de Estado desde el año pasado. Curiosamente, también se desempeñó en el desarrollo de herramientas para la búsqueda y posicionamiento de los blogs por Google.
DE ALIADOS A LA CARTA
Estos blogueros son gente que en entrevistas han exhortado al levantamiento en Cuba, han alentado a la violencia, apoyan la Ley de Ajuste Cubano, justifican el bloqueo, niegan que el sector más reaccionario del exilio de Miami sea enemigo del pueblo cubano, dicen que el caso del terrorista Luis Posada Carriles es una cortina de humo y hasta llegan a expresar abiertamente el cambio de sistema político, lo que quedó demostrado en una entrevista concedida al investigador francés Salim Lamrani por la cibermercenaria.
Los que promueven a estos blogueros contrarrevolucionarios no escatiman en facilitar y propiciar la entrega de premios, no precisamente por los méritos literarios de las notas que se publiquen, sino por la postura servil que demandan de ellos, tal como ha ocurrido con el medio millón de dólares recibido por la mercenaria predilecta de Washington en los últimos tres años.
Esa es la modalidad que ha encontrado el Gobierno estadounidense para pagar los servicios de sus blogueros inflados, a quienes tratan de presentar como los nuevos rostros de la llamada oposición ante el descrédito y desgaste de una contrarrevolución tradicional, sin reconocimiento alguno dentro de la sociedad cubana.
El 8 de marzo pasado la propia secretaria de Estado Hillary Clinton aupó a la contrarrevolucionaria durante el anuncio del premio Women of Courage (Mujeres de Coraje), donde justificó el uso de la «tecnología para promover un cambio positivo».
El pueblo de Cuba, que tiene bien fresca su memoria histórica, sabe que el significado del término al que alude la Clinton se traduce en derrocar a la Revolución y tratar de anexarnos como una estrella más a la bandera de las barras.
El jueves 10 de marzo, dos días después de lo acontecido en Washington, continuaron los homenajes en la residencia del jefe de la Sección de Intereses.
Pero el apoyo no es solo de la SINA y de la Secretaria de Estado. El propio Obama respondió un cuestionario de preguntas de la cibermercenaria, que fue ampliamente divulgado en medios internacionales de prensa. El hecho pone de manifiesto la innegable conexión y la instrumentación que el imperio y sus aliados hacen de individuos como estos, alineados con los actuales planes de agresión contra la Isla.
A GOLPE DE CORAZÓN
Cuba está inmersa en el sistema de las nuevas tecnologías. Jamás negará de ellas. Es una diáfana política que tiene antecedentes desde los primeros años del triunfo revolucionario.
Apenas arrancó el proceso de transformaciones que acompañaron al proyecto social naciente, se anunció, en 1961, una Campaña de Alfabetización, cuyo principal impulsor fue el Comandante en Jefe Fidel Castro. Desde ese instante se cerró la puerta a la ignorancia y se abría la del desarrollo de la inteligencia de los cubanos.
Con su pensamiento visionario alertó Fidel que nuestro futuro debía ser el de hombres de ciencia, y esa ciencia no podrá estar nunca separada de la conquista de las nuevas tecnologías.
Hoy, pese a la condición de país bloqueado durante más de cinco décadas por la principal potencia imperialista, se han dado lecciones al mundo en términos que nunca podrán rebatir los detractores: indicadores de salud comparables solo con naciones industrializadas; más de un millón de graduados universitarios y los avances en la biotecnología, son apenas tres ejemplos que se suman a otras realizaciones concretas.
Actualmente Cuba cuenta con más de 600 Joven Club de Computación, hay más de 724 000 computadoras; 1.7 millones de usuarios del servicio de Internet, 454 000 de ellos con navegación plena; hay 136 páginas web de medios de comunicación cubanos y más de 200 blogs hechos desde la Isla, administrados por profesionales de diferentes ramas, quienes enfrentan las calumnias, tergiversaciones, manipulaciones y mentiras de los cibermercenarios.
Cuba forma, además, una importante fuerza en la Universidad de Ciencias Informáticas, donde actualmente estudian 8 900 alumnos; de esa cifra 900 lo hacen en las tres facultades regionales en las provincias de Granma, Artemisa y Ciego de Ávila.
Solo del alto centro docente, también un sueño de Fidel hecho realidad, han egresado 6 492 jóvenes. Todo un capital humano especializado, investigando y produciendo softwares y servicios informáticos para satisfacer las necesidades del país y de otros lugares del planeta, como aporte y contribución a ese mundo mejor al que aspiramos, al que no renunciamos y deberá erigirse sobre la base de una sociedad de la información inclusiva y solidaria.

Tomado de Granma

 
 


REFLEXIONES DE FIDEL: LOS ZAPATICOS ME APRIETAN


Mientras los reactores siniestrados despiden humo radiactivo en Japón, y aviones de monstruosa estampa y submarinos nucleares lanzan mortíferas cargas teledirigidas sobre Libia, un país norteafricano del Tercer Mundo con apenas seis millones de habitantes, Barack Obama le hacía a los chilenos un cuento parecido a los que yo escuchaba cuando tenía 4 años: "Los zapaticos me aprietan, las medias me dan calor; y el besito que me diste, lo llevo en el corazón".

Algunos de sus oyentes quedaron pasmados en aquel "Centro Cultural" en Santiago de Chile.

Cuando el Presidente miró ansioso al público tras mencionar a la pérfida Cuba, esperando una explosión de aplausos, hubo un glacial silencio. A sus espaldas, ¡ah, dichosa casualidad!, entre las demás banderas latinoamericanas, estaba exactamente la de Cuba.

Si se volteaba un segundo sobre su hombro derecho habría visto, como una sombra, el símbolo de la Revolución en la Isla rebelde que su poderoso país quiso, pero no pudo destruir.

Cualquier persona sería, sin duda, extraordinariamente optimista si espera que los pueblos de Nuestra América aplaudan el 50 aniversario de la invasión mercenaria de Girón, 50 años de cruel bloqueo económico de un país hermano, 50 años de amenazas y atentados terroristas que costaron miles de vidas, 50 años de proyectos de asesinato de los líderes del histórico proceso.

Me sentí aludido en sus palabras.

Presté, efectivamente, mis servicios a la Revolución durante mucho tiempo, pero nunca eludí riesgos ni violé principios constitucionales, ideológicos o éticos; lamento no haber dispuesto de más salud para seguir sirviéndola.

Renuncié sin vacilación a todos mis cargos estatales y políticos, incluso al de Primer Secretario del Partido, cuando enfermé y nunca intenté ejercerlos después de la Proclama del 31 de julio de 2006, ni cuando recuperé parcialmente mi salud más de un año después, aunque todos continuaban titulándome afectuosamente de esa forma.

Pero sigo y seguiré siendo como prometí: un soldado de las ideas, mientras pueda pensar o respirar.

Cuando a Obama lo interrogaron sobre el golpe de Estado contra el heroico presidente Salvador Allende, promovido como otros muchos por Estados Unidos, y la misteriosa muerte de Eduardo Frei Montalva, asesinado por agentes de la DINA, una creación del Gobierno norteamericano, perdió su presencia de ánimo y comenzó a tartamudear.

Fue certero, sin duda, el comentario de la televisión de Chile al final de su discurso, cuando expresó que Obama ya no tenía nada que ofrecer al hemisferio.

Yo, por mi parte, no quiero dar la impresión de que experimento odio a su persona, y mucho menos hacia el pueblo de Estados Unidos, al que reconozco el aporte de muchos de sus hijos a la cultura y a la ciencia.

Obama tiene ahora por delante un viaje a El Salvador mañana martes. Allí tendrá que inventar bastante, porque en esa hermana nación centroamericana, las armas y los entrenadores que recibió de los gobiernos de su país, derramaron mucha sangre.

Le deseo buen viaje y un poco más de sensatez.

Fidel Castro Ruz
Marzo 21 de 2011
9 y 32 p.m.

lunes, 21 de marzo de 2011

DOCTOR EMILIO DE JESÚS PÉREZ PROFET: PARADIGMA DE LA MEDICINA CUBANA

Cuántas veces habrá hurgado el bisturí en busca de ese dolor que aprieta el alma de cualquier semejante?

Cuánta destreza habrá desplegado este gladiador de la vida en su enfrentamiento con la muerte?

No hay duda. Estamos ante un hombre inmenso que solo ha pensado en ayudar a su pueblo desde el púlpito erigido por Sócrates.

Cuando aquellos profesionales decidieron cobijarse bajo una bandera extraña, él se aferró a la suya, como mástil irreductible, para que siguiera ondeando libre y soberana en el mundo.

De su Manzanillo natal llegó a Bayamo, enamorándose de esta ciudad que lo acogió con el cariño que merece. Aquí fundó una familia. Nacieron sus hijos fruto de ese matrimonio integrado por él y María, guardiana indiscutible de sus alegrías y desvelos.

Hace ya medio siglo se graduó de médico, comenzando entonces una trayectoria impecable, de entrega absoluta y demostrando su gran corazón, no guardó sus conocimientos en su memoria, los diseminó a sus alumnos, multiplicando en ellos su propia obra.

No quería que sus hijos le siguieran los pasos. Ante la insistencia solo les ofreció ejemplo y exigencia. Hoy son destacados cirujanos e internacionalistas.

Desde hace cincuenta años el doctor Emilio de Jesús Pérez Profet, es ese profeta, es la luz que ilumina los buenos pasos de la medicina granmense.



REFLEXIONES DE FIDEL: LA ALIANZA IGUALITARIA

Al anochecer del sábado 19, después de opíparo banquete, los líderes de la OTAN ordenaron el ataque contra Libia.

Desde luego, nada podía ocurrir sin que Estados Unidos reclamara su papel irrenunciable de máximo jefe.

Desde el puesto de mando de esa institución en Europa, un oficial superior proclamó que se iniciaba la “Odisea del Amanecer”.

La opinión pública mundial estaba conmovida por la tragedia de Japón. El número de víctimas del terremoto, el tsunami, y el accidente nuclear, no ha cesado de crecer. Son ya decenas de miles las personas muertas, desaparecidas e irradiadas. Crecerá considerablemente también la resistencia al uso de la energía nuclear.

El mundo está sufriendo a la vez las consecuencias del cambio climático; la escasez y el precio de los alimentos, los gastos militares y el derroche de los recursos naturales y humanos, crecen. Una guerra era lo más inoportuno que podía ocurrir en estos momentos.

El recorrido de Obama por América Latina ha pasado a un segundo plano, nadie apenas se ocupa del tema.

En Brasil, se han hecho evidentes las contradicciones de intereses entre Estados Unidos y ese hermano país.

No puede olvidarse que Río de Janeiro compitió con Chicago por la sede de los Juegos Olímpicos del 2016.

Obama quiso congraciarse con el gigante suramericano. Habló del “extraordinario ascenso de Brasil” que ha llamado la atención internacional y elogió su economía como una de las que más rápido crece en el mundo, pero no se comprometió en lo más mínimo con apoyar a Brasil como miembro permanente del privilegiado Consejo de Seguridad.

La Presidenta brasileña no vaciló en expresar su inconformidad con las medidas proteccionistas que Estados Unidos aplica a Brasil, a través de tarifas y subsidios que han constituido un fuerte obstáculo a la economía de ese país.

El escritor argentino Atilio Boron afirma que a Obama:

“…lo que [...] más le interesa en su calidad de administrador del imperio es avanzar en el control de la Amazonía. Requisito principal de este proyecto es entorpecer, ya que no puede detener, la creciente coordinación e integración política y económica en curso en la región y que tan importante han sido para hacer naufragar el ALCA en 2005 y frustrar la conspiración secesionista y golpista en Bolivia (2008) y Ecuador (2010). También debe tratar de sembrar la discordia entre los gobiernos más radicales de la región (Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador) y los gobiernos ‘progresistas’   -principalmente Brasil, Argentina y Uruguay…”

“Para los más osados estrategas estadounidenses la cuenca amazónica, al igual que la Antártida, es un área de libre acceso en donde no se reconocen soberanías nacionales…”

Mañana Obama se traslada a Chile. Llegará precedido de una entrevista que concedió al diario El Mercurio, publicada hoy domingo, en la que confiesa que el “Discurso para las Américas” -así lo califica-  se funda en una “alianza igualitaria” con Latinoamérica, que casi nos deja sin aliento al rememorar “La Alianza para el Progreso” que precedió la expedición mercenaria de Playa Girón.

Confiesa textualmente:

“nuestra visión para el hemisferio [...] se funda en el concepto de alianza igualitaria que he perseguido desde que asumí la Presidencia de Estados Unidos.

“‘También me enfocaré en áreas especificas en las que podemos trabajar juntos, como el crecimiento económico, la energía, la seguridad ciudadana y los derechos humanos’…

“Esa visión, puntualizó, tiene por objetivo ‘mejorar la seguridad común, expandir las oportunidades económicas, asegurar un futuro energético limpio y apoyar los valores democráticos que compartimos’.

“…promover un hemisferio seguro, estable y próspero en el que Estados Unidos y nuestros aliados comparten responsabilidades en asuntos claves tanto a nivel regional como global.”

Todo como puede apreciarse maravillosamente bello, digno de enterrarse como los secretos de Reagan, para publicarlo dentro de 200 años. El problema es que como informa la agencia DPA, según sondeo realizado por el diario La Tercera

“…en 2006 el 43 por ciento de la población chilena rechazaba las centrales nucleares.

“Dos años después el rechazo subió a 52 por ciento y en 2010 llegó a 74 por ciento.” Hoy, después de lo ocurrido en Japón alcanza al “…86 por ciento de los chilenos…”

Faltaría solo hacerle una pregunta a Obama. Tomando en cuenta que su ilustre predecesor Richard Nixon promovió el golpe de Estado y la muerte heroica de Salvador Allende, las torturas y el asesinato de miles de personas, ¿pedirá el señor Obama excusas al pueblo de Chile?

Fidel Castro Ruz
Marzo 20 de 2011
8 y 14 p.m.

173 mil 183 ASESINATOS POR LA HERRAMIENTA DEL RÉGIMEN MÁS GENOCIDA DE AMERICA LATINA NO MERECEN EL REPUDIO DE LA ONU

173.183 asesinatos por la herramienta del régimen genocida de América no merecen repudio de la ONU

173.183 asesinatos; 1.597 masacres; miles de desapariciones forzadas (Medicina Legal habla de 38.255 desapariciones en los últimos 3 años ) y al menos 74.990 desplazamientos forzados de comunidades, crímenes  cometidos entre junio de 2005 y el 1 de diciembre de 2010, por la estrategia paramilitar del régimen.



2011:
Colombia continúa sometida al régimen  narcoparamilitar según estudio
Esta estrategia criminal de la oligarquía criolla y transnacional hoy hace presencia en uno de cada tres municipios y en los 32 departamentos del país
Por Camilo Raigozo

Así se deduce de los resultados de un estudio dado    a conocer este 16 de marzo por la ONG Indepaz, a pesar de que la investigación está basada mayormente en fuentes oficiales y medios de comunicación abiertamente cómplices del régimen.

El documento afirma que en el 2008 los narcoparamilitares cometieron actos criminales en 259 municipios; en 2009, en 278 y en 2010 abarcaron 360 de los 1.120 municipios del país y en los 32 departamentos.

Cabe recordar que el pasado 13 de enero la Fiscalía reveló tener documentados 173.183 asesinatos; 1.597 masacres; 34.467 desapariciones forzadas (el último informe de Medicina Legal habla de 38.255 desapariciones en los últimos 3 años ) y al menos 74.990 desplazamientos forzados de comunidades, crímenes  cometidos entre junio de 2005 y el 1 de diciembre de 2010, por la estrategia paramilitar del régimen.

Ese informe también señaló que los ‘paras’, llamados estratégicamente por el régimen y la gran prensa, “Bandas Criminales”,    cometieron durante el mismo periodo de tiempo, 3.527 secuestros; 3.532 extorsiones; 3.557 reclutamientos de menores; 677 abusos contra la mujer y las niñas; 68 casos de narcotráfico y otros 28.167 actos criminales no especificados por la Fiscalía.

Según Indepaz los nuevos nombres estratégicos con que ahora se pretende ocultar el paramilitarismo son: Los Rastrojos, Los Urabeños, Los Paisas, el Ejército Revolucionario Popular Anticomunista de Colombia (Erpac), las Águilas Negras y la Oficina de Envigado, entre otros nombres, todos encajonados como: Bandas Criminales.

El informe revela además que, en total, los paramilitares cuentan actualmente con unos 14.500 criminales en sus filas incluyendo las redes de apoyo. Al respecto las manifestaciones públicas de Santos sobre su “preocupación por el avance de las "bacrim" y su decisión de combatirlas”, contrastan con la seriedad con que ha abordado el problema al que considera "un capítulo de la lucha antidrogas o un asunto de la policía".

Los departamentos más afectados por la estrategia paramilitar, según Indepaz son: Antioquia, Cauca, Caldas, Casanare, Cesar, Chocó, Córdoba, Bolívar, Magdalena, Meta, Nariño, Norte de Santander, Valle del Cauca y Sucre.

Los ‘paras’ delinquen en más de la mitad de los municipios de 10 departamentos y en al menos el 37 por ciento del total de los municipios de otros 15 departamentos. Eso significa que la Fuerza Pública sigue haciéndose la de la vista gorda o continúa en muchas regiones siendo cómplice del paramilitarismo.

En cuanto a la parapolítica el documento señala que esta sigue haciendo presencia en el Senado de la República con una cuota del 25 por ciento y en los municipios y departamentos con presencia paramilitar.

“La relación de narcoparamilitares, parapolíticos y contrataciones de macroproyectos de obras públicas es un capítulo conocido, pero que apenas se está destapando en sus verdaderas magnitudes en los procesos judiciales.

“Las investigaciones sobre corrupción en la Dirección Nacional de Estupefacientes, como en obras de infraestructura y en el sector salud, darán luces sobre esa articulación entre ‘paras’, narcos, políticos y contratos”, dice un aparte del documento.

En cuanto al desplazamiento y despojo de tierras, Indepaz sugiere que al menos ocho millones de hectáreas de tierras fueron usurpadas por medio de esta estrategia criminal    en los últimos 15 años y en más de 280.000 predios los verdaderos dueños no han podido regresar.

La estrategia de “Refundación de la patria” plasmada en el negociado Uribe-‘paras’, ha sido inmensamente exitosa pues en la Ley de Impunidad, mal llamada de Justicia y Paz, de 31.000 criminales “desmovilizados”, hasta el momento únicamente tres han sido condenados y se encuentran en instancia de apelación, es decir que ni siquiera  son todavía decisiones judiciales firmes.

TE MATO Y LUEGO TE AYUDO: ESTADOS UNIDOS ENVIARÁ ASISTENCIA ""HUMANITARIA"" A LIBIA

Estados Unidos va a enviar ayuda humanitaria a las zonas rebeldes de Libia. Así lo anunció ayer el director de Seguridad Nacional, Tom Donilon, en una conversación telefónica con varios periodistas, según reporta el diario El Mundo.

Donilon, sin embargo, dejó claro que “éstos son equipos de asistencia humanitaria. No son, en modo alguno y bajo ningún concepto, una intervención militar”.

Interrogado acerca de si los equipos tendrán escolta militar, Donilon fue tajante: los equipos “no llevarán protección militar o personal de seguridad. Trabajarán con el permiso y la cooperación de las entidades locales que controlan ‘de facto’ áreas del este de Libia (…). Esto es puramente humanitario”.

Ésa no será la única iniciativa diplomática y humanitaria que lance EEUU. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, se va a reunir con los representantes de la oposición libia la semana próxima, en una fecha todavía sin especificar.

El encuentro obedece a la necesidad de Washington de saber quiénes son los opositores de Gadafi, sobre todo en un país como Libia en el que las fidelidades tribales juegan un papel fundamental y no hay, además, ningún grupo que tenga una clara mayoría demográfica, lo que, según Washington, puede abocar al país  auna guerra civil permanente o, como ha expresado el secretario de Defensa, Robert Gates, a su partición en tres zonas.

Cubadebate

(Con información de El Mundo, de España