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domingo, 12 de diciembre de 2010

ENTRE EL ESPANTO Y LA TERNURA: ABRAZO POSADA-BOSCH Y LA COLMENITA CON ABRACADABRA

Con apenas veinticuatro horas de diferencia, mediados por la celebración del Día Mundial por los Derechos Humanos, dos acontecimientos pudieran mostrar al mundo los muchas veces ocultos rostros de la verdad y la justicia.

En la noche del 9 de diciembre de 2010 se presentaban en la ciudad de Miami las memorias de Orlando Bosch, autor confeso de numerosos actos terroristas. La presentación del libro de Bosch convocó a varios de sus admiradores, entre ellos a quien lo acompañara en la autoría del atentado contra un avión civil cubano que costó la vida a 73 personas: Luis Posada Carriles.

Poco después, en La Habana, la Sala Covarrubias del Teatro Nacional acogía el 10 de diciembre el espectáculo Abracadabra, protagonizado mayoritariamente por niños. Su director es Juan Carlos Cremata, hijo de uno de los tripulantes del avión que derribaron Bosch y Posada. Pero “Abracadabra” no habla del terrorismo, ni de la venganza, como no lo pueden hacer niños educados por un hombre como Cremata en el amor a José Martí. Abracadabra es el más hermoso e inquietante alegato que pudiera concebirse por la libertad de los Cinco cubanos presos en Estados Unidos cuya misión era precisamente evitar actos como los que festejaron en Miami este 9 de diciembre.

Abracadabra nos enseña divertidamente qué es ser maestro, y cómo vencer nuestras propias limitaciones para educar en la justicia y la verdad; para hacernos ver a todos que nada es suficiente hasta que Gerardo, Antonio, René, Fernando y Ramón no estén libres. Más allá de su enorme valor para movilizar a favor de la causa de Los Cinco, hay en ella una lección sobre el sentido del arte cuando lo acompaña la ética. El uso de la música en Abracadabra es magistral, sólo la relectura que hace Cremata de una obra tan cercana y trascendente como la del trovador Silvio Rodríguez merecería una profunda reflexión más allá de cualquier coyuntura.


Todo está pensado en Abracabra para movilizarnos, por eso la carta de Gerardo Hernández Nordelo, incluida en el programa de mano de la obra, debe alcanzar vida propia. En ella están las claves para comprender quiénes son los mayores cómplices de la injusticia que se ceba contra nuestros cinco heroicos hermanos. Gerardo, a pesar de ser con el que más se ha ensañado el sistema judicial norteamericano, no habla allí de su caso, sino que al describir cómo -gracias al aparato de dominación mediática- “nuestro andar siempre ha sido y será cuesta arriba”, nos señala cuál es la esencia de esta lucha de la ternura contra el espanto.

ASÍ REPRIME EL GOBIERNO BRITÁNICO A LOS ESTUDIANTES

Ayer, viernes 9 de diciembre, fui con un grupo de doctorados y profesores del Goldsmiths College, University of London, a la manifestación organizada en contra de los recortes en educación y el aumento de un 300% en las tasas universitarias propuestos por el gobierno británico.

Fue un día soleado y frío. Eran las 12 y media de la tarde cuando comenzamos a andar desde la plaza de Trafalgar hacia Parliament Square.

La policia había cortado varias calles, por lo que tuvimos que dar un rodeo para llegar hasta ahí. Una vez allí estuvimos cantando, andando, hablando con desconocidos, compartiendo impresiones, leyendo las pancartas de la gente (’Even Sadam Hussein believes in free education’, ‘No ifs no buts no education cuts’, ‘The Libcons have put the N in the CU*TS’…).

Tras una hora, decidimos irnos a tomar un te, café, cerveza en algún pub cercano. Al intentar salir nos dimos cuenta que la policía había bloqueado todas las salidas de la plaza. Había filas de antidisturbios (’riot police’) que, en un primer momento, dejaban entrar gente pero no salir. De este modo, miles de personas estaban confinadas en la plaza (táctica policial que aquí se llama ‘kettle’). Preguntamos muy educadamente a los policías si habia alguna calle por la que se pudiera salir. Nos enviaban de una a otra diciendo que sí, que era posible; siempre resultaba mentira. Preguntamos que cuánto tiempo iba a durar este encierro forzoso y nos decían que no sabían, que ‘un buen rato’.

Había policias amables y había policias terriblemente agresivos. Una amiga que esta en Inglaterra con una visa de estudiante se puso muy nerviosa, se puso a temblar y llorar preocupada por lo que pudiera pasar.

Resignados, nos quedamos en una esquina de la plaza observando lo que ocurría a nuestro alrededor: había gente que bailaba al son de tambores o de mísica techno, gente que corría, gente confundida por la situación. Corrían por todos los lados informaciones contradictorias.

En una esquina vimos como una masa de gente intentaba romper el cordón policial sin éxito. Escuchamos los cánticos de los estudiantes. Había muchos jovenes estudiantes de unos 18 años de distintas partes de Inglaterra: Manchester, Liverpool, Sussex. El frío empezaba a apretar así que nos pusimos a andar y bailar para no quedarnos entumecidos. Nos llegaban mensajes de apoyo de ‘fuera’ (muchos amigos querían unirse a nosotros pero ya no les dejaban, así que se manifestaban en otras zonas).

Se puso a anochecer. Tras horas de pie en el frío empecé a sentirme como un zombie. Nos pusimos a hacer hogueras con lo que encontrábamos: hojas, pancartas. Arrancamos ramas de los arboles, gente quemó bancos, una garita de seguridad que despedía humo negro. Hacíamos las hogueras con gente que no conocíamos, sin hablarnos, sin preguntarnos los nombres ya o de donde veníamos, era una acción mecánica, silenciosa, común y anónima. Con la noche la confusión y la tensión aumentaron. Te sentías como una rata enjaulada.

Había grupos de jóvenes que se dedicaban a pegar a gente que encontraban sola, a periodistas solos, a otros jóvenes. Estos jóvenes no eran de la manifestacion, se decía (y me lo creo) que habían sido introducidos por la policía para quebrar a los manifestantes. Actuaban con mucha eficacia: muy rápido para que los demás no pudieramos reaccionar. Golpeaban a alguien que veían solo y se iban corriendo, perdiéndose en la multitud. Vimos a un chico muy joven sangrando en la cara tras una de estas breves pero intensas palizas. Otro chico con el ojo morado superhinchado. Muchos empezamos a asustarnos. Nos pusimos cerca de unos policías en una zona que parecía más tranquila. Intentamos repetidamente razonar con los policías, sin éxito (aunque según iban pasando las horas te hablaban más y más, se explicaban más y más).

De repente, un grupo de manifestantes intentó entrar en uno de los edificios que dan a la plaza (el edificio del Tesoro). La música tecno retumbaba por todas partes. Intentaron derribar una puerta y rompieron ventanas.

Todo fue bien filmado por muchas camaras de televisión y bien iluminados por un foco desde un helicoptero. La policía dejó que esto ocurriera durante una media hora, para que se filmara bien, y luego empezaron a cargar. La gente se puso a correr hacia nosotros por lo que estabamos en un sandwich entre los que venían en estampida y las líneas de policía que teníamos detrás. Muchos jóvenes se pusieron a llorar y rogar a los policías que nos dejaran salir, que nos iban a aplastar. Se negaron.

Tras un tiempo de tensión la situación pareció calmarse. Nos pusimos a cantar villancicos. Preguntamos a los policías si creían que deberíamos irnos a otra zona de la plaza. Nos dijeron que no, que mejor que nos quedáramos ahí. Unos chicos de Manchester razonaron con ellos que tenían que coger un autobús común para volver a casa. Pareció que les iban a dejar salir si mostraban el ticket de bus. Como tenían tickets de más, nos los pasaron. Parecía que íbamos a poder salir cuando de repente se pusieron a cargar contra nosotros dándonos bastonazos. Gritaban ‘¡Muévanse, muévanse!’ pero sin especificar donde por lo que si te movías hacia donde no querían, te daban un bastonazo.

Nos fuimos todo lo rápido que pudimos hacia otra zona de la plaza. Allí la masa estaba muy compacta, uno casi no se podía mover. En una línea policial empezaron a dejar salir a la gente uno a uno. La gente empujaba hacia allí por lo que cada vez estabas más y más aplastado. Mucha gente empezó a tener ataques de ansiedad, intentábamos entonces dejarles sitio para respirar. Gente empezó a romper unas ventanas y hubo otra carga policial que nos apretujo aún más. Por suerte a nosotros esto nos empujó más hacia la salida. Estábamos como sardinas en lata.

Los policías en el cordón policial se ponían a hablar con los manifestantes como si se pudiera tener un dialogo. Los manifestantes pasaban de ellos. Algunos de nosotros conseguimos llegar a la salida, nos registraron. El chico delante de mí llevaba una bufanda por el frío alrededor de la cara. La policía se puso muy violenta con él diciendo que no se tapara la cara, agarrándole por los brazos, apuntándole con el dedo.

Y le dijeron que por hacer eso le devolvían a la cola (y lo hicieron). Comunicamos esto a la gente, que no se taparan la cara y que no se preocuparan que no estaban tomando fotos (había una cámara pero no la usaban).

Pasamos por más policías a caballo y esperamos a nuestros amigos a cierta distancia. Una policía se acerco y nos preguntó con educación inglesa: ‘Qué, habéis pasado una buena tarde?’. Se me ocurrieron muchas cosas que contestarle, pero la miramos en silencio y se fue sonriendo. Gente donde estábamos gritaba “¡Dejadlos salir!”. Tras un cuarto de hora, nos dimos cuenta que ya no salía nadie. Preguntamos y nos dijeron que habían cerrado esta salida, que la próxima salida era en el puente de Westminster y que nos fuéramos. Se nos encogió el corazón por tener que irnos sin nuestros amigos.

Conseguimos hablar con ellos por teléfono. Algunos lloraban desesperados y nos pedían que les ayudáramos que era insoportable. Les oíamos gritar desde donde estábamos: “¡Déjennos salir!”. No podíamos hacer nada. En esos momentos sentía un odio intenso, algo que nunca había sentido antes - no podía soportar mirar a policías ni a la gente superburguesa, de compras en la zona de Victoria. Este odio me duro un par de horas.

Mudos, nos fuimos a un pub a esperar. Allí encontramos a otros amigos que habían conseguido salir. Nos abrazamos fuerte con gente a la que apenas conocemos. Nos pusimos muy emocionales. Lloramos. Reímos.

No habíamos comido nada desde las 12. No podíamos comer, sí bebimos cerveza. Llamamos a todo el mundo para contarles, sentíamos una gran necesidad de hablar. Nos llamaban profesores preocupados por los demás con los que no podían contactar. Muchos nos dijeron que estaban escribiendo cartas a la BBC porque cómo estaban dando las noticias era lamentable. Otros, que estaban escribiendo quejas a la policía por lo anti-democrático de su táctica de encierro.

Horas después, nuestros amigos que habíamos dejado nos contaron por teléfono y mensajes que la policía empez a cargar contra ellos cuando les dejamos y a empujarlos hacia el puente de Westminster. Allí estuvieron miles de personas dos horas más totalmente apretujados. Tras nueve horas de encierro, la gente se empezó a hacer pis encima. Una amiga fingió un desmayo para conseguir salir. Por ahora no nos han contado mucho mas, estaban en estado de shock por lo que vivieron en ese puente.

Tras estos eventos, varias reflexiones iniciales:
-La policía crea estas situaciones de encierro y humillación constante para provocar violencia (y no al revés).
- Todo esta perféctamente coreografiado para los medios de comunicación (hoy sólo hablan de la supuesta violencia de los manifestantes - unas ventanas rotas y el ataque al coche del príncipe Carlos).

Me alegro de haber estado en Parliament Square ayer. Hoy muchos nos sentimos todavía entumecidos pero fuertes, con muchas ganas de pensar y de hacer.
(Tomado de Escolar.net)

viernes, 10 de diciembre de 2010

CONMEMORAN EN LA HABANA ANIVERSARIO DE LA APROBACIÓN DE LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS

Toda una fiesta juvenil en el parque Villalón de Calzada entre C y D, en saludo a la Declaración Universal de los Derechos Humanos

                                              portan fotos de las victimas de la voladura del avión cubano en Barbados, acto preparado por grupos terroristas amparados y asalariados por los sucesivos gobiernos de los  EE.UU. 
                                          
                                                    llevan  fotos de victimas del terrorismo de los EE.UU contra Cuba y de los cinco héroes cubanos prisioneros en los Estados Unidos, por denunciar actos terroristas contra Cuba.





Por Roberto Suárez

ORLANDO BOSCH PRESENTÓ SUS “MEMORIAS” TERRORISTAS EN MIAMI Y ABRAZÓ A POSADA CARRILES

MOrlando Bosch dio a conocer anoche sus “Memorias” en Miami entre partidarios que elogiaron sus “esfuerzos” para derrocar el gobierno cubano, que como han probado las propias autoridades norteamericanas incluyen bombardeos contra barcos, voladura de un avión en pleno vuelo y otros atentados, que ha costado la vida a civiles inocentes cubanos y de otros países.
Orlando Bosch, convicto por terrorismo y uno de los autores de la voladura de un avión civil cubano frente a las costas de Barbados que costó la vida a 73 personas, goza de la protección de las autoridades norteamericanas y del homenaje de ciertos sectores de la comunidad de Miami, que lo glorifican como un héroe.
Entre los oradores estuvieron el Ángel de Fana, presidente de un grupo extremista llamado Plantados, y Guillermo Novo, preso en Panamá por organizar un atentado contra Fidel Castro y responsable del asesinato del ex Canciller chileno Orlando Letelier en 1976, entre otros amigos de similar pedigree.
“Bosch habló sólo brevemente, pero arrancó aplausos entusiastas”, según una nota publicada en el blog Along the Malecon..
La presentación del libro tuvo lugar en un teatro del Koubek Center, un centro de la Universidad de Miami en la Pequeña Habana.
“Las memorias de Bosch están escritas, curiosamente, en tercera persona, bajo el título Los años que he vivido”, afirma Tracey Eaton, autor del blog Along the Malecon. Añade que en la introducción del libro Bosch se queja de que el gobierno cubano lo llame el “terrorista número uno de los cielos”, aludiendo a su participación en la voladura de un avión cubano.

Luis Posada Carriles, su socio en este atentado, estuvo entre los amigos que asistieron a la presentación-homenaje. “Los dos se abrazaron”, asegura Along the Malecon.
Tanto Posada como Bosch viven libres en Miami y disfrutan de la protección del gobierno de EEUU.
El 12 de octubre del 2010, el Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos (ICCAS) de la Universidad de Miami, le rindió honores a Bosch y lo presentó como un “modelo para la comunidad”, lo cualgeneró una reacción airada de académicos y graduados de ese centro docente.
La carta enviada por los académicos a la Presidenta de la Universidad de Miami, Donna Shalala, recuerda que:
Orlando Bosch ha sido arrestado, enjuiciado y sentenciado por innumerables actos terroristas en Venezuela, Estados Unidos y otros países. En 1968, fue condenado a 10 años de privación de libertad por el atentado a un buque polaco que se encontraba anclado en uno de los muelles de Miami.
Posteriormente, cumplió diez años de cárcel en Venezuela por el derribo de un avión cubano el 6 de octubre de 1976, sabotaje en el que perdieron la vida las 73 personas a bordo. El Fiscal General de Estados Unidos Dick Thornburgh lo calificó como “terrorista sin arrepentimiento” ["unrepentant terrorist"], y el Fiscal General Asociado Joe D. Whitley se refirió a él como una “amenaza a la Seguridad Nacional” ["a threat to National Security"] (Exclusion Proceeding for Orlando Busch Ávila. Ambos Fiscales se desempeñaron en sus funciones durante la administración de George H. W. Bush.
Documentos de la CIA y del FBI recientemente desclasificados reportan que en 1979 Bosch comentó sobre la voladura del avión de Cubana: “Hay momentos en que no se puede evitar hacer daño a gente inocente”. Un cable del FBI con fecha del 14 de octubre de 1976 refleja las palabras de Luis Posada Carriles - “compañero de lucha” de Bosch-, quien dijo que “Orlando sabía todos los detalles” del avión derribado.

AL OTRO LADO DE LA PANTALLA DE WIKILEAKS

Por Ernesto Pérez Castillo

Mientras medio mundo sigue encantadamente dopado con la bobería de Wikileaks -que se ha gastado doscientos mil y más documentos para decir aquello que todo el mundo sabe desde siempre-, la noticia verdadera, la pura y dura y escandalosa verdad, sucede en pleno corazón de Miami, y nadie dice ni esta boca es mía.
Que sí, que ahora las amas de casa han dejado las telenovelas, para seguir la trama de pasión y venganza de Julian Asange, acosado por una sueca que haciéndose la sueca se lo llevó a la cama y ahora pretende llevárselo al banquillo de un tribunal, molesta como está de que a la mañana después el australiano no se dignara a hacerle una llamadita telefónica, pues él estaba muy ocupado, en otra cama ya, y con otra sueca debajo.
Y los maridos de las amas de casa siguen el asunto en vivo en cada noticiario de televisión -a ver si la sueca parece sueca o no- y en cada periódico, pero ni una sola página ha salido de las imprentas con el suceso del otro jueves, porque ni Asange ni nadie lo comentó.
Ah, pero al menos El Nuevo Herald, que se la pasa cuesta abajo en la rodada, lo anunció: "Orlando Bosch presentará hoy jueves su libro de memorias Los años que he vivido". Y lo mejor es que la presentación tuvo lugar, y para colmo, en el Koubek Center, una dependencia de la Universidad de Miami.
Para que quien no sepa quién es Bosch no se enteré nunca jamás, el Herald lo presenta como "un médico de 83 años".
Este "médico" es responsable junto a Posada Carriles, entre otros crímenes -según prueban documentos desclasificados del FBI-, de la muerte de 73 personas, al estallar dos bombas en el avión en que regresaban a Cuba, en octubre de 1976.
Pues estos dos asesinos aparecen ahora abrazados en las fotos de ocasión, y no se arma un escándalo, ni nadie los detiene, ni siquiera aparecen en la página social de los periódicos, aunque en la crónica roja irían mejor.
Así las cosas, cosas de Miami, a pocas semanas de que Bush presentara su libro de memorias, donde intenta justificar cada una de sus torpes y criminales decisiones, ahora Bosch le hace la competencia, y se inventa un libro a su vez.
Hasta donde se sabe, en su libro Bosch escribe: "el estado totalitario de Castro es mucho más terrorista que todos los grupos anti-castro juntos", lo cual al menos vale tanto como confesar nuevamente, otra y otra vez, que todos esos grupos no son sino comandos de terroristas.

jueves, 9 de diciembre de 2010

¿LA LOBA LA EMPRENDE CONTRA LOBO?

Por M. H. Lagarde
Al asumir este miércoles la presidencia de la comisión de relaciones exteriores de la cámara baja la representante republicana Ileana Ros-Lehtinen afirmó que concentrará su gestión en aislar a los países enemigos de Estados Unidos.
Estoy comprometida a hacer todo lo que esté a mi alcance para aislar a los enemigos de Estados Unidos y fortalecer a nuestros aliados y no pediré disculpas por hacerlo'', dijo la legisladora republicana en un comunicado.
Según la representante de origen cubano su manera de ver el mundo es clara: “aislar y responsabilizar a nuestros enemigos, mientras apoyamos y fortalecemos a nuestros aliados. Apoyo fuertes sanciones y penalidades contra aquellos que ayudan a extremistas violentos, agreden brutalmente a sus pueblos, y una y otra vez han rechazado múltiples llamados para actuar como naciones responsables. Regímenes irresponsables solo responden a una mano dura''.
¿Será que tras la revelación hecha por Wikileaks de que el gobierno de Estados Unidos consideró ilegal el golpe de estado en Honduras, la loba feroz -quien apoyó obscenamente al golpista Micheletti-, quiere llegar a su nuevo cargo en “la casa del pueblo” limpia de pecados y la ha emprendido contra el actual “presidente” hondureño Porfirio Lobo?
Hay acaso algo más violento que un golpe de estado organizado por las fuerzas armadas contra un gobierno constitucional elegido democráticamente. Ningún gobierno ha agredido más brutalmente a su pueblo que los golpistas hondureños. En el último año, ya resultan 9 los periodistas asesinados por disentir de la dictadura de facto y nadie sabe a cuántos miles ascienden las víctimas del golpismo dentro de la sociedad civil. De igual modo, ningún país tampoco ha recibido mayor rechazo internacional y no por ello ha dejado de actuar, una y otra vez, como una nación irresponsable.
¿Será verdad que la Loba aplicará la mano dura contra Lobo? ¿En los meses venideros seremos testigos de otro golpe de estado en Honduras?

miércoles, 8 de diciembre de 2010

VENEZUELA: LOS NADIES Y LAS LLUVIAS

“Ruperto vivía en su campo su mujer y tres muchachos la hierba su medicina y el brujo Antonio su médico. Y un día miró a Caracas en la pulpería del pueblo en un almanaque de esos de la Creole Petroleum Corporation.
Quiso venir a Caracas vino a Caracas Ruperto lo ayudó el capitalismo lo ayudó a construir su rancho con latas vacías de Pepsi-Cola con latas vacías de Mobil Esso y le puso como techo un afiche de la Ford Company "Es fácil tener un Mustang"
Alí Primera
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Daniel Córdova Zerpa
Caracas, es una urbe salvaje. Como buena urbe al fin está llena de contradicciones, sinsentidos y movimiento. Un movimiento que no para, sin descanso y sin tregua. También está llena de contrastes. Contrastes que dejan al desnudo una realidad descarnada. Una ciudad solapa a la otra. Victimario y víctima se conocen y se reconocen, pero el primero ignora deliberadamente al segundo.
Hace diez años a nadie se le hubiera ocurrido pensar y exclamar en los medios que Hugo Chávez era el culpable de la marginalidad extendida y de los grandes bolsones de miseria urbana que nos legaron 100 años de explotación capitalista y de saqueo de nuestro petróleo. Cien años de latrocinios y complicidades, cien años de indiferencia, cien años de desidia, cien años de mediocridad, en fin cien años de barbarie.
El barrio, o la fabela –como les dicen en Brasil- es enigmático. Mete miedo y a la vez causa intriga. Aunque es inevitable verlo con sus impresionantes proporciones, muchas gentes hacen que no está allí. Algunos incluso cambian las rutas hacia sus trabajos y se las ingenian para no tener que toparse frente a frente con semejante monumento a la injusticia y la desigualdad.
Son kilómetros y kilómetros de hacinamiento, kilómetros y kilómetros de sufrimientos, kilómetros y kilómetros de exclusión y pobreza lacerante. Casitas contrahechas apiñadas unas con otras, construidas con ingenio, pero muy vulnerables. El color distintitivo son los bloques rojos, que se quedan rojos porque nadie piensa en friso, mucho menos en concreto.
Expulsados por un modelo excluyente que reservó el “lomito” de la ciudad a una obscena oligarquía, los pobres fueron echados a los riscos y farallones de una economía dependiente, vulnerable e inoperativa. Una economía que ni siquiera produce lo que come, porque nunca fuimos capaces de sembrar el petróleo. ¿Y cómo coño lo íbamos a sembrar si se lo robaban los zamuros blancos y verdes?
En los barrios hay carencias múltiples. También carajitos alumbrados con la violencia, alienados con la droga y las arengas de industrias culturales, que justifican el fin por cualquier medio. Que matan y mueren como perros, que tributan sus vidas al Dios Nike. Hay una subcultura de la vida, niñas que se hacen mujeres y asumen las riendas del hogar, cuando deberían jugar y sonreír felices. Vidas y destinos que tratan de desvanecerse en el alcohol, para borrar todas las trazas del camino de opresión donde han sido lanzadas.
Pero también hay miles de sueños que se resisten a morir, que se niegan tercamente a dar la batalla por perdida, que cultivan la solidaridad más genuina y un sentimiento de amor y de amistad hecho de un material irrompible, a prueba de balas e inmune al paso del tiempo. Todo eso y más son los barrios, una urbe que se solapa con la otra, una urbe a la que siempre han querido dar papel de querida, cuando es la legítima dueña.
Ahora cuando nuestro país ha sido golpeado con una calamitosa vaguada. Cuando en el tránsito de un año (2009) a otro (2010) hemos pasado del período más terriblemente seco a otro anormalmente lluvioso. La naturaleza nos pasa la factura del desarrollismo irracional del capitalismo, y por su puesto cobra con intereses leoninos justamente allí en el barrio; en la fabela, en la ranchería en los condominios de los nadies, tanto rurales como urbanos.
La tragedia de los aguaceros incontrolables ha dejado un saldo lamentable de vidas perdidas. Hasta los momentos más 30 hermanos venezolanos han muerto y otros cientos de miles han quedado sin casa y sin nada. El gobierno, con el Presidente Chávez a la cabeza, se ha desplegado en esta nueva batalla, echando el resto para socorrer a los hombres y mujeres afectados. Se han creado cientos de refugios para damnificados, se han dictado decretos y medidas especiales para atender prontamente a los más débiles.
Hay doce estados del país en emergencia, no se ha escatimado presupuesto, energías y trabajo voluntario en atención médica, alimentación y maquinaria para rescatar gentes e infraestructuras. Igualmente, ha salido a relucir la fuerza de la organización popular y de los consejos comunales. Visto en retrospectiva este despliegue ha impedido que las vidas que se fueron no hayan sido tantas como presagiaban los nubarrones negros en el horizonte y como evocaba el trazo terrible en la memoria de la vaguada de 1999; esa que provocó tanto dolor y sufrimiento, especialmente en los condominios de los nadies.
El victimario no conoce de logros. Arremete contra el pueblo inerme, lo veja, lo humilla, lo excluye, lo sataniza, lo maldice, lo impreca y trata de apabullarlo. Se burlan de Chávez y sus esfuerzos titánicos por atender la emergencia. Son tan mezquinos que no reconocen la gravedad del problema y sus causas estructurales. No proponen, no suman nada, sólo restan. Ah claro, y se espantan, se erizan, porque les van a llenar de damnificados sus bellas urbanizaciones, hoteles y sus honorables trabajos.
Porque ellos… Oh sí, ellos la gran raza aria, los elegidos, los predestinados, los prohombres no pueden tolerar que los nadies sean recibidos en el Palacio Presidencial de Miraflores, o en hoteles desocupados y ociosos por la misma calamidad. El acabose, fin de mundo. Se recrudece una vez más la guerra mediática, el ritornelo de mentiras, que atomiza, fragmenta, sataniza y siembra el pánico con su contracara de odio.
Por si fuera poco, pretenden hacernos creer que no existe la lucha de clases, que Marx esta obsoleto y periclitado y que en el capitalismo todos somos iguales y todos podemos triunfar: claro que sí, si nos portamos bien, si ahorramos y sobre todo si somos mansos, muy mansos como las ovejas que balan en la iglesia. Dios tendrá para nosotros un lugar muy especial, pero no en esta vida, será en la otra.
Entretanto, el pueblo sigue su lucha, no se rinde y no desmaya y sabe quien está de su lado, quién realmente se preocupa por él. “Échale bolas Ruperto, guillo Ruperto que la lucha te liberará, mucho guillo Ruperto, lucha Ruperto con la lucha, la lucha no más, mucho guillo Ruperto, lucha Ruperto con la lucha, la lucha no más, échale bolas Ruperto, guillo Ruperto que la lucha te liberará, por tu madre Ruperto, lucha Ruperto con la lucha, la lucha no más, mucho guillo Ruperto, lucha Ruperto que la lucha te liberará”.
Y millones de Rupertos luchan y luchan sin parar, no sólo en esta hermosa República Bolivariana de Venezuela, sino en toda América Latina. Las lluvias golpean duro, pero el pueblo no se rinde, Ruperto no se cansará …