Miami.- Sin lugar a dudas, el paso de los huracanes, Gustav e Ike, por las Antillas es causa de gran pesar y dolor para aquellos millones de personas directamente afectadas por los vientos, las lluvias y las demás consecuencias de estos dos grandes ciclones como también para todos aquellos que por ellos nos preocupamos.
Los cubanos hemos visto con horror como, primero el devastador huracán Gustav, con intensidad de categoría 4 asoló a la Isla de la Juventud y a sectores de las provincias de La Habana y Pinar del Río donde sobre todo en esta última arrasó un amplio corredor de sur a norte.
Días después el otro ciclón, Ike, entró en a la isla grande, también categoría 4, arrasando todo a su paso por el norte de las provincias de Guantánamo, Holguín y Tunas para después atravesar la extensa Camagüey, salir por su costa sur, seguir por el Mar Caribe paralelo a la costa hacia el Oeste, para entonces entrar a la Isla nuevamente por casi la misma zona por donde una semana antes pasara Gustav, deshaciendo a su paso, en horas, el trabajo de décadas de millones de cubanos y cubanas.
La nación cubana terriblemente afectada por las millonarias pérdidas sufridas entra con denuedo en la recuperación para así reconstruir lo suyo. Cuenta con la ayuda solidaria, rápida e incondicional, de pequeños y grandes países –millones de personas alrededor del mundo- que durante las últimas dos semanas han demostrado su voluntad de ayudar en un momento de tantas desgracias al pueblo cubano. Pueblo que por los últimos cincuenta años ha demostrado al mundo, con altruismo sin igual en la historia, los verdaderos alcances de la solidaridad.
Y es así como por su propio esfuerzo y recursos, y con la ayuda efectiva, desinteresada y solidaria de gobiernos y pueblos los cubanos se recuperarán de este infortunio.
En Estados Unidos, especialmente aquí en Miami, decenas de miles de cubanos también se solidarizan con su pueblo. Días terribles también se han sufrido en los hogares de los emigrados cubanos hondamente preocupados por la seguridad y suerte de sus seres queridos y por todo el pueblo cubano.
Como en veces anteriores, inmediatamente después del paso del huracán Gustav, individuos y organizaciones de la emigración cubana en esta ciudad, se movilizaron para emprender la preparación de campañas de recaudación de ayuda humanitaria a los nuestros en Cuba, sin condición alguna.
Las organizaciones que integran la Alianza Martiana: la Brigada Antonio Maceo, la Alianza Martiana –como organización individual-, la ATC, la Asociación José Martí, la Asociación de Mujeres Cristianas en Defensa de la Familia y el Círculo Bolivariano de Miami, prontamente se unieron al loable esfuerzo encabezado por la organización de carácter humanitario, Solidaridad Judía, utilizando su licencia de ayuda humanitaria requerida por el Departamento del Tesoro federal, para organizar la recogida de fondos para comprar lo que el pueblo cubano necesitare.
Pero también en Miami tiene su raíz el mal. Los demonios de la contrarrevolución, quienes en momentos de infortunio para el pueblo cubano, como éstos, demuestran abiertamente la magnitud de su odio a él. Es insondable su vileza.
La prensa aquí, que responde a esos mismos sentimientos, no hay calamidad que informe que no sea con regocijo difícil de encubrir.
Inclusive, en sus despreciables delirios, han llegado aseverar que la entrada del huracán Ike a territorio cubano por las cercanías de la Bahía de Nipe, el 8 de septiembre, día de la Festividad de la Virgen de la Caridad, Patrona de Cuba, el mismo lugar por donde la tradición señala la Virgen hizo su primera aparición hace cerca de 400 años, es señal de castigo divino al pueblo cubano. Hasta a esas sacrílegas y absurdas canalladas recurren.
Y si eso es la prensa puede uno fácilmente imaginarse a lo que ha recurrido la alta dirigencia de la contrarrevolución cubana y sus organizaciones para impedir que se articulen con la efectividad requerida las campañas humanitarias a favor del pueblo cubano.
La Administración Bush, en vísperas de las elecciones, se ha visto precisada, por el abrumador sentir de la emigración cubana, a otorgar, en contra de su voluntad, licencias extraordinarias que podrán permitir una ayuda humanitaria a Cuba sin condiciones.
Ojalá, por el bien de los nuestros, que estas calamidades sean las últimas de esta temporada ciclónica..
Autor: Andrés Gómez
Editado desde la ciudad de Bayamo, Cuba, por el periodista David Rodríguez Rodríguez.
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viernes, 12 de septiembre de 2008
jueves, 11 de septiembre de 2008
RITA, LA CAIMANA
Desde hace algún tiempo me propuse escribir acerca de una mujer muy conocida, primero, en Bayamo y otras regiones de Cuba, y posteriormente en sitios de la geografía mundial.
No se trata de una de esas mujeres destacadas en el ámbito de la ciencia, la técnica, el deporte o la política. Fue una de las muchas representantes del irreal sexo débil, que paseó su miseria por las calles de la ciudad, arrastrando con ella la pobreza que la envolvía entonces.
La recuerdo caminando de un sitio a otro, acompañada por algunos de sus hijos, pero también acompañada por el hambre que la obligaba a tocar puertas especialmente en las horas del mediodía, para pedir el alimento que aplacara sus necesidades.
Por sus desajustes mentales se ponía a bailar al son de cualquier música y en ese momento algunas monedas caían al piso, las que también contribuirían a pasarla mejor, pero casi siempre estaba alegre, hablando algún disparate que la gente disfrutaba y aplaudía.
Ella era reflejo de la sociedad que le tocó vivir y sin proponérselo era una denuncia contra un sistema que propiciaba la inequidad y los desequilibrios en la vida de una persona como ella carente de una familia que la protegiera.
Así anduvo mucho tiempo, quizás demasiado tiempo, hasta que le llegó la hora del disfrute que le propició el Estado Cubano, que la recluyó en el Hogar de Ancianos Lidia Doce de la ciudad de Bayamo.
Pero antes de ingresar en ese centro geriátrico, un par de músicos cubanos la pusieron alrededor del mundo: El Dúo Los Compadres cantó en disímiles sitios geográficos aquel tema: Como Baila Rita…… La Caimana.
¨¨ Bayamo tiene dos cosas que no las tiene La Habana, una
historia muy hermosa, y una
Rita La Caimana ¨¨¨.
Eso dice la composición del famoso dúo cubano.
Posteriormente, Faustino Oramas, El Guayabero, uno de los juglares cubanos, quizás el último juglar de nuestro país, se percató de la pifia y entonces escribió una respuesta que expresa:
¨¨ Bayamo como La Habana tiene símbolos de gloria,
No hay que mezclar en su historia.
a una Rita La Caimana¨¨.
Ya Rita falleció. Su muerte, rodeada del cariño de los trabajadores del Hogar de Ancianos Lidia Doce y del resto de los ancianos de esa institución, conmocionó a los habitantes de la ciudad.
Las generaciones actuales de bayameses tienen ahora la posibilidad de acercarse a la figura de Rita en el Museo de Cera de la ciudad de Bayamo, gracias al talento de la familia Barrios del municipio de Guisa.
Ella no se destacó ni en la ciencia, ni el la técnica, ni el deporte ni en la política, pero ocupa espacios en la memoria de los bayameses, quienes la veneran y le muestran a sus hijos la imagen de tan mencionada mujer.
Autor: David Rodriguez Rodriguez
No se trata de una de esas mujeres destacadas en el ámbito de la ciencia, la técnica, el deporte o la política. Fue una de las muchas representantes del irreal sexo débil, que paseó su miseria por las calles de la ciudad, arrastrando con ella la pobreza que la envolvía entonces.
La recuerdo caminando de un sitio a otro, acompañada por algunos de sus hijos, pero también acompañada por el hambre que la obligaba a tocar puertas especialmente en las horas del mediodía, para pedir el alimento que aplacara sus necesidades.
Por sus desajustes mentales se ponía a bailar al son de cualquier música y en ese momento algunas monedas caían al piso, las que también contribuirían a pasarla mejor, pero casi siempre estaba alegre, hablando algún disparate que la gente disfrutaba y aplaudía.
Ella era reflejo de la sociedad que le tocó vivir y sin proponérselo era una denuncia contra un sistema que propiciaba la inequidad y los desequilibrios en la vida de una persona como ella carente de una familia que la protegiera.
Así anduvo mucho tiempo, quizás demasiado tiempo, hasta que le llegó la hora del disfrute que le propició el Estado Cubano, que la recluyó en el Hogar de Ancianos Lidia Doce de la ciudad de Bayamo.
Pero antes de ingresar en ese centro geriátrico, un par de músicos cubanos la pusieron alrededor del mundo: El Dúo Los Compadres cantó en disímiles sitios geográficos aquel tema: Como Baila Rita…… La Caimana.
¨¨ Bayamo tiene dos cosas que no las tiene La Habana, una
historia muy hermosa, y una
Rita La Caimana ¨¨¨.
Eso dice la composición del famoso dúo cubano.
Posteriormente, Faustino Oramas, El Guayabero, uno de los juglares cubanos, quizás el último juglar de nuestro país, se percató de la pifia y entonces escribió una respuesta que expresa:
¨¨ Bayamo como La Habana tiene símbolos de gloria,
No hay que mezclar en su historia.
a una Rita La Caimana¨¨.
Ya Rita falleció. Su muerte, rodeada del cariño de los trabajadores del Hogar de Ancianos Lidia Doce y del resto de los ancianos de esa institución, conmocionó a los habitantes de la ciudad.
Las generaciones actuales de bayameses tienen ahora la posibilidad de acercarse a la figura de Rita en el Museo de Cera de la ciudad de Bayamo, gracias al talento de la familia Barrios del municipio de Guisa.
Ella no se destacó ni en la ciencia, ni el la técnica, ni el deporte ni en la política, pero ocupa espacios en la memoria de los bayameses, quienes la veneran y le muestran a sus hijos la imagen de tan mencionada mujer.
Autor: David Rodriguez Rodriguez
martes, 9 de septiembre de 2008
NO LA CONOCÍ, PERO APRENDÍ A QUERERLA
Ada Santamaría Cuadrado, una de las mujeres mas hermosas que he conocido, me decía una vez que los revolucionarios que han transitado por el dificil camino de la lucha por la redención humana, no mueren nunca.En esa ocasión, sentados debajo de su preferida mata de mangos del patio de la casa, me hacía pequeñas y grandes historias acerca de su familia, cuyos miembros, para mí, constituyen un paradigma para cualquier generación de cubanos.
Ella, Ada, tan dada a guardar las proezas, me explicaba, una y otra vez la importancia de la lucha por el mejoramiento humano, y lo hacía como hablando de otras personas, ocultando, por una auténtica modestia, la propia contribución personal al Triunfo de la Revolución Cubana.
Esas palabras de Adita, volvieron a mi mente al enterarme de la trágica muerte de sus sobrinos Celia y Abel Hart Santamaría, en un domingo, en el que los habaneros se preparaban para enfrentar los efectos de un huracán.
No los conocí personalmente, pero pude disfrutar de los comentarios de Celia en diversas publicaciones alternativas donde ponía tal fuerza en sus convicciones que parecía estar en medio de una batalla en la Sierra Maestra, adonde quería ir, para escalar el Pico Turquino y rendir homenaje a José Martí.
De Celia voy a guardar sus mejores sentimientos, sus certeros análisis acerca de hechos vinculados con la Revolución, de su defensa de los movimientos libertarios en América Latina, de sus discusiones con otros revolucionarios de la Isla y de otras partes, levantando siempre la bandera de la dignidad.
No era de las mujeres que se dejaban seducir por cantos de sirena, llegaran de donde llegaran, ella tenía muy claro el concepto que enarboló como estandarte en su azaroso andar por las vías de la comunicación periodística.
Celia no cedió nunca en sus principios.No siempre logró que todos la entendieran en toda la majestad de sus expresiones, pero queda, por suerte, la impronta de su presencia, de esa presencia que como digna mujer cubana, ocupó los espacios abiertos por este proyecto social en los que la emancipación del equivocadamente llamado sexo débil, se alcanzó definitivamente.
Estas son palabras del corazón, de mi corazón, dedicadas a una combatiente revolucionaria, que no hizo más que seguir el ejemplo de quienes la educaron con los principios inalterables de una Revolución, que su familia ayudó a consolidar.
Ada estaría hoy muy orgullosa de su sobrina. Celia amó profundamente a su tía Ada, no solo por la consanguinidad que las unía, creo que por encima de eso, se levantaba ese muro indestructible de amor que solo los revolucionarios auténticos se profesan.
En el epílogo vuelvo a Ada, a su casa, a la frondosa mata de mangos,cuyos frutos disfrutó más de una vez, y vuelvo porque como ella me dijo, ¨¨los revolucionarios que han transitado por el dificil camino de la lucha por la redención humana no mueren nunca¨¨. Celia está entre ellos.
Autor: David Rodríguez Rodríguez
miércoles, 3 de septiembre de 2008
SE FUE EL DECANO DE LOS NARRADORES DEPORTIVOS CUBANOS
La noticia corrió veloz. Ha fallecido Terencio Montero Pacheco. Y esa desagradable información me hizo recordar aquella vez cuando aprendí a valorar a un locutor. La humanidad perdía a uno de los pintores más afamados: Pablo Picasso y al enterarme del hecho escribí una crónica dedicada al artista. La cabina central de Radio Bayamo la ocupaba aquella tarde nuestro compañero Terencio, quien animaba un espacio musical como solo él podía hacerlo. Le expliqué el motivo de mi presencia en el estudio y le entregué el documento. Lo leyó a primera vista. Firme. Haciendo las pausas correspondientes, para que el mensaje llegara con todo nitidez a la audiencia. Asumió en ese momento una pose patriarcal. Estaba leyendo sentimientos dedicados a otro Patriarca, en ese caso del lienzo y el pincel. Es triste hablar en pasado de alguien quien hasta ayer fue presente. Pero me quedan las vivencias, me queda la memoria de todo lo vivido, de todo lo disfrutado y sufrido cerca de él. No era hombre de medias tintas. Azul o blanco. Siempre con una sonrisa a flor de labios y un espíritu de trabajo que lo consagrò con frases que ahora jamás podremos olvidar. Dejó espacios en esta emisora que aún se mantienen. Uno de ellos, Voces de México, lo fundó hace más de sesenta años. He ahi su raíz. He ahí su huella, que lo trasciende y lo trascenderá cual hijo pródigo. Ser humano al fin, virtudes y defectos tenía. Quién No? Pero prefiero recordarlo alegre, sonriente, como cuando compartíamos momentos gratos junto a otros compañeros de la radio. Momentos propicios para las historias individuales, las anécdotas amorosas, la pasión por los hijos, especialmente Alexis, a quien la vida le arrancó cruelmente, la pasión por la vida, y la pasión extrema por el deporte. La pelota era su gran entretenimiento, no concebía la narración de los juegos como un trabajo, sino como una diversión.
El béisbol lo llevó a todo el país, cosechando amigos, despertando la admiración de muchos por su irrepetible manera de describir las jugadas Tuve la dicha de acompañarlo en algún que otro periplo tras los juegos de pelota y en Pinar del Río en un enfrentamiento entre el equipo local y Orientales, pude percatarme del cariño de los colegas de los medios nacionales hacia él.
No le faltó jamás a Terencio el recuerdo de los oyentes. Siempre preguntaban por él. Y cuando eso sucede es que se ha dejado un buen camino en la vida. Sucede cuando se ha labrado una historia llena de acontecimientos, tales como en aquellas jornadas de las finales de la pelota provincial en Granma, que dirimían los equipos de Yara y Jiguaní. Los de Yara decían que apoyaba a Jiguaní. Los de Jiguaní decían que apoyaba a Yara. Pero era la pasión por el deporte nacional lo que influía en aquellas suposiciones de la afición. El decía: Ni con uno ni con el otro: por el espectáculo. La radio en Granma inclina sus antenas en homenaje a un hombre que hizo reir, que hizo lo que le correspondió en su tiempo. Un hombre que jamás renunció a su terruño, que amó profundamente a su ciudad y a su gente. Un hombre que desde hoy cabalga en la memoria de su pueblo, como lo que fue: El Decano de los Narradores Deportivos Cubanos.
Autor: David Rodríguez Rodríguez
El béisbol lo llevó a todo el país, cosechando amigos, despertando la admiración de muchos por su irrepetible manera de describir las jugadas Tuve la dicha de acompañarlo en algún que otro periplo tras los juegos de pelota y en Pinar del Río en un enfrentamiento entre el equipo local y Orientales, pude percatarme del cariño de los colegas de los medios nacionales hacia él.
No le faltó jamás a Terencio el recuerdo de los oyentes. Siempre preguntaban por él. Y cuando eso sucede es que se ha dejado un buen camino en la vida. Sucede cuando se ha labrado una historia llena de acontecimientos, tales como en aquellas jornadas de las finales de la pelota provincial en Granma, que dirimían los equipos de Yara y Jiguaní. Los de Yara decían que apoyaba a Jiguaní. Los de Jiguaní decían que apoyaba a Yara. Pero era la pasión por el deporte nacional lo que influía en aquellas suposiciones de la afición. El decía: Ni con uno ni con el otro: por el espectáculo. La radio en Granma inclina sus antenas en homenaje a un hombre que hizo reir, que hizo lo que le correspondió en su tiempo. Un hombre que jamás renunció a su terruño, que amó profundamente a su ciudad y a su gente. Un hombre que desde hoy cabalga en la memoria de su pueblo, como lo que fue: El Decano de los Narradores Deportivos Cubanos.
Autor: David Rodríguez Rodríguez
martes, 2 de septiembre de 2008
GUSTAV DESTRUYÓ, PERO NO VENCIÓ A LOS CUBANOS
El Huracán Gustav pasó por Cuba, dejando una estela de destrucción, provocada, fundamentalmente, por los fuertes vientos asociados ese fenómeno atmosférico.
Se ha dicho por los especialistas en esta materia, que Gustav ha sido uno de los huracanes que más fieramente ha atacado a Cuba, lo que requirió de una movilización extraordinaria de todas las fuerzas encargadas de la seguridad de la población, con el objetivo de evitar desgracias personales.
La organización de la Defensa Civil, un gigantesco organismo con ramificaciones hasta el nivel de barriadas, tanto en las ciudades como en los campos, probó nuevamente su valía, logrando que la población proclive a la evacuación, lo hiciera de manera ordenada y segura.
Como en otras ocasiones, los cubanos respondieron al llamado de la Defensa Civil en el sentido de no esperar la cercanía del fenómeno atmosférico para tomar la decisión de evacuarse. Ya algunos, cuando el peligro se avizora ni siquiera esperan por las autoridades, y se instalan en sitios seguros, en casas de vecinos con mejores condiciones, pero todos con el interés de proteger sus vidas.
No se escatiman esfuerzos ni recursos. Todo se pone en función de la protección de la población. Todas las entidades, con sus equipos, se subordinan a la dirección de la Defensa civil a nivel provincial, municipal o al nivel del barrio, pertenezcan a las Fuerzas Armadas, Revolucionarias a la Construcción, al Transporte o a las Comunicaciones.
Cierto es que Gustav golpeó duro, muy duro a los cubanos, especialmente a los habitantes de la Isla de la Juventud y a la provincia de Pinar del Río. Los daños son cuantiosos. La afectación a la economía de este país, bloqueado y asediado por Estados Unidos, ha recibido un golpe bajo por parte de la naturaleza.
Pero en medio del desastre, en medio del dolor por los perjuicios ocasionados, ningún ciudadano ha quedado a merced de la insensibilidad y de la apatía, todos saben que no quedarán desamparados y que lo poco que pueda existir en cuanto a recursos, se pondrá a su disposición de manera inmediata.
El huracán pasó, pero lo que no pasa, se mantiene, es la entereza de los cubanos ante estos fenómenos atmosféricos, que cada vez son más potentes y peligrosos, y que constituyen amenazas permanentes para los que vivimos en el Caribe.
En medio de las dificultades, la ciudadanía no quedó sola. Los enfermos recibieron la atención que requerían. La vida no se detuvo ante tanta monstruosidad creada por las fuerzas de la naturaleza.
Un ejemplo lo tuvimos en la Isla de la Juventud. La noticia se escuchó en el espacio de la Mesa Redonda. No hubo aspavientos con esa información. Quien la dio, un periodista pinero, lo dijo sin hacer hincapié en la importancia de la misma.
Pasó que en medio de la destrucción originada por Gustav, los enfermos con dolencias renales, pudieron dejar de recibir el servicio de hemodiálisis, debido a las condiciones en que quedó la principal instalación hospitalaria de la Isla de la Juventud.
De nuevo se puso de manifiesto el humanismo del proceso revolucionario cubano. Se dispuso de un avión para trasladar a esos pacientes hacia la capital cubana, donde quedarían ingresados para recibir el tratamiento necesario que requieren sus dolencias.
El periodista no informó del hecho de manera sensacionalista, y no lo hizo porque sabía que en Cuba ese hecho no es excepcional, es un hecho cotidiano, cuando se trata de salvar la vida de una persona.
En este momento, trabajadores de diferentes provincias y pertenecientes a diversos sectores de la economía, se encuentran o se encaminan hacia las áreas más dañadas por el huracán, muestra de la unidad prevaleciente entre los cubanos.
Yo que vivo en el Oriente de la Isla, sitio por donde pasó muy cerca de nosotros ese dañino huracán Gustav, soy testigo de la entereza conque se enfrentan aquí estos fenómenos atmosféricos, aún cuando dejan una huella destructiva difícil de olvidar. Esa misma entereza es la que muestran hoy los cubanos de la Isla de la Juventud y de Pinar del Río.
Ellos no están solos en este momento, cuando la virtud y el amor entre nosotros, alcanza cotas más elevadas que las nubes que acompañaron a Gustav en su arrollador paso por nuestra hermosa tierra.
Autor: David Rodríguez
Se ha dicho por los especialistas en esta materia, que Gustav ha sido uno de los huracanes que más fieramente ha atacado a Cuba, lo que requirió de una movilización extraordinaria de todas las fuerzas encargadas de la seguridad de la población, con el objetivo de evitar desgracias personales.
La organización de la Defensa Civil, un gigantesco organismo con ramificaciones hasta el nivel de barriadas, tanto en las ciudades como en los campos, probó nuevamente su valía, logrando que la población proclive a la evacuación, lo hiciera de manera ordenada y segura.
Como en otras ocasiones, los cubanos respondieron al llamado de la Defensa Civil en el sentido de no esperar la cercanía del fenómeno atmosférico para tomar la decisión de evacuarse. Ya algunos, cuando el peligro se avizora ni siquiera esperan por las autoridades, y se instalan en sitios seguros, en casas de vecinos con mejores condiciones, pero todos con el interés de proteger sus vidas.
No se escatiman esfuerzos ni recursos. Todo se pone en función de la protección de la población. Todas las entidades, con sus equipos, se subordinan a la dirección de la Defensa civil a nivel provincial, municipal o al nivel del barrio, pertenezcan a las Fuerzas Armadas, Revolucionarias a la Construcción, al Transporte o a las Comunicaciones.
Cierto es que Gustav golpeó duro, muy duro a los cubanos, especialmente a los habitantes de la Isla de la Juventud y a la provincia de Pinar del Río. Los daños son cuantiosos. La afectación a la economía de este país, bloqueado y asediado por Estados Unidos, ha recibido un golpe bajo por parte de la naturaleza.
Pero en medio del desastre, en medio del dolor por los perjuicios ocasionados, ningún ciudadano ha quedado a merced de la insensibilidad y de la apatía, todos saben que no quedarán desamparados y que lo poco que pueda existir en cuanto a recursos, se pondrá a su disposición de manera inmediata.
El huracán pasó, pero lo que no pasa, se mantiene, es la entereza de los cubanos ante estos fenómenos atmosféricos, que cada vez son más potentes y peligrosos, y que constituyen amenazas permanentes para los que vivimos en el Caribe.
En medio de las dificultades, la ciudadanía no quedó sola. Los enfermos recibieron la atención que requerían. La vida no se detuvo ante tanta monstruosidad creada por las fuerzas de la naturaleza.
Un ejemplo lo tuvimos en la Isla de la Juventud. La noticia se escuchó en el espacio de la Mesa Redonda. No hubo aspavientos con esa información. Quien la dio, un periodista pinero, lo dijo sin hacer hincapié en la importancia de la misma.
Pasó que en medio de la destrucción originada por Gustav, los enfermos con dolencias renales, pudieron dejar de recibir el servicio de hemodiálisis, debido a las condiciones en que quedó la principal instalación hospitalaria de la Isla de la Juventud.
De nuevo se puso de manifiesto el humanismo del proceso revolucionario cubano. Se dispuso de un avión para trasladar a esos pacientes hacia la capital cubana, donde quedarían ingresados para recibir el tratamiento necesario que requieren sus dolencias.
El periodista no informó del hecho de manera sensacionalista, y no lo hizo porque sabía que en Cuba ese hecho no es excepcional, es un hecho cotidiano, cuando se trata de salvar la vida de una persona.
En este momento, trabajadores de diferentes provincias y pertenecientes a diversos sectores de la economía, se encuentran o se encaminan hacia las áreas más dañadas por el huracán, muestra de la unidad prevaleciente entre los cubanos.
Yo que vivo en el Oriente de la Isla, sitio por donde pasó muy cerca de nosotros ese dañino huracán Gustav, soy testigo de la entereza conque se enfrentan aquí estos fenómenos atmosféricos, aún cuando dejan una huella destructiva difícil de olvidar. Esa misma entereza es la que muestran hoy los cubanos de la Isla de la Juventud y de Pinar del Río.
Ellos no están solos en este momento, cuando la virtud y el amor entre nosotros, alcanza cotas más elevadas que las nubes que acompañaron a Gustav en su arrollador paso por nuestra hermosa tierra.
Autor: David Rodríguez
viernes, 25 de julio de 2008
VOCES QUE LLAMAN A ¨¨DEMOCRATIZAR¨¨ A CUBA
Es frecuente escuchar voces desde la ciudad de Miami, llamando al pueblo de Cuba a la desobediencia civil, al irrespeto de las instituciones establecidas y a la realización de acciones destinadas a dañar y destruir a la Revolución Cubana.
Esas voces, en su mayoría son las de aquellos que salieron de Cuba espantados ante el Triunfo del Primero de Enero de 1959 y de los que en años posteriores se han sumado al carro de la contrarrevolución, teniendo en cuenta las jugosas ganancias que les acarrearía ponerse al servicio de la mafia que gobierna en la llamada Ciudad del Sol.
Pero quienes son esos, cuyas voces salen al aire todos los días por las emisoras controladas por esa mafia?
Son los mismos que en Cuba amasaron fortunas explotando de manera cruel a los obreros y a los campesinos, expoliando el tesoro público, ese que se llevaron hacia el norte que los recibía, ya en esa época, como héroes de una batalla que nunca habían librado.
Cuando se escuchan esas voces pidiendo la “”democracia”” para Cuba, se sabe a cual democracia se refieren, a la “”democracia”” de poder robar, a la “”democracia”” de defender intereses espurios, a la “”democracia”” de instaurar en Cuba, de nuevo, un gobierno que responda a los intereses de Washington.
Pero qué voces son esas? Las de personas decentes que tienen una trayectoria limpia en sus vidas, de personas que realmente quieren a la tierra que los vio nacer?
Nada de eso. Son las mismas voces que han pedido “”tres días de licencia”” para matar, en ese hipotético momento de la caída de la Revolución Cubana, son las mismas voces de los que han planteado que “”arrasarán el país”” desde Baracoa hasta Pinar del Río una vez consumado el “”hecho”” del “”derrumbe del socialismo”” en la Isla.
Hablan de democracia y conocemos de las triquiñuelas de estos personajes en su afán de enriquecerse aún mas gracias a esa “”industria del anticastrismo””, como la ha denominado un periodista radicado en Miami.
Pero siguen hablando de democracia mientras abultan sus billeteras a costa de los contribuyentes norteamericanos, que ignoran que inmoral ruta toma su dinero generado con el sacrificio de los que allí trabajan.
No son pocos los que en la meca de la mafia, Miami, se han convertido en millonarios gracias a una política desvergonzada propiciada por el Gobierno de Estados Unidos, que no se detiene ante nada en su Empeño por destruir a la Revolución Cubana.
Y en ese propósito emplean a una televisión, que aparte de ofender a los cubanos, pues lleva el nombre de José Martí, no se ve en la Isla, gracias al talento de los técnicos encargados de anular esa señal violatoria de la soberanía nacional y escarnio para la administración del país del norte.
Como dice una canción de un trovador cubano “”el tiempo pasa”” y al pasar va abriendo los caminos para el conocimiento de las tropelías que se cometen en nombre de la “”libertad”” del pueblo de Cuba.
Ahí están los ejemplos de los malos manejos financieros de la radio y la televisión contrarrevolucionarias, del pago a periodistas por escribir panfletos, tendenciosos, manipuladores y falsos sobre la situación de la Isla, apoyados por los empleados del Gobierno de Estados Unidos en Cuba, mas conocidos por mercenarios.
El día que el pueblo norteamericano se entere de los orígenes de ciertas fortunas millonarias de algunos de estos terroristas asentados en Miami va a ser tal el impacto, que desde sus tumbas Lincoln y Jefferson se estremecerán.
Uno de los últimos ejemplos está en Washington, donde uno de los “”ahijados”” de Bush, se adueñó de la “”insignificante”” suma de medio millón de dólares, descubierto ese personaje por otro de los que se ha enriquecido con el negocio anticubano y que responde al nombre de Frank Calzon, en lo que parece un ajuste de cuenta entre ellos.
Hay otra vertiente de estos “”demócratas”” vinculada a los actos terroristas que contra Cuba han organizado desde los primeros años de la década del 60, y que no se han detenido, dado el libre camino abierto con Luis Posada Carriles y Orlando Bosch Ávila moviéndose por las calles de la capital del terrorismo.
Podrían citarse mas detalles acerca de esos llamados a “”democratizar”” a Cuba, provenientes de ladrones con cuello y corbata y de los otros terroristas que desde Los Everglades se “”preparan”” para el ¨¨asalto¨¨ final contra el pueblo cubano en el poder.
Esas voces, en su mayoría son las de aquellos que salieron de Cuba espantados ante el Triunfo del Primero de Enero de 1959 y de los que en años posteriores se han sumado al carro de la contrarrevolución, teniendo en cuenta las jugosas ganancias que les acarrearía ponerse al servicio de la mafia que gobierna en la llamada Ciudad del Sol.
Pero quienes son esos, cuyas voces salen al aire todos los días por las emisoras controladas por esa mafia?
Son los mismos que en Cuba amasaron fortunas explotando de manera cruel a los obreros y a los campesinos, expoliando el tesoro público, ese que se llevaron hacia el norte que los recibía, ya en esa época, como héroes de una batalla que nunca habían librado.
Cuando se escuchan esas voces pidiendo la “”democracia”” para Cuba, se sabe a cual democracia se refieren, a la “”democracia”” de poder robar, a la “”democracia”” de defender intereses espurios, a la “”democracia”” de instaurar en Cuba, de nuevo, un gobierno que responda a los intereses de Washington.
Pero qué voces son esas? Las de personas decentes que tienen una trayectoria limpia en sus vidas, de personas que realmente quieren a la tierra que los vio nacer?
Nada de eso. Son las mismas voces que han pedido “”tres días de licencia”” para matar, en ese hipotético momento de la caída de la Revolución Cubana, son las mismas voces de los que han planteado que “”arrasarán el país”” desde Baracoa hasta Pinar del Río una vez consumado el “”hecho”” del “”derrumbe del socialismo”” en la Isla.
Hablan de democracia y conocemos de las triquiñuelas de estos personajes en su afán de enriquecerse aún mas gracias a esa “”industria del anticastrismo””, como la ha denominado un periodista radicado en Miami.
Pero siguen hablando de democracia mientras abultan sus billeteras a costa de los contribuyentes norteamericanos, que ignoran que inmoral ruta toma su dinero generado con el sacrificio de los que allí trabajan.
No son pocos los que en la meca de la mafia, Miami, se han convertido en millonarios gracias a una política desvergonzada propiciada por el Gobierno de Estados Unidos, que no se detiene ante nada en su Empeño por destruir a la Revolución Cubana.
Y en ese propósito emplean a una televisión, que aparte de ofender a los cubanos, pues lleva el nombre de José Martí, no se ve en la Isla, gracias al talento de los técnicos encargados de anular esa señal violatoria de la soberanía nacional y escarnio para la administración del país del norte.
Como dice una canción de un trovador cubano “”el tiempo pasa”” y al pasar va abriendo los caminos para el conocimiento de las tropelías que se cometen en nombre de la “”libertad”” del pueblo de Cuba.
Ahí están los ejemplos de los malos manejos financieros de la radio y la televisión contrarrevolucionarias, del pago a periodistas por escribir panfletos, tendenciosos, manipuladores y falsos sobre la situación de la Isla, apoyados por los empleados del Gobierno de Estados Unidos en Cuba, mas conocidos por mercenarios.
El día que el pueblo norteamericano se entere de los orígenes de ciertas fortunas millonarias de algunos de estos terroristas asentados en Miami va a ser tal el impacto, que desde sus tumbas Lincoln y Jefferson se estremecerán.
Uno de los últimos ejemplos está en Washington, donde uno de los “”ahijados”” de Bush, se adueñó de la “”insignificante”” suma de medio millón de dólares, descubierto ese personaje por otro de los que se ha enriquecido con el negocio anticubano y que responde al nombre de Frank Calzon, en lo que parece un ajuste de cuenta entre ellos.
Hay otra vertiente de estos “”demócratas”” vinculada a los actos terroristas que contra Cuba han organizado desde los primeros años de la década del 60, y que no se han detenido, dado el libre camino abierto con Luis Posada Carriles y Orlando Bosch Ávila moviéndose por las calles de la capital del terrorismo.
Podrían citarse mas detalles acerca de esos llamados a “”democratizar”” a Cuba, provenientes de ladrones con cuello y corbata y de los otros terroristas que desde Los Everglades se “”preparan”” para el ¨¨asalto¨¨ final contra el pueblo cubano en el poder.
miércoles, 23 de julio de 2008
LA INNECESARIA PRESENCIA DE LA IV FLOTA EN NUESTRA AMERICA
Después de 58 años vuelve a teñir los mares de Nuestra América la IV Flota de los Estados Unidos, cuando ya no existen las circunstancias que la hicieron surgir en 1943.
Entonces para qué volver a integrar ese andamiaje de presión y de muerte?
Para qué volver a blandir el mazo de la fuerza en una América Latina urgida, no de portaaviones nucleares, sino de miles de maestros y médicos para paliar dos de sus males como el analfabetismo y la insalubridad?
Para qué envía Estados Unidos la IV Flota a nuestra región, cuando en algunos países los pueblos han elegido, utilizando las fórmulas de la democracia, Gobiernos con amplio apoyo popular y que responden a sus intereses, a los de los pueblos?
Dicen las autoridades norteamericanas que la presencia de la flota responde a las necesidades del combate contra el narcotráfico, pero lo que se huele detrás de esas afirmaciones está muy distante de ese único objetivo.
Por qué Estados Unidos no procede para ayudar de verdad a los pueblos de Nuestra América, ayuda que no está en el envío de soldados, ni de barcos, ni de aviones, ni de armas, cuando nuestros pueblos necesitan comercio justo para los productos de la región?
Es realmente el Gobierno de los Estados Unidos el paradigma a seguir por los Gobiernos de América Latina?
La historia escrita por Washington en nuestras tierras latinoamericanas está tétricamente vinculada a políticas de agresión, de exterminio, de robo de las riquezas, de golpes de estado apoyados por los norteamericanos y de amenazas cuando algún que otro país quiere levantar la cabeza.
Los argentinos tienen una espina clavada en el pecho desde aquel momento de la Guerra de Las Malvinas, territorio gaucho usurpado por Gran Bretaña, reclamo permanente de Buenos Aires en organismos internacionales.
Qué sucedió en aquel momento? Sencillamente el Gobierno de Estados Unidos violando lo pactado en el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, apoyó moral y materialmente al Reino Unido que estipula lo siguiente en su artículo tercero:
¨¨Las Altas Partes Contratantes convienen en que un ataque armado por parte de cualquier Estado contra un Estado Americano, será considerado como un ataque contra todos los Estados Americanos, y en consecuencia, cada una de dichas Partes Contratantes se compromete a ayudar a hacer frente al ataque, en ejercicio del derecho inmanente de legítima defensa individual o colectiva que reconoce el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas¨¨.
Estados Unidos no hizo honor al Tratado y ayudó logísticamente al Reino Unido en esa guerra que duró del 2 de abril al 14 de junio de 1982 y en la que murieron soldados argentinos que intentaron rescatar para la soberanía de ese país, lo que le arrebataron a esa nación en 1833.
En ese conflicto murieron, exactamente 649 militares argentinos, 255 británicos y 3 civiles isleños.
La breve referencia a ese hecho bélico se justifica para expresar que ni los soldados norteamericanos ni su Gobierno quieren tanto a nuestros pueblos para sacrificarse por ellos.
Lo único que interesa a ese Gobierno y a sus transnacionales son las riquezas de Nuestra América y la presencia de la IV Flota viene a reafirmar ese concepto.
Está claro todo pues lo que en realidad quieren proteger son sus intereses y amenazar a Gobiernos progresistas como los de Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua.
Al parecer a Estados Unidos no le basta el hecho de que esos pueblos hayan elegido a esos Gobiernos por medio de las urnas, Washington desea, además la genuflexión de estos como ocurrió hasta hace poco tiempo en esas mismas naciones.
Lo que les hace perder la paciencia es el avance de la Revolución Bolivariana de Venezuela, los avances obtenidos por los bolivianos, cuando por vez primera un indígena tiene el poder en sus manos, y en el caso de Ecuador y Nicaragua sucede lo mismo.
La IV Flota podrá surcar los mares americanos, podrá exhibir su poderío y quizás puedan escucharse las amenazas de quien la envía a esta región, pero lo que no podrá evitar el Imperio es que lo pueblos de Nuestra América sigan el camino de la redención, que no está en los cielos, sino en nuestras manos y en nuestras tierras.
Entonces para qué volver a integrar ese andamiaje de presión y de muerte?
Para qué volver a blandir el mazo de la fuerza en una América Latina urgida, no de portaaviones nucleares, sino de miles de maestros y médicos para paliar dos de sus males como el analfabetismo y la insalubridad?
Para qué envía Estados Unidos la IV Flota a nuestra región, cuando en algunos países los pueblos han elegido, utilizando las fórmulas de la democracia, Gobiernos con amplio apoyo popular y que responden a sus intereses, a los de los pueblos?
Dicen las autoridades norteamericanas que la presencia de la flota responde a las necesidades del combate contra el narcotráfico, pero lo que se huele detrás de esas afirmaciones está muy distante de ese único objetivo.
Por qué Estados Unidos no procede para ayudar de verdad a los pueblos de Nuestra América, ayuda que no está en el envío de soldados, ni de barcos, ni de aviones, ni de armas, cuando nuestros pueblos necesitan comercio justo para los productos de la región?
Es realmente el Gobierno de los Estados Unidos el paradigma a seguir por los Gobiernos de América Latina?
La historia escrita por Washington en nuestras tierras latinoamericanas está tétricamente vinculada a políticas de agresión, de exterminio, de robo de las riquezas, de golpes de estado apoyados por los norteamericanos y de amenazas cuando algún que otro país quiere levantar la cabeza.
Los argentinos tienen una espina clavada en el pecho desde aquel momento de la Guerra de Las Malvinas, territorio gaucho usurpado por Gran Bretaña, reclamo permanente de Buenos Aires en organismos internacionales.
Qué sucedió en aquel momento? Sencillamente el Gobierno de Estados Unidos violando lo pactado en el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, apoyó moral y materialmente al Reino Unido que estipula lo siguiente en su artículo tercero:
¨¨Las Altas Partes Contratantes convienen en que un ataque armado por parte de cualquier Estado contra un Estado Americano, será considerado como un ataque contra todos los Estados Americanos, y en consecuencia, cada una de dichas Partes Contratantes se compromete a ayudar a hacer frente al ataque, en ejercicio del derecho inmanente de legítima defensa individual o colectiva que reconoce el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas¨¨.
Estados Unidos no hizo honor al Tratado y ayudó logísticamente al Reino Unido en esa guerra que duró del 2 de abril al 14 de junio de 1982 y en la que murieron soldados argentinos que intentaron rescatar para la soberanía de ese país, lo que le arrebataron a esa nación en 1833.
En ese conflicto murieron, exactamente 649 militares argentinos, 255 británicos y 3 civiles isleños.
La breve referencia a ese hecho bélico se justifica para expresar que ni los soldados norteamericanos ni su Gobierno quieren tanto a nuestros pueblos para sacrificarse por ellos.
Lo único que interesa a ese Gobierno y a sus transnacionales son las riquezas de Nuestra América y la presencia de la IV Flota viene a reafirmar ese concepto.
Está claro todo pues lo que en realidad quieren proteger son sus intereses y amenazar a Gobiernos progresistas como los de Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua.
Al parecer a Estados Unidos no le basta el hecho de que esos pueblos hayan elegido a esos Gobiernos por medio de las urnas, Washington desea, además la genuflexión de estos como ocurrió hasta hace poco tiempo en esas mismas naciones.
Lo que les hace perder la paciencia es el avance de la Revolución Bolivariana de Venezuela, los avances obtenidos por los bolivianos, cuando por vez primera un indígena tiene el poder en sus manos, y en el caso de Ecuador y Nicaragua sucede lo mismo.
La IV Flota podrá surcar los mares americanos, podrá exhibir su poderío y quizás puedan escucharse las amenazas de quien la envía a esta región, pero lo que no podrá evitar el Imperio es que lo pueblos de Nuestra América sigan el camino de la redención, que no está en los cielos, sino en nuestras manos y en nuestras tierras.
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