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miércoles, 1 de enero de 2014

¡!!QUE NOCHE LA DE ANOCHE EN BAYAMO!!!







 

Lo visto anoche en Bayamo es la confirmación de la esencia alegre de los cubanos.

Todos estaban en movimientos, los mayores, los niños. Nadie escapó a los preparativos de la fiesta de fin de año.

En mi barrio La Ollá, desde bien temprano la música invadió todos los rincones y nadie se puso bravo por los altos decibeles que salían de las bocinas.

Es un día en que se le permiten ciertas ´´licencias´´ a los ´´alborotadores´´  de siempre para que den rienda suelta a sus deseos de que los demás sepan que el equipo que poseen es el más potente de la zona.

Desde bien temprano comenzó a organizarse, según las posibilidades de cada familia, la cena para despedir el 2013 y darle una bienvenida con alegría al 2014.

Pero a menudo encontramos a quienes,  ya en la tarde, andan buscando la vara para asar el cerdo y usted los ve inquietos, con ganas de meterle mano a los árboles del entorno, algo que, por suerte, no ocurrió.

Un cerdo por aquí, otro por allá y en la esquina cercana ya se podía percibir ese olor característico de la carne asada, esas fibras prohibidas para algunos que las comen violando las prescripciones médicas.

Un día es un día dirían ellos. Cómo perderse ese fiestón teniendo como provocadora a esa carne que la mayoría prefiere en momentos especiales del año?

Un breve recorrido hacia el reparto Ojeda me permitió saber que en el servicentro Oro Negro, en la avenida Francisco Vicente Aguilera, la cerveza se acabó y la gente en sus exteriores reclamando más.

Pero no solo en Ojeda, también en los barrios de Siboney, Tamayito, Jabaquito, El Valle, Manopla, Camilo Cienfuegos, Ciro Redondo, Rosa La Bayamesa, Jesús Menéndez y Roberto Reyes había mucha alegría.

Igual ocurrió en la periferia bayamesa, en los asentamientos de Mabay, Julia, Entronque de Bueycito, El  Dátil, Aeropuerto Viejo, El Almirante, El Horno, Las Tamaras.

Un poco entrada la tarde, llegó un camión a la carnicería con más cerdos y a precios estatales, muy a tono con las posibilidades de muchos, quienes se fueron con el bullicio a comprar lo que deseaban.

La de anoche, fue una de esas que pasan a la eternidad en la mente de todos por la tranquilidad que ganó la calle pues todo era felicitación para este, para aquel, para los demás.

Anoche Bayamo se dio una fiesta grande, no solamente por la abrumadora cantidad de comida y bebida, sino por los sentimientos expresados en cada abrazo y en los deseos de salud para los semejantes.

Qué noche la de anoche!!!  En la que Los Van Van, Laritza Bacallao y Marc Anthony se llevaron las palmas, pues no hubo calle en la que no se escucharan sus interpretaciones.

Se acabó todo? De eso nada, ya estoy escuchando a esta hora, 9, 12 minutos de la mañana esa música que alegra la calle y también alegra las almas.
 

martes, 31 de diciembre de 2013

SE FUE. LLEGA EL NUEVO


  
 


La vida marcha rauda. A veces no me percato  de la velocidad que esta le impregna a mi cotidiano andar y, al final, llega ese instante supremo.
 Ocupa el sexto lugar en extensión entre las provincias, con 8 376,79 kilómetros cuadrados, representando el 7,6 % de la superficie total del país


2013 ya es historia y ahora  para mi, y miles de millones de terrícolas, surge un nuevo período en el que trataré de encontrar respuestas a las incógnitas que me pueblan.

Se trata de un nuevo año en el que, quizás, me acoja a la jubilación, una palabra no muy agradable, pero que debo asumir por lo que significa en la vida de un trabajador.

Ese momento será duro porque llevo casi 40 años haciendo lo que me gusta y lo que me impulsó a hacer un querido periodista ya fallecido: Heberto Carvajal Olazábal.

Creo que él, desde donde me esté mirando, debe estar satisfecho gracias a aquella pregunta que me hizo: ¿quieres ser periodista?.

Eso sucedió a finales de la década de los 60 cuando acompañé a Juan González Casamor en una visita que hizo a la emisora Radio Bayamo.

A Juan también agradezco esa invitación que cambió para siempre mi vida desde ese entonces, cuando la emisora estaba en la Plaza de la Revolución de Bayamo.

Estos son parte de los recuerdos que se agolpan en mi mente al hacer un recuento de mi paso por ese formidable e imprescindible medio de comunicación que es la radio.

Dicen que cuando una persona comienza a hacer historias de lo vivido es que ya está vieja, y los que sustentan esa tesis tienen un poco de razón.

Llegar a viejo es un privilegio porque demuestra que se ha vivido, disfrutado, bailado el paso por este mundo, donde según la UNICEF mueren 19 mil niños diariamente por causas evitables.

Así que llegar a esa tercera edad no debe ser problema para nadie, que como yo, ya ha sobrepasado ese límite.
Pero vuelvo al tema del nuevo año.

Tengo la esperanza de que todo mejore en mi país, sé que se hacen esfuerzos descomunales para resolver asuntos a veces muy espinosos.

Quiero en este 2014 Cuba tenga la posibilidad de avanzar en todos los órdenes y que nuestra gente aporte, con su trabajo, riquezas a la nación.

Veo mucha alegría en mi barrio de La Ollá para esperar el nuevo año. Los vecinos están preparando sus cenas que compartirán con  sus semejantes.

Esa es otra arista que distingue a mi ´´patria chica´´ pues la gente no es egoísta y de lo que tiene, le da al vecino, al amigo y quien pase por su casa.

La de hoy será una noche inolvidable.

La música invadirá todos los sitios y la risa también estará presente en la celebración, que es una tradición que nunca hemos olvidado.

Solo me queda desearles a mis lectores mucha felicidad y que el amor contenido en cada uno de nosotros se disemine por todo el mundo.

Adiós a 2013.

Bienvenido 2014.

lunes, 30 de diciembre de 2013

UNA SENSIBLE HISTORIA PARA CERRAR EL AÑO




El tema de hoy es de alta sensibilidad. Es un ejemplo de las capacidades de los seres humanos para entregarse totalmente en el ejercicio de la solidaridad, algo tan cercano para los cubanos.

Es, además, una manera de reiterar que en la conciencia de los habitantes de la Isla, quedan reservas extraordinarias que se ponen de manifiesto en muchos sectores, en este caso de la salud pública.

Para nadie es un secreto que en los servicios de la salud existen dificultades, las objetivas, que impiden un mejor funcionamiento de las instalaciones y las subjetivas, esas que tienen que ver con la conciencia.

En la madrugada sábado último, un ciudadano común y corriente, jubilado por demás, vio quebrantada su salud y se vio en la necesidad de acudir al cuerpo de guardia del hospital Carlos Manuel de Céspedes.

Llegó a esa institución con una complicación con una alta tensión arterial que le preocupaba grandemente, dado el daño que la situación que esto pudiera ocasionarle a su salud.

Allí, en el hospital, recibió una esmerada atención que le devolvió la calma a él y a su familia que hoy desean agradecer desde lo más profundo de sus sentimientos.

El jubilado José Luís de los Reyes Borjas, residente en la calle Carlos Manuel de Céspedes, entre Tristán de Jesús Medina y Coronel Montero, está muy agradecido por la preocupación del personal médico.

Dice José Luís que desde el mismo instante de su llegada al cuerpo de guardia del centro hospitalario, sintió la solidaridad de una doctora que lo atendió como si él fuera su padre.

Expresa, además, que durante todo el tiempo que estuvo en la sala, la médica se mantuvo a su lado, preocupada por su alta tensión arterial, haciendo esfuerzos para reducirla.

Él, a sabiendas de los problemas que atraviesa el sector y consciente de las limitaciones materiales, pudo experimentar que cuando el amor se impone, los seres humanos pueden ser útiles en beneficio de todos.

José Luís está agradecido y añade que desea resaltar la ejemplar actitud y fina sensibilidad humana, ante del dolor ajeno, de la doctora Yusimí Oliva Milanés, médica general integral del policlínico 13 de marzo.

Ella estaba de guardia esa madrugada del  sábado 28 de diciembre en el Hospital General Universitario y Ginecosbtétrico Carlos Manuel de Céspedes de Bayamo.

La doctora Yusimí Oliva Milanés, vive en el apartamento 58 del Quinto piso del edificio de 18 plantas en la capital granmense.

Sencilla y sensible historia de José Luís, un jubilado bayamés que hoy parafrasea al cantor Fito Páez cuando expresó: ´´Quien dijo que todo está perdido?¨¨