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jueves, 26 de enero de 2012

Reabre sus puertas al público casa de cultura del municipio de Jiguaní



Del 26 al 28 de enero en Bayamo evento por los caminos de la Edad de Oro



DE INTOLERANTES Y AMENAZAS: EL PRECIO DE LA VIDA POR CUBA




La reciente publicación en diferentes medios de comunicación cubanos e internacionales, así como en sitios digitales del artículo Nos traicionaron: dice Reina Luisa Tamayo, que ya no llena titulares en la prensa de Miami , una reseña de las declaraciones de la madre del extinto recluso Orlando Zapata Tamayo, en un programa de la televisión local de Miami, acusando de abandono a quienes promovieron su exilio en Estados Unidos, ha desatado una larga lista de amenazas contra este redactor.
La intolerancia que abunda y pulula entre algunos personajes del extremismo anticubano en las calles de Miami –y hasta en las invernales esquinas de New York- ya comenzó a repicar en el único lenguaje que conocen: las amenazas que pueden ir desde insultos hasta tenebrosos anuncios de violencia.
El artículo de marras no excede los límites de las declaraciones hechas por la propia señora Tamayo y en muchos de sus párrafos, se citan casi textualmente sus declaraciones cargadas de nostalgia, dolor y resentimiento contra grupos y personas que manipularon su estancia en Miami.
De la misma manera que compartí con mis lectores los argumentos de Reina Luisa, quien a pesar de lamentarse y reconocer que había sido traicionada, no dejó de atacar virulentamente a la Revolución cubana, dejo saber que una ola de amenazas, incluso contra la vida, buscan romper mi tranquilidad y mi derecho a expresarme.
Nada dudo de quienes se prestan para este trabajo sucio. Hay un largo historial de víctimas fatales por el solo hecho de pensar diferente a esa facción extremista que pretende seguir imponiendo su pensamiento contra Cuba y su pueblo.

El fanatismo intolerante de los exiliados recalcitrantes de Miami provocó el asesinato de Luciano Nieves Mestre, el 21 de febrero de 1975; del joven emigrado cubano Carlos Muñiz Varela, el 28 de abril de 1979, en las calles de San Juan, Puerto Rico, y del activista Eulalio José Negrín Santos, en 1979, que cayó abatido a tiros ante los ojos de su hijo de 12 años, en las calles de New Jersey, todos, por tratar de conseguir un acercamiento con la Patria que los vio nacer.
Otros periodistas cubanos, en Miami o en Cuba, también son objeto de amenazas contra su vida y su integridad física, solo por tener un pensamiento diferente a quienes suponen que la Revolución cubana y los millones de seguidores que dentro de la isla la respaldan y sostienen, tienen que desaparecer.
Estar lejos de la Patria, y sostener un rincón de lealtad a su pueblo, es un acto sacrílego para los que solo saben hablar con el lenguaje de las pistolas y las bombas. Pero aquí estamos, sin claudicar ni rendirnos. Estas líneas no constituyen un lamento plañidero ni demuestran un ápice de miedo, pero solo advierten ante cualquier eventualidad, pues los pistoleros de antaño gozan de buena salud y deambulan libremente por las calles de esta ciudad.
En este minuto recuerdo al Héroe Nacional cubano José Martí cuando decía que “la muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida”. Si se consuma alguna de las crueldades que gritan, solo pido un rincón de tierra cubana donde el sol brille de frente. Ese sol de dignidad que nadie podrá mover del firmamento y que nos ilumina a creer que alguna vez seremos mejores seres humanos.

Miguel Fernández, periodista cubano residente en Miami

SE DESINFLA OTRA CAMPAÑA CONTRA CUBA






Por Ángel Guerra Cabrera

Al seguir las noticias internacionales podemos constatar patrones de comportamiento. Los consorcios mediáticos montan campañas sistemáticas únicamente contra los gobiernos que no se someten a Washington, defienden su soberanía nacional e intentan conducir políticas económicas más justas. Estas campañas se basan, como regla, en mentiras, medias verdades y tergiversaciones. En cambio, dirigen cuando más un tibio señalamiento para aparentar “objetividad”, a los gobiernos dóciles que hacen pagar durísimas penalidades sociales a sus poblaciones con la obscena concentración neoliberal de la riqueza y las reprimen con el pretexto de la lucha contra el terrorismo y el narco.
Para comprobar lo que afirmo no hay más que comparar la cobertura de CNN en español sobre Venezuela, Cuba, Ecuador, Bolivia y Argentina con la que hace de gobiernos aliados de Estados Unidos. Allí esta Chile, al que continúa citando como paradigma de economía liberal exitosa y robusta democracia mientras el gobierno reprime con saña a estudiantes y mapuches y se derrumba la popularidad del presidente. Cito a CNN en español por su inigualable manipulación informativa –tal vez comparable sólo a la del Grupo Prisa-, pero lo mismo puede decirse de todos los medios corporativos. Ahora bien estas prácticas, no sólo de desinformación, también de empobrecimiento espiritual de las audiencias, exigen un requisito. Se deben fabricar estereotipos, machacándolos un día sí y otro también, de modo que los receptores del mensajes acepten posteriormente cualquier idea relacionada con aquéllos por más irracional y descabellada que pueda ser. Se trata, como ha explicado pormenorizadamente el lingüista Noam Chomsky, de la “manipulación del consenso”.
Según esto, Cuba es una tiranía, violadora sistemática de los derechos humanos que oprime a su pueblo, patraña que desde 1959 se ha dicho y repetido en las escuelas, los púlpitos, las reuniones sociales de las clases acomodadas, los libros tarifados y, por supuesto, en los medios de difusión masiva; usando todos los instrumentos de control culturales e ideológicos de la dominación capitalista. En las últimas décadas la maquinaria de propaganda estadunidense se ha empleado a fondo para hacer creer que existe una oposición dentro de la isla, entendiendo como tal a vividores pagados por la potencia del norte, cuya agenda no interesa a los cubanos. Todo esto es conocido no sólo por las irrefutables pruebas presentadas al respecto por La Habana, sino debido a las inapreciables revelaciones por Wikyleaks de los cables secretos(desde o sobre Cuba) cruzados entre sus diplomáticos y el Departamento de Estado. Es muy elocuente que sean los vividores, como la bloguera Yohany Sánchez, el “activista” Elizardo Sánchez o las llamadas damas de blanco, las fuentes sobre Cuba de los citados medios. Es el caso de la última campaña contra La Habana por la muerte –en una inexistente huelga de hambre- del preso común Wilmar Villar, convertido en político de la noche a la mañana por estas fuentes. Los medios participantes, siguiendo el “testimonio” de los mercenarios lanzaron el ataque sin escuchar la versión del gobierno cubano. Como es de rigor Washington y algunos de sus amigotes europeos y latinoamericanos les dieron crédito y otra vez atacaron a Cuba con la cantaleta de los derechos humanos. El burro hablando de orejas.
Basta recordar el cuento de las armas “de destrucción masiva” en Irak, o el “bombardeo” de Kadafi a sus propios compatriotas, del cual nunca mostraron una sola prueba, o las cientos de “muertes” de Fidel Castro. En el caso de Irak y Libia la mentira sirvió de pretexto para destruir y desangrar Estados. Usándola desaforadamente, se creó el clima sicológico propicio para las agresión a Libia no obstante ser más evidente que nunca que el capitalismo no puede ofrecer otra cosa a los pueblos que hambre, ignorancia, insalubridad, guerras injustas, devastación ecológica y notables descensos del nivel de vida y las conquistas sociales. Ya no sólo en los países pobres sino en los mismo centros imperiales, como Estados Unidos y la Unión Europea. La mentira es un arma de guerra que puede ser muy peligrosa si no es desenmascarada enarbolando la verdad, como ha hecho Cuba una vez más.
Las calumniosas campañas contra la isla intentan justificar el odioso bloqueo, pero también persiguen sedimentar la hipócrita y criminal noción de moda, el derecho a “proteger” aplicado en Libia. 
 
Tomado de Cambios en Cuba

JOSE DANIEL FERRER: EL ARTIFICE DEL MARTIROLOGIO DE WILMAN VILLAR





José Daniel Ferrer, otro vago que vive del negocio de la contrarrevolución
Percy Francisco Alvarado Godoy.- El reciente deceso del preso común Wilman Villar Mendoza, nacido en Contramaestre, Santiago de Cuba, el 30 de marzo de 1980, y quien profesaba la fe Bautista, a causa de serias complicaciones que provocaron un fallo multiorgánico en su organismo, ha sido motivo de fuertes controversias, en las que los enemigos de Cuba buscan sacar falaz provecho en su guerra ideológica contra nuestro pueblo.

Según la Nota Informativa aparecida el 19 de enero, en el periódico Granma, Wilmar falleció en Santiago de Cuba, en la sala de cuidados intensivos del hospital Clínico Quirúrgico "Doctor Juan Bruno Zayas", a causa de fallo multi-orgánico secundario a un proceso respiratorio séptico severo, que llevó al paciente a un shock por sepsis. Su fallecimiento ocurrió luego de una larga batalla médica por salvar su vida desde el mismo momento en que ingresó a ese centro hospitalario, el 13 de enero, presentando un agudo cuadro de neumonía severa del pulmón izquierdo. Sin escatimar esfuerzos, se le aplicó ventilación y nutrición artificial, fluidoterapia, hemoderivados, apoyo con drogas vasoactivas y antibióticos de amplio espectro de última generación.

Wilman Villar fue un individuo violento, quien cumplía una sanción desde el 25 de noviembre pasado, como resultado de haber cometido varios delitos: una fuerte agresión física a su esposa, Maritza Pelegrino Cabrales, el 12 de julio de 2011 y en plena vía pública, desacato, resistencia a la fuerza policial en el momento de su detención y escándalo público. La esposa de Wilmar, más que por un Sindroma de Estocolmo, un síndrome del avestruz o el de la mujer maltratada, se prestó inmediatamente a seguir las indicaciones de José Daniel Ferrer, actual jefe del grupúsculo Unión Patriótica de Cuba. En el trasfondo de su cooperación con el show mediático, estaba una remuneración mensual de 80 CUC, prometidas por el mercenario Ferrer. La ambición pudo más que fidelidad y la honestidad.

El naciente “disidente” en Contramaestre, sabedor de que la justicia recaería sobre él, tanto por su conducta antisocial como por su venidera condena, no vaciló en codearse con varios contrarrevolucionarios de la zona, particularmente con José Daniel Ferrer, quienes le crearon la falsa ilusión de que, si se presentaba como un opositor de conciencia, podría lograr evadir la condena o, al menos, que la opinión pública reclamara su excarcelación. A partir de ese momento, Wilmar se convirtió en una marioneta de las pretensiones de José Daniel Ferrer de crear un falso ambiente de deterioro de los derechos humanos en Cuba, para obtener mayores beneficios de sus financistas de la USAID y de los mafiosos de Miami.

Embullado por sus nuevos socios de andanzas provocadoras, se sumó por primera vez a una actividad mediática: una marcha realizada el 14 de noviembre del año pasado, bajo la tutela de de la Unión Patriótica de Cuba. Estas y el curso pendiente del proceso que se le seguía por los sucesos del 12 de julio de 2011, condujeron a su detención. A partir de ese momento, José Daniel Ferrer entró en acción para venderlo como “preso de conciencia”, luego de que fuera sancionado a 4 años de privación de libertad e internado en la prisión de Aguadores. Muchos fueron los llamados hechos por Ferrer a través de la detractora Radio Martí y por su cuenta de twitter @ jdanielferrer. Como era obvio, Ferrer recibió grandes cantidades de dinero y de recursos que se embolsilló para su beneficio personal, ofreciéndole una pequeña tajada al detenido y a su esposa.

La labor de Ferrer fue falaz y pecaminosa. Por diversos medios influyó sobre el incauto Wilman para que mantuviera un comportamiento provocador en la prisión, so pretexto de que pronto sería excarcelado por las presiones mediáticas de los “simpatizantes” con su causa. Esta malsana manipulación condujo a los resultados ya conocidos por todos: la fabricación deliberada de un nuevo “mártir” de la contrarrevolución.

BREVE HISTORIA DE UN MANIPULADOR

José Daniel Ferrer tiene una larga hoja de servicios a favor de los enemigos de Cuba, desde 1997, que conllevaron a su detención el 18 de marzo de 2003, luego de comprobarse sus vínculos estrechos con funcionarios de la SINA y de prestarse al rol desestabilizador de la misma dentro de Cuba, a cambio de dinero sucio. De pésima conducta social y sin vínculo laboral durante más de 24 años, se ha caracterizado por ser sumamente agresivo, maltratador de mujeres, patrón similar al del difunto Wilmar, aunque en este caso sus agresiones han recaído sobre su madre. Presenta, según estudios de su personalidad, un bajo coeficiente intelectual, ambicioso y ególatra. No en varias ocasiones ha comentado que “será un ministro cuando se caiga esto”.

Fue uno de los firmantes del Proyecto Varela, el 10 de mayo de 2002, violatorio de las normas constitucionales imperantes en el país.

El día 7 de abril del 2003, Ferrer fue condenado por la Sala de los Delitos Contra la Seguridad del Estado, del Tribunal Provincial Popular de Santiago de Cuba, mediante la sentencia Nro. 7, junto a otros contrarrevolucionarios, durante la causa 4/2003, por los delitos de Actos contra la Independencia o la Integridad Territorial del Estado, contenidos en la Ley 88, del 1999. Le acompañaban como acusados Jesús Mustafá Felipe, Alexis Rodríguez Fernández, Leonel Grave de Peralta y Ricardo Enrique Silva Gual, los que, como él, se encontraban desocupados y sin integrarse a la vida social del país.

Según los documentos del Tribunal, todos los acusados “venían desempeñándose como mercenarios al servicio del gobierno de los. Estados Unidos de América, (…) “reciben cuantiosos recursos materiales y financieros suministrados por la administración norteamericana, a través de funcionarios y agentes en el exterior, como son Daniel González Casas, miembro de la Fundación Nacional Cubano Americana, Frank Hernández Trujillo, cabecilla del Grupo de Apoyo a la Disidencia, ambos connotados terroristas y enemigos abiertos de la Revolución cubana”.

En el mismo juicio de comprobó el abastecimiento en recursos y dinero, recibidos por Ferrer y los otros inculpados por parte de la SIN y grupúsculos mafiosos de Miami como la FNCA. Quedó probado, asimismo, que Ferrer recibió varios miles de dólares, vía Western Union, de parte Daniel González Casas y de Frank Hernández Trujillo, radicados en Miami y vinculados a actividades terroristas y desestabilizadoras contra Cuba. Parte de ese dinero lo usó Ferrer para comprometer a otros ciudadanos en actividades antigubernamentales.

Quedó demostrado que Ferrer se dedicó a divulgar la propaganda enemiga de Radio Martí en su zona de residencia en Loma Blanca, Palmarito, Santiago de Cuba. De la misma manera divulgaron un centenar de falsas denuncias sobre supuestos atropellos ocurridos en la Isla, usando la misma fonía enemiga. Ferrer también fue el artífice de una provocación contrarrevolucionaria en el Santuario del Cobre, ocurrida el 8 de setiembre de 1999. Otro hecho provocativo lo realizó el 21 de enero del 2001 en La Salada, en Contramaestre, Santiago de Cuba, en unión de Leonel Grave de Peralta y Jesús Mustafá Felipe.

Igualmente se demostró que el 21 de enero del 2003 mantuvo un encuentro con el entonces jefe de La SINA, James Cason, donde reciben instrucciones, literatura subversiva, dinero y otros medios para realizar su actividad provocadora.

Luego de recibir una condena de 25 años de privación de libertad, José Daniel Ferrer García, ha mantenido una conducta agresiva dentro de las instituciones penitenciarias en las que ha estado recluido, a saber Kilo 8, en Camagüey; en una prisión de Guantánamo; El Típico, en Las Tunas; Aguadores, en Santiago de Cuba. Siempre ha seguido una conducta irrespetuosa hacia las reglas penitenciarias, provocando incidentes con otros detenidos. Este maltratador de mujeres, delincuente, desocupado y mercenario, fue nominado en el año 2011 para el Premio “El Tulipán de los Derechos Humanos”, conferido por el gobierno de Holanda, copatrocinador de la actividad anticubana en la arena internacional.

El 20 de diciembre de 2010, ya excarcelado y con licencia extrapenal, luego de cumplir cerca de ocho años de su condena, Ferrer participó en una provocación mediática en Palma Soriano, siendo detenido durante varios días.

Si realmente hay que buscar un culpable de la muerte de Wilmar Villar, la opinión internacional ha de apuntar hacia su auspiciador José Daniel Ferrer, quien lo alentó y engañó con la falsa promesa de lograr su libertad mediante la traición. A ambos no solo los unió la traición a la Patria, sino su condición antisocial y ser abusadores violentos de mujeres.

No hay otro culpable.

[Cortesía del autor]

miércoles, 25 de enero de 2012

MENTIRAS CONTRA CUBA: LA CERTIFICACION DE UNA DERROTA





Iroel Sánchez
La orfandad moral y la ausencia de escrúpulos de los enemigos de la Revolución cubana han vuelto a demostrar que no conocen límites. El fallecimiento por enfermedad de un recluso común, que había sido condenado por actos de violencia contra una mujer, y que contó con todas las atenciones y garantías de los servicios de salud cubanos, se ha intentado convertir en materia prima para una nueva campaña de descrédito contra Cuba.
Desde inicios de esta semana, medios de prensa asentados en Miami se frotaban las manos con la posibilidad de que Wilman Villar falleciera, y en coordinación con quienes aquí cuentan con las tecnologías suministradas por el gobierno norteamericano para construir constantemente noticias falsas y manipulaciones, lanzaban la matriz de opinión de que esta persona era un “disidente” en huelga de hambre. Como ha aclarado una información suministrada por el gobierno cubano ambas cosas distan de ser ciertas; se trata de una persona que luego de haber cometido un delito violento e indefendible y provocar lesiones en el rostro a su esposa, por lo cual fue procesado en libertad, fue inducido a creer por elementos a sueldo de Estados Unidos que incorporándose a una de las microorganizaciones que estos operan evitaría la acción de la justicia.
Ocurrido el deceso en el hospital clínico quirúrgico Juan Bruno Zayas, a donde fue trasladado Villar desde el puesto médico de la prisión, en un esfuerzo por salvar la vida que en Cuba no se detiene ante condición política ni legal, los buitres creyeron listo el escenario para su festín. Sin el menor intento de verificación, en un coro de mentiras y tergiversaciones, varios poderosos medios de comunicación lanzaron la “muerte de un disidente cubano en huelga de hambre”. De inmediato, la vicepresidenta del gobierno español, el presidente de Estados Unidos y una alta representante de la Unión Europea, todos cómplices de barbaridades en la violación de Derechos Humanos en sus propios países y en lugares como el territorio que ocupa ilegalmente en EE.UU. en Guantánamo, se apresuraron a justificar sus acciones de agresión contra Cuba con base en la nueva mentira, mientras la portavoz del Departamento de Estado norteamericano premiaba la triste labor de sus lacayos asegurando que su gobierno continuaría la “ayuda humanitaria a los disidentes y sus familiares”.
Entrevistados desde Cuba en medios como CNN, personajes convertidos en periodistas por obra y gracia de su subordinación a la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, dejaban escapar el verdadero objetivo: dañar las próximas visitas a Cuba de la presidenta de Brasil y el Papa Benedicto XVI.
Pero se trata realmente de la certificación de una derrota para quienes buscan crear en Cuba el escenario que propicie la aplicación de una receta como la empleada en Libia. Durante todo el año 2011, medios de prensa extranjeros cubrieron para el mundo el “levantamiento popular en Cuba” que nunca ocurrió, “golpizas” a “disidentes” que jamás pudieron probar, y hasta acusaron –como la agencia AFP- a la policía cubana de controlar los cielos de Miami para evitar que en La Habana se vieran fuegos artificiales lanzados por connotados terroristas residentes allí. Mientras tanto, lo cierto es que las cárceles cubanas continuaron vaciándose de prisioneros, las transformaciones económicas debatidas ampliamente por el pueblo comenzaron a ponerse en marcha y dar sus primeros resultados y los visitantes extranjeros al país se incrementaron de modo significativo.
Sin embargo, desde Miami, llegan noticias que pueden resultar aleccionadoras en relación con esta nueva campaña contra Cuba. Ayer el canal de televisión del Sur de la Florida América Tevé-41 entrevistaba a la madre de Orlando Zapata Tamayo, otro caso cuyo fallecimiento sirvió para insultar y mentir contra el gobierno cubano. La madre de Zapata llegó a los Estados Unidos entre vítores y abrazos  pero ahora dice que el espíritu de su hijo “estará sufriendo lo que está pasando su madre”. La señora afirmó sentirse manipulada por los mismos que prometieron ayudarla y relató cómo se gana la vida trabajando de criada, limpiando casas, cuidando ancianos y -junto a su esposo- cortando hierba en patios de Miami. “Vivimos nueve personas en una sola casa, pero no nos alcanza el dinero para pagar la renta de 2,300 dólares mensuales, más el resto de las cuentas (agua, luz, teléfono, y comida, entre otras)”, declaró la anciana señora a quien ni sus apariciones junto al connotado terrorista Luis Posada Carriles le han reportado los dividendos prometidos  allí donde muchos celebraron como una victoria la muerte de su hijo.
Y es que los políticos cínicos y los medios de comunicación manipuladores podrán mentir hasta el hartazgo pero la realidad sigue su curso y pone las cosas en su lugar. (Publicado en CubAhora)

REFLEXIONES DE FIDEL: LA FRUTA QUE NO CAYO



 

(Tomado de CubaDebate)
Cuba se vio forzada a luchar por su existencia frente a una potencia expansionista, ubicada a pocas millas de sus costas, que proclamaba la anexión de nuestra isla, cuyo único destino era caer en su seno como fruta madura. Estábamos condenados a no existir como nación.
En la gloriosa legión de patriotas que durante la segunda mitad del siglo XIX luchó contra el aborrecible coloniaje impuesto por España a lo largo de 300 años, José Martí fue quien con más claridad percibió tan dramático destino. Así lo hizo constar en las últimas líneas que escribió cuando, víspera del rudo combate previsto contra una aguerrida y bien pertrechada columna española, declaró que el objetivo fundamental de sus luchas era: "¼ impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso."
Sin comprender esta profunda verdad, hoy no se podría ser ni patriota, ni revolucionario.
Los medios de información masiva, el monopolio de muchos recursos técnicos, y los cuantiosos fondos destinados a engañar y embrutecer a las masas, constituyen sin duda obstáculos considerables, pero no invencibles.
Cuba demostró que —a partir de su condición de factoría colonial yanki, unida al analfabetismo y la pobreza generalizada de su pueblo—, era posible enfrentar al país que amenazaba con la absorción definitiva de la nación cubana. Nadie puede siquiera afirmar que existía una burguesía nacional opuesta al imperio, tan cercana a este se desarrolló que incluso poco después del triunfo envió catorce mil niños sin protección alguna a Estados Unidos, aunque tal acción estuvo asociada a la pérfida mentira de que sería suprimida la Patria Potestad, que la historia registró como operación Peter Pan y fue calificada como la mayor maniobra de manipulación de niños con fines políticos que se recuerde en el hemisferio occidental.
El territorio nacional fue invadido, apenas dos años después del triunfo revolucionario, por fuerzas mercenarias —integradas por antiguos soldados batistianos e hijos de terratenientes y burgueses—, armadas y escoltadas por Estados Unidos con buques de su flota naval, incluidos portaaviones con equipos listos para entrar en acción, que acompañaron a los invasores hasta nuestra isla. La derrota y la captura de casi la totalidad de los mercenarios en menos de 72 horas y la destrucción de sus aviones que operaban desde bases en Nicaragua y sus medios de transporte naval, constituyó una derrota humillante para el imperio y sus aliados latinoamericanos que subestimaron la capacidad de lucha del pueblo cubano.
La URSS frente a la interrupción del suministro de petróleo por parte de Estados Unidos, la ulterior suspensión total de la cuota histórica de azúcar en el mercado de ese país, y la prohibición del comercio creado a lo largo de más de cien años, respondió a cada una de esas medidas abasteciendo combustible, adquiriendo nuestra azúcar, comerciando con nuestro país y finalmente suministrando las armas que Cuba no podía adquirir en otros mercados.
La idea de una campaña sistemática de ataques piratas organizados por la CIA, los sabotajes y las acciones militares de bandas creadas y armadas por ellos, antes y después del ataque mercenario, que culminarían en una invasión militar de Estados Unidos en Cuba, dieron origen a los acontecimientos que pusieron al mundo al borde de una guerra nuclear total, de la que ninguna de sus partes y ni la propia humanidad habría podido sobrevivir.
Aquellos acontecimientos sin dudas costaron el cargo a Nikita Jruschov, que subestimó al adversario, desoyó criterios que les fueron informados y no consultó su decisión final con los que estábamos en la primera línea. Lo que pudo ser una importante victoria moral se convirtió así en un costoso revés político para la URSS. Durante muchos años las peores fechorías continuaron realizándose contra Cuba y no pocas, como su criminal bloqueo, se cometen todavía.
Jruschov tuvo gestos extraordinarios con nuestro país. En aquella ocasión critiqué sin vacilación el acuerdo inconsulto con Estados Unidos, pero sería ingrato e injusto dejar de reconocer su extraordinaria solidaridad en momentos difíciles y decisivos para nuestro pueblo en su histórica batalla por la independencia y la revolución frente al poderoso imperio de Estados Unidos. Comprendo que la situación era sumamente tensa y él no deseaba perder un minuto cuando tomó la decisión de retirar los proyectiles y los yankis se comprometieron, muy secretamente, a renunciar a la invasión.
A pesar de las décadas transcurridas que suman ya medio siglo, la fruta cubana no ha caído en manos yankis.
Las noticias que en la actualidad llegan de España, Francia, Iraq, Afganistán, Pakistán, Irán, Siria, Inglaterra, las Malvinas y otros numerosos puntos del planeta, son serias, y todas auguran un desastre político y económico por la insensatez de Estados Unidos y sus aliados.
Me limitaré a unos pocos temas. Debo señalar según cuentan todos, que la selección de un candidato republicano para aspirar a la presidencia de ese globalizado y abarcador imperio, es a su vez —lo digo en serio—, la mayor competencia de idioteces e ignorancia que se ha escuchado nunca. Como tengo cosas que hacer, no puedo dedicarle tiempo al asunto. De sobra sabía que sería así.
Ilustran más algunos despachos cablegráficos que deseo analizar, porque muestran el increíble cinismo que genera la decadencia de Occidente. Uno de ellos, con pasmosa tranquilidad, habla de un preso político cubano que, según se afirma, murió tras huelga de hambre que duró 50 días. Un periodista de Granma, Juventud Rebelde, noticiero radial, o cualquier otro órgano revolucionario, se puede equivocar en cualquier apreciación sobre cualquier tema, pero jamás fabrica una noticia o inventa una mentira.
En la nota de Granma se afirma que no hubo tal huelga de hambre; era un recluido por delito común, sancionado a 4 años por agresión que provocó lesiones en el rostro a su esposa; que la propia suegra solicitó la intervención de las autoridades; los familiares más allegados estuvieron al tanto de todos los procedimientos que se emplearon en su atención médica y estaban agradecidos por el esfuerzo de los especialistas médicos que lo atendieron. Fue asistido, afirma la nota, en el mejor hospital de la región oriental como se hace con todos los ciudadanos. Había muerto a causa de fallo multi-orgánico secundario asociado a un proceso respiratorio séptico severo.
El paciente había recibido todas las atenciones que se aplican en un país que posee uno de los mejores servicios médicos del mundo, los cuales se brindan gratuitamente, a pesar del bloqueo impuesto por el imperialismo a nuestra Patria. Es sencillamente un deber que se cumple en un país donde la Revolución tiene el orgullo de haber respetado siempre, durante más de 50 años, los principios que le dieron su invencible fuerza.
Más valdría realmente que el Gobierno español, dadas sus excelentes relaciones con Washington, viaje a Estados Unidos y se informe de lo que ocurre en las cárceles yankis, la conducta despiadada que aplica a los millones de presos, la política que se practica con la silla eléctrica y los horrores que se cometen con los detenidos en las cárceles y los que protestan en las calles.
Ayer lunes 23 de enero, un duro editorial de Granma titulado "Las verdades de Cuba" en una página completa de ese órgano explicó detalladamente la insólita desvergüenza de la campaña mentirosa desatada contra nuestra Revolución por algunos gobiernos "tradicionalmente comprometidos con la subversión contra Cuba".
Nuestro pueblo conoce bien las normas que han regido la conducta intachable de nuestra Revolución desde el primer combate y jamás mancillada a lo largo de más de medio siglo. Sabe también que no podrá ser jamás presionado ni chantajeado por los enemigos. Nuestras leyes y normas se cumplirán indefectiblemente.
Es bueno señalarlo con toda claridad y franqueza. El Gobierno español y la destartalada Unión Europea, sumida en una profunda crisis económica, deben saber a qué atenerse. Produce lástima leer en agencias de noticias las declaraciones de ambas cuando utilizan sus descaradas mentiras para atacar a Cuba. Ocúpense primero de salvar el euro si pueden, resuelvan el desempleo crónico que en número creciente padecen los jóvenes, y respondan a los indignados sobre los cuales la policía arremete y golpea constantemente.
No ignoramos que ahora en España gobiernan los admiradores de Franco, quien envió a miembros de la División Azul junto a las SS y las SA nazis para matar soviéticos. Casi 50 mil de ellos participaron en la cruenta agresión. En la operación más cruel y dolorosa de aquella guerra: el cerco de Leningrado, donde murieron un millón de ciudadanos rusos, la División Azul formó parte de las fuerzas que trataron de estrangular a la heroica ciudad. El pueblo ruso no perdonará nunca aquel horrendo crimen.
La derecha fascista de Aznar, Rajoy y otros servidores del imperio, debe conocer algo de las 16 mil bajas que tuvieron sus antecesores de la División Azul y las Cruces de Hierro con las que Hitler premió a los oficiales y soldados de esa división. Nada tiene de extraño lo que hace hoy la policía gestapo con los hombres y mujeres que demandan el derecho al trabajo y al pan en el país con más desempleo de Europa.
¿Por qué mienten tan descaradamente los medios de información masiva del imperio?
Los que manejan esos medios, se empeñan en engañar y embrutecer al mundo con sus groseras mentiras, pensando quizás que constituye el recurso principal para mantener el sistema global de dominación y saqueo impuesto, y de modo particular a las víctimas cercanas a la sede de la metrópolis, los casi seiscientos millones de latinoamericanos y caribeños que viven en este hemisferio.
La república hermana de Venezuela se ha convertido en el objetivo fundamental de esa política. La razón es obvia. Sin Venezuela, el imperio habría impuesto el Tratado de Libre Comercio a todos los pueblos del continente que lo habitan desde el Sur de Estados Unidos, donde se encuentran las mayores reservas de tierra, agua dulce y minerales del planeta, así como grandes recursos energéticos que, administrados con espíritu solidario hacia los demás pueblos del mundo, constituyen recursos que no pueden ni deben caer en manos de las transnacionales que le imponen un sistema suicida e infame.
Basta, por ejemplo, mirar el mapa para comprender el criminal despojo que significó para Argentina arrebatarle un pedazo de su territorio en el extremo sur del continente. Allí emplearon los británicos su decadente aparato militar para asesinar bisoños reclutas argentinos vestidos con ropas de verano cuando ya estaban en pleno invierno. Estados Unidos y su aliado Augusto Pinochet le dieron a Inglaterra un desvergonzado apoyo. Ahora, en víspera de las Olimpiadas de Londres, su Primer Ministro David Cameron también proclama, como ya lo hizo Margaret Thatcher, su derecho a usar los submarinos nucleares para matar argentinos. El gobierno de ese país desconoce que el mundo está cambiando, y el desprecio de nuestro hemisferio y de la mayoría de los pueblos hacia los opresores se incrementa cada día.
El caso de las Malvinas no es único. ¿Conoce acaso alguien cómo terminará el conflicto en Afganistán? Hace muy pocos días soldados norteamericanos ultrajaban los cadáveres de combatientes afganos, asesinados por los bombarderos sin pilotos de la OTAN.
Hace tres días una agencia europea publicó que "el presidente afgano Hamid Karzai, dio su aval a un negociado de paz con los talibanes, subrayando que esta cuestión debe ser resuelta por los ciudadanos de su país", luego añadió: "¼ el proceso de paz y reconciliación pertenece a la nación afgana y ningún país u organización extranjera puede sacarles a los afganos este derecho."
Por su parte, un despacho publicado por nuestra prensa comunicaba desde París que "Francia suspendió hoy todas sus operaciones de formación y ayuda al combate en Afganistán y amenazó con anticipar el retiro de sus tropas, luego de que un soldado afgano ultimara a cuatro militares franceses en el valle Taghab, de la provincia de Kapisa [¼ ] Sarkozy dio instrucciones al Ministro de Defensa Gérard Longuet para trasladarse inmediatamente a Kabul, y avizoró la posibilidad de un retiro anticipado del contingente."
Desaparecida la URSS y el Campo Socialista, el Gobierno de Estados Unidos concebía que Cuba no podía sostenerse. George W. Bush tenía ya preparado un gobierno contrarrevolucionario para presidir nuestro país. El mismo día que Bush inició su criminal guerra contra Iraq, solicité a las autoridades de nuestro país el cese de la tolerancia que se aplicaba a los cabecillas contrarrevolucionarios que en esos días demandaban histéricamente la invasión a Cuba. En realidad, su actitud constituía un acto de traición a la Patria.
Bush y sus estupideces imperaron durante 8 años y la Revolución Cubana ha perdurado ya más de medio siglo. La fruta madura no ha caído en el seno del imperio. Cuba no será una fuerza más con la que el imperio se extienda sobre los pueblos de América. La sangre de Martí no se habrá derramado en vano.
Mañana publicaré otra Reflexión que complementa esta.

Fidel Castro Ruz
Enero 24 de 2012
7 y 12 p.m.