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miércoles, 23 de marzo de 2011

YOENIS CESPEDES: NUEVO REY DEL CUIADRANGULAR EN CUBA

El jardinero granmense Yoennis Céspedes disparó hoy su cuadrangular número 33 en la presente campaña, para romper el récord que su coequipero Alfredo Despaigne impuso en la edición 48 de la Serie  Nacional de Béisbol.


Según el sitio web de la Federación Cubana del deporte, Céspedes logró la hazaña en el segundo encuentro entre su equipo y los Sabuesos de Holguín, en el  estadio Mártires de Barbados.
A pesar de que las incidencias de ese partido no están disponibles en el referido sitio oficial del béisbol cubano, las estadísticas individuales y el apartado de líderes muestran al toletero del municipio de Campechuela como el nuevo rey del cuadrangular para una campaña.
Cuando todas las emociones se centran en la batalla por el máximo jonronero, el inicialista José Dariel Abreu botó dos Mizuno 150 y llegó a 32, en el duelo doble que sostuvieron Cienfuegos y Sancti Spíritus en el “5 de Septiembre”.
En la Perla del Sur, los locales ganaron los dos pleitos, 9-6 y 10-4, y en el primer desafío el taponero Duniel Ibarra aumentó hasta 27 el récord de juegos salvados, conseguido en esta contienda.
Los Elefantes también arribaron a 58 victorias con 31 fracasos (equipo más ganador de la justa) para extender su marca de sonrisas en la historia de ese central territorio. (Dayan García La O/AIN)
A continuación los primeros jonrones y los  resultados de hoy:
Primero jonroneros:
Yoennis Céspedes GRA 33.
José dariel Abre CFG 32.
Reutilio Hurtado STG 29.
Joan Carlos Pedroso LTU 28.
Frederich Cepeda SSP 28.
Alfredo Despaigne GRA 27.
Alexander Malleta IND 26.
Edilse Silva HOL 24.
Alexander Guerrero LTU 22.
3 jugadores empatados con 21.
Resultados:
Estadio Capitán San Luis, Pinar del Río.
Primer partido:
123 456 789 C H E.
-Habana (48-40) 000 000 000 0 3 0.
-Pinar del Río (49-38) 001 000 00x 1 9 1.
Ganó: Isbel Hernández (2-1).
Perdió: Miguel Alfredo González (8-5).
Salvó: Jesús Guerra (7).
Estadio Capitán San Luis, Pinar del Río.
Segundo partido:
123 456 789 C H E.
-Habana (49-40) 000 033 010 7 11 0.
-Pinar del Río (49-39) 010 011 010 4 10 0.
Ganó: Gerardo Miranda (1-0).
Perdió: Disdiel Martínez (0-1).
Salvó: Israel Sánchez (10).
Hr: Dayán Lazo (6) e Ismel Gálvez (1).
Estadio Cristóbal Labra, Isla de la Juventud.
Primer partido:
123 456 789 C H E.
-Metropolitanos (28-60) 100 010 000 2 8 1.
-I. de la Juventud (36-52) 401 200 000 7 13 1.
Ganó: Wilber Pérez (9-7).
Perdió: Manuel Díaz (1-5).
Hr: Luis A. Castro (4).
Estadio Cristóbal Labra, Isla de la Juventud.
Segundo partido:
123 456 789 C H E.
-Metropolitanos (28-61) 000 110 001 3 11 0.
-I. de la Juventud (37-52) 000 042 00x 6 12 0.
Ganó: Luis M. Suárez (6-5).
Perdió: Pavel Pino (9-5).
Hr: Víctor Rivas (2).
Estadio 5 de Septiembre, Cienfuegos.
Primer partido:
123 456 789 C H E.
-Sancti Spíritus (49-39) 020 102 010 6 16 2.
-Cienfuegos (57-31) 001 201 05x 9 11 1.
Ganó: Leorisbel Sánchez (4-2).
Perdió: Danny González (2-4).
Salvó: Duniel Ibarra (27).
Hr: José Dariel Abreu (31), Osvaldo Arias (17), y Juan M. Soriano (3).
Estadio 5 de Septiembre, Cienfuegos.
Segundo partido:
123 456 789 C H E.
-Sancti Spíritus (49-40) 001 100 020 4 9 0.
-Cienfuegos (58-31) 007 200 01x 10 11 1.
Ganó: Yasmani Insua (5-5).
Perdió: Omar Luis (1-3). Salvó: Jorge Hernández (4).
Hr: Eriel Sánchez (11), Yunieski Barroso (2), José Dariel Abreu (32), Juan M. Soriano (4), y Juan Melián (1).
Estadio José Ramón Cepero, Ciego de Ávila.
Primer partido:
123 456 789 C H E.
-Villa Clara (49-39) 001 050 011 8 14 1.
-Ciego de Ávila (54-34) 000 002 000 2 9 1.
Ganó: Luis Borroto (2-3).
Perdió: Yadir Rabí (7-2).
Hr: Ariel Borrero (5).
Estadio Latinoamericano, La Habana.
Primer partido:
123 456 789 C H E.
-Matanzas (33-54) 000 000 000 0 8 3.
-Industriales (43-45) 000 000 10x 1 3 2.
Ganó: Ian Rendón (9-8).
Perdió: Yohan Hernández (8-9).
Salvó: Antonio Romero (4).
Estadio Latinoamericano, La Habana.
Segundo partido:
123 456 7 C H E.
-Matanzas (33-55) 001 001 0 ko. 2 11 0.
-Industriales (44-45) 071 100 3 12 17 1.
Ganó: Gerardo Concepción (10-3).
Perdió: Yoanni Yera (2-7).
Estadio Mártires de Barbados, Granma.
Primer partido:
123 456 789 C H E.
-Holguín (29-58) 000 002 010 3 11 1.
-Granma (51-37) 100 001 002 4 10 1.
Ganó: Alaín Tamayo (9-3).
Perdió: Daikel Labrada (3-3).
Estadio Julio Antonio Mella, Las Tunas.
Primer partido:
123 456 789 C H E.
-Camagüey (40-48) 100 000 000 1 3 0.
-Las Tunas (42-46) 000 100 01x 2 9 2.
Ganó: Yudiel Rodríguez (8-7).
Perdió: Fidel Romero (5-9).
Estadio Julio Antonio Mella, Las Tunas.
Segundo partido:
123 456 789 C H E.
-Camagüey (41-48) 020 301 011 8 12 1.
-Las Tunas (42-47) 100 000 200 3 9 1.
Ganó: Ramón Robles (6-9).
Perdió: Erick Sánchez (1-2).
Hr: Dary Bartolomé 2 (7).
Estadio Guillermón Moncada, Santiago de Cuba.
Primer partido:
123 456 789 C H E. -Guantánamo (50-38) 001 000 001 2 4 0.
-Santiago de Cuba (44-44) 000 000 005 5 9 0.
Ganó: Dennis Alá (5-1).
Perdió: Onel Gracial (2-3).
Hr: Robert Delgado (13), Reutilio Hurtado (28), y Yosvani Hurtado (3).
Estadio Guillermón Moncada, Santiago de Cuba.
Segundo partido:
123 456 789 C H E.
-Guantánamo (51-38) 121 000 200 6 10 0.
-Santiago de Cuba (44-45) 000 001 000 1 6 1.
Ganó: Yoannis Turcás (5-3).
Perdió: Ángel L. Márquez (0-2).
Hr: Reutilio Hurtado (29).
Nota: Los boxscores de los segundos partidos Villa Clara-Ciego de Ávila y Granma-Holguín no estaban disponibles a la hora de redactar esta información

MEMORANDO PARA ANULAR SENTENCIA DE ANTONIO GUERRERO

Leonard Weinglass trabajó  en todo el proceso de apelación colateral de los Cinco, específicamente en la preparación de la moción 2255 de su defendido, Antonio Guerrero, y en el asesoramiento legal de la declaración jurada presentada por Gerardo Hernández


Incluimos un resumen del Memorando y la declaración jurada de Gerardo
El 3 de marzo de 2011 fue radicado ante la Corte del Distrito Sur de la Florida un MEMORANDO EN APOYO A LA MOCION PARA ANULAR, HACER A UN LADO O CORREGIR EL FALLO Y LA SENTENCIA BAJO LA 28 U.S.C. § 2255 a nombre de Antonio Guerrero.
Fragmentos del memorando:

“La “teoría del sistema [norteamericano]“ de justicia es que la condena criminal “estará inducida solamente por la evidencia y los argumentos en la corte, y no por alguna influencia externa.”
La noción misma de un juicio justo asume que las condenas van a basarse solamente en sus procedimientos; las protecciones concedidas a un acusado en el juicio no tienen sentido si él tiene también que enfrentar al gobierno fuera de la sala del tribunal sin esas protecciones.”

[Este memorando] “ha alegado una violación distintiva, fundamental de las premisas de un juicio justo donde:
(A) el gobierno de forma secreta pagó a periodistas con mucha influencia en la sede del juicio - de hecho, la selección de los periodistas se basó en su probada efectividad en comunicar el mensaje deseado - para transmitir, disfrazado de periodismo objetivo, un mensaje apoyando los componentes de los argumentos del gobierno en el juicio;
(B) los medios de Prensa financiados por el gobierno inculparon a los acusados, pretendiendo, entre otras cosas, vincular a los acusados con una infinidad de conspiraciones cubanas - ficticias o no - y realzando y/o tergiversando la pretendida evidencia contra los acusados;
(C) el gobierno financió la publicación por parte de los medios de prensa de evidencia perjudicial que la corte de distrito falló como inadmisible y se refirió a temas relacionados con la selección del jurado, incluyendo la omisión estratégica de las causas de recusación a algunos jurados;
(D) la campaña de propaganda del gobierno fue tanto perjudicial como incendiaria;
(E) la mala conducta del gobierno minó la estructura fundamental del juicio del demandante y las condenas del demandante por lo tanto deben ser anuladas; y
(F) la mala conducta del gobierno creó una probabilidad inconstitucional de que el demandante se viera privado de un juicio  justo.”

“Incluso la evidencia que fue excluida del juicio llegó a la comunidad a través de la prensa. Por ejemplo, en un artículo aparecido durante el juicio bajo el título “Espías Cubanos”, una estación de noticias transmitió un video de Hermanos al Rescate que los acusados habían logrado exitosamente excluir en el juicio el día anterior.  Videotape: Noticias 23 (WLTV-23 Local News Enero31; Feb. 1, 2001).”

“La Oficina de Transmisiones Cuba es la responsable de dirigir las operaciones de Radio y TV Martí, las cuales transmiten programación anticastrista hacia Cuba y parte de Estados Unidos, incluyendo el Sur de la Florida. Durante el juicio de los acusados el gobierno de Estados Unidos le estuvo entregando $37 millones de dólares cada año a  Radio/TV Martí, a la cabeza de numerosos otros esfuerzos anticastristas. ”

“A pesar de los firmes esfuerzos por parte de los acusados, aún hay mucho que se desconoce acerca de la total extensión del programa del gobierno para los medios de prensa.  Pero la información que hasta ahora ha salido a la luz muestra que los acusados se enfrentaron a un juego amañado por el gobierno.”
[Algunos ejemplos:]
  • Ariel Remos del Diario las Americas recibió alrededor de USD$25,000 del gobierno de Estados Unidos.
  • Wilfredo Cancio Isla, un reportero del Miami Herald para El Nuevo Herald, recibió aproximadamente USD$22,000 para promover el mensaje del gobierno. También reveló públicamente información acerca del juicio de la cual el jurado no tenía conocimiento.
  • Helen Ferre, editor de la página de opinión del Diario las Americas, recibió al menos USD$5,800 del gobierno de Estados Unidos.
  • Enrique Encinosa, un popular conductor de Radio Mambí, [fue el orador principal en el acto por el 35 aniversario de la organización terrorista Alpha 66 con el que se inauguró un nuevo campamento militar de entrenamiento en 1996] recibió más de USD$10,000 del gobierno desde el comienzo del juicio.
  • Carlos Alberto Montaner, famoso escritor y periodista exiliado cubano con una columna semanal en The Miami Herald, recibió más de USD$40,000 desde el comienzo del juicio.
“Dada la incapacidad del gobierno para revelar esta información de forma abierta - a pesar de que hacerlo es su obligación - los acusados no tienen forma de saber dónde termina esta lista. En caso de que estos pocos ejemplos dejen alguna duda acerca del impacto de tal cobertura mediática, el gobierno mismo describió lo que estaba en realidad en juego cuando solicitó que se impusiera un auto de reserva [orden judicial que pone límites a la información que se puede dar sobre un proceso judicial] para los testigos que estaban involucrados en el juicio.”

“Una vez salió a la luz que el gobierno le había estado pagando a importantes periodistas de Miami para que participaran en la cobertura anticubana, [la organización Partnership for Civil Justice y] el Comité Nacional por la Libertad de los Cinco Cubanos emprendió un impresionante, aunque en última instancia frustrado, esfuerzo por utilizar la Ley de Libertad de Información (FOIA) [The Freedom of Information Act] a favor de los acusados.
El proceso de solicitud basado en FOIA ha sido arduo, improductivo e infinito. Hasta la fecha, la Broadcasting Board of Governors [agencia federal del gobierno de los EE. UU. encargada de supervisar todas las transmisiones de radio y televisión] se ha negado o ha ignorado la mayoría de los componentes de las solicitudes hechas a favor de los Cinco Cubanos el 23 de enero de 2009.”
[Otro argumento de este memorando se basa en] “la retención por parte del gobierno de evidencia material con el pretexto de la seguridad nacional y la utilización de la Ley de Procedimientos para la Información Clasificada CIPA [The Classified Information Procedures Act] para distorsionar la totalidad de las evidencias presentadas. Debido a que el gobierno fue capaz de excluir a la defensa de determinadas etapas del proceso de CIPA, y que la Corte fue emplazada a la posición de confiar en la buena fe del gobierno, los acusados se vieron privados del derecho constitucional de presentar una defensa en la que ellos tuvieran la oportunidad de identificar y buscar introducir materiales clasificados que fueran favorables a la defensa en el juicio y en el proceso de sentencia.”

YO FUI A MIAMI A PONER FIN A LA VIOLENCIA CONTRA MI PAIS

CORTE DEL DISTRITO DE LOS ESTADOS UNIDOS
DISTRITO SUR DE LA FLORIDA
CASO No. 10-21957-Civ-LENARD
Caso Penal No. 98-721-Cr- LENARD
______________________________
Gerardo Hernández, Promovente,
v.
Los Estados Unidos, Demandado
______________________________
Yo, Gerardo Hernández, declaro bajo pena de cometer perjurio, lo siguiente:
1. Yo soy el Promovente mencionado más arriba y hago este afidávit en apoyo a la moción para proscribir, desechar o corregir el juicio y la sentencia 28 U.S.C. 2255, presentada el 14 de junio de 2010.
2. En el juicio fui representado por Paul A. McKenna, abogado designado por la Corte, quien ejerce en Miami, Florida. Yo no lo había conocido previamente. No puedo recordar si el Sr. McKenna y yo tuvimos alguna vez una conversación previa al juicio acerca del tema de la separación.
3. Lo que sí recuerdo es que él nunca me explicó que podía ser posible tener un juicio separado acerca del cargo III, en el que yo tendría el derecho de testificar en mi propio nombre acerca del cargo de conspiración para cometer asesinato, sin prejuicio para otros cargos, y para mis codemandados. Si hubiera sabido esto, yo hubiera insistido en ejercer mi derecho a testificar en mi defensa en el juicio por conspiración para cometer asesinato, para demostrar qué erróneas eran las interpretaciones que hizo la fiscalía acerca de sus evidencias, y para proporcionarle al jurado el conocimiento de la verdad.
4. El Sr. McKenna tampoco me explicó que en un juicio separado yo podría asegurar el testimonio de uno o más de mis codemandados sin ellos tener que elegir entre incriminarse a si mismos, o negarse a ofrecer una evidencia relevante en mi juicio por conspiración para cometer asesinato.
5. Lo que nunca entendí, porque nunca me fue explicado hasta ahora, es que, de acuerdo a la ley de los Estados Unidos, yo podía haber solicitado un juicio separado acerca del cargo de conspiración para cometer asesinato, con el fin de testificar y presentar evidencia pertinente para ese cargo. No tuve experiencias previas en el sistema judicial de los Estados Unidos, y no estaba consciente de que una separación hubiera permitido una presentación así. Si yo lo hubiera sabido, habría insistido en que mi abogado hiciera todo lo posible para garantizar un juicio separado acerca de ese cargo. Si el cargo III fuera juzgado por separado, yo habría testificado para establecer mi inocencia.
6. Si yo hubiera sabido que podía haber tenido un juicio por separado en el cargo III, yo habría testificado en mi juicio sobre ese cargo, en esencia, como sigue:
A. Antes de los sucesos del 24 de febrero de 1996, y hasta el presente, no sabía ni sé nada acerca de un presunto plan para derribar una nave aérea de Hermanos al Rescate.
B. Ninguno de los actos que yo realicé antes del 24 de febrero de 1996 tenían la intención de ser parte de ningún presunto plan, ni tampoco estaba yo consciente de que algunas de mis acciones contribuirían a algún presunto plan, si es que este existía.
C. Como yo no sabía nada acerca de ningún presunto plan para derribar ninguna nave aérea, menos aún intenté contribuir a, ni tenía algún conocimiento de ningún presunto plan, que motivaría que una nave aérea fuera derribada en el espacio aéreo internacional o en la jurisdicción marítima y territorial de los Estados Unidos, como se presume en el cargo III de la acusación.
D. Durante el tiempo que estuve de vacaciones en Cuba, desde principios de noviembre de 1995 hasta mi regreso a Miami el 26 de enero de 1996, no recibí información de ninguna fuente acerca de ningún presunto plan para derribar naves aéreas, o de ningún intento de amenazar, advertir o confrontarlas militarmente, pero sí supe mediante las declaraciones públicas del gobierno cubano que no tolerarían nuevas violaciones de la soberanía cubana por las naves aéreas de Hermanos al Rescate, como las que tuvieron lugar del 9 al 13 de enero de 1996.
E. Yo testificaría que ninguna referencia o anotación, que yo podía haber hecho en el reporte de presupuesto, de que yo haya recibido fondos del “Cuartel General” o de “MX”, pudiera ser leída, como sugirió el gobierno, que yo estuve alguna vez presente en una reunión en el centro de mando.
F. Yo le habría explicado al jurado que, debido a que yo era un agente encubierto, me estaba estrictamente prohibido ingresar en ningún establecimiento vinculado a los servicios clandestinos, porque ello podía revelar mi verdadero trabajo y poner en peligro mi misión. Esto era cierto, incluso en Cuba, donde nosotros sabíamos que los Estados Unidos tenía agentes de la contrainteligencia.
G. Yo habría testificado también que fui instruido de un plan llamado “Operación Venecia”, el cual fue diseñado para “neutralizar las acciones contrarrevolucionarias de Hermanos al Rescate”, desarrollado por la Dirección de Inteligencia a principios de diciembre de 1995. Ver el Apéndice B adjunto al Memorándum 2255. Su propósito era “llamar la atención de la opinión pública nacional e internacional” hacia las actividades de Hermanos al Rescate violando la soberanía de Cuba y las leyes internacionales, mediante el regreso de Germán (Roque) a Cuba para hacer una denuncia pública sobre Hermanos al Rescate.
H. Yo fui instruido de trabajar para garantizar su regreso “a fines de febrero o principios de marzo de 1996”.
I. Yo habría explicado que en ningún momento, ni durante mi estancia en Cuba ni antes, ni después de la misma, hubo mención alguna de ningún plan para derribar naves aéreas de Hermanos al Rescate en ningún lugar, ni ninguna otra forma de comunicación que me permitiera creer o sospechar de la existencia de semejante plan.
Nadie me expresó en ningún momento ninguna preocupación acerca de las actividades de Hermanos al Rescate mientras estuvieron volando en el espacio aéreo internacional. No obstante, sí hubo preocupación por las declaraciones públicas de Hermanos al Rescate acerca de que intentarían continuar realizando operaciones en el espacio aéreo cubano violando la soberanía de Cuba.
J. Si yo hubiera tenido una oportunidad de testificar, yo le habría explicado al jurado que durante los meses que pasé fuera de Miami, mi trabajo fue realizado por otro agente, el A-4 (conocido por mí solo como A-4 o Miguel. Yo no conozco su verdadero nombre.). Él se mudó a mi apartamento en North Miami y yo le entregué mi disco de descodificación, el cual estaba impreso con un programa que le permitía al usuario descodificar los mensajes para y procedentes de Cuba.
Cada uno tenía su propia laptop. Yo me llevé la mía cuando regresé a Cuba. Aunque estas laptops no podían enviar ni recibir mensajes, tenían la capacidad de procesar una serie de números que habían sido recibidos en frecuencia alta de radio, y convertirlas en un mensaje coherente, pero solo mediante la ayuda de un disquete que contenía un programa de descodificación. Había solamente un disquete en el apartamento y yo se lo dejé a A-4 cuando me fui de vacaciones.
K. Cuando regresé a mi apartamento en North Miami, hacia fines de enero de 1996, A-4 se quedó y continuó usando el disquete de descodificación. Como comandante, él me superaba en rango, pues yo era solo un teniente. Durante varios meses, hasta que se fue, él tuvo el disquete y estuvo enviando y recibiendo mensajes. Los mensajes eran enviados en un código que era común para ambos, pero solamente A-4 tenía la capacidad para descodificar los mensajes mediante el disquete en aquella etapa. Aunque yo tenía acceso al disquete, el mismo permanecía principalmente en su posesión. No fue hasta principios de marzo de 1996 que A-4 recibió la orden de devolverme el programa de descodificación.
L. Yo no recuerdo haber recibido nunca un mensaje referente a la Operación Escorpión. Dada la oportunidad, yo habría testificado que yo no escribí ni envié el mensaje del 12 de febrero de 1996, que fue etiquetado como DG104 en el juicio y que fue dirigido a “Iselin”, advirtiendo que ningún agente debía volar en las naves de Hermanos al Rescate durante el fin de semana del 24 al 27 de febrero de 1996. Yo nunca me referí a ese agente por ese nombre, ya que prefería usar su otro nombre en código, “Castor”, como lo demuestran muchos otros informes en la evidencia. (Durante el juicio el gobierno argumentó que “Castor” era René González). Yo no sé porqué mi nombre fue agregado a ese documento como firmante. Entre los cientos de informes que formaron parte de los materiales documentales incautados, este, para lo mejor de mi recuerdo, era el único supuestamente firmado por dos agentes.
M. Yo habría querido decirle al jurado que dado que yo conocía la larga historia de provocaciones de Hermanos al Rescate, y cómo ellas habían sido respondidas hasta la fecha, cualquier confrontación deliberada fuera del espacio aéreo territorial de Cuba era simplemente algo que yo no podía haber imaginado, en parte porque yo conocía los esfuerzos que las autoridades cubanas ejercieron para evitar alguna acción que pudiera provocar una respuesta militar de los Estados Unidos y sus terribles consecuencias. La idea de que Cuba elaboraría un plan para confrontar los aviones en aguas internacionales fue para mí – y todavía lo es – absurda e irracional.
N. Yo habría explicado que no existía una base racional para creer que ni Roque ni Castor tenían la posibilidad de volar con Hermanos al Rescate ese fin de semana. Roque no podía haber volado con Hermanos al Rescate ese fin de semana porque él habría estado ya en camino de regreso a Cuba en ese tiempo, mientras que Castor no había volado con Hermanos al Rescate en más de un año, y ya no estaba relacionado como piloto de Hermanos al Rescate.
O. En cualquier caso yo le habría informado al jurado sobre hechos que habrían contradicho el argumento de la fiscalía de que de alguna manera yo avisé a La Habana de que ninguno estaría volando y que esta acción permitió que tuviera lugar el derribo del avión. En un juicio separado sobre el cargo III, yo habría testificado que nunca había escrito o comunicado en forma alguna que Roque y Castor no estarían volando ese fin de semana, o que ellos habían sido advertidos de no hacerlo.
P. La operación Venecia fue un esfuerzo importante de la Dirección de Inteligencia para denunciar a la organización Hermanos al Rescate, tanto local como internacionalmente, por sus violaciones ilegales de la soberanía de Cuba, con la intención de detener sus continuas violaciones del espacio aéreo cubano. Si yo hubiera tenido la posibilidad de testificar, yo habría explicado que este proyecto implicaba mucho más que el simple regreso de un agente (Roque) a Cuba, como se describió en el juicio.
Mi designación para trabajar sacándolo a él de Miami, fue complicada. Roque era un piloto cubano de aviones MIG que desertó de Cuba para los Estados Unidos. Él de inmediato fue aclamado como un héroe en Miami. Un libro que escribió acerca de sus hazañas fue publicado por la Fundación Nacional Cubano-americana y distribuido ampliamente. Él fue asediado por los grupos y organizaciones de la comunidad de Miami como orador.
Por lo tanto él era una figura pública. También era un hombre casado cuya desaparición sería notada de inmediato. Y lo que es más, nosotros sospechábamos que él ya podía estar bajo la supervisión de la contrainteligencia. Trabajar con él, reunirnos y hacer los arreglos para su regreso a Cuba, me exponía a mí y a los otros a ser detectados. Sacarlo a él de Miami y retornarlo a Cuba demandó un gran esfuerzo, que exigió de mí concentrar mi atención y mis recursos al máximo para garantizar su partida y viaje exitosos a través de un tercer país. También recibí órdenes peligrosas de último minuto, como la de grabarlo en video saliendo de las oficinas de la FNCA en Miami.
Q. El regreso de Roque a Cuba y la conferencia de prensa alcanzaron resultados importantes. Él hizo públicos los nombres y números de teléfono de los agentes del FBI con quienes se había encontrado, así como fotografías y otros materiales que demostraban que él estuvo profundamente involucrado en las organizaciones cívicas y en la comunidad de Miami. Pero lo más importante fueron sus revelaciones referentes a la naturaleza criminal de Hermanos al Rescate y sus planes de llevar a cabo actividades terroristas contra el pueblo cubano. Estas revelaciones fueron, desde luego, eclipsadas por los trágicos hechos del 24 de febrero.
AA. Los mensajes de alta frecuencia interceptados, presentados en el juicio, revelaron que yo fui reconocido y recibí una mención especial del cuartel general por mi labor en la operación Venecia, una operación que fue considerada exitosa, y recibió una atención especial del Comandante en Jefe, quien se reunió dos veces con Roque. En ningún momento me fue otorgada tal mención por la operación Escorpión.
BB. En el juicio, el gobierno impugnó mi respuesta a la recomendación que recibí, cuando referí a nuestro trabajo de haber “terminado exitosamente”, lo cual fue interpretado como que yo estaba escribiendo acerca del derribo de los aviones y no de la Operación Venecia. Nada puede estar más lejos de la verdad. Como ya mencioné, está muy claro a partir de la redacción y el contexto específicos, que yo estaba siendo reconocido por mi trabajo en la operación Venecia.
CC. Yo también quería testificar para corregir la interpretación errónea del lenguaje en esa mención que habla de mi trabajo enfrentando “las provocaciones que llevó a cabo el gobierno de los Estados Unidos el último 24 de febrero”, como si fuera una referencia al presunto plan para derribar los aviones de Hermanos al Rescate. En realidad se refería a mi esfuerzo en el periodo posterior al derribo de los aviones para determinar en ese día, y durante unos pocos días después, si el clamor público en Miami para un posible ataque contra Cuba, así como declaraciones públicas provocativas de algunos dentro del gobierno de los Estados Unidos, que diera señales de amenaza real contra mi país.
DD. Inmediatamente después de los sucesos del 24 de febrero, yo trabajé durante varios días, prácticamente sin dormir, recopilando información, monitoreando la TV, escuchando la radio y leyendo muchos periódicos. Afortunadamente, los Estados Unidos no respondió militarmente, pero yo fui reconocido por haber ayudado a determinar si se estaba desarrollando una situación potencialmente peligrosa.
EE. Finalmente, el gobierno distorsionó las razones para mi promoción a capitán el 6 de junio de 1996, argumentando que mi presunto trabajo en el derribo de los aviones me había valido la promoción. Si yo hubiera podido testificar, yo pudiera haber explicado que de hecho, en ese tiempo, yo ya había estado en el grado de teniente por cuatro años, y fui promovido en la fecha del aniversario de la fundación del Ministerio del Interior, junto con otros tenientes que habían servido por cuatro años sin tener fallas, incluyendo a Nilo Hernández, un coacusado que no tuvo nada que ver con Escorpión, pero también había servido por cuatro años. En Cuba ese es el periodo de servicio que lo habilita a uno para ser promovido y yo recibí mi promoción solo sobre esa base.
Yo reconozco que testificar en el juicio significaría también someterme a un contra-interrogatorio. Dada mi inocencia de los cargos del cargo III, yo habría estado completamente dispuesto a hacerlo en un juicio separado sobre estas acusaciones.
Yo llegué a Florida para prestar un servicio a mi país, desarmado, para contribuir a ponerle fin a la violencia contra mi pueblo y, por lo tanto, para salvar vidas. Que yo sería acusado de conspirar para cometer asesinato fue la cosa más ajena a mi pensamiento y mi realidad. Tengo la esperanza de que este documento ayude a la Corte en sus esfuerzos por encontrar la verdad y restablecer la justicia.
Gerardo Hernández
Juró y firmó ante mí,
el día 16 de marzo de 2011

martes, 22 de marzo de 2011

LÁGRIMAS DE PÁJARO TIESO

Por M. H. Lagarde
Ernesto Hernández Busto, que admira "el trabajo de los bloggers independientes cubanos", pero desde una barrera situada del otro lado del Atlántico, allá, en la lejana Barcelona, ha dejado a un lado sus sólidos argumentos de "caca, pipi, culo, gadaffi" y ha publicado en su blog Penúltimos Días una perreta de cuatro páginas con la que pretende defenderse de la acusación de cibermercenario que se le hizo en un programa transmitido ayer por la televisión cubana.
O todos los blogueros imperialistas son unos neuróticos empedernidos o todos padecen el síndrome del contrarrevolucionario vergonzante que los transforma en víctima cuando alguien les dice cuatro verdades.
Un ejemplo. La mercenaria Yoani Sánchez, quien últimamente padece de delirios árabes, inmediatamente después de ver el capítulo "Ciberguerra" escribió en twitter que el gobierno cubano la "lapidaba" por mostrar imágenes de ella reunida con funcionarios de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana o como visitante asidua a algunas embajadas europeas.

La filóloga Yoani Sánchez, si fuera menos embustera, debería escribir en twitter: "la televisión cubana me desenmascara", por el simple hecho de demostrar que, tras su "espontánea inconformidad ciudadana" y sus casi millonarios premios, están los servicios de inteligencia yanqui.
La hipócrita posición de víctima de Yoani podría justificarse, hasta cierto punto, si se tiene en cuenta que, a diferencia de Hernández Busto, que no pasa de ser un instigador a larga distancia, ella sí esta del lado de aca de esa barrera que el pájaro barcelónico contempla a través del vidrio de su laptop.
Nadie entiende, sin embargo, por qué llora el perico en Barcelona si, como él mismo reconoce, es "en efecto, un contrarrevolucionario por convicción" y esa barrera de agua nombrada oceáno Atlántico le permite no tener que "rendir cuentas a la Seguridad del Estado ni a nadie más que a mi conciencia".
¿A quién, en la televisión cubana, se le habrá ocurrido acusar de mercenario al bloguero que se reunió con George W. Bush durante un encuentro de ciberdisidentes organizado en Texas por esa organización tapadera de la CIA conocida como Freedom House?
¿Acaso alguien duda de la buena fe que pueda tener el responsable de la matanza de un millón de civiles en Irak, de las torturas de Guantánamo o Abu Ghraib, en lograr que el pueblo cubano consiga pleno acceso a internet?
Si este fuera un país normal sin bloqueos, ni posiciones comunes, ni terroristas que ponen bombas en los hoteles, quizás nadie dudaría. Todo el mundo pensaría simplemente que Ernesto Hernández Busto pide, a cara destemplada desde su blog, la intervención de los marines en Cuba solo para aliviar de algún modo sus frustraciones personales.
¿Será que todavía lo atormenta aquel viaje a Bulgaria que le otorgaran en sus años de pionero destacado?

LAS RAZONES CIUDADANAS DE CUBA

Enrique Ubieta Gómez

Nosotros con Fidel. Ellos con Obama, o con Bush o con el que venga. Nosotros: un país con toda su diversidad y riqueza; ellos: un cibercomando, con toda la falsa unanimidad y la unicidad de las acciones pagadas. Ayer se exhibió en la televisión cubana el capítulo sobre la ciberguerra de la serie “Razones de Cuba”.
Unas horas antes habló Obama en Chile, con escaso apoyo a sus palabras, sobre los “derechos ciudadanos” de los cubanos, y unas horas después los cibermercenarios colgaron su video “Razones ciudadanas”. Hoy Fidel comenta, divertido, las palabras de Obama: “Cuando el Presidente miró ansioso al público tras mencionar a la pérfida Cuba, esperando una explosión de aplausos, hubo un glacial silencio. A sus espaldas, ¡ah, dichosa casualidad!, entre las demás banderas latinoamericanas, estaba exactamente la de Cuba. Si se volteaba un segundo sobre su hombro derecho habría visto, como una sombra, el símbolo de la Revolución en la Isla rebelde que su poderoso país quiso, pero no pudo destruir”.

En sus alegatos, los mercenarios abusan de un léxico seudo-académico que mal entremezcla conceptos y frases aprendidas de corrido, pero basta con que se escarbe un poco en ese ciberlenguaje “ciudadano”, para que encontremos las verdaderas razones: ellos no reclaman la pertinencia de una sociedad más participativa –aspiración del socialismo--, sino el supuesto derecho a derrocar un Gobierno revolucionario y de cobrar por ello.

La Revolución exige el suyo: no dejarse destruir. Yoani simula “distanciarse” de las ideologías y de las instituciones (nacionales, claro), pero inmediatamente asegura que el gobierno teme que se repita en Cuba lo que ocurrió en el Norte de África. ¿Por qué cree que el Estado cubano debe temer? Aunque Yoani y sus mentores sobreestiman el papel de Internet –y subestiman el de los pueblos--, es cierto que los internautas árabes de clase media usaron sus redes para llamar a la sublevación, pero ¿es ese el concepto CIA de libertad ciudadana? En Cuba podrían disponer de Internet, pero nunca del pueblo.

¿A qué se refieren cuando hablan de creatividad ciudadana? No piense el lector en proyectos culturales o ideas sociales diversas, la “creatividad”, la “independencia” a la que se refieren, es univalente: estar contra la Revolución, a favor del regreso de Cuba al capitalismo dependiente. Toda la diversidad humana es reducida por los cibermercenarios a un único tópico: ser contrarrevolucionarios. Hernández Busto lo confiesa alegremente --¿por qué no hacerlo si habla con fascinación de su encuentro con Bush?--: “Soy, en efecto, un contrarrevolucionario por convicción”, dice y declara solemnemente que no recibe financiamiento de nadie. Pero confiesa: “Paso buena parte del día viendo noticias y editando textos”. No sé si tendrá que rendir cuentas a “alguien” o a “algo”, como supone que hacen otros, pero estoy seguro que en Barcelona tiene que pagar cuentas: y el dinero no crece en macetas. Su encuentro con Bush no es uno más de los que supuestamente sostiene con personajes de la derecha internacional, como sugiere: ambos piensan muy parecido, al menos, en un punto.


“Mi opinión más íntima sobre la situación cubana es que una intervención militar de Estados Unidos sería la manera más rápida y productiva de acabar con el castrismo”, afirma sin sonrojarse. Quizás Yoani, que habló en uno de sus post sobre una probable breve noche de cuchillos largos en Cuba, porque hay “gente esperando, con el palo o la navaja bajo la cama para un día poder usarlos”, considere que la invasión es una excelente “iniciativa ciudadana”.

Solo un país alberga todas las iniciativas, toda la creatividad de su gente –sobre todo, un país que educó a sus ciudadanos en el concepto revolucionario, fidelista, de “leer, no de creer”, que abolió el analfabetismo y elevó el promedio general de instrucción al noveno grado, que produjo un millón de profesionales--; por eso el cibermercenarismo no cabe en el disfraz ciudadano: ellos son una sola idea, un solo propósito, una única obsesión, el derrocamiento de la Revolución, sin que siquiera exista un proyecto verdaderamente alternativo.

Todos los supuestos colores del arcoiris se reducen al gris de las tormentas, como los post de Yoani, con rayos y truenos de tramoya. Hablan de redes horizontales, no jerárquicas –algo que solo es posible a nivel social, no de sectas--, y sin embargo, a veces los tweets de Yoani aparecen si que ella los escriba, o se entera del contenido de videos que supuestamente ha distribuido, después que “alguien”, jerárquicamente superior, los cuelga. Ella tiene una relación “difícil” con los yumas.

No existe una contrarrevolución vieja y otra nueva: es la misma, la que vive de su negocito desde los lejanos años 60. Y habría que preguntarse si realmente esa obsesión es auténtica, si de verdad las Yoani, y los Hernández Busto –al igual que los capos de Miami, los del Big Five, que tanto agradó al segundo--, quieren que la Revolución desaparezca. Tal como están las cosas, Yoani ya acumula medio millón de dólares. ¿No querrá acaso que la Revolución se mantenga al menos una década más, para sobrepasar el millón? Y Ernestico, ¿podría sobrevivir “mirando noticias y editando textos” en su casa, si la Revolución no existiese?, ¿qué harían con sus vidas? Esta gente sí que tiene iniciativa ciudadana.

CIBERGUERRA: MERCENARISMO EN LA RED

Con el empleo de las Nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (NTIC) y como parte de su estrategia de subversión contra Cuba, el Gobierno de Estados Unidos ensaya en la actualidad una variante de la ciberguerra
DEISY FRANCIS MEXIDOR
Para los estrategas de la política de Estados Unidos es evidente que quien domine hoy por hoy el ciberespacio tendrá garantizada la hegemonía en lo que han calificado como el nuevo campo de batalla del siglo XXI.
                      Para los estrategas del Pentágono el  cibercomando es una fuerza especial de guerreros ciberespaciales, capaces de reaccionar ante lo que consideren una amenaza

No es casual que el antecedente directo de la Internet haya sido Arpanet, una red ideada por el Pentágono para lograr el trasiego de informaciones de sus instituciones militares y de otros centros de investigaciones científicas, lo que evidencia el estrecho vínculo que tuvo la Casa Blanca con un fenómeno asociado al desarrollo de las novedosas tecnologías en el ámbito de las comunicaciones.
No se trata ya de que un país, de acuerdo con los postulados actuales, tenga un ejército regular con las tres fuerzas tradicionales: mar, aire y tierra, sino de la conformación de un «cuarto ejército», cuyas armas discurren en el escenario virtual de la informática, la computación, las telecomunicaciones…
Para marcar la importancia que le conceden a este asunto, el Gobierno de EE.UU. nombró en una primera etapa al frente de ese «cuarto ejército» a Robert Elder jr., un general que siempre se dedicó a cuestiones de inteligencia dentro de la Fuerza Aérea.
Para Elder «el cambio cultural es que vamos a tratar a Internet como un campo de guerra y vamos a concentrarnos en él y darle prioridad para acciones en el ciberespacio y acompañarla, si es necesario, con acciones en el espacio aéreo y terrestre. Vamos a desarrollar, junto con las universidades, guerreros ciberespaciales que sean capaces de reaccionar ante cualquier amenaza las 24 horas del día durante los siete días de la semana».
Ese pensamiento resume toda una estrategia de gobierno, que quedó plasmada en un documento secreto hasta el 2006, pero que había sido firmado en el 2003 por el entonces secretario de Defensa, Donald Rumsfeld.
Barack Obama, el presidente de la Internet, porque hizo su campaña electoral «montado» sobre las redes sociales, le ha dado una atención especial a este tema. En el 2009 oficializa la doctrina de esa guerra irregular.
                           Pese a estar rodeada de cables submarinos, Cuba no puede acceder a ellos debido al bloqueo de Estados Unidos contra la Isla.

El 29 de mayo de ese año, durante una comparecencia pública, anunció la creación de una nueva figura en la jerarquía del establishment: el «ciberzar», cargo reservado para Howard Schmidt, quien había ocupado, entre otros, el puesto de jefe de seguridad de Microsoft e igual nomenclatura en el portal de ventas por Internet EBAY.
Meses después, en octubre, entró en acción el denominado cibercomando del Pentágono. Se ubicó en Fort Meade, Maryland, y a partir del 2010 es al general Keith Alexander, jefe de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) a quien Obama nombra para comandar esta fuerza especial.
El cibercomando cuenta con una plantilla de casi 90 000 hombres y mujeres sobre las computadoras, y ha expresado de manera abierta que desarrolla herramientas tecnológicas para desatar ataques devastadores en «redes enemigas». Para esos fines el Pentágono otorgó el pasado año alrededor de 90 000 millones de dólares.
Sencillamente, el Departamento de Defensa, que se ha amparado en el pretexto de la ciberseguridad para emplearse a fondo en la ciberguerra, afirma que más de 100 organismos de inteligencia extranjeros están «activamente» atacando las 15 000 redes del Gobierno de Estados Unidos que integran a cerca de siete millones de computadoras.
La ciberguerra es un modelo de conflicto que ha aparecido en el escenario de la sociedad de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTIC), ofreciendo un contexto bélico diferente donde la intangibilidad del ciberespacio da cabida, justamente, a ese tipo de ataques asimétricos, silenciosos, que pueden transitar ocultos en un virus durante días, hasta llegar al «cerebro» de un sistema informático y vulnerarlo.
Por ejemplo, a partir de esas tecnologías se pueden embestir los servidores que controlan la aviación de una base aérea, algo que fue probado en Iraq antes de lanzar el primer misil en marzo del 2003, cuando Estados Unidos y sus aliados iniciaron la invasión y ocupación del país árabe.
Incluso, lo mismo se ensayó mucho antes durante la primera Guerra del Golfo (1990-1991) con unas impresoras que se le vendieron al Gobierno iraquí, las cuales ya venían comprometidas con programas malignos, y el día señalado lanzaron un troyano que impidió a la aviación de Sadam Hussein despegar de la Base.
Aunque los teóricos insisten en que «la tecnología no tiene ideología», hay una realidad: los que la diseñan y controlan sí, y uno de los propósitos puede ser este, la ciberguerra.
«Estamos hablando del uso de Internet, no solo como una herramienta "de", sino como un arma "para"», puntualiza Carlos del Porto, especialista de la Oficina de Informatización del Ministerio de la Informática y las Comunicaciones de Cuba.
CIBERMERCENARIOS, UN PLATO FUERTE
Contra Cuba y otros países considerados enemigos de Estados Unidos se ensaya una variante de la ciberguerra: el fomento de una blogosfera que, aunque se pretende tildar de «independiente», es subordinada de manera total al mandato e intereses de Washington.



Justamente, ese fue el tema que motivó en abril del 2010 una conferencia del Instituto George W. Bush, celebrada en Texas. Allí se «cocinaron» ideas en cuanto al uso de las herramientas de la Internet y las NTIC para sustentar la labor de esos cibermercenarios.
A través de blogueros y redes sociales como Twitter y Facebook se han alentado en el mundo levantamientos y grandes manifestaciones. Fue Yugoslavia, en 1999, la primera nación que sufrió una guerra cibernética, «cuando se produce la intervención directa en las redes de correo electrónico de ese país, por parte del Ejército de EE.UU.», apunta Rosa Miriam Elizalde, periodista y editora del sitio digital Cubadebate.
Pero lo ocurrido ahora en Egipto; la manipulación de los sucesos en Libia para preparar y justificar un ataque contra el país africano, y el frustrado intento de promover desde el exterior un levantamiento popular en Cuba utilizando la red social Facebook, son apenas los más cercanos ejemplos.
Vale recordar que a escasos días de la toma de posesión de George W. Bush en el 2001, representantes del espionaje estadounidense, entre ellos George Tenet, director de la CIA en el período 1997-2004, declaró junto a altos oficiales de la Agencia de Inteligencia para la Defensa, que nuestro país constituía una «amenaza asimétrica» para la seguridad nacional de aquella nación, porque contaba con capacidad para desatar ataques cibernéticos.
Indudablemente, el ala ultraconservadora yanqui comenzaba a potenciar nuevos pretextos y escenarios de confrontación para calumniar a la Revolución Cubana y propiciar lo que no se ha descartado en la política de Washington hacia La Habana: una eventual agresión militar.
Sin embargo, lo que omitieron esos altos funcionarios es que, en junio de 1995, la Universidad Nacional de la Defensa de EE.UU. egresó a sus primeros 16 especialistas en «guerra informática», instruidos para emplear las bondades de las tecnologías de las comunicaciones como campo beligerante.
CUBA: SUBVERSIÓN, WIKILEAKS Y LA RED
El 14 de febrero del año 2006, la antecesora de Hillary Clinton, Condoleezza Rice, conformó un grupo de tarea para monitorear el uso que se hace de Internet en China, Irán y Cuba.
La actual administración norteamericana, sin apartarse en las esencias que animan esa estrategia histórica, ahora ha publicitado la doctrina del llamado «smart power» (poder inteligente).
La Clinton, seguidora de la misma, así lo ratificó en el momento de su toma de posesión como Secretaria de Estado.
«Es necesario —-dijo—- utilizar la fuerza de Internet con los países que combaten los medios de comunicación estadounidenses, sobre todo empleando Facebook, Youtube, Flicker y Twitter, para hacer llegar allí las voces de Estados Unidos».
De lo que se «trata entonces con esa doctrina, es de trabajar primero para subvertir el orden, la sociedad, los valores, y solo si eso no funciona van los marines», comentó Carlos del Porto.
No cabe dudas de que en la subversión contra Cuba con el uso de las nuevas tecnologías, se está apostando a todo: Ciberguerra-cibermercenarismo que pretenden sustentar, además, creando una infraestructura tecnológica sin la supervisión legal.
En ese esquema subversivo tratan de potenciar a los denominados «blogueros independientes» en función de demonizar al país ante la opinión pública internacional, y que ellos ofrezcan la imagen de que el ciberespacio es el mundo único y real, desde el que sí se puede decir y actuar.
En el caso cubano existe un diseño asociado a un contexto histórico particular: Estados Unidos le impidió desde un inicio a la Isla su acceso a la red internacional debido al bloqueo.
Para Cuba es negada la posibilidad de obtener servicios, softwares, herramientas tecnológicas y la utilización de los cables submarinos que nos rodean; sin embargo de esto no hablan los críticos de la Isla, que la presentan como un enemigo del uso de la Internet.
Sin mencionar las reales causas del problema, esas nuevas caras de la contrarrevolución se prestan al juego de la estrategia de subversión en Internet utilizando deliberadamente la omisión, la tergiversación y la mentira.
Tales blogueros han conformado espacios en los llamados blogs contestatarios dentro de las diferentes plataformas de Internet y con un sustento desde el exterior, se presentan como luchadores por la libertad de expresión en el ciberespacio. Además, mantienen una sólida relación con la Sección de Intereses estadounidense y con otras sedes diplomáticas acreditadas en La Habana, en especial algunas europeas desde donde se les ve en asiduas entradas y salidas, así como en contactos personales.
Los textos que publican la mayoría de esos blogueros contrarrevolucionarios son portadores de la imagen caótica que desean publicitar de Cuba y en algunos casos son traducidos simultáneamente a 20 idiomas, mucho más que la página web de la Casa Blanca.
No en vano la SINA ha mostrado una constante preocupación hacia ellos, lo que se evidenció tras las revelaciones de comunicaciones secretas entre la Oficina y el Departamento de Estado, que fueron filtradas por el sitio digital Wikileaks.
Según los cables, una evaluación realizada por Jonathan Farrar, actual jefe de la SINA, reconoce que la Casa Blanca está jugando sus cartas por los llamados «blogueros independientes».
Otras filtraciones, fechadas en septiembre del 2009, informan el carácter servil y dependiente de estos cibermercenarios, cuando Yoani Sánchez le pidió a la entonces subsecretaria adjunta de Estado, Bisa Williams, durante una visita a La Habana, el acceso a diferentes prestaciones que se ofrecen a través de Internet como tarjetas de crédito para compras, y la posibilidad de donaciones financieras por esta vía con el empleo de la herramienta electrónica PayPal.
«No saben cuánto más podríamos hacer si pudiéramos utilizar el PayPal o adquirir cosas online con una tarjeta de créditos», dijo a sus amos la contrarrevolucionaria.
Algunos especialistas consideran que más de 1 300 editores de medios internacionales tienen órdenes de estar pendientes de los mensajes en Twitter y las actualizaciones del blog de la mercenaria, fabricado desde el exterior con un diseño a tono con la política agresiva contra nuestro país y para cuyos fines se destinan miles de euros y dólares.
Pero también estos cibermercenarios aparecen vinculados a oscuros personajes cuyos nexos con la CIA son evidentes, entre ellos Marc Wachtenheim, director del Programa Cuba de la Fundación Panamericana del Desarrollo (FUPAD) hasta el 2010, quien, según se conoce, hizo varios viajes a la Isla, donde se interesó por contactar con elementos contrarrevolucionarios, particularmente los que integran esa «blogosfera independiente».
Wachtenheim publicó en abril un artículo titulado La verdadera revolución en América Latina, en el que aleccionaba sobre cómo Internet puede servir para «tumbar gobiernos», y en esos explícitos planes tuvo en cuenta a la cibermercenaria, al tildarla como integrante de esas «nuevas generaciones latinoamericanas» ubicadas en el colimador de Washington.
Robert Guerra, otro individuo vinculado con la CIA, mencionado ya en el trabajo Operación Surf, publicado en esta misma serie de denuncia por su implicación en el intento por introducir antenas satelitales en Cuba para crear redes ilegales de acceso a Internet, es identificado en junio del 2008 como «amigo» de la bloguera contrarrevolucionaria en el sitio de la periodista española Rosa Jiménez Cano.
En octubre del 2010, Guerra le pidió ayuda mediante un mensaje a @KatieS, identidad en Twitter de Katie Jacobs Stanton, integrante del equipo de Internet de Obama porque la cibermercenaria, al parecer, tuvo problemas con su cuenta en esa red social.
Stanton funge al frente de la estrategia internacional de EE.UU. en Twitter y además es asesora especial de la Oficina de Innovación del Departamento de Estado desde el año pasado. Curiosamente, también se desempeñó en el desarrollo de herramientas para la búsqueda y posicionamiento de los blogs por Google.
DE ALIADOS A LA CARTA
Estos blogueros son gente que en entrevistas han exhortado al levantamiento en Cuba, han alentado a la violencia, apoyan la Ley de Ajuste Cubano, justifican el bloqueo, niegan que el sector más reaccionario del exilio de Miami sea enemigo del pueblo cubano, dicen que el caso del terrorista Luis Posada Carriles es una cortina de humo y hasta llegan a expresar abiertamente el cambio de sistema político, lo que quedó demostrado en una entrevista concedida al investigador francés Salim Lamrani por la cibermercenaria.
Los que promueven a estos blogueros contrarrevolucionarios no escatiman en facilitar y propiciar la entrega de premios, no precisamente por los méritos literarios de las notas que se publiquen, sino por la postura servil que demandan de ellos, tal como ha ocurrido con el medio millón de dólares recibido por la mercenaria predilecta de Washington en los últimos tres años.
Esa es la modalidad que ha encontrado el Gobierno estadounidense para pagar los servicios de sus blogueros inflados, a quienes tratan de presentar como los nuevos rostros de la llamada oposición ante el descrédito y desgaste de una contrarrevolución tradicional, sin reconocimiento alguno dentro de la sociedad cubana.
El 8 de marzo pasado la propia secretaria de Estado Hillary Clinton aupó a la contrarrevolucionaria durante el anuncio del premio Women of Courage (Mujeres de Coraje), donde justificó el uso de la «tecnología para promover un cambio positivo».
El pueblo de Cuba, que tiene bien fresca su memoria histórica, sabe que el significado del término al que alude la Clinton se traduce en derrocar a la Revolución y tratar de anexarnos como una estrella más a la bandera de las barras.
El jueves 10 de marzo, dos días después de lo acontecido en Washington, continuaron los homenajes en la residencia del jefe de la Sección de Intereses.
Pero el apoyo no es solo de la SINA y de la Secretaria de Estado. El propio Obama respondió un cuestionario de preguntas de la cibermercenaria, que fue ampliamente divulgado en medios internacionales de prensa. El hecho pone de manifiesto la innegable conexión y la instrumentación que el imperio y sus aliados hacen de individuos como estos, alineados con los actuales planes de agresión contra la Isla.
A GOLPE DE CORAZÓN
Cuba está inmersa en el sistema de las nuevas tecnologías. Jamás negará de ellas. Es una diáfana política que tiene antecedentes desde los primeros años del triunfo revolucionario.
Apenas arrancó el proceso de transformaciones que acompañaron al proyecto social naciente, se anunció, en 1961, una Campaña de Alfabetización, cuyo principal impulsor fue el Comandante en Jefe Fidel Castro. Desde ese instante se cerró la puerta a la ignorancia y se abría la del desarrollo de la inteligencia de los cubanos.
Con su pensamiento visionario alertó Fidel que nuestro futuro debía ser el de hombres de ciencia, y esa ciencia no podrá estar nunca separada de la conquista de las nuevas tecnologías.
Hoy, pese a la condición de país bloqueado durante más de cinco décadas por la principal potencia imperialista, se han dado lecciones al mundo en términos que nunca podrán rebatir los detractores: indicadores de salud comparables solo con naciones industrializadas; más de un millón de graduados universitarios y los avances en la biotecnología, son apenas tres ejemplos que se suman a otras realizaciones concretas.
Actualmente Cuba cuenta con más de 600 Joven Club de Computación, hay más de 724 000 computadoras; 1.7 millones de usuarios del servicio de Internet, 454 000 de ellos con navegación plena; hay 136 páginas web de medios de comunicación cubanos y más de 200 blogs hechos desde la Isla, administrados por profesionales de diferentes ramas, quienes enfrentan las calumnias, tergiversaciones, manipulaciones y mentiras de los cibermercenarios.
Cuba forma, además, una importante fuerza en la Universidad de Ciencias Informáticas, donde actualmente estudian 8 900 alumnos; de esa cifra 900 lo hacen en las tres facultades regionales en las provincias de Granma, Artemisa y Ciego de Ávila.
Solo del alto centro docente, también un sueño de Fidel hecho realidad, han egresado 6 492 jóvenes. Todo un capital humano especializado, investigando y produciendo softwares y servicios informáticos para satisfacer las necesidades del país y de otros lugares del planeta, como aporte y contribución a ese mundo mejor al que aspiramos, al que no renunciamos y deberá erigirse sobre la base de una sociedad de la información inclusiva y solidaria.

Tomado de Granma

 
 


REFLEXIONES DE FIDEL: LOS ZAPATICOS ME APRIETAN


Mientras los reactores siniestrados despiden humo radiactivo en Japón, y aviones de monstruosa estampa y submarinos nucleares lanzan mortíferas cargas teledirigidas sobre Libia, un país norteafricano del Tercer Mundo con apenas seis millones de habitantes, Barack Obama le hacía a los chilenos un cuento parecido a los que yo escuchaba cuando tenía 4 años: "Los zapaticos me aprietan, las medias me dan calor; y el besito que me diste, lo llevo en el corazón".

Algunos de sus oyentes quedaron pasmados en aquel "Centro Cultural" en Santiago de Chile.

Cuando el Presidente miró ansioso al público tras mencionar a la pérfida Cuba, esperando una explosión de aplausos, hubo un glacial silencio. A sus espaldas, ¡ah, dichosa casualidad!, entre las demás banderas latinoamericanas, estaba exactamente la de Cuba.

Si se volteaba un segundo sobre su hombro derecho habría visto, como una sombra, el símbolo de la Revolución en la Isla rebelde que su poderoso país quiso, pero no pudo destruir.

Cualquier persona sería, sin duda, extraordinariamente optimista si espera que los pueblos de Nuestra América aplaudan el 50 aniversario de la invasión mercenaria de Girón, 50 años de cruel bloqueo económico de un país hermano, 50 años de amenazas y atentados terroristas que costaron miles de vidas, 50 años de proyectos de asesinato de los líderes del histórico proceso.

Me sentí aludido en sus palabras.

Presté, efectivamente, mis servicios a la Revolución durante mucho tiempo, pero nunca eludí riesgos ni violé principios constitucionales, ideológicos o éticos; lamento no haber dispuesto de más salud para seguir sirviéndola.

Renuncié sin vacilación a todos mis cargos estatales y políticos, incluso al de Primer Secretario del Partido, cuando enfermé y nunca intenté ejercerlos después de la Proclama del 31 de julio de 2006, ni cuando recuperé parcialmente mi salud más de un año después, aunque todos continuaban titulándome afectuosamente de esa forma.

Pero sigo y seguiré siendo como prometí: un soldado de las ideas, mientras pueda pensar o respirar.

Cuando a Obama lo interrogaron sobre el golpe de Estado contra el heroico presidente Salvador Allende, promovido como otros muchos por Estados Unidos, y la misteriosa muerte de Eduardo Frei Montalva, asesinado por agentes de la DINA, una creación del Gobierno norteamericano, perdió su presencia de ánimo y comenzó a tartamudear.

Fue certero, sin duda, el comentario de la televisión de Chile al final de su discurso, cuando expresó que Obama ya no tenía nada que ofrecer al hemisferio.

Yo, por mi parte, no quiero dar la impresión de que experimento odio a su persona, y mucho menos hacia el pueblo de Estados Unidos, al que reconozco el aporte de muchos de sus hijos a la cultura y a la ciencia.

Obama tiene ahora por delante un viaje a El Salvador mañana martes. Allí tendrá que inventar bastante, porque en esa hermana nación centroamericana, las armas y los entrenadores que recibió de los gobiernos de su país, derramaron mucha sangre.

Le deseo buen viaje y un poco más de sensatez.

Fidel Castro Ruz
Marzo 21 de 2011
9 y 32 p.m.