La justicia cubana impuso una sanción de 15 años de privación de libertad al estadounidense Alan Gross por el delito de actos contra la independencia o la integridad territorial del Estado.
De acuerdo con un reporte de la televisión cubana, para tomar esa decisión, el Tribunal tuvo en cuenta las numerosas pruebas testificales, periciales y documentales practicadas en el juicio oral, en especial las presentadas por la Fiscalía.
Estas demostraron la participación directa del contratista norteamericano en un proyecto subversivo del gobierno de Estados Unidos para tratar de destruir la Revolución mediante el empleo de sistemas de infocomunicaciones fuera del control de las autoridades.
El objetivo era promover planes desestabilizadores contra diversos sectores sociales, indicó.
Durante la vista del juicio oral el acusado reconoció haber sido utilizado y manipulado por la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID), de Estados Unidos, subordinada al Departamento de Estado, y que financia la empresa contratista DAI, en nombre de la cual Gross viajó a Cuba.
Contra la sanción impuesta, Alan Gross podrá interponer en su momento recurso de casación ante la sala de los delitos contra la seguridad del Estado del Tribunal Supremo Popular.
Tomado de Cambios en Cuba
Editado desde la ciudad de Bayamo, Cuba, por el periodista David Rodríguez Rodríguez.
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sábado, 12 de marzo de 2011
viernes, 11 de marzo de 2011
SISMO DE 8,9 GRADOS DE INTENSIDAD SACUDE COSTA NORESTE DE JAPÓN
El Gobierno de Japón hace grandes esfuerzos para coordinar las operaciones de socorro y salvamento, "partiendo de la hipótesis de que ese movimiento telúrico causó daños considerables", afirmó poco antes a la prensa el portavoz del Ejecutivo, Yukio Edano.
El seísmo se produjo a las 14h46 locales (las 5h46 GMT), a 24,4 km de profundidad, a un centenar de kilómetros de las costas de la provincia de Miyagi, 380 km al norte de Tokio, y fue seguido de violentas réplicas, según datos del Instituto de Geofísica de EEUU. La agencia de meteorología japonesa afirmó luego que se trata del terremoto más fuerte jamás registrado en Japón.
En Tokio, los edificios temblaron durante dos minutos y la mayoría de los habitantes se precipitaron a las calles, mientras se desencadenaban una decena de incendios. Un gigantesco incendio se produjo en una refinería de la ciudad de Iichihara, en la región de Tokio. El primer ministro, Naoto Kan, aclaró de inmediato que el movimiento telúrico no había provocado escapes radiactivos en las centrales nucleares del país.
En la capital, unos cuatro millones de habitantes se quedaron sn electricidad y las zonas del puerto resultaron inundadas. Un tsunami de diez metros arrasó luego las costas de Sendai (noreste). Otros puntos de la costa nipona en el Pacífico fueron igualmente afectados por olas de varios metros de altura.
Imágenes televisivas captadas desde un helicóptero mostraron buques de carga, automóviles y toneladas de materiales de todo tipo arrastrados por una gigantesca marea de agua pardusca estrellándose en el litoral Pacífico del país.
También mostraron torrentes de lodo desbordando el cauce del río Natori y destruyendo campos en la zona de Sendai, donde la pista del aeropuerto también quedó sumergida.
El Centro estadounidense de vigilancia de tsunamis alertó sobre un peligro de maremoto en casi todo el Pacífico, desde Australia a Sudamérica y Centroamérica. "Un terremoto de semejante magnitud tiene el potencial de generar un tsunami devastador, capaz de golpear las costas cercanas en unos pocos minutos y las más alejadas en cuestión de horas", indicó el Centro en un comunicado.
"La sacudida fue tan fuerte que teníamos que agarrarnos de lo que podíamos para no caernos", contó un funcionario de Kurihara, una ciudad duramente golpeada por el sismo, en la prefectura de Kurihara. "No podíamos huir, porque los temblores seguían", agregó el funcionario, contactado por teléfono por la AFP.
Japón se halla sobre el llamado "cinturón de fuego del Pacífico", una zona de actividad volcánica sobre placas de la corteza terrestre que se hunden a gran velocidad geológica (varios centímetros por año) en otras placas, un fenómeno que acumula enormes tensiones que deben liberarse en forma de sismos.
Tokio está situada en uno de los puntos más peligrosos de ese cinturón, sobre la intersección de tres placas (la Euroasiática, la del pacífico y la del Mar de Filipinas). El movimiento telúrico desencadenó alertas de tsunami en los países vecinos.
HILLARY CLINTON REAFIRMA SU ¨¨COMPROMISO PERSONAL¨¨ CON MERCENARIOS CUBANOS
Por M. H. Lagarde
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, la misma que acaba de premiar a Yoani Sánchez por el terrible peligro que representa para la bloguera tomar cerveza bucanero en cuanta cafetería hay en La Habana, hace una semana que no para de rendirle cuentas a la representación de la mafia de Miami en el Congreso norteamericano.
El último mafioso en "coger por el cuello" a la Secretaria de Estado ha sido el legislador republicano Mario (Florida) quien es, uno de los grandes beneficiarios de la industria anticubana radicada en Miami.
Al igual que otros miembros de su partido han hecho por estos días, Diaz-Balart le cuestionó la Secretaria de Estados el hecho que el gobierno de Obama haya relajado algunas sanciones contra el régimen de La Habana que "oprime" a su pueblo.
En su defensa, la jefa del Departamento de Estado reafirmó su "compromiso irrenunciable" con la democracia y la libertad en Cuba, al defender las políticas de Washington de buscar un acercamiento con grupos civiles en la isla comunista.
"Ese es un compromiso irrenunciable que tengo yo personalmente y que esta administración y el presidente (Barack Obama) comparten, dijo Clinton durante la interpelación que tuvo lugar en la Cámara de Representantes.
"Nuestra decisión de tratar de tener más contacto con el gobierno cubano -agregó-, pero sólo indirectamente a través de la ayuda al pueblo cubano, tiene la finalidad de reforzar el contacto directo y proveer mayor apoyo a los grupos civiles", señaló Clinton.
En realidad, nadie sabe cómo el gobierno de Estados Unidos se las arreglará para tener más contacto con el gobierno de La Habana nada menos que a través de los mercenarios cubanos.
Por lo menos, la experiencia de hacerlo mediante cuidadanos norteamericanos -como es el caso del "subcontratista", actualmente pendiente de sentencia en los tribunales de la Isla, Alan Gross-, ya se sabe que no dio resultado.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, la misma que acaba de premiar a Yoani Sánchez por el terrible peligro que representa para la bloguera tomar cerveza bucanero en cuanta cafetería hay en La Habana, hace una semana que no para de rendirle cuentas a la representación de la mafia de Miami en el Congreso norteamericano.
El último mafioso en "coger por el cuello" a la Secretaria de Estado ha sido el legislador republicano Mario (Florida) quien es, uno de los grandes beneficiarios de la industria anticubana radicada en Miami.
Al igual que otros miembros de su partido han hecho por estos días, Diaz-Balart le cuestionó la Secretaria de Estados el hecho que el gobierno de Obama haya relajado algunas sanciones contra el régimen de La Habana que "oprime" a su pueblo.
En su defensa, la jefa del Departamento de Estado reafirmó su "compromiso irrenunciable" con la democracia y la libertad en Cuba, al defender las políticas de Washington de buscar un acercamiento con grupos civiles en la isla comunista.
"Ese es un compromiso irrenunciable que tengo yo personalmente y que esta administración y el presidente (Barack Obama) comparten, dijo Clinton durante la interpelación que tuvo lugar en la Cámara de Representantes.
"Nuestra decisión de tratar de tener más contacto con el gobierno cubano -agregó-, pero sólo indirectamente a través de la ayuda al pueblo cubano, tiene la finalidad de reforzar el contacto directo y proveer mayor apoyo a los grupos civiles", señaló Clinton.
En realidad, nadie sabe cómo el gobierno de Estados Unidos se las arreglará para tener más contacto con el gobierno de La Habana nada menos que a través de los mercenarios cubanos.
Por lo menos, la experiencia de hacerlo mediante cuidadanos norteamericanos -como es el caso del "subcontratista", actualmente pendiente de sentencia en los tribunales de la Isla, Alan Gross-, ya se sabe que no dio resultado.
Publicado por M. H. Lagarde
jueves, 10 de marzo de 2011
YOANI SÁNCHEZ: ""MEJOR QUE ME CALLE...""
Por Ernesto Pérez Castillo
Yoani Sánchez, a la vista de las barbas de su vecino ardiendo hasta la ceniza, anda a las carreras como quien desesperadamente intenta sofocar el incendio de su casa vertiéndole agua con un dedal.
La verdad es que con las recientes revelaciones sobre la “disidencia” no encuentra mejor estrategia de escape que huir hacia delante, como lo demuestra su reciente post “Del zumo de limón al código encriptado”.
Allí comienza mintiendo desde la primera línea, donde pone: “En el último capítulo de la saga orwelliana que ponen en la tele, vimos un joven de rostro atemorizado contando cómo un turista le regaló unos programas de encriptación de datos”.
Con lo de “saga orwelliana” se refiere ella a la serie documental “Las razones de Cuba” que transmite por estos días la televisión cubana, y por una vez lo de orwelliana le ha quedado bien pues, como es conocido (aunque quizá ella no lo sepa), el compañerito George Orwell (que ni siquiera se llamaba así, sino que su nombre real era Eric Blair) tuvo a bien colaborar con la CIA en su momento a través del MI6, el temible servicio de espionaje británico, al que por propia voluntad entregó en 1949 una carta con una lista de treinta y ocho escritores y artistas a quienes acusaba de comunistas y que contenía entre otros el nombre de Charles Chaplin.
El “joven de rostro atemorizado” que menciona Yoani es Dalexis, nada menos que un ingeniero informático que trabajó para la CIA como el agente Alejandro, aunque en realidad era el agente Raúl de la Seguridad del Estado cubana.
Y cuando Yoani habla del “turista” que “regaló unos programas de encriptación de datos” se está refiriendo a Robert Guerra, el actual jefe del plan de agresión cibernética de Freedom House, la misma organización CIA que desde hace décadas sirve de tapadera para operaciones de inteligencia contra Cuba, financiadas por la USAID y la NED.
Fue este Guerra quien en abril pasado habló a nombre de Freedom House en el evento de cíberdisidencia organizado en Texas por el Instituto George W. Bush.
Curiosamente, Robert Guerra es un médico graduado en 1996 en la Universidad de Navarra, en Pamplona, España, la misma universidad de la cual en la actualidad es profesor el señor José Luis Orihuela, que presidió el Jurado del Premio iRedes 2011, recientemente concedido a Yoani Sánchez.
Por si fuera poco, esa misma Universidad de Navarra en diciembre pasado entregó también a Yoani el Premio Internacional Jaime Brunet. Más claro, ni el agua: todo indica que Robert Guerra maneja sus contactos en la Universidad de Navarra para promocionar y financiar a su protegida en La Habana. Como dirían en Sicilia: se non è vero, è ben trovato.
Otra bloguera, la española Rosa Jiménez Cano, publicó hace poco un post sobre Guerra, titulado “De Cuba a Canadá”, donde menciona que: “Desayuné con él, charlamos sobre Cuba, su amiga Yoani y un montón de cosas…”
O sea, para la Yoani, Robert Guerra no es un turista más, sino un “amigo” suyo muy cercano, cosa que fue demostrada con creces cuando el 6 de octubre de 2010 Yoani Sánchez formó aquel famoso arroz con mango sobre el supuesto bloqueo de su cuenta en Twitter y de inmediato Guerra twitteó el siguiente mensaje: “@BabaluVal @yaonisanchez are reporting that posts from Cuba are being censored. @KatieS UR help would be appreciated.”
Esa @KatieS a quien estaba dirigido el mensaje es ni más ni menos que Katie Jacobs Stanton, la cabeza visible de la estrategia internacional del gobierno norteamericano en Twitter y miembro del Equipo de Internet del presidente Barack Hussein Obama II.
Así que para Yoani ahora mismo lo mejor seria mirarse al espejo y aconsejarse a sí misma: “mejor que me calle, que no diga nada”, como dice la canción, pues cada vez que abre la boca remueve el lodazal en el que fatiga sus días la mercenaria.
Yoani Sánchez, a la vista de las barbas de su vecino ardiendo hasta la ceniza, anda a las carreras como quien desesperadamente intenta sofocar el incendio de su casa vertiéndole agua con un dedal.
La verdad es que con las recientes revelaciones sobre la “disidencia” no encuentra mejor estrategia de escape que huir hacia delante, como lo demuestra su reciente post “Del zumo de limón al código encriptado”.
Allí comienza mintiendo desde la primera línea, donde pone: “En el último capítulo de la saga orwelliana que ponen en la tele, vimos un joven de rostro atemorizado contando cómo un turista le regaló unos programas de encriptación de datos”.
Con lo de “saga orwelliana” se refiere ella a la serie documental “Las razones de Cuba” que transmite por estos días la televisión cubana, y por una vez lo de orwelliana le ha quedado bien pues, como es conocido (aunque quizá ella no lo sepa), el compañerito George Orwell (que ni siquiera se llamaba así, sino que su nombre real era Eric Blair) tuvo a bien colaborar con la CIA en su momento a través del MI6, el temible servicio de espionaje británico, al que por propia voluntad entregó en 1949 una carta con una lista de treinta y ocho escritores y artistas a quienes acusaba de comunistas y que contenía entre otros el nombre de Charles Chaplin.
El “joven de rostro atemorizado” que menciona Yoani es Dalexis, nada menos que un ingeniero informático que trabajó para la CIA como el agente Alejandro, aunque en realidad era el agente Raúl de la Seguridad del Estado cubana.
Y cuando Yoani habla del “turista” que “regaló unos programas de encriptación de datos” se está refiriendo a Robert Guerra, el actual jefe del plan de agresión cibernética de Freedom House, la misma organización CIA que desde hace décadas sirve de tapadera para operaciones de inteligencia contra Cuba, financiadas por la USAID y la NED.
Fue este Guerra quien en abril pasado habló a nombre de Freedom House en el evento de cíberdisidencia organizado en Texas por el Instituto George W. Bush.
Curiosamente, Robert Guerra es un médico graduado en 1996 en la Universidad de Navarra, en Pamplona, España, la misma universidad de la cual en la actualidad es profesor el señor José Luis Orihuela, que presidió el Jurado del Premio iRedes 2011, recientemente concedido a Yoani Sánchez.
Por si fuera poco, esa misma Universidad de Navarra en diciembre pasado entregó también a Yoani el Premio Internacional Jaime Brunet. Más claro, ni el agua: todo indica que Robert Guerra maneja sus contactos en la Universidad de Navarra para promocionar y financiar a su protegida en La Habana. Como dirían en Sicilia: se non è vero, è ben trovato.
Otra bloguera, la española Rosa Jiménez Cano, publicó hace poco un post sobre Guerra, titulado “De Cuba a Canadá”, donde menciona que: “Desayuné con él, charlamos sobre Cuba, su amiga Yoani y un montón de cosas…”
O sea, para la Yoani, Robert Guerra no es un turista más, sino un “amigo” suyo muy cercano, cosa que fue demostrada con creces cuando el 6 de octubre de 2010 Yoani Sánchez formó aquel famoso arroz con mango sobre el supuesto bloqueo de su cuenta en Twitter y de inmediato Guerra twitteó el siguiente mensaje: “@BabaluVal @yaonisanchez are reporting that posts from Cuba are being censored. @KatieS UR help would be appreciated.”
Esa @KatieS a quien estaba dirigido el mensaje es ni más ni menos que Katie Jacobs Stanton, la cabeza visible de la estrategia internacional del gobierno norteamericano en Twitter y miembro del Equipo de Internet del presidente Barack Hussein Obama II.
Así que para Yoani ahora mismo lo mejor seria mirarse al espejo y aconsejarse a sí misma: “mejor que me calle, que no diga nada”, como dice la canción, pues cada vez que abre la boca remueve el lodazal en el que fatiga sus días la mercenaria.
REFLEXIONES DE FIDEL: LA OTAN, LA GUERRA, LA MENTIRA Y LOS NEGOCIOS
Tomado de CubaDebate)
Como algunos conocen, en septiembre de 1969, Muammar al-Gaddafi, un militar árabe beduino de peculiar carácter e inspirado en las ideas del líder egipcio Gamal Abdel Nasser, promovió en el seno de las Fuerzas Armadas un movimiento que derrocó al Rey Idris I de Libia, un país desértico casi en su totalidad y de escasa población, situado al norte de África, entre Túnez y Egipto.
Los importantes y valiosos recursos energéticos de Libia fueron descubriéndose progresivamente.
Nacido en el seno de una familia de la tribu beduina de pastores nómadas del desierto, en la región de Trípoli, Gaddafi era profundamente anticolonialista. Se asegura que un abuelo paterno murió luchando contra los invasores italianos cuando Libia fue invadida por éstos en 1911. El régimen colonial y el fascismo cambiaron la vida de todos. Se dice, igualmente, que el padre sufrió prisión antes de ganarse el pan como obrero industrial.
Incluso, los adversarios de Gaddafi aseguran que se destacó por su inteligencia como estudiante; fue expulsado del liceo por sus actividades antimonárquicas. Logró matricularse en otro liceo y después graduarse en leyes en la Universidad de Bengasi a los 21 años. Ingresa después en el Colegio Militar de Bengasi donde creó lo que se denominó el Movimiento Secreto Unionista de Oficiales Libres, concluyendo posteriormente sus estudios en una academia militar británica.
Estos antecedentes explican la notable influencia que ejerció después en Libia y en otros líderes políticos, estén hoy a favor o en contra de Gaddafi.
Había iniciado su vida política con hechos incuestionablemente revolucionarios.
En marzo de 1970, tras manifestaciones masivas nacionalistas, logró la evacuación de los soldados británicos del país y, en junio, Estados Unidos desalojó la gran base aérea cerca de Trípoli, entregada a instructores militares egipcios, país aliado a Libia.
En 1970, varias compañías petroleras occidentales y sociedades bancarias con participación de capitales extranjeros fueron afectadas por la Revolución. A fines de 1971, la famosa British Petroleum corrió la misma suerte. En el área agropecuaria todos los bienes italianos fueron confiscados, los colonos y sus descendientes expulsados de Libia.
La intervención estatal se orientó al control de las grandes empresas. La producción de ese país pasó a disfrutar de uno de los niveles más altos del mundo árabe. Se prohibió el juego y el consumo de alcohol. El estatus jurídico de la mujer, tradicionalmente limitado, fue elevado.
El líder libio se enfrascó en teorías extremistas que se oponían tanto al comunismo como al capitalismo. Fue una etapa en la que Gaddafi se dedicó a la teorización, que no tiene sentido incluir en este análisis, aunque sí señalar que en el artículo primero de la Proclama Constitucional de 1969 se establecía el carácter "Socialista" de la Jamahiriya Árabe Libia Popular.
Lo que deseo enfatizar es que a Estados Unidos y sus aliados de la OTAN nunca le interesaron los derechos humanos.
La olla de grillos que tuvo lugar en el Consejo de Seguridad, en la reunión del Consejo de Derechos Humanos con sede en Ginebra, y en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, fue puro teatro.
Comprendo perfectamente las reacciones de los líderes políticos envueltos en tantas contradicciones y estériles debates, dada la urdimbre de intereses y problemas que deben atender.
Todos sabemos muy bien que el carácter de miembro permanente, el poder de veto, la posesión de armas nucleares, y no pocas instituciones son fuentes de privilegios e intereses impuestos por la fuerza a la humanidad. Se puede estar o no de acuerdo con muchas de ellas, pero jamás aceptarlas como medidas justas o éticas.
El imperio pretende ahora hacer girar los acontecimientos en torno a lo que hizo o no Gaddafi, porque necesita intervenir militarmente en Libia y golpear la ola revolucionaria desatada en el mundo árabe. Hasta ahora no se decía una palabra, se guardaba silencio y se hacían negocios.
Promovida la latente rebeldía libia por los órganos de inteligencia yanki, o por los errores del propio Gaddafi, es importante que los pueblos no se dejen engañar, ya que muy pronto la opinión mundial tendrá suficientes elementos para saber a qué atenerse.
A mi juicio, y así lo expresé desde el primer momento, había que denunciar los planes de la belicosa OTAN.
Libia, igual que muchos países del Tercer Mundo, es miembro del Movimiento de Países No Alineados, del Grupo de los 77 y otras organizaciones internacionales, a través de las cuales se establecen relaciones independientemente de su sistema económico y social.
A grandes rasgos: la Revolución en Cuba, inspirada en principios Marxistas-Leninistas y Martianos, había triunfado en 1959 a 90 millas de Estados Unidos, que nos impuso la Enmienda Platt y era propietario de la economía de nuestro país.
Casi de inmediato, el imperio promovió contra nuestro pueblo la guerra sucia, las bandas contrarrevolucionarias, el criminal bloqueo económico, y la invasión mercenaria de Girón, custodiada por un portaaviones y su infantería de marina lista para desembarcar si la fuerza mercenaria obtenía determinados objetivos.
Apenas año y medio después nos amenazó con el poderío de su arsenal nuclear. Una guerra de ese carácter estuvo a punto de estallar.
Todos los países latinoamericanos, con la excepción de México, participaron del criminal bloqueo que todavía perdura, sin que nuestro país jamás se rindiera. Es importante recordarlo para los que carecen de memoria histórica.
En enero de 1986, esgrimiendo la idea de que Libia estaba detrás del llamado terrorismo revolucionario, Reagan ordenó romper relaciones económicas y comerciales con ese país.
En marzo, una fuerza de portaaviones en el Golfo de Sirte, dentro de aguas consideradas nacionales por Libia, desató ataques que ocasionaron la destrucción de varias unidades navales provistas de lanzamisiles y de sistemas de radares de costa que ese país había adquirido en la URSS.
El 5 de abril, una discoteca en Berlín Occidental, frecuentada por soldados de Estados Unidos, fue víctima de explosivos plásticos, en el que tres personas murieron, dos de ellas militares norteamericanos y muchos fueron heridos.
Reagan acusó a Gaddafi y ordenó a la Fuerza Aérea que diera respuesta. Tres escuadrones despegaron de los portaaviones de la VI Flota y bases en el Reino Unido, atacaron con misiles y bombas siete objetivos militares en Trípoli y Bengasi. Alrededor de 40 personas murieron, 15 de ellas civiles. Advertido del avance de los bombarderos, Gaddafi reunió la familia y estaba abandonando su residencia ubicada en el complejo militar de Bab Al Aziziya, al sur de la capital. No había concluido la evacuación cuando un misil impactó directamente en la residencia, su hija Hanna murió y otros dos hijos resultaron heridos. El hecho recibió un amplio rechazo; la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución de condena por violación de la Carta de la ONU y el Derecho Internacional. Igual hizo en términos enérgicos el Movimiento de Países No Alineados, la Liga Árabe y la OUA.
El 21 de diciembre de 1988, un Boeing 747 de la compañía Pan Am que volaba de Londres a Nueva York se desintegró en pleno vuelo por el estallido de una bomba, los restos cayeron sobre la localidad de Lockerbie, y la tragedia costó 270 vidas de 21 nacionalidades.
En un principio el Gobierno de Estados Unidos sospechó de Irán, como represalia por la muerte de 290 personas por el derribo de un Airbus de su línea estatal. Las investigaciones, según los yankis, implicaban dos agentes de la inteligencia libia. Imputaciones similares contra Libia se hicieron por un avión de la aerolínea francesa en ruta Brazzaville-N’Djamena-París, implicando a funcionarios libios que Gaddafi rechazó extraditar por hechos que negó categóricamente.
Una leyenda tenebrosa se fabricó contra él con la participación de Reagan y Bush padre.
Desde 1975 hasta la etapa final del gobierno de Reagan, Cuba se había consagrado a sus deberes internacionalistas en Angola y otros países de África. Conocíamos de los conflictos que se desarrollaron en Libia o en torno a ella por lecturas y testimonios de personas muy vinculadas a ese país y al mundo árabe, así como por las impresiones que guardamos de numerosas personalidades de distintos países con los que tuvimos contactos en aquellos años.
Muchos conocidos líderes africanos con los que Gaddafi mantenía relaciones estrechas se esforzaron por buscar soluciones a las tensas relaciones entre Libia y el Reino Unido.
El Consejo de Seguridad le había impuesto sanciones a Libia que comenzaron a superarse cuando Gaddafi aceptó someter a juicio, con determinadas condiciones, a los dos acusados por el avión que estalló sobre Escocia.
Delegaciones libias comenzaron a ser invitadas a reuniones intereuropeas. En julio de 1999 Londres inició el restablecimiento de relaciones diplomáticas plenas con Libia, después de algunas concesiones adicionales.
En septiembre de ese año, los ministros de la Unión Europea aceptaron revocar las medidas restrictivas al comercio tomadas en 1992.
El 2 de diciembre, Massimo D’Alema, primer ministro italiano, realizó la primera visita de un jefe de gobierno europeo a Libia.
Desaparecida la URSS y el campo socialista de Europa, Gaddafi decidió aceptar las demandas de Estados Unidos y la OTAN.
Cuando visité Libia en mayo de 2001, me exhibió las ruinas del traidor ataque con que Reagan asesinó a su hija, y estuvo a punto de exterminar a toda la familia.
A inicios del 2002, el Departamento de Estado informó que estaban en curso conversaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Libia.
En mayo se había vuelto a incluir a Libia en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, aunque, en enero, el presidente George W. Bush no había mencionado al país africano en su célebre discurso sobre los integrantes del "eje del mal".
Al iniciarse el año 2003, en virtud del acuerdo económico sobre indemnizaciones alcanzado entre Libia y los países demandantes, Reino Unido y Francia, el Consejo de Seguridad de la ONU levantó las sanciones de 1992 contra Libia.
Antes de finalizar el 2003, Bush y Tony Blair informaron de un acuerdo con Libia, país que había entregado a expertos de inteligencia del Reino Unido y Washington documentación de los programas no convencionales de armas, así como misiles balísticos con un alcance superior a 300 kilómetros. Funcionarios de ambos países ya habían visitado diversas instalaciones. Era el fruto de muchos meses de conversaciones entre Trípoli y Washington, como reveló el propio Bush.
Gaddafi cumplió sus promesas de desarme. En pocos meses Libia entregó las cinco unidades de misiles Scud-C con un alcance de 800 kilómetros y los cientos de Scud-B, cuyo alcance sobrepasaba los 300 kilómetros en misiles defensivos de corto alcance.
A partir de octubre de 2002 se inició el maratón de visitas a Trípoli: Berlusconi, en octubre de 2002; José María Aznar, en septiembre de 2003; Berlusconi de nuevo en febrero, agosto y octubre de 2004; Blair, en marzo de 2004; el alemán Schröeder, en octubre de ese año; Jacques Chirac, en noviembre de 2004. Todo el mundo feliz. Poderoso caballero es don dinero.
Gaddafi recorrió triunfalmente Europa. Fue recibido en Bruselas en abril de 2004 por Romano Prodi, presidente de la Comisión Europea; en agosto de ese año el líder libio invitó a Bush a visitar su país; Exxon Mobil, Chevron, Texaco y Conoco Philips ultimaban la reanudación de la extracción de crudo a través de joint ventures.
En mayo de 2006, Estados Unidos anunció la retirada de Libia de la lista de países terroristas y el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas.
En 2006 y 2007, Francia y Estados Unidos suscribieron acuerdos de cooperación nuclear con fines pacíficos; en mayo de 2007, Blair volvió a visitar a Gaddafi en Sirte. British Petroleum firmó un contrato "enormemente importante" según se declaró para la exploración de yacimientos de gas.
En diciembre de 2007, Gaddafi realizó dos visitas a Francia y firmó contratos de equipamientos militares y civiles por valor de 10 000 millones de euros; y a España, donde se entrevistó con el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Contratos millonarios se suscribieron con importantes países de la OTAN.
¿Qué es lo que ahora ha originado la retirada precipitada de las embajadas de Estados Unidos y los demás miembros de la OTAN?
Todo resulta sumamente extraño.
George W. Bush, el padre de la estúpida guerra antiterrorista, declaró el 20 de septiembre de 2001 a los cadetes de West Point "Nuestra seguridad requerirá [¼ ] la fuerza militar que ustedes dirigirán, una fuerza que debe estar lista para atacar inmediatamente en cualquier oscuro rincón del mundo. Y nuestra seguridad requerirá que estemos listos para el ataque preventivo cuando sea necesario defender nuestra libertad y [¼ ] nuestras vidas."
"Debemos descubrir células terroristas en 60 países o más [¼ ] Junto a nuestros amigos y aliados, debemos oponernos a la proliferación y afrontar a los regímenes que patrocinan el terrorismo, según requiera cada caso."
¿Qué pensará Obama de ese discurso?
¿Qué sanciones impondrá el Consejo de Seguridad a los que mataron más de un millón de civiles en Irak y a los que todos los días asesinan hombres, mujeres y niños en Afganistán, donde en días recientes la población enardecida se lanzó a las calles a protestar contra la matanza de niños inocentes?
Un despacho de la AFP procedente de Kabul, fechado hoy 9 de marzo, revela que: "El año pasado fue el más letal para los civiles en nueve años de guerra entre los talibanes y las fuerzas internacionales en Afganistán, con casi 2 800 muertos, un 15% más que en 2009, indicó el miércoles un informe de la ONU, que subraya el costo humano del conflicto para la población."
"¼ la insurrección de los talibanes se intensificó y ganó terreno en estos últimos años, con acciones de guerrilla más allá de sus bastiones tradicionales del sur y del este."
"Con 2 777 exactamente, el número de civiles muertos en 2010 aumentó en 15% con respecto a 2009, indica el informe anual conjunto de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán¼ "
"El presidente Barack Obama expresó el 3 de marzo su "profundo pesar" al pueblo afgano por los nueve niños muertos, y también lo hicieron el general estadounidense David Petraeus, comandante en jefe de la ISAF, y el secretario de Defensa, Robert Gates."
"¼ el reporte de la UNAMA destaca que el número de civiles muertos en 2010 es cuatro veces superior a los soldados de las fuerzas internacionales caídos en combate en ese mismo año."
"El año 2010 ha sido, de lejos, el año más mortífero para los soldados extranjeros en nueve años de guerra, con 711 muertos, confirmando que la guerrilla de los talibanes se intensificó pese al envío de 30 000 soldados estadounidenses de refuerzo el año pasado."
Durante 10 días, en Ginebra y en Naciones Unidas, se pronunciaron más de 150 discursos sobre violaciones de los derechos humanos que fueron repetidos millones de veces por televisión, radio, Internet y la prensa escrita.
El Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, en su intervención del pasado 1º de marzo de 2011 ante los Ministros de Relaciones Exteriores reunidos en Ginebra, expresó:
"La conciencia humana rechaza la muerte de personas inocentes en cualquier circunstancia y lugar. Cuba comparte plenamente la preocupación mundial por las pérdidas de vidas de civiles en Libia y desea que su pueblo alcance una solución pacífica y soberana a la guerra civil que allí ocurre, sin ninguna injerencia extranjera, y que garantice la integridad de esa nación."
Algunos de los párrafos finales de su intervención fueron lapidarios:
"Si el derecho humano esencial es el derecho a la vida, ¿estará listo el Consejo para suspender la membresía de los Estados que desaten una guerra?"
"¿Suspenderá a los Estados que financien y suministren ayuda militar empleada por el Estado receptor en violaciones masivas, flagrantes y sistemáticas de los derechos humanos y en ataques contra la población civil, como las que ocurren en Palestina?"
"¿Aplicará esa medida contra países poderosos que realicen ejecuciones extrajudiciales en territorio de otros Estados con empleo de alta tecnología, como municiones inteligentes y aviones no tripulados?"
"¿Qué ocurrirá con Estados que acepten en sus territorios cárceles ilegales secretas, faciliten el tránsito de vuelos secretos con personas secuestradas o participen de actos de tortura?"
Compartimos plenamente la valiente posición del líder bolivariano Hugo Chávez y el ALBA.
Estamos contra la guerra interna en Libia, a favor de la paz inmediata y el respeto pleno a la vida y los derechos de todos los ciudadanos, sin intervención extranjera, que solo serviría a la prolongación del conflicto y los intereses de la OTAN.
Fidel Castro Ruz
Marzo 9 de 2011
9 y 35 p.m.
Como algunos conocen, en septiembre de 1969, Muammar al-Gaddafi, un militar árabe beduino de peculiar carácter e inspirado en las ideas del líder egipcio Gamal Abdel Nasser, promovió en el seno de las Fuerzas Armadas un movimiento que derrocó al Rey Idris I de Libia, un país desértico casi en su totalidad y de escasa población, situado al norte de África, entre Túnez y Egipto.
Los importantes y valiosos recursos energéticos de Libia fueron descubriéndose progresivamente.
Nacido en el seno de una familia de la tribu beduina de pastores nómadas del desierto, en la región de Trípoli, Gaddafi era profundamente anticolonialista. Se asegura que un abuelo paterno murió luchando contra los invasores italianos cuando Libia fue invadida por éstos en 1911. El régimen colonial y el fascismo cambiaron la vida de todos. Se dice, igualmente, que el padre sufrió prisión antes de ganarse el pan como obrero industrial.
Incluso, los adversarios de Gaddafi aseguran que se destacó por su inteligencia como estudiante; fue expulsado del liceo por sus actividades antimonárquicas. Logró matricularse en otro liceo y después graduarse en leyes en la Universidad de Bengasi a los 21 años. Ingresa después en el Colegio Militar de Bengasi donde creó lo que se denominó el Movimiento Secreto Unionista de Oficiales Libres, concluyendo posteriormente sus estudios en una academia militar británica.
Estos antecedentes explican la notable influencia que ejerció después en Libia y en otros líderes políticos, estén hoy a favor o en contra de Gaddafi.
Había iniciado su vida política con hechos incuestionablemente revolucionarios.
En marzo de 1970, tras manifestaciones masivas nacionalistas, logró la evacuación de los soldados británicos del país y, en junio, Estados Unidos desalojó la gran base aérea cerca de Trípoli, entregada a instructores militares egipcios, país aliado a Libia.
En 1970, varias compañías petroleras occidentales y sociedades bancarias con participación de capitales extranjeros fueron afectadas por la Revolución. A fines de 1971, la famosa British Petroleum corrió la misma suerte. En el área agropecuaria todos los bienes italianos fueron confiscados, los colonos y sus descendientes expulsados de Libia.
La intervención estatal se orientó al control de las grandes empresas. La producción de ese país pasó a disfrutar de uno de los niveles más altos del mundo árabe. Se prohibió el juego y el consumo de alcohol. El estatus jurídico de la mujer, tradicionalmente limitado, fue elevado.
El líder libio se enfrascó en teorías extremistas que se oponían tanto al comunismo como al capitalismo. Fue una etapa en la que Gaddafi se dedicó a la teorización, que no tiene sentido incluir en este análisis, aunque sí señalar que en el artículo primero de la Proclama Constitucional de 1969 se establecía el carácter "Socialista" de la Jamahiriya Árabe Libia Popular.
Lo que deseo enfatizar es que a Estados Unidos y sus aliados de la OTAN nunca le interesaron los derechos humanos.
La olla de grillos que tuvo lugar en el Consejo de Seguridad, en la reunión del Consejo de Derechos Humanos con sede en Ginebra, y en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, fue puro teatro.
Comprendo perfectamente las reacciones de los líderes políticos envueltos en tantas contradicciones y estériles debates, dada la urdimbre de intereses y problemas que deben atender.
Todos sabemos muy bien que el carácter de miembro permanente, el poder de veto, la posesión de armas nucleares, y no pocas instituciones son fuentes de privilegios e intereses impuestos por la fuerza a la humanidad. Se puede estar o no de acuerdo con muchas de ellas, pero jamás aceptarlas como medidas justas o éticas.
El imperio pretende ahora hacer girar los acontecimientos en torno a lo que hizo o no Gaddafi, porque necesita intervenir militarmente en Libia y golpear la ola revolucionaria desatada en el mundo árabe. Hasta ahora no se decía una palabra, se guardaba silencio y se hacían negocios.
Promovida la latente rebeldía libia por los órganos de inteligencia yanki, o por los errores del propio Gaddafi, es importante que los pueblos no se dejen engañar, ya que muy pronto la opinión mundial tendrá suficientes elementos para saber a qué atenerse.
A mi juicio, y así lo expresé desde el primer momento, había que denunciar los planes de la belicosa OTAN.
Libia, igual que muchos países del Tercer Mundo, es miembro del Movimiento de Países No Alineados, del Grupo de los 77 y otras organizaciones internacionales, a través de las cuales se establecen relaciones independientemente de su sistema económico y social.
A grandes rasgos: la Revolución en Cuba, inspirada en principios Marxistas-Leninistas y Martianos, había triunfado en 1959 a 90 millas de Estados Unidos, que nos impuso la Enmienda Platt y era propietario de la economía de nuestro país.
Casi de inmediato, el imperio promovió contra nuestro pueblo la guerra sucia, las bandas contrarrevolucionarias, el criminal bloqueo económico, y la invasión mercenaria de Girón, custodiada por un portaaviones y su infantería de marina lista para desembarcar si la fuerza mercenaria obtenía determinados objetivos.
Apenas año y medio después nos amenazó con el poderío de su arsenal nuclear. Una guerra de ese carácter estuvo a punto de estallar.
Todos los países latinoamericanos, con la excepción de México, participaron del criminal bloqueo que todavía perdura, sin que nuestro país jamás se rindiera. Es importante recordarlo para los que carecen de memoria histórica.
En enero de 1986, esgrimiendo la idea de que Libia estaba detrás del llamado terrorismo revolucionario, Reagan ordenó romper relaciones económicas y comerciales con ese país.
En marzo, una fuerza de portaaviones en el Golfo de Sirte, dentro de aguas consideradas nacionales por Libia, desató ataques que ocasionaron la destrucción de varias unidades navales provistas de lanzamisiles y de sistemas de radares de costa que ese país había adquirido en la URSS.
El 5 de abril, una discoteca en Berlín Occidental, frecuentada por soldados de Estados Unidos, fue víctima de explosivos plásticos, en el que tres personas murieron, dos de ellas militares norteamericanos y muchos fueron heridos.
Reagan acusó a Gaddafi y ordenó a la Fuerza Aérea que diera respuesta. Tres escuadrones despegaron de los portaaviones de la VI Flota y bases en el Reino Unido, atacaron con misiles y bombas siete objetivos militares en Trípoli y Bengasi. Alrededor de 40 personas murieron, 15 de ellas civiles. Advertido del avance de los bombarderos, Gaddafi reunió la familia y estaba abandonando su residencia ubicada en el complejo militar de Bab Al Aziziya, al sur de la capital. No había concluido la evacuación cuando un misil impactó directamente en la residencia, su hija Hanna murió y otros dos hijos resultaron heridos. El hecho recibió un amplio rechazo; la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución de condena por violación de la Carta de la ONU y el Derecho Internacional. Igual hizo en términos enérgicos el Movimiento de Países No Alineados, la Liga Árabe y la OUA.
El 21 de diciembre de 1988, un Boeing 747 de la compañía Pan Am que volaba de Londres a Nueva York se desintegró en pleno vuelo por el estallido de una bomba, los restos cayeron sobre la localidad de Lockerbie, y la tragedia costó 270 vidas de 21 nacionalidades.
En un principio el Gobierno de Estados Unidos sospechó de Irán, como represalia por la muerte de 290 personas por el derribo de un Airbus de su línea estatal. Las investigaciones, según los yankis, implicaban dos agentes de la inteligencia libia. Imputaciones similares contra Libia se hicieron por un avión de la aerolínea francesa en ruta Brazzaville-N’Djamena-París, implicando a funcionarios libios que Gaddafi rechazó extraditar por hechos que negó categóricamente.
Una leyenda tenebrosa se fabricó contra él con la participación de Reagan y Bush padre.
Desde 1975 hasta la etapa final del gobierno de Reagan, Cuba se había consagrado a sus deberes internacionalistas en Angola y otros países de África. Conocíamos de los conflictos que se desarrollaron en Libia o en torno a ella por lecturas y testimonios de personas muy vinculadas a ese país y al mundo árabe, así como por las impresiones que guardamos de numerosas personalidades de distintos países con los que tuvimos contactos en aquellos años.
Muchos conocidos líderes africanos con los que Gaddafi mantenía relaciones estrechas se esforzaron por buscar soluciones a las tensas relaciones entre Libia y el Reino Unido.
El Consejo de Seguridad le había impuesto sanciones a Libia que comenzaron a superarse cuando Gaddafi aceptó someter a juicio, con determinadas condiciones, a los dos acusados por el avión que estalló sobre Escocia.
Delegaciones libias comenzaron a ser invitadas a reuniones intereuropeas. En julio de 1999 Londres inició el restablecimiento de relaciones diplomáticas plenas con Libia, después de algunas concesiones adicionales.
En septiembre de ese año, los ministros de la Unión Europea aceptaron revocar las medidas restrictivas al comercio tomadas en 1992.
El 2 de diciembre, Massimo D’Alema, primer ministro italiano, realizó la primera visita de un jefe de gobierno europeo a Libia.
Desaparecida la URSS y el campo socialista de Europa, Gaddafi decidió aceptar las demandas de Estados Unidos y la OTAN.
Cuando visité Libia en mayo de 2001, me exhibió las ruinas del traidor ataque con que Reagan asesinó a su hija, y estuvo a punto de exterminar a toda la familia.
A inicios del 2002, el Departamento de Estado informó que estaban en curso conversaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Libia.
En mayo se había vuelto a incluir a Libia en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, aunque, en enero, el presidente George W. Bush no había mencionado al país africano en su célebre discurso sobre los integrantes del "eje del mal".
Al iniciarse el año 2003, en virtud del acuerdo económico sobre indemnizaciones alcanzado entre Libia y los países demandantes, Reino Unido y Francia, el Consejo de Seguridad de la ONU levantó las sanciones de 1992 contra Libia.
Antes de finalizar el 2003, Bush y Tony Blair informaron de un acuerdo con Libia, país que había entregado a expertos de inteligencia del Reino Unido y Washington documentación de los programas no convencionales de armas, así como misiles balísticos con un alcance superior a 300 kilómetros. Funcionarios de ambos países ya habían visitado diversas instalaciones. Era el fruto de muchos meses de conversaciones entre Trípoli y Washington, como reveló el propio Bush.
Gaddafi cumplió sus promesas de desarme. En pocos meses Libia entregó las cinco unidades de misiles Scud-C con un alcance de 800 kilómetros y los cientos de Scud-B, cuyo alcance sobrepasaba los 300 kilómetros en misiles defensivos de corto alcance.
A partir de octubre de 2002 se inició el maratón de visitas a Trípoli: Berlusconi, en octubre de 2002; José María Aznar, en septiembre de 2003; Berlusconi de nuevo en febrero, agosto y octubre de 2004; Blair, en marzo de 2004; el alemán Schröeder, en octubre de ese año; Jacques Chirac, en noviembre de 2004. Todo el mundo feliz. Poderoso caballero es don dinero.
Gaddafi recorrió triunfalmente Europa. Fue recibido en Bruselas en abril de 2004 por Romano Prodi, presidente de la Comisión Europea; en agosto de ese año el líder libio invitó a Bush a visitar su país; Exxon Mobil, Chevron, Texaco y Conoco Philips ultimaban la reanudación de la extracción de crudo a través de joint ventures.
En mayo de 2006, Estados Unidos anunció la retirada de Libia de la lista de países terroristas y el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas.
En 2006 y 2007, Francia y Estados Unidos suscribieron acuerdos de cooperación nuclear con fines pacíficos; en mayo de 2007, Blair volvió a visitar a Gaddafi en Sirte. British Petroleum firmó un contrato "enormemente importante" según se declaró para la exploración de yacimientos de gas.
En diciembre de 2007, Gaddafi realizó dos visitas a Francia y firmó contratos de equipamientos militares y civiles por valor de 10 000 millones de euros; y a España, donde se entrevistó con el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Contratos millonarios se suscribieron con importantes países de la OTAN.
¿Qué es lo que ahora ha originado la retirada precipitada de las embajadas de Estados Unidos y los demás miembros de la OTAN?
Todo resulta sumamente extraño.
George W. Bush, el padre de la estúpida guerra antiterrorista, declaró el 20 de septiembre de 2001 a los cadetes de West Point "Nuestra seguridad requerirá [¼ ] la fuerza militar que ustedes dirigirán, una fuerza que debe estar lista para atacar inmediatamente en cualquier oscuro rincón del mundo. Y nuestra seguridad requerirá que estemos listos para el ataque preventivo cuando sea necesario defender nuestra libertad y [¼ ] nuestras vidas."
"Debemos descubrir células terroristas en 60 países o más [¼ ] Junto a nuestros amigos y aliados, debemos oponernos a la proliferación y afrontar a los regímenes que patrocinan el terrorismo, según requiera cada caso."
¿Qué pensará Obama de ese discurso?
¿Qué sanciones impondrá el Consejo de Seguridad a los que mataron más de un millón de civiles en Irak y a los que todos los días asesinan hombres, mujeres y niños en Afganistán, donde en días recientes la población enardecida se lanzó a las calles a protestar contra la matanza de niños inocentes?
Un despacho de la AFP procedente de Kabul, fechado hoy 9 de marzo, revela que: "El año pasado fue el más letal para los civiles en nueve años de guerra entre los talibanes y las fuerzas internacionales en Afganistán, con casi 2 800 muertos, un 15% más que en 2009, indicó el miércoles un informe de la ONU, que subraya el costo humano del conflicto para la población."
"¼ la insurrección de los talibanes se intensificó y ganó terreno en estos últimos años, con acciones de guerrilla más allá de sus bastiones tradicionales del sur y del este."
"Con 2 777 exactamente, el número de civiles muertos en 2010 aumentó en 15% con respecto a 2009, indica el informe anual conjunto de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán¼ "
"El presidente Barack Obama expresó el 3 de marzo su "profundo pesar" al pueblo afgano por los nueve niños muertos, y también lo hicieron el general estadounidense David Petraeus, comandante en jefe de la ISAF, y el secretario de Defensa, Robert Gates."
"¼ el reporte de la UNAMA destaca que el número de civiles muertos en 2010 es cuatro veces superior a los soldados de las fuerzas internacionales caídos en combate en ese mismo año."
"El año 2010 ha sido, de lejos, el año más mortífero para los soldados extranjeros en nueve años de guerra, con 711 muertos, confirmando que la guerrilla de los talibanes se intensificó pese al envío de 30 000 soldados estadounidenses de refuerzo el año pasado."
Durante 10 días, en Ginebra y en Naciones Unidas, se pronunciaron más de 150 discursos sobre violaciones de los derechos humanos que fueron repetidos millones de veces por televisión, radio, Internet y la prensa escrita.
El Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, en su intervención del pasado 1º de marzo de 2011 ante los Ministros de Relaciones Exteriores reunidos en Ginebra, expresó:
"La conciencia humana rechaza la muerte de personas inocentes en cualquier circunstancia y lugar. Cuba comparte plenamente la preocupación mundial por las pérdidas de vidas de civiles en Libia y desea que su pueblo alcance una solución pacífica y soberana a la guerra civil que allí ocurre, sin ninguna injerencia extranjera, y que garantice la integridad de esa nación."
Algunos de los párrafos finales de su intervención fueron lapidarios:
"Si el derecho humano esencial es el derecho a la vida, ¿estará listo el Consejo para suspender la membresía de los Estados que desaten una guerra?"
"¿Suspenderá a los Estados que financien y suministren ayuda militar empleada por el Estado receptor en violaciones masivas, flagrantes y sistemáticas de los derechos humanos y en ataques contra la población civil, como las que ocurren en Palestina?"
"¿Aplicará esa medida contra países poderosos que realicen ejecuciones extrajudiciales en territorio de otros Estados con empleo de alta tecnología, como municiones inteligentes y aviones no tripulados?"
"¿Qué ocurrirá con Estados que acepten en sus territorios cárceles ilegales secretas, faciliten el tránsito de vuelos secretos con personas secuestradas o participen de actos de tortura?"
Compartimos plenamente la valiente posición del líder bolivariano Hugo Chávez y el ALBA.
Estamos contra la guerra interna en Libia, a favor de la paz inmediata y el respeto pleno a la vida y los derechos de todos los ciudadanos, sin intervención extranjera, que solo serviría a la prolongación del conflicto y los intereses de la OTAN.
Fidel Castro Ruz
Marzo 9 de 2011
9 y 35 p.m.
miércoles, 9 de marzo de 2011
PRÓXIMAMENTE NUEVO DOCUMENTAL DE LAS RAZONES DE CUBA
La edición de la tarde del Noticiero Nacional de la Televisión Cubana anunció un nuevo documental de la serie “Las Razones de Cuba “, titulado “Mentiras bien pagadas”, con el tema del financiamiento para ciberguerra de EEUU contra la Isla.
En el spot, que compartimos con nuestros lectores, adelanta comentarios de la capitana Mariana de la Seguridad del Estado -quien ha intervenido en otros documentales-. Ella afirma que el gobierno norteamericano financia supuestas líderes de la “sociedad civil” y periodistas independientes que se expresan fundamentalmente por medios electrónicos, y reciben instrucciones para tratar temas de la sociedad cubana con una orientación contrarrevolucionaria.
El documental ofrecerá, además de informaciones desclasificadas por el gobierno cubano, detalles sobre las partidas presupuestarias que recibe la agencia gubernamental USAID, de los Estados Unidos, con fines subversivos contra Cuba.
SUMA TRESCIENTOS TRASPLANTES RENALES INSTITUCION CUBANA DE LA SALUD
El Centro de Investigaciones Médico-Quirúrgicas (CIMEQ) en la capital, ha realizado 300 trasplantes renales con resultados notables, desde que comenzó el complejo proceder hace 25 años.
De ese total, dos de ellos combinados hígado-riñón y siete de páncreas-riñón, anunció el doctor Anselmo Abdo Cuza, coordinador de esta especialidad, en la referida institución.
Entre los expertos que destacan en esos injertos sobresalen el profesor y cirujano Oscar Suárez Savio, pionero de la especialidad en Cuba, quien en 1970, junto a un equipo multidisciplinario, dirigido por el Doctor Abelardo Buch, efectuaron el primer trasplante renal en el Instituto de Nefrología.
Luego de este momento significativo en la historia de la medicina, la actividad de trasplante de órganos en la ínsula ha alcanzado prestigio a escala internacional y ya acumula más de cuatro mil 800 de riñón, de ellos un centenar en niños, explicó a la AIN el doctor Alexander Mármol, coordinador nacional de Trasplante Renal, del Ministerio de Salud Pública.
Actualmente más de dos mil 500 cubanos viven con riñón artificial por la insuficiencia renal crónica, enfermedad que según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud la pueden padecer hasta 600 millones de personas, por el aumento acelerado de la diabetes y la hipertensión arterial.
Estas dolencias constituyen grave problema de salud, del cual Cuba no está exenta, y para revertir esa situación se llevan a cabo acciones de prevención desde la atención primaria de salud.
Está demostrado internacionalmente que el trasplante renal es tres veces más económico que mantener al enfermo en diálisis, pues según estudio realizado en Cuba por cada paciente con tratamiento dialítico, se gastan 20 mil dólares anualmente, incluido el consumo de agua, electricidad y el traslado.
El programa cubano de trasplante renal garantiza los servicios a todos los necesitados, de forma gratuita, a pesar de las limitaciones económicas impuestas por el bloqueo de Estados Unidos hace medio siglo y la crisis mundial.
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