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sábado, 5 de marzo de 2011

COMENZÓ EN LA HABANA EL JUICIO CONTRA EL ESTADOUNIDENSE ALAN GROSS

La Habana,  mar 4 (PL) La primera jornada del juicio  contra el ciudadano  estadounidense Alan Phillip Gross comenzó hoy en  la Sala de Delitos  contra la Seguridad del Estado del Tribunal Provincial 
Popular de esta  capital.

De acuerdo con una nota oficial difundida aquí, a Gross se le acusa de  "actos contra la Independencia o la integridad  territorial del Estado".

Durante esta primera jornada del juicio, el acusado hizo  declaración  libre y respondió preguntas del fiscal, de la  defensa y del tribunal  sobre los hechos que se le imputan.

La nota consigna que los  testigos depusieron y contestaron interrogantes formuladas por las  partes, al tiempo que inició la  práctica de la prueba pericial.

Entre otros asistentes, estuvieron presentes en la vista oral la esposa  de Gross, abogados norteamericanos y representantes consulares de la  Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana.
El  juicio proseguirá este sábado con la  continuación de la práctica de la  prueba documental, pericial
 y testifical, las declaraciones del  instructor y los informes conclusivos  del fiscal y la defensa.

MIAMI: VERDADES DE UNA MENTIRA (3)

Los voceros de la reacción en Miami hablan de “derechos humanos”, pero se oponen a que el Estado le garantice la atención médica a toda la población, que es el primero de los derechos, el de la vida.

POR CARLOS RIVERO COLLADO
1-. Lo más reciente de Miami
A) Los grupúsculos ultra-reaccionarios que han usurpado el poder de la emigración cubana están apoyando a las fuerzas que se enfrentan al presidente Muamar al Gadafi sin darse cuenta que un gobierno fundamentalista islámico en Libia sería mucho más enemigo del Imperio que Gadafi. Quieren que, desaparecido Gadafi, la nueva Libia sea controlada por el Imperio y explotada por las transnacionales del petróleo. Por ello piden que las fuerzas de la OTAN invadan a ese país. No están por una Libia con Gadafi ni por una Libia sin Gadafi, sino por un país sometido al Imperio. No defienden la libertad de ese país, sino la libertad del Imperio para esclavizarlo. Demuestran, una vez más, que están a la derecha de todo el mundo y que defienden lo que ni siquiera los conservadores de este país se atreverían a defender. Por eso tienen a Marco Rubio en el Senado y a Ileana Ross en la Cámara: la caverna.
La situación de la guerra civil en Libia es muy confusa. Por un lado, algunos supuestos dirigentes de la rebelión rechazan la intervención de las tropas extranjeras, pero piden que los aviones de la OTAN bombardeen las posiciones de Gadafi y eso es una tremenda contradicción porque las fuerzas del aire son, a veces, más poderosas que las terrestres. Un bombardeo de la OTAN, o sea del Imperio, es una invasión.
Tenemos que seguir muy de cerca el desarrollo de esta guerra nacional que puede devenir en internacional para que podamos hacer un juicio apropiado porque mucho de lo que está publicando la prensa capitalista es mentira.
B) Ahora la Legislatura de la Florida y el gobernador Rick Scott –favorito de la derecha de Miami-- están tratando de subir en un 12%, o sea del 7 al 8.5%, los impuestos a las ventas, que afectan a todos los ciudadanos, y reducir un 25% el impuesto a la propiedad. O sea que mientras aumentan los impuestos a los que no tienen propiedades, o sea a los trabajadores, que viene a ser la mayoría de la población, se las rebajan a los que las tienen, o sea a los propietarios, que son la minoría. Esto es aun más grave si se tiene en cuenta que el impuesto a la propiedad se dedica a la educación, o sea que de aprobarse esta medida, los pobres serán más pobres, los ricos serán más ricos, y los estudiantes serán más ignorantes, y esto último sería ya un récord mundial. Estas medidas son apoyadas por la dirigencia de la emigración cubana, a pesar de que afectan a la mayoría de la población. Es a esta plutocracia a lo que aquí llaman democracia.
Veamos, entonces, algunos extractos de varios artículos de la serie “Miami y el Sueño “Americano”, que escribí hace casi dos años y que, al decir de algunos amables camaradas, no han perdido actualidad)
2-. El mayor violador de los derechos humanos
Los dirigentes de la derecha de Miami engolan la voz para hablar de derechos humanos y acusar a los gobiernos de varios países de violarlos, aunque jamás acusan al gobierno que más derechos humanos ha violado a lo largo de toda la historia de la humanidad, el del país en que viven. Al contrario, lo defienden a capa y espada, incluyendo su burda insolencia, sus masacres, sus torturas, sus invasiones, sus despojos, sus atentados bacteriológicos, su destrucción de la ecología, en fin todas sus infamias.
Para ellos los derechos humanos significan, sobre todo y casi exclusivamente, que pueda haber partidos políticos de oposición –que nunca se oponen a lo que no les conviene y que en lo único que se diferencian de los otros partidos es en el nombre de sus dirigentes--, una prensa que pueda atacar a quienes gobiernan aunque lo estén haciendo en forma admirable; un Perico Pérez que pueda aspirar a cualquier cargo electivo porque tiene el suficiente dinero para pagar su costosa campaña; y el derecho a explotar a quienes no poseen el producto del trabajo acumulado, o sea la riqueza.
El capitalismo es para ellos el más esencial de los derechos humanos, muchas veces el único, y los cubanos de la reacción, atrincherados en este aburrido pantano al que creo que llaman Miami, defienden el de Estados Unidos, o sea el salvaje, en el que no existe el sistema nacional de salud, ni el 90% de los trabajadores tiene derechos laborales; ni los estudiantes reciben una adecuada instrucción; ni los ciudadanos pueden evitar que su gobierno provoque guerras constantes –incluyendo monstruosos auto-atentados contra sus propios ciudadanos-- en que son ellos los que matan y mueren, ni a nadie le importa que haya millones de seres humanos sin salud ni trabajo ni techo ni alimento.
Las estadísticas muestran que no ha habido jamás un sistema que haya violado más el primero de todos los derechos humanos, el de la vida, que el capitalismo, y no sólo en los países pobres, sino aquí en Estados Unidos.
3-. Algunos datos recientes
Antes de analizar la forma en que esa infame violación al derecho de la vida adquiere aquí en Miami, veamos algunos datos que publicó no hace mucho USA-Today, el único periódico nacional de Estados Unidos.
Un informe del Institute of Medicine (IOM) titulado “Care withoutcoverage: too little, too late” –“Cuidado sin cobertura: muy poco, muy tarde”—revela que 18,347 adultos mueren en Estados Unidos cada año porque no tienen seguro ni pueden pagar la atención médica, o sea 50 todos los días, uno cada veintisiete minutos.
“Nuestro propósito es presentar los hechos y éstos son inequívocos”, declaró Reed Tuckson, autor del informe en el que revela lo siguiente:
a) Personas sin seguro con cáncer en el colon o en los senos tienen un 50% más posibilidades de morir.
b) Pacientes sin seguro que sufran traumas tienen un 37% mayor de posibilidades de muerte.
c) El 25% de las personas que sufren de diabetes y no tienen seguro han estado más de dos años sin chequeo médico y tiene, por ello, una posibilidad mucho mayor de muerte, ceguera o pérdida de alguna de las extremidades.
4-. La tragedia es mucho más grave
Fuentes médicas de Naciones Unidas estiman que unos 27,000 niños mueren todos los días en el mundo como consecuencia de enfermedades curables que son efecto de la desnutrición y por falta de asistencia médica, 1,125 cada hora, 20 cada minuto, uno cada tres segundos. En el tiempo que toma leer esta frase, tres niños habrán muerto en el mundo a causa del hambre, la miseria, la insalubridad y la falta de atención médica.
Este es un conflicto mucho más terrible que la Segunda Guerra Mundial. Sólo en dos ocasiones de aquella guerra, en 1945, murieron más niños en un solo día, víctimas de los bombardeos del imperio yanqui: en Tokío, el 10 de marzo, y en Hiroshima, el 6 de agosto, más de 100,000 niños en total. El capitalismo asesina hoy esa misma cantidad de niños en menos de cuatro días y no lo hace de repente, en grandes explosiones o incendios, sino lentamente.
Se cree que en Estados Unidos haya más de un millón de médicos. ¿Cuántos están dedicados a evitar una sola de esas muertes de niños, en una forma similar a la de miles de médicos cubanos que están atendiendo hoy, gratuitamente, a millones de seres humanos en las zonas más pobres del mundo?
¿Están los médicos de Miami, en su gran mayoría de origen cubano, salvando a un solo niño de los que mueren todos los días en el mundo a causa de la miseria?
La raíz del problema radica no sólo en la insensibilidad y el egoísmo que el sistema capitalista genera, sino en el hecho de que las universidades de Estados Unidos son las más caras del mundo. En la Universidad de Miami, por ejemplo, estudiar Medicina cuesta unos 380,000 dólares. En Harvard, Yale, Columbia y otras el costo es aun mayor. Sólo los estudiantes que sobresalen y no tienen dinero para pagar sus carreras, obtienen becas, pero son menos del 5%. En la gran mayoría de los casos, lo que sale de esas universidades no es un médico con una escalpelo en las manos, sino un pirata con un cuchillo en la boca.
En los países civilizados, el cuidado de la salud es un servicio social al alcance de toda la población; en Estados Unidos es un negocio, el más sólido y rentable de todos porque no hay nada más importante, como es lógico, que la salud, y es por eso que las universidades lo explotan por adelantado y en grande.
En Estados Unidos casi todos los médicos, abogados, ingenieros, arquitectos y muchos otros graduados universitarios, no son, en rigor, profesionales, sino gente de negocios ... business people. Su objetivo no es servir a la comunidad, sino servirse de ella. Estudian no para ser libres --o sea para ser cultos--, sino para ser esclavos del dinero.
5-. Un peligro aun mayor
Lo que es, sin dudas, una infamia –carecer de atención médica--, pudiera ser, por el contrario, una gran ventaja para muchas personas. No ver al médico es, muchas veces, más saludable que verlo.
Una mayor violación de los derechos humanos, más que negar la atención médica por falta de seguro o recursos económicos, es poner en peligro la vida de los que tienen seguro, experimentando con su salud para ganar dinero.
Por lo regular, cuando una persona va a ver un médico con un buen seguro o el suficiente dinero para pagar, deja de ser paciente y se convierte en una mercancía a la que hay que explotar al máximo. Hay excepciones, por supuesto, pero son muy pocas.
Veamos dos ejemplos gráficos de lo que pudiera sucederle en la consulta de un médico, sobre todo en Miami, al que tiene y no tiene seguro.
A) El que no tiene seguro
Aquí todo el mundo es cliente, desde el recién nacido al que se le compra un biberón al recién muerto al que se le paga el funeral.
Digamos que un cliente llega al médico, que puede tener su consulta privada o trabajar para una clínica u hospital, y le dice:
--Doctor, tengo un dolor aquí en el talón del pie derecho que me está molestando.
Ya en ese momento el médico sabe la clase de seguro o la solvencia económica de su cliente porque de eso se ocupa la empleada de la consulta, clínica u hospital al que acude antes de que pueda ver al médico, pues debe llenar un cuestionario con preguntas bien específicas.
Si, además de no tener seguro, es pobre, el médico le dirá algo así como:
--Eso debe ser un clavito en el zapato.
Entonces, toma el estetoscopio y se inclina hacia el suelo para auscultar al zapato, mientras sonríe con sorna, porque en este país la pobreza no inspira compasión ni respeto, sino desprecio y burla.
Después que el paciente se quita el zapato y el médico le aprieta un poco el pie, le dice, con el propio gesto sarcástico:
--Estás entero, no tienes ni callos.
Concluida la farsa, que el paciente toma en serio porque le cuesta dinero, el médico le receta dos aspirinas cada seis horas, y le pasa una cuenta por 75 dólares, que es más que lo que aquél gana en muchas horas de arduo trabajo.
Es posible que unos días después el dolor se le pase, o, tal vez, sea el primer síntoma de una artritis que en pocos años le ha de condenar a una silla de ruedas... pero ése ya no es asunto del médico.
B) El que tiene seguro
En otra ocasión va a ver al médico un cliente que tiene un buen seguro o bastante dinero, y el propio dolor, pero en el talón izquierdo. En este caso, el médico abre más los ojos y exclama:
--¡Oh, eso hay que investigarlo!
Como en este país, sobre todo en Miami, casi siempre tener dinero o un buen seguro está en proporción directa con la ignorancia de quien los tiene, el médico puede decirle lo que se le ocurra, como que pudiera ser una tara sifilítica, el largo reflejo de una muela podrida o el primer síntoma de un cáncer en la rabadilla.
El cliente no tiene base para dudar lo que el médico diga porque no sabe una palabra de medicina ni jamás le ha interesado otra cosa que no sea hacer dinero en la estricta especialización a la que se ha dedicado, sea negocio, profesión u oficio. Puede ser un psiquiatra que no sabe otra cosa que no sea de psiquiatría o un abogado al que llaman corporate lawyer porque se ha dedicado al derecho corporativo y no conoce ninguna otra ley, ni siquiera del tránsito. Sea lo que fuese, está a merced del médico que, en vez de curarlo, lo explota al máximo, y puede convertir un mal menor en uno mortal.
El médico le dice, entonces, al hombre afortunado, con los ojos bien abiertos, como si la tragedia fuese suya:
--¡Hay que hacerte análisis!
Como el informe de los análisis está casi en chino, el médico lo interpreta en la forma que más dinero le produce. Y ahí es cuando se pone a experimentar con el cliente y, a veces, el dolor en el talón izquierdo puede costarle la pierna derecha … o la vida.
Si el cliente tiene un buen seguro no le ha de importar mucho, y si tiene dinero lo hará con gusto porque pensará que si no lo hace le puede costar la vida y el dinero nada vale en la tumba ... sobre todo para el que está dentro.
A veces el cliente corre con suerte porque va a ver a un médico que tiene demasiado trabajo, estafando a muchos otros clientes, y se salva con unos pocos análisis y unas modestas medicinas; pero ésta es la excepción. Por lo regular, es muy difícil que el bolsillo del cliente o los fondos del cliente mayor, la compañía de seguro, puedan escapar a la garra mercantil del médico, la clínica o el hospital.
6-. Los asilos
Otro de los negocios preferidos de estos médicos cubanos, o de origen cubano, de Miami --repito, con honrosas, aunque muy escasas, excepciones-- es el de los homes.
Unas personas que, casi siempre, llevan aquí muchos años, establecen un home, o sea un pequeño asilo de ancianos que tiene por lo regular unos doce asilados que no pueden valerse por sí solos o, si pueden, les estorban a sus hijos u otros familiares cercanos. Esto último es muy común aquí en Miami. Como es también muy natural que muchos viejitos reciban la visita de alguno de sus familiares más cercanos una vez cada quince días o, tal vez, cada mes … aunque viva cerca del home.
Hay casos especiales en que, por ejemplo, una persona o un matrimonio tienen que trabajar en la calle y, como el anciano no se puede valer por sí mismo, entonces se justifica esta acción; pero no en aquéllas en que un miembro de la familia puede cuidar al anciano sin necesidad de ponerlo en esa cárcel insensible que es el home de Miami.
Los médicos que tienen el acuerdo, secreto por supuesto, con los dueños de los homes son los que logran, por anticipado, la atención profesional de los viejitos y como todos o casi todos son mayores de 65 años, tienen Medicare, o sea seguro de salud que paga el gobierno federal, y es ahí cuando se ponen a experimentar con su salud porque saben que van a cobrarle al gobierno más rico del mundo que, por lo demás, se gasta trillones de dólares no en salvar vidas en este país, sino en acabarlas en muchos otros países.
No se sabe cuantos viejitos mueren víctimas de estos experimentos económicos, pero se cree que el número pueda ser considerable.
En ese caso, los dueños del home pierden a un cliente, que recuperan en unas pocas semanas, quizás en unos días, pero el médico gana decenas de miles de dolares con sus estafas a las compañías de seguro, al Medicaid o al Medicare, y, por supuesto, comparte su ganancia con el dueño del home para que le avise cuando pueda hacer otro buen negocio con algún otro anciano.
Algunos médicos han sido tan bandidos y, sobre todo, tan descuidados, que han ido a parar a la cárcel; pero sólo unos pocos. Por lo regular, estos asesinatos y estafas pasan desapercibidos.
La ganancia que dejan estos homes es mayor, en proporción, que la de muchos negocios, pues cada anciano paga unos setecientos dólares mensuales por estar allí, lo que es cubierto por el cheque que les da el Social Security. Le dan la peor comida, lo maltratan físicamente y, en general, le dan el trato peor. Los familiares ni se enteran porque casi todos están tan enfermos, muchos con alzheimer, que no pueden hablar ni escribir para denunciar los maltratos.
Casi todos los médicos que atienden estos homes son unos señores que si se les menciona el Juramento Hipocrático se tapan la nariz con el pulgar y el índice de una mano. Hacen horrores, como cirugías y tratamientos innecesarios, y recetan medicinas distintas a las que necesitan los ancianos porque son mucho más caras y tienen comisión en las farmacias que, a su vez, reciben ganancias extras de las compañías farmacéuticas.
La crónica social de Miami, que se parece bastante al Museo de El Cairo, está llena de fotos de médicos con sus cónyuges, enjoyados y emperifollados como si viviesen en la época de Luis XV. En otros países sólo aparecen en esas crónicas los grandes empresarios, no los médicos, porque éstos sólo son de la clase media. Aquí no. Aquí la gran empresa es la medicina, o sea la enfermedad, es decir la muerte.
Mientras tanto, los ancianos fallecen en los homes mucho antes de lo que hubieran muerto si no hubiesen sido tratados por estos médicos.
7-. Otro escándalo del Hospital Jackson Memorial.
(Información de El Nuevo Herald) Decenas de pacientes de bajos recursos y sin seguro médico dejaron de recibir diálisis, el 31 de diciembre, en 36 centros privados del Condado de Miami-Dade subcontratados por el Hospital Jackson Memorial.
"No es ningún juego. Estamos hablando de la vida de personas que dependen exclusivamente de su diálisis, no sé qué vamos a hacer'', declaró Emelina García Cordoví, una de las afectadas con los recortes.
García, de 67 años, forma parte de un grupo de 175 pacientes del sur de la Florida sin seguro médico y con insuficiencia renal que fueron notificados recientemente por escrito sobre la cancelación de la ayuda médica, debido a la crisis financiera del Jackson.
La asistencia general para estos pacientes incluía sesiones de diálisis al menos tres veces por semana a un costo anual de $4.2 millones, de acuerdo con información proporcionada por el Departamento de Relaciones Públicas del Jackson.
La medida coincide con un reporte crítico sobre el sistema de hospitales públicos de Miami-Dade, que hasta el 31 de octubre del 2009 tenía efectivo suficiente para 20.8 días de operaciones clave, como pago de nómina y servicios básicos.
8-. Las clínicas
Existe, además, en Miami y otras ciudades de este país, el negocio de las clínicas privadas, muchas de ellas amparadas en el plan Health Maintenance Organization HMO--, que le cobran una cantidad mensual al asociado, por lo regular modesta, porque la ganancia está cuando el paciente va a consultarse por primera vez con un médico de la clínica. Es ahí cuando se convierte en cliente y comienza su explotación económica.
Si el cliente es mayor de 65 años y tiene Medicare, o si es menor y tiene Medicaid, la clínica lo exprime aun más porque sabe que se lo está haciendo al opulento gobierno que jamás ha tenido el menor respeto por la vida humana porque ha asesinado a millones y millones de civiles inocentes en todo el mundo desde hace mas de dos siglos; si no tiene ninguna de estas coberturas de salud, la explotación es menor, pero siempre el cliente tiene que gastar cientos o miles de dólares por enfermedades que muchas veces no tiene.
El enfermero que, por ejemplo, toma la presión sanguínea, lo hace con un equipo en que el cliente no puede ver los números, de manera que aunque la presión mínima sea 80, por ejemplo, el enfermero va a decir que es 110 y es ahí cuando comienzan los tratamientos y las medicinas, siempre caras.
Otras veces el médico le aprieta un poco los pies y le dice que tiene diabetes, aunque el cliente se la esté chequeando con un equipo portátil y vea que, en ayunas, el azúcar no le llega ni a 85. En este caso, el médico le dirá que esos pequeños equipos no sirven para nada y que tiene que hacerse los análisis, que él interpreta no con espíritu científico sino mercantil, como decíamos antes. Y así comienza la siempre creciente explotación que muchas veces le cuesta la vida al explotado.
Es muy significativo que mientras varios médicos de Cuba han muerto en Venezuela atendiendo gratuitamente a los pacientes más pobres, otros médicos de Miami estén matando a sus clientes para ganar dinero.
Esta ciudad es, quizás, la única del mundo en que un médico puede hacerse rico y hasta millonario, y eso no lo puede hacer en el ejercicio normal de su carrera, sino mediante cuantiosas estafas. Esta ciudad es, como hemos dicho otras veces, la capital mundial del fraude médico.
En muchos lugares del mundo el médico es casi un familiar cercano, en Miami es un combatiente enemi go

Próximos artículos: a partir de la semana que viene, comenzaré la serie El Diario de la Historia, en que los hechos más famosos del pasado son expuestos en breves reportajes periodísticos, o sea como noticias recientes, no como lecciones históricas. Son crónicas breves –dos páginas y media cada una-- y objetivas, no ideológicas, aunque no creo que pueda ocultar mi rechazo a todos los imperios. Las próximas serán:
Muere en batalla Espartaco, el esclavo libertador (año 682 de Roma)
Huyen de Roma los asesinos de César (año 709 de Roma)
Derrotado en Waterloo, llega Napoleón a París (1815)
Nóbel de Química a Madame Curie (1911)
Muere Bolívar (1830)
Asesinado Lincoln (1865)
Nevó en Miami (1977)
Crean ADN artificial (1967)
Venera 7 llega a Venus: primer objeto humano en otro planeta (1970)
Y así muchas más. Al principio de cada artículo aparecerá un acápite en el que abordaré los temas de actualidad.





viernes, 4 de marzo de 2011

PRESENTAN EN BAYAMO NUEVA EDICION DEL DIARIO DE FRANCISCO VICENTE AGUILERA

La Feria Internacional de Libro continúa su desarrollo en la ciudad de Bayamo, con múltiples opciones de lectura para los asistentes a la misma, en la que al mismo tiempo se realizan presentaciones de artistas del canto y la escena.

En horas de esta mañana se presentó una nueva edición del Diario de Francisco Vicente Aguilera, en la casa donde nació el prócer bayames, uno de los iniciadores de la Revolución Cubana en octubre de 1868.

                        

Onoria Céspedes Argote, historiadora y compiladora de esta edición, resaltó la importancia de la figura del acaudalado hombre, que entregó toda su fortuna a la causa revolucionaria y murió pobre en la ciudad de Nueva York.

Habló de las vicisitudes del patriota narradas en su diario y de las carencias que sufrió su familia en el exilio y añadió que Aguilera es un ejemplo para las futuras generaciones de cubanos.



Como parte del programa de la Feria, esta mañana se presentó en el Centro Penitenciario Las Mangas el titulo Cuentos Macabros de Rubén Darío, presentado por uno de los invitados especiales a este evento, Emmanuel Tornés Reyes.

El libro Bicentenario de la Primera Independencia de América Latina y el Caribe, fue presentado en la Escuela Militar Camilo Cienfuegos, con la presentación del intelectual granmense Carlos Rodríguez Lora.

REFLEXIÓN DE FIDEL: LA GUERRA INEVITABLE DE LA OTAN. SEGUNDA PARTE

Cuando Gaddafi, coronel del ejército libio, inspirado en su colega egipcio Abdel Nasser, derrocó al Rey Idris I en 1969 con solo 27 años de edad, aplicó importantes medidas revolucionarias como la reforma agraria y la nacionalización del petróleo. Los crecientes ingresos fueron dedicados al desarrollo económico y social, particularmente a los servicios educacionales y de salud de la reducida población libia, ubicada en un inmenso territorio desértico con muy poca tierra cultivable.
Bajo aquel desierto existía un extenso y profundo mar de aguas fósiles. Tuve la impresión, cuando conocí un área experimental de cultivos, que aquellas aguas, en un futuro, serían más valiosas que el petróleo.
La fe religiosa, predicada con el fervor que caracteriza a los pueblos musulmanes, ayudaba en parte a compensar la fuerte tendencia tribal que todavía subsiste en ese país árabe.
Los revolucionarios libios elaboraron y aplicaron sus propias ideas respecto a las instituciones legales y políticas, que Cuba, como norma, respetó.
Nos abstuvimos por completo de emitir opiniones sobre las concepciones de la dirección libia.
Vemos con claridad que la preocupación fundamental de Estados Unidos y la OTAN no es Libia, sino la ola revolucionaria desatada en el mundo árabe que desean impedir a cualquier precio.
Es un hecho irrebatible que las relaciones entre Estados Unidos y sus aliados de la OTAN con Libia en los últimos años eran excelentes, antes de que surgiera la rebelión en Egipto y en Túnez.
En los encuentros de alto nivel entre Libia y los dirigentes de la OTAN ninguno de estos tenía problemas con Gaddafi. El país era una fuente segura de abastecimiento de petróleo de alta calidad, gas e incluso potasio. Los problemas surgidos entre ellos durante las primeras décadas habían sido superados.
Se abrieron a la inversión extranjera sectores estratégicos como la producción y distribución del petróleo.
La privatización alcanzó a muchas empresas públicas. El Fondo Monetario Internacional ejerció su beatífico papel en la instrumentación de dichas operaciones.
Como es lógico, Aznar se deshizo en elogios a Gaddafi y tras él Blair, Berlusconi, Sarkozy, Zapatero, y hasta mi amigo el Rey de España, desfilaron ante la burlona mirada del líder libio. Estaban felices.
Aunque pareciera que me burlo no es así; me pregunto simplemente por qué quieren ahora invadir Libia y llevar a Gaddafi a la Corte Penal Internacional en La Haya.
Lo acusan durante las 24 horas del día de disparar contra ciudadanos desarmados que protestaban. ¿Por qué no explican al mundo que las armas y sobre todo los equipos sofisticados de represión que posee Libia fueron suministrados por Estados Unidos, Gran Bretaña y otros ilustres anfitriones de Gaddafi?
Me opongo al cinismo y a las mentiras con que ahora se quiere justificar la invasión y ocupación de Libia.
La última vez que visité a Gaddafi fue en mayo de 2001, 15 años después de que Reagan atacó su residencia bastante modesta, donde me llevó para ver cómo había quedado. Recibió un impacto directo de la aviación y estaba considerablemente destruida; su pequeña hija de tres años murió en el ataque: fue asesinada por Ronald Reagan. No hubo acuerdo previo de la OTAN, el Consejo de Derechos Humanos, ni el Consejo de Seguridad.
Mi visita anterior había tenido lugar en 1977, ocho años después del inicio del proceso revolucionario en Libia. Visité Trípoli; participé en el Congreso del Pueblo libio, en Sebha; recorrí los primeros experimentos agrícolas con las aguas extraídas del inmenso mar de aguas fósiles; conocí Bengasi, fui objeto de un cálido recibimiento. Se trataba de un país legendario que había sido escenario de históricos combates en la última guerra mundial. Aún no tenía seis millones de habitantes, ni se conocía su enorme volumen de petróleo ligero y agua fósil. Ya las antiguas colonias portuguesas de África se habían liberado.
En Angola habíamos luchado durante 15 años contra las bandas mercenarias organizadas por Estados Unidos sobre bases tribales, el gobierno de Mobutu, y el bien equipado y entrenado ejército racista del apartheid. Éste, siguiendo instrucciones de Estados Unidos, como hoy se conoce, invadió Angola para impedir su independencia en 1975, llegando con sus fuerzas motorizadas a las inmediaciones de Luanda. Varios constructores cubanos murieron en aquella brutal invasión. Con toda urgencia se enviaron recursos.
Expulsados de ese país por las tropas internacionalistas cubanas y angolanas hasta la frontera con Namibia ocupada por Sudáfrica, durante 13 años los racistas recibieron la misión de liquidar el proceso revolucionario en Angola.
Con el apoyo de Estados Unidos e Israel desarrollaron el arma nuclear. Poseían ya ese armamento cuando las tropas cubanas y angolanas derrotaron en Cuito Cuanavale sus fuerzas terrestres y aéreas, y desafiando el riesgo, empleando las tácticas y medios convencionales, avanzaron hacia la frontera de Namibia, donde las tropas del apartheid pretendían resistir. Dos veces en su historia nuestras fuerzas han estado bajo el riesgo de ser atacadas por ese tipo de armas: en octubre de 1962 y en el Sur de Angola, pero en esa segunda ocasión, ni siquiera utilizando las que poseía Sudáfrica habrían podido impedir la derrota que marcó el fin del odioso sistema. Los hechos ocurrieron bajo el gobierno de Ronald Reagan en Estados Unidos y Pieter Botha en Sudáfrica.
De eso, y de los cientos de miles de vidas que costó la aventura imperialista, no se habla.
Lamento tener que recordar estos hechos cuando otro gran riesgo se cierne sobre los pueblos árabes, porque no se resignan a seguir siendo víctimas del saqueo y la opresión.
La Revolución en el mundo árabe, que tanto temen Estados Unidos y la OTAN, es la de los que carecen de todos los derechos frente a los que ostentan todos los privilegios, llamada, por tanto, a ser más profunda que la que en 1789 se desató en Europa con la toma de la Bastilla.
Ni siquiera Luis XIV, cuando proclamó que el Estado era él, poseía los privilegios del Rey Abdulá de Arabia Saudita, y mucho menos la inmensa riqueza que yace bajo la superficie de ese casi desértico país, donde las transnacionales yankis determinan la sustracción y, por tanto, el precio del petróleo en el mundo.
A partir de la crisis en Libia, la extracción en Arabia Saudita se elevó en un millón de barriles diarios, a un costo mínimo y, en consecuencia, por ese solo concepto los ingresos de ese país y quienes lo controlan se elevan a mil millones de dólares diarios.
Nadie imagine, sin embargo, que el pueblo saudita nada en dinero. Son conmovedores los relatos de las condiciones de vida de muchos trabajadores de la construcción y otros sectores, que se ven obligados a trabajar 13 y 14 horas con salarios miserables.
Asustados por la ola revolucionaria que sacude el sistema de saqueo prevaleciente, después de lo ocurrido con los trabajadores de Egipto y Túnez, pero también por los jóvenes sin empleo en Jordania, los territorios ocupados de Palestina, Yemen, e incluso Bahrein y los Emiratos Árabes con ingresos más elevados, la alta jerarquía saudita está bajo el impacto de los acontecimientos.
A diferencia de otros tiempos, hoy los pueblos árabes reciben información casi instantánea de los sucesos, aunque extraordinariamente manipulada.
Lo peor para el estatus quo de los sectores privilegiados es que los porfiados hechos están coincidiendo con un considerable incremento de los precios de los alimentos y el impacto demoledor de los cambios climáticos, mientras Estados Unidos, el mayor productor de maíz del mundo, gasta el 40 por ciento de ese producto subsidiado y una parte importante de la soya en producir biocombustible para alimentar los automóviles. Seguramente Lester Brown, el ecologista norteamericano mejor informado del mundo sobre productos agrícolas, nos pueda ofrecer una idea de la actual situación alimentaria.
El presidente bolivariano, Hugo Chávez, realiza un valiente esfuerzo por buscar una solución sin la intervención de la OTAN en Libia. Sus posibilidades de alcanzar el objetivo se incrementarían si lograra la proeza de crear un amplio movimiento de opinión antes y no después que se produzca la intervención, y los pueblos no vean repetirse en otros países la atroz experiencia de Iraq.
Final de la Reflexión.Fidel Castro Ruz
Marzo 3 de 2011
10 y 32 p.m.

RECONOCE ESTADOS UNIDOS EFICACIA DE CUBA EN LUCHA ANTIDROGAS

El gobierno de Cuba aplica medidas eficaces para impedir el tránsito de drogas ilegales por su territorio y el consumo interno de esos narcóticos, señaló hoy el gobierno de Estados Unidos, de acuerdo con un despacho de la agencia EFE.

El Departamento de Estado divulgó hoy su informe sobre la “Estrategia para el Control Internacional de Narcóticos”, un documento que se publica cada año sobre la estrategia antidroga de los países y su colaboración internacional.

Dijo que Cuba está ubicado entre el enorme mercado estadounidense de drogas ilegales y los mayores exportadores de esos productos en el hemisferio “y a horcajadas de las rutas de contrabando”, señala el informe.

Aunque esto es tentador para los traficantes “los esfuerzos de interceptación del Gobierno de Cuba y la fuerte presencia de su policía han limitado las oportunidades para los contrabandistas regionales”, añade.

Las dos metas de la política de Cuba contra las drogas son la reducción del suministro en la isla e “impedir que los contrabandistas establezcan un punto de apoyo” en el territorio cubano.

Al mismo tiempo la producción de drogas en Cuba “sigue siendo ínfima como resultado de las graves sentencias por delitos de drogas”, y añadió que “hay muy pocas oportunidades para la producción en cantidad de drogas ilegales sean sintéticas u orgánicas”.

El Departamento de Estado afirmó que, hasta la fecha, los esfuerzos de Cuba han impedido que el contrabando de narcóticos ilegales tenga un impacto significativo en la isla.

“Cuba ha continuado demostrando un compromiso en el cumplimiento de sus responsabilidades (y) en años venideros una mejor comunicación y cooperación entre EE.UU., sus socios internacionales y Cuba, particularmente en el área de la información táctica y puntual, probablemente llevará a un incremento de las interceptaciones del contrabando”, añadió.

Cuba ha propuesto a Estados Unidos numerosos acuerdos sobre el tráfico de drogas, de personas y otros importantes asuntos bilaterales, sin embargo EEUU no ha dado respuesta a estas solicitudes. El país norteño impone desde hace medio siglo un bloqueo económico y financiero con la Isla y mantiene ilegalmente una base militar en Guantánamo.

Tomado de Cubadebate

(Con información de EFE)

jueves, 3 de marzo de 2011

LA LLAGA DE ARMENGOL EN EL DEDO DE CASON

Por M. H. Lagarde
Según el blog de Emilio Ichikawa, James Cason, el ex jefe de la Sección de Intereses de EEUU en Cuba y quien ahora aspira a la alcaldía de Coral Gable, como parte de su campaña, ha caminado ya unas 100 millas visitando personalmente unas 5000 familias en la parte norte de Coral Gables.
“Yo les di un dedo con Fidel, y ahora les pido una mano”, es el mensaje que Cason, también conocido en la Isla como el Cabo Cason, acaba de enviarles a sus presuntos electores cubanos durante una comparecencia televisiva.
Según Cason el "dedo" que él le dio  a los cubanos durante su mandato en la SINA consitió en entregar "un cuarto de millón de libros sobre la democracia, con valores democráticos". Celebrar navidades con opositores… y ayudar a oposición con logística: "entregué radios, apoyo moral, recibí y fui a sus casas, pero no repartí dinero. Eso iba de donantes privados.”
Además de los "donantes privados" a los que hace referencia Cason el gobierno de George W. Bush, con la ilusión de lograr el avance de la democracia en Cuba, llegó al despilfarro de crear una oficina con un presupuesto de 59 millones de dólares, según un artículo que acaba de publicar el periodista Alejandro Armengol.
Antes de que Cason sacara su dedo en la telivisión de Miami, El Nuevo Herald, casualmente, ya había puesto la llaga:
"Más allá del mal uso y la falta de control sobre los millones de dólares que desde hace años viene destinando Estados Unidos para hacer avanzar la libertad en Cuba, fortalecer la sociedad civil y favorecer el respeto de los derechos humanos, hay varios aspectos que llaman la atención, en lo que hasta el momento no ha sido más que un gran derroche de fondos".
"En primer lugar -sigue diciendo el también editor del blog Cuadernos de Cuba- hay que señalar el desconocimiento y la prepotencia que subyace en ese esfuerzo --aparentemente democrático y siempre generoso-- que hasta el momento a lo único que ha conducido es a la impresión de miles de ejemplares de diversos textos dedicados a señalar la importancia de los derechos humanos. Lo que en un primer momento pudo haber sido una labor educativa, se ha convertido en el pretexto perfecto para justificar costos de imprenta, compras en librerías y elevados gastos de distribución. El fundamento que ha determinado tan colosal botadera de dinero es, en el mejor de los casos, de un paternalismo grosero, por no decir que constituye una muestra de racismo: quienes viven en la isla no han exigido mayores libertades porque las desconocen, nunca han leído que existen y ante todo hay que civilizar a los nativos".
Aún cuando Ichikawa afirma que el dueño del dedo actualmente forma parte de un equipo de diplomáticos que inspecciona embajadas, por lo que cree que esta experiencia en el control le permita hacer una buena gestión si gana la alcaldía, los presuntos votantes cubanos de Cason debieran pensárselo bien antes de permitir que el ex Cabo de la SINA, meta la mano en Coral Gable.


                                        El cabo Cason reunido con mercenarios cubanos en la SINA

Tomado de Cambios en Cuba

REFLEXIONES DE FIDEL: LA GUERRA INEVITABLE DE LA OTAN

A diferencia de lo que ocurre en Egipto y Túnez, Libia ocupa el primer lugar en el Índice de Desarrollo Humano de África y tiene la más alta esperanza de vida del Continente. La educación y la salud reciben especial atención del Estado. El nivel cultural de su población es sin dudas más alto.   Sus problemas son de otro carácter. La población no carecía de alimentos y servicios sociales indispensables. El país requería abundante fuerza de trabajo extranjera para llevar a cabo ambiciosos planes de producción y desarrollo social.

Por ello suministraba empleo a cientos de miles de trabajadores egipcios, tunecinos, chinos y de otras nacionalidades. Disponía de enormes ingresos y reservas en divisas convertibles depositadas en los bancos de los países ricos, con las cuales adquirían bienes de consumo e incluso, armas sofisticadas que precisamente le suministraban los mismos países que hoy quieren invadirla en nombre de los derechos humanos.

La colosal campaña de mentiras, desatada por los medios masivos de información, dio lugar a una gran confusión en la opinión pública mundial. Pasará tiempo antes de que pueda reconstruirse lo que realmente ha ocurrido en Libia, y separar los hechos reales de los falsos que se han divulgado.

Emisoras serias y prestigiosas, como Telesur, se veían obligadas a enviar reporteros y camarógrafos a las actividades de un grupo y a las del lado opuesto, para informar lo que realmente ocurría.

Las comunicaciones estaban bloqueadas, los funcionarios diplomáticos honestos se jugaban la vida recorriendo barrios y observando actividades, de día o de noche, para informar lo que estaba ocurriendo. El imperio y sus principales aliados emplearon los medios más sofisticados para divulgar informaciones deformadas sobre los acontecimientos, entre las cuales había que inferir los rasgos de la verdad.

Sin duda alguna, los rostros de los jóvenes que protestaban en Bengasi, hombres, y mujeres con velo o sin velo, expresaban indignación real.

Se puede apreciar la influencia que todavía ejerce el componente tribal en ese país árabe, a pesar de la fe musulmana que comparte sinceramente el 95 por ciento de su población.

El imperialismo y la OTAN seriamente preocupados por la ola revolucionaria desatada en el mundo árabe, donde se genera gran parte del petróleo que sostiene la economía de consumo de los países desarrollados y ricos─ no podían dejar de aprovechar el conflicto interno surgido en Libia para promover la intervención militar. Las declaraciones formuladas por la administración de Estados Unidos desde el primer instante fueron categóricas en ese sentido.

Las circunstancias no podían ser más propicias. En las elecciones de noviembre la derecha republicana propinó un golpe contundente al Presidente Obama, experto en retórica.

El grupo fascista de “misión cumplida”, apoyado ahora ideológicamente por los extremistas del Tea Party, redujo las posibilidades del actual Presidente a un papel meramente decorativo, en el que peligraba incluso su programa de salud y la dudosa recuperación de la economía, a causa del déficit presupuestario y el incontrolable crecimiento de la deuda pública, que batían ya todos los records históricos.

Pese al diluvio de mentiras y la confusión creada, Estados Unidos no pudo arrastrar a China y la Federación Rusa a la aprobación por el Consejo de Seguridad de una intervención militar en Libia, aunque logró en cambio obtener, en el Consejo de Derechos Humanos, la aprobación de los objetivos que buscaba en ese momento. Con relación a una intervención militar, la Secretaria de Estado declaró con palabras que no admiten la menor duda: “ninguna opción está descartada”.

El hecho real es que Libia está ya envuelta en una guerra civil, como habíamos previsto, y nada pudo hacer Naciones Unidas para evitarlo, excepto que su propio Secretario General regara una buena dosis de combustible en el fuego.

El problema que tal vez no imaginaban los actores es que los propios líderes de la rebelión irrumpieran en el complicado tema declarando que rechazaban toda intervención militar extranjera.

Diversas agencias de noticias informaron que Abdelhafiz Ghoga, portavoz del Comité de la Revolución declaró el lunes 28 que “‘El resto de Libia será liberado por el pueblo libio’”.

“Contamos con el ejército para liberar Trípoli’ aseguró Ghoga durante el anuncio de la formación de un ‘Consejo Nacional’ para representar a las ciudades del país en manos de la insurrección.”

“‘Lo que queremos es informaciones de inteligencia, pero en ningún caso que se afecte nuestra soberanía aérea, terrestre o marítima’, agregó, durante un encuentro con periodistas en esta ciudad situada mil kilómetros al este de Trípoli.”

“La intransigencia de los responsables de la oposición sobre la soberanía nacional reflejaba la opinión manifestada en forma espontánea por muchos ciudadanos libios a la prensa internacional en Bengasi”, informó un despacho de la agencia AFP el pasado lunes.

Ese mismo día, una profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Bengasi, Abeir Imneina, declaró:

  “Hay un sentimiento nacional muy fuerte en Libia.”    

“‘Además, el ejemplo de Irak da miedo al conjunto del mundo árabe’, subraya, en referencia a la invasión norteamericana de 2003 que debía llevar la democracia a ese país y luego, por contagio, al conjunto de la región, una hipótesis totalmente desmentida por los hechos.”

Prosigue la profesora:

“‘Sabemos lo que pasó en Irak, es que se encuentra en plena inestabilidad, y verdaderamente no deseamos seguir el mismo camino. No queremos que los norteamericanos vengan para tener que terminar lamentando a Gadafi’, continuó esta experta.”

“Pero según Abeir Imneina, ‘también existe el sentimiento de que es nuestra revolución, y que nos corresponde a nosotros hacerla’.”

A las pocas horas de publicarse este despacho, dos de los principales órganos de prensa de Estados Unidos, The New York Times y The Washington Post, se apresuraron en ofrecer nuevas versiones sobre el tema, de lo cual informa la agencia DPA al día siguiente 1º de marzo: “La oposición libia podría solicitar que Occidente bombardee desde el aire posiciones estratégicas de las fuerzas fieles al presidente Muamar al Gadafi, informa hoy la prensa estadounidense.”

“El tema está siendo discutido dentro del Consejo Revolucionario libio, precisan ‘The New York Times’ y ‘The Washington Post’ en sus versiones online.”

“‘The New York Times’ acota que estas discusiones ponen de manifiesto la creciente frustración de los líderes rebeldes ante la posibilidad de que Gadafi retome el poder”.

“En el caso de que las acciones aéreas se realicen en el marco de las Naciones Unidas, éstas no implicarían intervención internacional, explicó el portavoz del consejo, citado por ‘The New York Times’.”

“El consejo está conformado por abogados, académicos, jueces y prominentes miembros de la sociedad Libia.”

Afirma el despacho:

“‘The Washington Post’ citó a rebeldes reconociendo que, sin el apoyo de Occidente, los combates con las fuerzas leales a Gadafi podrían durar mucho y costar gran cantidad de vidas humanas.”

Llama la atención que en esa relación no se mencione un solo obrero, campesino, constructor, alguien relacionado con la producción material o a un joven estudiante o combatiente de los que aparecen en las manifestaciones. ¿Por qué el empeño en presentar a los rebeldes como miembros prominentes de la sociedad reclamando bombardeos de Estados Unidos y la OTAN para matar libios?

Algún día se conocerá la verdad, a través de personas como la profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Bengasi, que con tanta elocuencia narra la terrible experiencia que mató, destruyó los hogares, dejó sin empleo o hizo emigrar a millones de personas en Irak.

Hoy miércoles dos de marzo, la Agencia EFE presenta al conocido vocero rebelde haciendo declaraciones que, a mi juicio, afirman y a la vez contradicen las del lunes: “Bengasi (Libia), 2 de marzo. La dirección rebelde libia pidió hoy al Consejo de Seguridad de la ONU que lance un ataque aéreo ‘contra los mercenarios’ del régimen de Muamar el Gadafi.”

“‘Nuestro Ejército no puede lanzar ataques contra los mercenarios, por su papel defensivo’, afirmó el portavoz rebelde Abdelhafiz Ghoga en una conferencia de prensa en Bengasi.”

“‘Es diferente un ataque aéreo estratégico que una intervención extranjera, que rechazamos’, recalcó el portavoz de las fuerzas de oposición, que en todo momento se han mostrado en contra de una intervención militar extranjera en el conflicto libio”.

¿A cuál de las muchas guerras imperialistas se parecería esta?

¿La de España en 1936, la de Mussolini contra Etiopía en 1935, la de George W. Bush contra Irak en el año 2003 o a cualquiera de las decenas de guerras promovidas por Estados Unidos contra los pueblos de América, desde la invasión de México en 1846, hasta la de Las Malvinas en 1982?

Sin excluir, desde luego, la invasión mercenaria de Girón, la guerra sucia y el bloqueo a nuestra Patria a lo largo de 50 años, que se cumplirán el próximo 16 de abril.

En todas esas guerras, como la de Vietnam que costó millones de vidas, imperaron las justificaciones y las medidas más cínicas.

Para los que alberguen alguna duda, sobre la inevitable intervención militar que se producirá en Libia, la agencia de noticias AP, a la que considero bien informada, encabezó un cable publicado hoy, en el que se afirma: “Los países de la Organización del Tratado del Atlántico elaboran un plan de contingencia tomando como modelo las zonas de exclusión de vuelos establecidas sobre los Balcanes en la década de 1990, en caso de que la comunidad internacional decida imponer un embargo aéreo sobre Libia, dijeron diplomáticos”.

Más adelante concluye: “Los funcionarios, que no podían dar sus nombres debido a lo delicado del asunto, indicaron que las opciones que se observan tienen punto de partida en la zona de exclusión de vuelos que impuso la alianza militar occidental sobre Bosnia en 1993 que contó con el mandato del Consejo de Seguridad, y en los bombardeos de la OTAN por Kosovo en 1999, QUE NO LO TUVO”.

Prosigue mañana…   

Fidel Castro Ruz

Marzo 2 de 2011

8 y 19 pasado meridiano