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miércoles, 15 de septiembre de 2010

EL PATRÓN DE YOANI

Rauda y veloz, la acaudalada Yoani, presa de las mentiras que el buen patrón le exige difundir, critica al Estado de proletarios cubano, en un trabajo que decidió nombrar «El mal patrón». La multipremiada bloguera, quien recibe puntualmente su paga en dudosos premios, expresión de una nueva modalidad de lavado de dinero de la USAID, arremete ahora contra las autoridades gubernamentales de la isla, acusándoles de apartarse de los cánones de la ortodoxia leninista.


Para la bloguera oficial del imperio en La Habana, la crítica a las instituciones sindicales cubanas tiene un sustento real en su experiencia laboral. La muchacha, desde hace algún tiempo, decidió consagrarse a una peculiar modalidad de trabajo por cuenta propia: mercenaria, para cuyo desempeño no requiere de la oportuna defensa de ninguna institución sindical.

Su contenido de trabajo no es otro que acatar dócilmente los lineamientos de la política editorial que se le impone a la eficiente mercenaria en las actuales circunstancias del reordenamiento de la fuerza laboral en Cuba. Significa silenciar, distorsionar, manipular las urgentes razones que para el bien de la maltrecha y bloqueada economía cubana, son imprescindibles acometer.

Desde la seguridad que entraña para Yoani Sánchez recibir tan solo en el importe de un premio, el equivalente a 72 años del salario de un médico en Cuba, o el equivalente a 4 años de labor de un renombrado cirujano en la Unión Europea, la bloguera de moda de la gran potencia pretende ahora erigirse en defensora de los derechos de los trabajadores cubanos y realiza furibundas diatribas contra «el mal patrón».

Quienes dominan la historia de Cuba, saben que la política de la «fruta madura», del «buen vecino», de la «zanahoria y el garrote», el «Plan Mangosta», el «Programa de George W. Bush», forman parte de las pretensiones del imperio de apoderarse de la Isla. Los cubanos que se esfuerzan por ganarse honradamente el sustento del pan nuestro de cada día, conocen muy bien el «buen patrón» que defiende Yoani.

Publicado por M.H. Lagarde

domingo, 12 de septiembre de 2010

DECLARACION DEL PARLAMENTO CUBANO SOBRE LOS CINCO HEROES

Cuando faltan horas para cumplirse 12 años del injusto encarcelamiento en EE.UU. de Cinco Héroes antiterroristas cubanos, la Asamblea Nacional del Poder Popular emitió la siguiente declaración:




A los Parlamentos y pueblos del mundo

Este 12 de septiembre de 2010, se cumplen 12 años del injusto encierro en prisiones norteamericanas de Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar, Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando González Llort y René González Sehwerert.

Desde su arresto y durante todo el largo y amañado proceso judicial, en el cual se les impusieron desmesuradas condenas, incluyendo cadena perpetua para dos de ellos y dos cadenas perpetuas para otro, estos Cinco cubanos han enfrentado los mayores obstáculos para ejercer sus derechos y han sido sometidos a crueles castigos, incluyendo largos períodos de confinamiento solitario y la prohibición de recibir visitas por parte de sus esposas en los casos de Gerardo y René.

Durante estos años nuestro pueblo, junto a sus familiares, hemos denunciado esta injusticia y luchado por su liberación, convencidos de su inocencia, pues su única, pero importante misión en ese país fue monitorear los grupos terroristas que durante más de 50 años han actuado impunemente contra Cuba. Nada de lo que hicieron puso en riesgo jamás la seguridad de Estados Unidos. Eso lo saben muy bien las autoridades norteamericanas y fue reconocido incluso durante el juicio por la propia Fiscalía y altos jefes militares de ese país.

Si se quisiera una sola razón para demostrar toda la injusticia y el revanchismo contenidos en este caso, más allá de su probada inocencia, bastaría mencionar que durante las últimas décadas ninguna otra persona en ese país, a la que se le haya acusado y comprobado la práctica de espionaje, incluso vinculadas a acciones armadas violentas contra Estados Unidos, ha recibido tan altas condenas, en ningún caso cadena perpetua, y muchos de los sancionados ya han sido liberados.

Al cabo de 12 años, cuando tras la negativa de la Corte Suprema a revisar los casos, se han agotado todas las posibilidades en el orden legal, la situación de estos cinco hermanos nuestros sigue siendo en extremo difícil; mientras a tres de ellos les modificaron ligeramente sus condenas, Gerardo Hernández sigue cumpliendo, en condiciones de máxima seguridad, sus dos cadenas perpetuas más quince años.

Al referirse a la necesidad de la solidaridad para alcanzar la justicia, el destacado jurista norteamericano Leonard Weinglass, uno de los abogados defensores de los Cinco, afirmaba: ¨Lo peor que puede pasarle a alguien dentro del sistema de justicia norteamericano es estar solo. La solidaridad es necesaria no para intimidar a la corte, sino para indicar que el mundo está vigilando y que la ley debe cumplirse¨.

Estamos seguros que la lucha por su liberación, a la cual se han sumado pueblos, organizaciones sociales, políticas y de profesionales, gobiernos y parlamentos de todo el mundo, en gesto de singular solidaridad con esta justa causa, seguirá creciendo.

Hoy es más necesario que nunca exigir a la Administración de Estados Unidos que ponga fin a esta injusticia y libere ya a estos Cinco cubanos.

Asamblea Nacional del Poder Popular

Publicado por M. H. Lagarde

ARTISTAS DE ESTADOS UNIDOS ENVIAN CARTA A OBAMA POR LOS CINCO HEROES CUBANOS


Danny Glover, Edward Asner, Susan Sarandon, Oliver Stone, Martin Sheen, Pete Seeger, Ry Cooder, Bonnie Raitt, Chrissie Hynde, Haskell Wexler, Graham Nash, Jackson Browne y otros, enviaron una carta al Presidente Obama pidiéndole que libere a los Cinco Presos Cubanos en prisiones de los Estados Unidos.


(Los Angeles, 11 de septiembre de 2010) Los actores y activistas Danny Glover y Edward Asner, Coordinadores de “Actores y Artistas Unidos por la Libertad de los Cinco Cubanos”, hicieron un llamado a sus colegas en Estados Unidos invitándolos a sumar sus nombres para enviar una carta al Presidente Obama pidiéndole que otorgue una orden de Clemencia Ejecutiva a favor de los Cinco Cubanos.

En la carta, los actores y artistas unidos por esta noble causa indicaron: “Estamos sumamente consternados de que los Cinco Cubanos, quienes no cometieron ningún crimen contra los EEUU ni tampoco constituyeron una amenaza contra la seguridad nacional de este país, llevan 12 años presos. Los Cinco monitoreaban las actividades de grupos violentos de exiliados cubanos en Miami, actividades que han resultado en la muerte de miles de cubanos. Los Cinco simplemente estaban protegiendo a su país contra futuros actos de terrorismo.”.

(Los Angeles, 11 de septiembre de 2010) Los actores y activistas Danny Glover y Edward Asner, Coordinadores de “Actores y Artistas Unidos por la Libertad de los Cinco Cubanos”, hicieron un llamado a sus colegas en Estados Unidos invitándolos a sumar sus nombres para enviar una carta al Presidente Obama pidiéndole que otorgue una orden de Clemencia Ejecutiva a favor de los Cinco Cubanos.


En la carta, los actores y artistas unidos por esta noble causa indicaron: “Estamos sumamente consternados de que los Cinco Cubanos, quienes no cometieron ningún crimen contra los EEUU ni tampoco constituyeron una amenaza contra la seguridad nacional de este país, llevan 12 años presos. Los Cinco monitoreaban las actividades de grupos violentos de exiliados cubanos en Miami, actividades que han resultado en la muerte de miles de cubanos. Los Cinco simplemente estaban protegiendo a su país contra futuros actos de terrorismo.”

Otros actores y artistas que suman sus nombres a la carta dirigida al Presidente Obama: James Cromwell, Mike Farrell, Bruria Finkel, Richard Foos, Elliott Gould, Greg Landau, Francisco Letelier, Esai Morales, Betty and Stanley K Sheinbaum y Andy Spahn.

Recientemente, el 8 de agosto, Glover visitó a Gerardo Hernández uno de los 5 Cubanos en una prisión de máxima seguridad en Victorville. Hernández acababa de ser transferido a la población general después de haber permanecido 13 días en “el hueco” sin razón alguna. Glover salió de esa visita con un fuerte compromiso de pedirle a otros actores y artistas que se unan a la Campaña por la libertad de los Cinco Cubanos.

“El Presidente Obama debería perdonar a Gerardo Hernández y a los otros miembros de los Cinco Cubanos. Ellos eran soldados de primera línea en el combate contra el terrorismo. Pero en lugar de utilizar la información que ellos recopilaron para arrestar a las personas que estaban llevando a cabo atentados contra civiles, el FBI arrestó a esos cinco hombres. Por otro lado, los que cometieron esos actos tales como Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, caminan libres por Miami y organizan cenas para recaudar fondos allí.” Danny Glover, Coordinador de Actores y Artistas Unidos por la Libertad de los 5 Cubanos.

Ed Asner recientemente habló en Los Ángeles en la inauguración de una exposición de arte de Antonio Guerrero, otro de los Cinco Cubanos, y dijo: “Encarcelar falsamente a personas de color es una industria americana. Los Cinco Cubanos no son una excepción.” Edward Asner, Coordinador de Actores y Artistas Unidos por la Libertad de los 5 Cubanos.

La carta de actores y artistas estadounidenses será enviada a Obama el 12 de septiembre en el décimo segundo aniversario del arresto de los 5 Cubanos en 1998.

Para mas información contacte el Comité Internacional por la Libertad de los 5 Cubanos: www.thecuban5.org

Publicado por M. H. Lagarde

ERNESTO BUSHTO Y EL ROBO DE CÁMARA

Ernesto Hernández Bushto no es ningún bobo, pero cree que todos los demás en este mundo lo somos. Y opera según esa necia idea que su enorme ego le presenta sobre la realidad.


Así las cosas, cuando Silvio Rodríguez ha posteado en su blog un texto titulado "invitación", al momento Bushto ha llegado a profundas conclusiones. La primera, lo que ha hecho Silvio no es más que "una continuación de la polémica que sostuvo, hace unos meses, con Carlos Alberto Montaner".

Eso es algo que Bushto de saca de debajo de la manga, y que no se toma el trabajo de demostrar, pues ya se sabe que cuando él habla, habla ex-catedra.

Y luego, aunque Bushto dice que el asunto es con Montaner, mete baza en el asunto, y se coge la polémica para él. ¡Qué vivo el muchachito! Si fuera un programa de televisión, ahí estaría Bushto manoteando al fondo del encuadre, robando cámara, con la esperanza de aparecer por una vez en la pantalla.

La perla mejor, del rosario de disparates que Hernandez Bushto acierta a hilvanar, dice así: "Son muy pocos, si es que existen, los cubanos que quieren ver a los marines orinando sobre la cabeza de los próceres de la Guerra de Independencia. Al menos yo, que estoy familiarizado con la oposición, no conozco a nadie que incluya en su programa de una nueva Cuba esta reivindicación."

Si Bushto quiere saber quiénes en la "oposición" desean la presencia en Cuba de los marines solo tiene que darse la vuelta hasta quedar frente un espejo. Parece que Bushto pretende olvidar, o por lo menos quiere que olvidemos los demás, que en su propio blog,el 30 de agosto de 2008, publicó uno de sus desatinos, bajo el titulo de "¿Victoria?"-http://www.penultimosdias.com/2008/08/30/%C2%BFvictoria- donde aventuraba con entusiasmo sin par: "Mi opinión más íntima sobre la situación cubana es que una intervención militar de EE UU sería la manera más rápida y productiva de acabar con el castrismo."

¿Qué cree Bushto que harían los marines en Cuba? ¿Sembrar flores y ayudar a las viejitas a cruzar la calle? Para eso no necesitarían la inmunidad que por ley -ley norteamericana, se entiende- gozan los soldados norteamericanos destacados fuera de los Estados Unidos.

¿Qué cree Bushto qué es una "intervención militar"? ¿Quién no sabe lo que sucede allí dónde las tropas norteamericanas desembarcan?

Bushto, además, es reincidente, pues inicia su perreta contra Silvio con una advertencia que, viniendo de su puño y letra, da más pena que risa. Y es que la comienza advirtiendo: "Ahí va la primera parte, mañana la segunda".

¿Eso no les suena?

Pues sí, eso mismo prometió Bushto a su regreso de Texas, a donde fue a un encuentro que la gran prensa tuvo a bien no comentar -y es que el asunto sonaba a feo. Ni más ni menos se trataba de su asistencia en el Instituto Bush a un encuentro de "ciberdisidentes": a saber, un colombiano que no vive en Colombia, un iraní que no vive en Irán, y un cubano -el mismísimo Bushto- que no vive en Cuba. Los une ese detalle, así como el embarre de que sea Bush quien les pague las embarradas.

También aquella vez Bushto terminaba sus crónicas con un continuará que nunca continuó. Y ese que esa es otra de las dolencias de Bushto: padece de una verbitis interrupta, que solo se le destraba cuando le suministran su dosis de billete.

Publicado por M. H. Lagarde

sábado, 11 de septiembre de 2010

FIDEL CASTRO: EL GRAN DISIDENTE

Por M. H. Lagarde


Los gusanos de la blogosfera cubana y toda la prensa que se dedica a difamar contra Cuba anda regodeándose en la repetición de una gran noticia. Fidel Castro ha dicho en una entrevista que “el modelo cubano no funciona ni para los propios cubanos”.

Se trata de la misma prensa que se hace pasar por tonta ante los injustificados premios que se le otorgan a la bloguera Yoani Sánchez, que convierte en un personaje de la oposición cubana a un borracho como Pánfilo, a las Damas de Verde en Damas de Blanco, a los mercenarios en luchadores por la libertad o que le da categoría de analista político al record Guinnes de las huelgas de hambre -y de las entrevistas-, Guillermo Fariñas.

Por supuesto que los expertos en manipulación no podían pasar por alto la oportunidad de que alguien confirmara lo que esa prensa desea profundamente y no se cansa de repetir. Sobre todo si ese alguien es nada menos que el propio Fidel Castro.

A fin de cuentas, las campañas de difamación contra el socialismo cubano, desde el primero de enero de 1959 hasta hoy, no han tenido otro objetivo que el fijar en la mente de las personas la inviabilidad del modelo cubano.

En su frase Fidel simplemente ha resumido lo que Raúl ha venido diciendo desde que lo relevó en la presidencia de la Isla en 2006.

Desde hace cuatro años la dirección del país encabeza los cambios indispensables en la economía y la sociedad cubana. Uno puede preguntarse, ¿por qué razón no tienen esas propuestas de cambio la misma resonancia que la frase de Fidel?

La respuesta es sencilla. Una frase resulta fácil de manipular, no así los discursos en donde la actual dirección ha dejado claro que los cambios al modelo cubano que “no funciona” tienen como único fin el perfeccionamiento del socialismo.

Como dejó claro Raúl en una de esas alocuciones: “Se me eligió presidente para mejorar el socialismo, no para derrocarlo”. De ese tipo de pronunciamientos, por supuesto, la prensa de las campañas mediáticas contra Cuba no quiere oír hablar.

La prensa que descontextualiza frases no dice tampoco que Fidel no solo ha sido el más grande disidente que ha tenido el imperio norteamericano, sino que ha sido además el más grande e importante disidente de sí mismo.

Como buen francotirador, durante este medio siglo de revolución, el Comandante en Jefe cubano, como nadie, ha sabido corregir el tiro cuando la realidad no ha acertado en la diana del mejoramiento humano.

De ningún modo esa prensa se dará cuenta de la paradoja que encierra la frase de Fidel: El modelo cubano sí es viable, justo porque su creador, y líder indiscutible, es capaz de darse cuenta de lo contrario

SILVIO RODRIGUEZ: ¨¨ME NIEGO A RENUNCIAR A LOS DERECHOS FUNDAMENTALES QUE LA REVOLUCION CONQUISTÓ PARA EL PUEBLO¨¨

Creo que la Revolución Cubana dignificó a nuestro país y a los cubanos. Y que el Gobierno Revolucionario ha sido el mejor gobierno de nuestra Historia.


Sí: antes de la Revolución La Habana estaba mucho más pintada, los baches eran raros y uno caminaba calles y calles de tiendas llenas e iluminadas. Pero ¿quiénes compraban en aquellas tiendas? ¿Quiénes podían caminar con verdadera libertad por aquellas calles? Por supuesto, los que “tenían con qué” en sus bolsillos. Los demás, a ver vidrieras y a soñar, como mi madre, como nuestra familia, como la mayoría de las familias cubanas. Por aquellas avenidas fabulosas sólo se paseaban los “ciudadanos respetables”, bien considerados en primer lugar por su aspecto. Los harapientos, los mendigos, casi todos negros, tenían que hacer rodeos, porque cuando un policía los veía en alguna calle “decente”, a palos los sacaban de allí.

Esto lo vi con mis propios ojos de niño de 7 u 8 años y lo estuve viendo hasta que cumplí 12, cuando triunfó la Revolución.

En la esquina de mi casa había dos bares, en uno de ellos, a veces, en vez de cenar, nos tomábamos un batido. En varias ocasiones pasaron marines, cayéndose de borrachos, buscando prostitutas y metiéndose con las mujeres del barrio. A un joven vecino nuestro, que salió a defender a su hermana, lo tiraron al suelo, y cuando llegó la policía ¿con quién creen que cargaron? ¿Con los abusadores? Pues no. A patadas por los fondillos se llevaron a aquel joven universitario que, lógicamente, después se destacaba en las tánganas estudiantiles.

Ahí están las fotos de un marine meando, sentado en la cabeza de la estatua de Martí, en el Parque Central de nuestra Capital.

Eso era Cuba, antes del 59. Al menos así eran las calles de la Centrohabana que yo viví a diario, las del barrio de San Leopoldo, colindante con Dragones y Cayo Hueso. Ahora están destruidas, me desgarra pasar por allí porque es como ver las ruinas de mi propia infancia. Lo canto en “Trovador antiguo”. ¿Cómo pudimos llegar a semejante deterioro? Por muchas razones. Mucha culpa nuestra por no haber visto los árboles, embelesados con el bosque, pero culpa también de los que quieren que regresen los marines a vejar la cabeza de Martí.

Estoy de acuerdo en revertir los errores, en desterrar el autoritarismo y en construir una democracia socialista sólida, eficiente, con un funcionamiento siempre perfectible, que se garantice a sí misma. Me niego a renunciar a los derechos fundamentales que la Revolución conquistó para el pueblo. Antes que nada, dignidad y soberanía, y asimismo salud, educación, cultura y una vejez honorable para todos. Quisiera no tener que enterarme de lo que pasa en mi país por la prensa de afuera, cuyos enfoques aportan no poca confusión. Quisiera que mejoraran muchas cosas que he dicho y otras que no.

Pero, por encima de todo, no quiero que regrese aquella ignominia, aquella miseria, aquella falsedad de partidos políticos que cuando tomaban el poder le entregaban el país al mejor postor. Todo aquello sucedía al tibio amparo de la Declaración de los Derechos Humanos y de la Constitución de 1940. La experiencia pre-revolucionaria cubana y la de muchos otros países demuestra lo que importan los derechos humanos en las democracias representativas.

Muchos de los que hoy atacan la Revolución, fueron educados por ella. Profesionales emigrados, que comparan forzadamente las condiciones ideales de “la culta Europa”, con la hostigada Cuba. Otros, más viejos, quizá algúna vez llegaron a “ser algo” gracias a la Revolución y hoy se pavonean como ideólogos pro capitalistas, estudiosos de Leyes e Historia, disfrazados de humildes obreros. Personalmente, no soporto a los “cambiacasacas” fervorosos; esos arrepentidos, con sus cursitos de marxismo y todo, que eran más papistas que el Papa y ahora son su propio reverso. No les deseo mal, a nadie se lo deseo, pero tanta inconsistencia me revuelve.

La Revolución, como Prometeo (le debo una canción con ese nombre), iluminó a los olvidados. Porque en vez de decirle al pueblo: cree, le dijo: lee. Por eso, como al héroe mitológico, quieren hacerle pagar su osadía, atándola a una remota cumbre donde un buitre (o un águila imperial) le devore eternamente las entrañas. Yo no niego los errores y los voluntarismos, pero no sé olvidar la vocación de pueblo de la Revolución, frente a agresiones que han usado todas las armas para herir y matar, así como los más poderosos y sofisticados medios de difusión (y distorsión) de ideas.

Jamás he dicho que el bloqueo tiene toda la culpa de nuestras desgracias. Pero la existencia del bloqueo no nos ha dado nunca la oportunidad de medirnos a nosotros mismos.

A mí me gustaría morir con las responsabilidades de nuestras desdichas bien claritas.

Por eso invito a todos los que aman a Cuba y desean la dignidad de los cubanos, a gritar conmigo ahora, mañana, en todas partes: ¡Abajo el bloqueo!

Tomado de Segunda Cita



Publicado por M. H. Lagarde

viernes, 10 de septiembre de 2010

SILVIO TRIUNFA EN LA CORBATA

Julio Beltrán no creyó a su mujer. Ella llegó diciendo que Silvio Rodríguez, en una semana a más tardar, cantaría en el barrio. “¿De Nueva Yol a “La Corbata”? Eso está fuelte, chica”. No lo podía creer, ni siquiera cuando empezaron a llegar personas extrañas que armaron una tarima con luces de colores y desembarcaron unas matas de areca para disimular un poco los cables y los hierros ubicados a la sombra de los almendros y los pinos que bordean la calle sin asfaltar. “Yo creo que el que viene es Arnaldo y su Talismán”, les chismeó una vecina.


Era difícil creerlo, porque no se había dicho ni pío de este concierto en la prensa, mientras el del Teatro Lázaro Peña, donde Silvio va a actuar este viernes por el bicentenario de la Independencia de Chile, lo han anunciado por la radio y la televisión y las entradas se agotaron en un abrir y cerrar de ojos. ”La Corbata”, además, es un barrio bastante reciente en el límite impreciso entre dos municipios de La Habana, en el Consejo Popular Cubanacán. “Yo mismo pago el agua en La Lisa y la luz, en Playa”, dice Julio.


Aqui viven unos 1800 vecinos, en 528 casas, buena parte de ellas en mal estado. El barrio, próximo al Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, comenzó con algunos asentamientos ilegales y no hace tantos años ni siquiera tenía nombre. La leyenda popular afirma que un borrachito colgó una corbata en uno de los árboles de la calle 198 donde se empezaron a ver las precarias construcciones y cuando alguien pasaba en guagua por ahí decía: “Oye, chofe, déjame en ‘La Corbata’”, y el nombre se le quedó.

Esa es la historia que cuenta Julio y que repite con ligeros cambios José Alberto Álvarez López, el Jefe de Sector de la Policía, quien trabaja en “La Corbata” y es el artífice de esta inusitada agitación en el vecindario. “Este es un barrio con desventaja social y a veces no le podemos dar a la gente un bloque, un ladrillo, pero sí música, cultura”, comenta el oficial, joven y avispado. “Una vez trajimos un grupito musical y vi que lo aceptaron. El grupito empezó a las dos de la tarde y terminó a las 11:30 de la noche. Luego nos pidieron otras actividades así, con trovadores, con músicos, y se me ocurrió ir a ver a Silvio”.

Pero la gente no estaba muy convencida de que había fructificado esta diligencia. “Fui a ‘la Genética’ (Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología) y les dije a los compañeros que venía Silvio, y creían que yo estaba inventando. Y yo que sí, que Silvio va a estar con nosotros, para mejorar esta comunidad…”. José Alberto mira el reloj. Son casi las seis de la tarde, está lloviznando y hay poca gente en la calle. Por el terraplén avanza un carro blanco que maneja un hombre con una gorra roja. “Pero es Silvio, coño. Es Silvio de verdad”, grita Julio y entra corriendo para su casa a ponerse una camisa.

“Silvio nos dijo en todo momento que sí, que él apoyaba la tarea”, comenta José Alberto a los pocos periodistas que nos encontramos allí. “La tarea”, se ríe Silvio que escucha divertido el diálogo, y repite: “Estoy cumpliendo la tarea”… El policía continúa: “Cuando Silvio estaba viajando al exterior, el llamaba para saber cómo estaban los preparativos del concierto, y se preocupaba… Esto va a quedar para la historia”.

LOS GRAMMYS

Este concierto parece que era medio clandestino, le digo. “No era la intención, realmente…” Al poeta y trovador se le ve muy animado y hasta feliz: “Esto fue una iniciativa del policía, que me tocó a la puerta de la casa y me dijo que trabajaba en esta zona y me explicó las características del barrio. Él creía que la cultura era importante. Y yo también creo que es importante y que a veces, cuando faltan otras cosas, la cultura apoya al menos moralmente a la gente.”

Y a partir de esta primera idea, Silvio comenzó a soñar con repetir este concierto en otros lugares de La Habana. “Se nos ocurrió seguir haciendo estos concierto en distintos barrios, barrios un poquito apartados, con sus características, y regalarles además una biblioteca (en “La Corbata” la entrega Miguel Barnet, el Presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, UNEAC). No tenemos un plan formal, de tal fecha a tal fecha, sino que iremos insertando estos conciertos en los huecos que queden entre nuestras actividades. Poquito a poco.”

Por supuesto, tener a Silvio delante y no aprovechar la ocasión para otras preguntas sería un crimen de leso periodismo. “¿Cómo te enteraste de que estabas nominado para los Grammys Latinos?” “Me llamó Amaury (Pérez) y me lo dijo. Luego lo leí en Internet”, responde.

“Los premios son ajenos a mi forma de trabajar -añade-, pero que te den un reconocimiento siempre es bueno. En particular a un disco como este (Segunda Cita) tan volcado a la realidad cubana. Entre los nominados hay cubanos de aquí y otros que viven fuera; somos 13 cubanos en total. Me parece que es una victoria de la cultura cubana.”

Silvio ya fue nominado anteriormente, por su disco “Érase que se era”. “Entonces acababa de cumplir 60 y nuestro Presidente me había regalado una reproducción del yate Granma. Por esos días alguien me preguntó sobre el Grammy y dije que prefería el Granma. Alguna prensa anticubana no sólo obvió mi pésimo chiste, sino que pretendió convertirlo en algo peor y dijo que yo, antes que el premio Grammy, prefería el periódico Granma… ¡Si al menos hubieran dicho Juventud Rebelde!”, escribe en su blog Segunda Cita, un hecho notable en la Internet por la plenitud de los textos, el ritmo y la cantidad de seguidores que ha conseguido en muy poco tiempo, más de 3 000. “Estoy hecho un bloguero ‘consumido’, no consumado”, bromea, aludiendo al tiempo y las energías que le dedica a este espacio.

Pero volvemos al Grammy. Agradece la nominación: “Si hay un disco mío que mereciera un premio, debiera ser este. Mira como ningún otro hacia nosotros, hacia dentro” de Cuba. “Con Martí y Maceo incluidos”, replico. “Y con la caballería mambisa”, termina él divertido.

SILVIO, NIURKA, TROVARROCO, OLIVER, VICENTE

¿Y a ti qué canción te gusta de Sivlio?, le pregunto a José Alberto, el Jefe de Sector que ha estado comentando a los periodistas cómo se organizó el concierto y la resistencia de la gente a considerar esa posibilidad. ”Ojalá” y entona: “Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan…”. Lo aplaudimos entre risas, cuando ya empieza a notarse movimiento en la tarima.

El concierto comienza con “En el claro de luna”, la bellísima canción del disco Días y flores. Silvio presenta a los músicos que lo acompañan: Niurka González -flautista y clarinetista-, el trío de cuerdas Trovarroco -Rachid López, Maykel Elizarde y Cesar Bacaró- y Oliver Valdés, en la percusión, músicos que lo acompañaron en las exitosas presentaciones de Puerto Rico y Estados Unidos.

Incluyendo a Vicente Feliú, con un par de canciones -una de ellas “Créeme”-, se sucederían unas 20 melodías. Tal y como notaron los críticos en la gira por Estados Unidos, Silvio tiene la voz intacta y su música nos deja en vilo, en ocasiones marcada por el sonido de la flauta de Niurka que parece llegar de otro mundo, y otras veces por los preciosos vuelos de la guitarra de Rachid.

Emociona también porque esa música digna del Carnegie Hall suena en medio de aquellas viviendas -algunas “hechas de ruinas y de misterios”, como la casa de la canción “El Papalote”- y cerca de los calderos de la cocina, los perros y los gatos, de la gente en chacleta a la puerta de su casa, del almendro y el pino. Suena en medio de los charcos, del fango, de la lluvia que finalmente no cae, de la tarde que se va, de los mosquitos que van llegando mientras se va haciendo de noche.

Después de oír ·”El Elegido”, “Sueño con serpientes”, “Cita con ángeles”, “El Escaramujo”, “La gota de rocío”, “Mariposas” y otras por el estilo que todos se saben y algunos cantan como si fueran ellos el mismísimo Silvio en el escenario, se entusiasma el público y pide “Yolanda”. Algunos gritan: “pero esa es de Pablo”, y Silvio la canta, claro, y sigue con “El Mayor”, ya con “La Corbata” desbordada y en delirio. Entonces de pie ante el micrófono, él entona la última canción: “Ojalá”.

Y aquí termino, porque soy incapaz de describir la mirada del policía que tocó una puerta e inició esta historia.

Tomado de Cubadebate