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viernes, 13 de mayo de 2011

LA REPRESIÓN POLICIAL DE LA QUE DEBÍA PREOCUPARSE EL DIARIO ESPAÑOL EL PAIS

Amnistía Internacional ha denunciado este jueves que en España persisten las “torturas y malos tratos” y que las investigaciones sobre ellas “siguen siendo inadecuadas”. Además, la organización ha criticado que España “no escuche” las recomendaciones de la ONU y otros organismos internacionales sobre la definición de tortura que figura en el Código Penal y se niegue a abolir la detención en régimen de incomunicación.
Estas son algunas de las principales denuncias sobre España incluidas en el Informe Anual 2011 sobre El estado de los Derechos Humanos en el Mundo, que este año se centra en la denuncia de las violaciones a la libertad de expresión, un derecho que “va a ser crucial” en el desarrollo de las revoluciones democráticas del norte de África.
“Estas revoluciones en favor de los Derechos Humanos, sociales y políticos nos sitúan en el umbral de un verdadero cambio histórico”, ha señalado el director de AI España, Esteban Beltrán, quien ha advertido no obstante, que el éxito de estas revoluciones “pende de un hilo”.
En el apartado sobre España, el informe destaca que han continuado las denuncias de tortura y malos tratos a manos de “funcionarios encargados de hacer cumplir la ley” y que no se han tomado medidas para recopilar y publicar datos sobre los casos que pudieran suponer violaciones de los derechos Humanos de personas bajo custodia policial.

Además, destaca el informe, la última reforma del Código Penal no ha escuchado las peticiones del comité de la ONU contra la Tortura para que se modifique la definición de tortura que distingue entre atentado “grave” de tortura y atentado que no es grave. En cuanto a las medidas antiterroristas, AI lamenta que se siga aplicando la detención en régimen de incomunicación de personas sospechosas de actividades terroristas y que el Gobierno haya rechazado las recomendaciones de la ONU para abolir esta forma de detención.
El informe detalla asimismo varios casos en los que denuncias de torturas y malos tratos se han desestimado o cerrado sin profundizar en la investigación de los hechos. Otro apartado destacado en el informe es el relativo a los Derechos de la Infancia, en concreto sobre el internamiento de menores con problemas sociales o de conducta en centros en los que se producen casos de “castigos corporales, aislamiento, prescripción indebida de medicamentos y asistencia médica insuficiente”.
En este asunto destaca, una vez más, la negativa de las autoridades españolas a ajustar plenamente la legislación y las normas administrativas de todas las Comunidades Autónomas a la Convención sobre los Derechos del Niño. En el apartado dedicado a las situaciones de racismo y discriminación, AI denuncia la “detención preventiva” de ciudadanos extranjeros y la falta de una estrategia nacional para combatir el racismo, pese a que esta contemplado en el Plan Nacional de Derechos Humanos de 2008.
Así, destaca las disposiciones aprobadas por varios municipios que prohíben el uso del velo integral en edificios municipales o la moción aprobada por el Senado por la que se insta al Gobierno a prohibir su uso en espacios y acontecimientos públicos. La no derogación de la Ley de Amnistía de 1977 y el hecho de que la reforma del Código Penal no incluya la definición de delitos de derechos internacional como la desaparición forzada y la ejecución extrajudicial, son otros asuntos que AI cuestiona de España.
En el capítulo de avances, la organización destaca la nueva definición de trata de seres humanos contemplada en la Ley, aunque lamenta que “no siempre se respete en la práctica” el derecho a un periodo de recuperación y reflexión de los extranjeros en situación irregular que pudieran haber sido víctimas de trata.
Tomado de Cambios en Cuba

jueves, 12 de mayo de 2011

CIBERGUERRA: ¿ACCESO A INTERNET, SUBVERSION O DERECHOS HUMANOS?

Por Alexis Guzmán Salé
 

Un tema frecuente en nuestros días es la llamada «guerra de cuarta generación», en la que el desarrollo tecnológico e informático, la globalización del mensaje y la multiplicación de las capacidades digitales para influir en la opinión pública mundial, se han convertido en armas estratégicas para las potencias mundiales, encabezadas por Estados Unidos.


Cuba, dentro de las limitaciones que le imponen los escasos recursos y las medidas aplicadas por los que controlan este mercado a nivel global, realiza numerosos esfuerzos para estar a tono con nuestro desarrollo tecnológico y llevar el acceso a Internet a su población.
Como siempre ha hecho Washington a lo largo de más de dos siglos de injerencia en los asuntos cubanos, trata de trazarnos la ruta aparentando «buenas intenciones». El pasado 8 de abril se publicó una conferencia de prensa ofrecida por la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, donde presentó el Informe sobre la Situación de los Derechos Humanos durante el año 2010, en el cual criticó a nuestro país y declaró: «En Cuba las políticas del Gobierno evitan el uso de Internet a los disidentes y lo hacen a través del bloqueo a su acceso a las personas que lo ejercen».
Resulta llamativo que quienes acusan a Cuba de limitar el acceso a Internet y a la información, «desconocen» el último informe de la Unión Internacional de Telecomunicaciones en el 2010, que ubicó a nuestro país en el cuarto lugar a nivel mundial en habilidades en el uso de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC). Más de 600 Joven Club de Computación han graduado a alrededor de 2,5 millones de personas en cursos que tienen como objetivo proporcionar una cultura informática a la comunidad, con prioridad para los niños, adolescentes, jóvenes, personas con discapacidad y de la tercera edad.
Es de conocimiento público que nuestros estudiantes de todos los niveles de enseñanza acceden a información útil a través de computadoras instaladas en sus centros escolares y a la red de redes (Internet) en las universidades.
Ante la imposibilidad objetiva de un acceso masivo existen otras posibilidades como las que se ofrecen en hoteles, unidades de correos e instalaciones de organismos de la Administración Central del Estado y en sedes de organizaciones no gubernamentales.
Hoy existen más de 1,5 millones de usuarios de ese servicio y 2 500 sitios digitales, todo lo cual se multiplica en cientos de miles si se tiene en cuenta el carácter social de muchas de estas facilidades, que permite que un mismo punto de conexión sea utilizado por varias personas.
Nuestro país cuenta con un proyecto en marcha que permitirá expandir los servicios de Internet a la población, con el propósito de continuar ampliando el intercambio de conocimientos con el mundo, aportar y recibir ciencia, cultura, solidaridad, a la vez que seguir elevando la calidad de vida de los cubanos, el desarrollo socioeconómico y el fortalecimiento de su defensa.

Entre el macrocontrol digital y los polígonos de prueba

Barack Obama, el denominado «presidente de la Internet» por el amplio empleo que dio a las redes sociales en su campaña, durante un discurso pronunciado el 29 de abril de 2010, trasladó: «Nuestra ventaja tecnológica es clave para el dominio militar de EE.UU.»… «En 2008, varios miles de computadoras fueron infectadas por software malignos...» y «en ese año vimos el rostro de la guerra del futuro».
En octubre de 2010, se activó el cibercomando de EE.UU., bajo el argumento de encontrarse ante una «creciente amenaza digital de actores extranjeros, grupos terroristas, criminales y hackers individuales», que dispone de siete millones de dispositivos informáticos en uso en diferentes países y 15 000 redes mantenidas por 90 000 trabajadores encargados de desarrollar las acciones militares y de espionaje. Como es obvio, el fenómeno WikiLeaks y los propósitos de desclasificar alrededor de 250 000 cables provenientes de las sedes diplomáticas norteamericanas, han llegado como anillo al dedo para potenciar y ratificar la ciberguerra como una prioridad en la gestión presidencial de Obama.
Es una verdad irrebatible. Estados Unidos tiene el dominio casi absoluto a nivel mundial de las patentes del sector de las TIC: el 93,5 por ciento en las redes de conmutación, el 92,3 por ciento en los ordenadores personales; además el 80,4 por ciento de los superordenadores utilizan chips fabricados por sus empresas, así como el 91,8 por ciento de los ordenadores personales y el 98 por ciento de la tecnología básica de los servidores utilizan sistemas operativos de Microsoft. Al controlar la infraestructura de la red de redes y los sistemas de hardware (equipamiento) y software (programas), el cibercomando norteamericano está en capacidad de abrir y cerrar partes de Internet a su libre albedrío.
Recientemente el sitio WikiLeaks divulgó un cable con evidencia de que Washington tiene identificados 300 objetivos estratégicos priorizados para su Seguridad Nacional en 60 países; de estos, en 25 naciones el propósito se concentra en los cables submarinos. Cualquiera se percataría del desenfrenado interés por monitorear las infraestructuras digitales en función de aplicar el «poder inteligente» y el ataque preventivo en el ciberespacio, ya que estas se han convertido en la plataforma y la Internet en el canal que lo hace posible.
A diferencia de administraciones anteriores, caracterizadas por un discurso y acción más agresivos contra Cuba, los actuales gobernantes de la Casa Blanca han apostado por una subversión más apegada a las tecnologías de la información y las comunicaciones, así como a la fabricación de una nueva contrarrevolución de ciberanexionistas al servicio del imperio, que emplea los últimos hallazgos de la ciencia para tergiversar la realidad cubana. La denuncia argumentada en el capítulo Ciberguerra, del serial Las razones de Cuba, evidencia el porqué los enemigos de la Revolución intentan introducir en el país, por diferentes vías y métodos, tecnologías para crear redes ilegales de acceso a Internet paralelas a las establecidas por el Estado cubano.
El 11 de enero de este año, el sitio digital Cuban Money Project publicó en un artículo que el Departamento de Estado planea gastar hasta 30 millones de dólares en proyectos dirigidos a la supuesta «libertad» de Internet para Cuba y otras naciones. Especificaron que los participantes fueran organizaciones de investigación sin fines de lucro y universidades con experiencia de trabajo en «entornos de Internet sumamente hostil», y los mejores proyectos obtendrían, como premios, becas por un monto de entre 500 000 y ocho millones de dólares, con financiamiento del presupuesto del año fiscal 2010.
La experiencia de lo sucedido en Egipto con Internet ayuda a explicar la estrategia de imponer al mundo su acceso como un «derecho humano inviolable». Facebook y su principal accionista, la CIA, Twitter y Google se unieron para poner en práctica recursos informáticos novedosos que mantuvieron conectados a la red de redes a los opositores del expresidente Hosni Mubarack, en medio del «apagón tecnológico» decretado en ese país.
Lo que no dice Washington en sus informes es que el bloqueo impuesto a la Isla acrecienta en un 30 por ciento los costos para adquirir equipos, aplicaciones informáticas y software de compañías norteamericanas que son las más importantes en esta actividad, y que adicionalmente ha obstaculizado durante muchos años la conexión de la Isla a los diversos cables submarinos de sus transnacionales de telecomunicaciones, lo que constituye uno de los factores del encarecimiento de nuestra conectividad a Internet y del pequeño ancho de banda de 393 megabit de entrada y 209 megabit de salida, por debajo de cualquier institución o empresa en los países desarrollados.
Entonces, digámoslo con claridad, la política oficial de Estados Unidos no esconde su propósito de proporcionar el acceso a las TIC e Internet en Cuba con fines subversivos.
Las nuevas generaciones de cubanos estamos conscientes de que la Internet es una trascendental autopista de conocimientos, información atractiva y de gran valor para la interpretación de las complejidades que se nos avecinan. Pero es además una vitrina global del planeta del mercado, donde se venden modelos políticos junto con la última moda, el auto del año o las drogas más recientes.
Nuestros adversarios, principalmente Estados Unidos, tratando de aparentar buenas intenciones articularán sus capacidades para subvertirnos e impedir el verdadero progreso nacional. A ello, deberemos responder con inteligencia y astucia, para defender una obra social que aunque imperfecta, tiene mucho que aportar a las nuevas generaciones en medio de un mundo plagado de inefectiva ejecución de los derechos humanos.

Tomado de Juventud Rebelde

INFOBAE, A LA DERECHA DE LA ULTRADERECHA...Y DEL TERRORISMO

Como ya dijimos, para quienes atizan la campaña mediática desatada tras la muerte de Wilfredo Soto lo menos importante es la verdad. Se necesitan nuevos ingredientes y el diario argentino Infobae no duda en aportarlos, hablando desde el titular de “la muerte de un opositor cubano encarcelado”.


La fuente de Infobae es un comunicado, difundido por la agencia EFE, del Consejo por la Libertad de Cuba (CLC), una organización terrorista con asiento en Miami.
Por cierto, el CLC aunque inventa unos testigos sin nombre para la supuesta “golpiza” que nadie vio a plena luz del día en el lugar más céntrico de la ciudad de Santa Clara, no habla de ningún “opositor encarcelado”; así que parece que a los del diario digital porteño no le bastaron las mentiras de los amigos de Luis Posada Carriles y pusieron de su cosecha.
Nada, que hay algunos a la derecha de la ultraderecha…y del terrorismo.
Tomado de La Pupila Insomne

miércoles, 11 de mayo de 2011

CINCO ESTRATEGIAS COMUNICACIONALES DE GUERRA DE ESTADOS UNIDOS

Por Felson Yajure*
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Las guerras de la actualidad comienzan en los medios. En cada guerra, los medios del imperialismo tratan de convencernos de que sus gobiernos están actuando bien y utilizan para ello 5 estrategias:
1. Ocultar la verdad, que los intereses económicos son la causa.
2. Poner a la víctima como agresor y culpable y al agresor como el defensor de la justicia.
3. Desprestigiar a las víctimas.
4. Monopolizar la información.
5. Ocultar la historia.
Estas estrategias se han vuelto a aplicar contra Libia, una revuelta espontánea rápidamente transformada en guerra civil, aprendiendo del caso Egipto, en el cual, aún existe el peligro de que se les vaya de las manos. Podemos decir: Nada en política cae del cielo.
1. Ocultar la verdad, que los intereses económicos son la causa. Los imperialistas siempre tienen que persuadir a la opinión de que ellos no actúan para obtener beneficios económicos, sino para eliminar una grave amenaza, será Sadam Husein, Bin Laden, el comunismo, las FARC, las drogas, o cualquier otra excusa. Dicen que sus guerras son para liberar al pueblo del tirano, o para evitar que utilice armas de destrucción masiva, para defender los derechos humanos, para evitar el bombardeo de la población, etc. Luego de invadir y tomar el control se evidencia que mentían en forma descarada. En el recién caso de Libia, que Gadafi estaba bombardeando su pueblo, y TeleSUR les salió al paso con un corresponsal en el sitio desmintiendo tales bombardeos. Aquí han pretendido sembrar la matriz de que hay gente de Al Qaeda en Margarita y de campamentos de las FARC en nuestro territorio, para justificar una agresión o persecución en caliente de Colombia, para usarla como instrumento de la agresión o para en caso que la cosa se complique, luego ellos intervenir en defensa de Colombia. El caso del conflicto Libio se explica porque África es estratégica para las multinacionales porque su prosperidad se basa en el pillaje de sus recursos.
2. Poner a la víctima como agresor y culpable y al agresor como el defensor de la justicia. En cada guerra, sus adversarios han sido siempre presentados como crueles asesinos, inmorales y peligrosos, con las peores descripciones de sus atrocidades. Más tarde, muchos de esos relatos, a veces todos, se van desinflando; pero no importa, ya cumplieron su objetivo, justificarse, y manipular la emoción del público para impedirle analizar los intereses que están realmente en juego.
3. Desprestigiar a las víctimas. En esta línea estratégica se trata de poner al adversario como lo peor de entre los seres humanos, que golpea las mujeres, que él o sus colaboradores están asociados al narcotráfico, con Makled, con Marulanda, bueno con el camarada no porque ya murió, que la familia roba, y así por el estilo.
4. Monopolizar la información. La información se muestra en una forma completamente sesgada, dando sólo a conocer un lado de la historia, claro sin decirlo, por ejemplo, la media imperial muestra un solo lado de Gadafi, el que ellos catalogan de malo, pero en absoluto muestran algún aspecto positivo, ¿Quién nos ha informado de su ayuda a los proyectos de desarrollo africano? ¿Quién nos ha dicho que Libia conoce, según las instituciones internacionales, el más alto ‘índice de desarrollo humano’ de toda África. Otro ejemplo sería cuando en 1992, 45 países africanos tratan de obtener un satélite africano y hacer caer los costos de comunicación en el continente. Telefonear desde o hacia África tenía la tarifa más alta del mundo ya que había un impuesto de 500 millones de dólares que Europa cobraba al año sobre las conversaciones telefónicas, incluso al interior del mismo país, por el tránsito de voz por los satélites europeos.
El satélite africano costaba justamente 400 millones de dólares pagables de una vez y no los 500 millones de alquiler al año. Pero ¿cómo puede el esclavo liberarse de la explotación servil de su amo solicitándole su ayuda para lograrlo? Así estuvieron el Banco Mundial, el FMI, EE UU, la Unión Europea enredando inútilmente a estos países durante catorce años. Entonces Gadafi puso encima de la mesa 300 millones de dólares, el Banco Africano de Desarrollo, 50, el Banco Oeste-Africano de Desarrollo, 27; y así es como África, desde el 27 de diciembre de 2007, tiene su primer satélite de comunicación de su historia. Vemos cómo un simple gesto de unos 300 millones, puede cambiar la vida de todo un continente. La Libia de Gadafi hizo perder a Occidente, no sólo los 500 millones de dólares al año, sino los miles de millones de dólares en deuda e intereses que esta misma deuda permite generar hasta el infinito y a escala exponencial, contribuyendo así a mantener oculto el sistema de expolio de África. Esto seguro es parte de lo que Europa le cobra ahora a Gadafi.
También hay muchos indicios de desinformación, por ejemplo, los “seis mil muertos supuestamente víctimas de los bombardeos de Gadafi sobre la población civil”. ¿Dónde estaban las imágenes? ¿No había ninguna cámara, ningún teléfono móvil allí, como los hubo en Gaza, en la plaza Tahrir, o en Túnez? Es como lo que pasa ahora con el asesinato de Osama, ¿dónde están los videos y las fotos que mostraban como cuando asesinaron al Ché o a Hussein. Ahora ninguna prueba, ningún testimonio fiable, bien rara la cosa. Esto en parte fue desmentido por TeleSUR, por los satélites rusos, pero no hubo retractación.
En una guerra civil una información parcial siempre intentará hacernos creer que las atrocidades se cometen de solo un lado y por tanto hay que apoyar al otro. Pero siempre es una información sesgada por los intereses político- económicos.
5. Ocultar la historia. Esta línea de desinformación es complementaria de las anteriores, todas actuantes en modo sinérgico. Para ejemplificarla basta un ejemplo, el caso de la invasión a Kuwait, donde en todo momento se ocultó el hecho histórico de que el territorio kuwaití fue parte del territorio Iraquí, y que le fue desmembrado por las potencias imperiales por sus grandes yacimientos petroleros. La historia de cruel explotación de los recursos naturales y del esclavismo, de los países colonizados nunca será contada en los medios imperiales.
Tomado de Aporrea
* Miembro Equipo Político PSUV Caracas
Imagen agregada RCBáez

CONOCIENDO ¨¨EL MUNDO¨¨ Y LA ¨¨UNIDAD EDITORIAL¨¨

Recientemente, nuestro post “Congreso en Cuba: trabalenguas para corresponsales” hizo que el  corresponsal en Cuba del diario español El Mundo nos exhortara a profundizar nuestro conocimiento sobre la empresa Unidad Editorial, propietaria, entre otros medios,  de ese periódico.
Afortunadamente, hemos podido acceder al documentado libro Traficantes de información, la historia oculta de los grupos de comunicación españoles de Pascual Serrano -editado en España por la editorial Foca (Akal)-, que tiene un capítulo dedicado a Unidad Editorial, del que hemos escogido algunos pocos fragmentos pero que recomendamos íntegramente por la cantidad de datos que aporta y lo interesante que resulta.


Unidad Editorial nace como resultado de la fusión de Grupo Recoletos y Unedisa en 2007. El grupo está presidido por la historiadora y académica Carmen Iglesias, quien fue tutora de la infanta Cristina en 1984 y después preceptora de Felipe de Borbón.
Sus medios impresos son los diarios El Mundo, Expansión, Estadio Deportivo (, Diario Médico y Gaceta Universitaria  y las revistas y semanarios Metropoli, Magazine y El Cultural, Fuera de serie, Telva y Yo Dona, Actualidad Económica, ARTE y La Aventura de la Historia, MarcaMotor y Golf Digest, Xbox 360, y Correo Farmacéutico; además posee las editoriales españolas La Esfera de los Libros y Siete Leguas.
Sus negocios audiovisuales son Radio Marca, Unión Liberal de Radio -de la que es socio al 45%, junto con Libertad Digital (55%)-, posee una frecuencia en la comunidad de Madrid, por la cual emite la radio de Libertad Digital, esRadio, desde septiembre de 2009, Veo TV que opera dos canales (Veo7 y AXN) y un tercero, calificado de servicio adicional, llamado Tienda en Veo. En Veo7 tiene un acuerdo con Libertad Digital para emitir la tertulia de Jiménez Losantos de su programa esRadio. AXN, aunque con licencia de Unidad Editorial, era propiedad de Sony Entertainment Televisión (SET). En mayo de 2010 un acuerdo entre Mediapro, Unidad Editorial y SET permitió que AXN se sumara a la plataforma de TDT de pago impulsada por Mediapro. Entre sus medios locales, se encuentra el canal EM2 para Madrid. El grupo también cuenta con la productora El Mundo TV, encargada de los programas de investigación y de perfil más periodístico; Mundo Ficción, destinada a realizar los proyectos de ficción; y EM3, dedicada a desarrollar programas de entretenimiento.
En el libro de Serrano se recoge tanto la historia de Recoletos como de Unedisa pero en aras de la brevedad nos concentraremos sólo en la de Unedisa y el actual director de El Mundo, Pedro J. Ramírez.
Unedisa
Unedisa aportó al Grupo Unidad Editorial el diario El Mundo, la publicación femenina Yo Dona, las revistas Descubrir el Arte y La Aventura de la Historia, el Canal Mundo Producciones Audiovisuales y la editorial La Esfera de los Libros.
La empresa se constituyó en 1989, después de que Pedro J. Ramírez y Alfonso de Salas fueran destituidos de sus puestos en el Grupo 16, según denunciaron, por motivos políticos debido a sus investigaciones críticas contra el Gobierno de Felipe González. El 23 de octubre de ese año sale a la calle el gran proyecto de Unedisa, el diario El Mundo. Los responsables intentaban presentar el proyecto como colectivo y participativo. Afirmaban que “el capital del periódico está fragmentado en participaciones inferiores al 10%, distribuidas entre más de 400 accionistas (buena parte de ellos empleados de la propia empresa)”[1]. Roberto Montoya, hoy ya fuera del periódico, fue responsable de Internacional, afirma que “El Mundo nunca fue algo parecido a una cooperativa. El banquero Mario Conde fue el primero o uno de los primeros accionistas. Los directivos, gente como Pedro J. Ramírez, Alfonso de Salas (en la parte económica), J. Fernández, Alfonso Rojo y el resto de fundadores, tenían un paquete de acciones y ofrecieron a los curritos comprar participaciones, pudiendo pagarlas de sus propias nóminas, pero los trabajadores nunca tuvieron un porcentaje significativo. Jamás hubo espíritu de cooperativa, ni a nivel de las decisiones económicas ni a nivel de la línea editorial ni nada de nada”[2].
En 1991, el grupo italiano Rizzoli-Corriere della Sera (RCS) adquiere el 45% del capital. Los directivos y profesionales acumulaban un 26% y Banesto (Mario Conde) un 4’5 %. Tal y como alardeaban en el diario, “El Mundo se había convertido, entre tanto, en elemento determinante de la vida española como consecuencia de sus revelaciones sobre los casos Filesa, Ibercorp, GAL, Fondos Reservados o Cesid”[3]. El 28 de noviembre de 1998 El Mundo y el Grupo Recoletos establecen una gran alianza estratégica por la que Recoletos adquirió entre el 20% y el 30% del capital de Unidad Editorial y se adhirió al pacto entre el Grupo Rizzoli y los fundadores de El Mundo.
El periodista José Díaz Herrera cuenta en su libro Pedro J. Ramírez al desnudo, el pelotazo que algunos directivos del periódico hicieron en este periodo con los trasvases de accionariado. Conocedores los componentes del núcleo dirigente del diario del interés de Recoletos por comprar acciones de El Mundo, crearon una sociedad de inversiones con el objetivo de adquirir el pequeño paquete que tenían algunos de los profesionales al 200% de su valor nominal. Así lo cuenta Díaz Herrera:
Otros muchos periodistas ajenos al “chanchullo” que se traían entre manos Pedro J. Ramírez y Alfonso de Salas, cuya lista se haría interminable, se desprendieron de los títulos adquiridos en 1989 y 1991 para que “El Mundo fuera suyo”. Endeudados hasta las cejas en algunas ocasiones para que nadie arrebatara a la sociedad el derecho a recibir información libre y pluralista, forzados a vender antes de tiempo porque nadie les informó de los “manejos” de sus jefes, su esfuerzo se convertía a partir de 1998/1999 en un negocio de cuatro espabilados[4].
En opinión de Díaz Herrera,
la compra de la participación de El Mundo por Recoletos escondía en realidad uno de los mayores “pelotazos” de la prensa española de los últimos años para unos pocos elegidos. Así, mientras una parte de la redacción vende anticipadamente sus títulos al 200 por ciento al carecer de información privilegiada, los “jefes” lo hacen al 520 por ciento y los super-jefes, el núcleo duro, esperan al 2002 o 2003 y obtuvieron plusvalías de 1.900 por ciento e incluso más[5].
El Grupo Rizzoli mantendrá, con su participación del 45% en el capital de Unidad Editorial, su condición de principal accionista. Entre los negociadores del acuerdo se encontraba Cesare Romiti, recién nombrado presidente del Grupo Rizzoli, tras dejar la presidencia de Fiat. Según informó El Mundo, “Romiti se ha implicado personalmente en la negociación de los acuerdos dentro de su nueva etapa de activa dedicación a la empresa periodística”[6]. Dos años después, mientras seguía siendo presidente de Rizzoli, Cesare Romiti fue condenado en Italia, en firme, a once meses y diez días de prisión por “falsedad contable“ relativa al periodo en el que fue directivo de la Fiat. La condena terminaría anulada gracias a las reformas legales introducidas por Berlusconi por las cuáles la falsedad contable dejaba de ser delito.
Más tarde, en 2003, Recoletos vende a Rizzoli su 30% de acciones de Unedisa, lo que convertía a los italianos en propietarios del 87% de la editora de El Mundo. En esa época, algunos otros altos directivos del periódico pegaron otro “pelotazo” vendiendo sus acciones, ahora a los italianos. Por ejemplo Pedro J. Ramírez, se embolsó “entre 1999 y 2003 alrededor de 2.000 millones de pesetas por la venta de los títulos que le correspondían por la autocartera de Unidad Editorial y otros propios”[7]. Así lo explica Juan Carlos Escudier, uno de los periodistas de El Mundo que vendió sus acciones antes de que llegasen Recoletos y Rizzoli con el talonario.:
Ramírez conoce, porque es un periodista de una pieza, que los accionistas italianos de su medio van a comprar en un plazo de meses acciones del periódico con una prima del 500%. ¿Qué hace el avispado informador? Ofrece a algunos trabajadores de El Mundo, a través de una sociedad instrumental en la que figura él mismo, comprar esos mismos títulos al 200%. La libertad de mercado es uno de los pilares de la libertad de expresión[8].
No fue Pedro J. el único que hizo negocio. Según revela José Díaz Herrera, Balbino Fraga -uno de los fundadores- vendió unas acciones que le costaron poco más de 79 millones de pesetas por 1.500 millones; y Juan González y Alfonso de Salas vendieron las suyas por dos mil millones[9].
Según el Registro Mercantil, en diciembre de 2007 los italianos de RCS MediaGroup quedan como propietarios del 96’43% de las acciones, dato que no aparece en la web de Unidad Editorial. Como accionista de una cantidad indeterminada se encuentra el empresario español Pedro Ballvé Laterno, presidente del Grupo Campofrío. Así se puede entender las complacientes entrevistas que publicaban El Mundo en marzo de 2008[10] y Expansión en diciembre del mismo año[11], o informaciones del tipo “Ballvé da un golpe de mano en el mercado cárnico europeo”, “Campofrío se convierte en el principal grupo de Europa y uno de los cinco mayores del mundo tras su fusión con el grupo Smithfield Foods”[12]. Otro accionista minoritario es Parques Reunidos de Madrid.
Es el momento de recordar lo que decía el editorial de El Mundo el día de su aparición, 23 de octubre de 1989:
El Mundo será en la práctica de sus lectores porque los trescientos accionistas que hemos construido su capital social lo hemos hecho concurrriendo a un proyecto cuyas reglas de juego están nítidamente definidas de cara a garantizar su independencia.
El Mundo no tiene “amo”, y por eso jamás utilizará la información como elemento de trueque u objeto de compraventa en el turbio mercado de los favores políticos y económicos.
Ocho años después el resultado está en las antípodas de aquellas declaraciones. Un gran grupo empresarial extranjero es el dueño del periódico y los que iniciaron el proyecto se han forrado especulando con las acciones o se han visto obligados a vender. Veamos ahora quienes son los “amos” de Unidad Editorial, esos que decían en El Mundo que nunca tendrían.
Pedro J. Ramírez
Cofundador y actual director de El Mundo. Miembro de la Junta de Fundadores de Unidad Editorial.
Casi setecientas páginas necesitó su biógrafo José Díaz Herrera en 2009 para desgranar la actividad periodística -y más que periodística- del director de El Mundo en el libro Pedro J. Ramírez al desnudo[13]. Y no es el único libro, Eduardo Martínez Rico escribiría también  Pedro J. Tinta en las venas, en 2008, y anteriormente, en 1995, Esther Esteban, El tercer hombre. P.J. la pesadilla de F.G..
Desde 1980, cuando con 28 años le nombraron director de Diario 16, ha sido director de periódico.   Según Díaz Herrera, “desde Mariano José de Larra, no ha existido en España un periodista más conocido y con más poder que él, (…) ha puesto y quitado ministros y presidentes de Gobierno a su antojo, tiene en sus manos a banqueros y a grandes empresarios”. Según el biógrafo, “mientras los ejecutivos de Rizzoli-Corriere della Sera entraban a pares en la cárcel San Vitore de Milán -y salían con la misma facilidad-, Ramírez se empeñó en España durante 14 años en criminalizar a toda una clase política…”.
Entre 1975 y 1980 trabajó en ABC y el 17 de junio de 1980 fue nombrado director de Diario 16. Le cesaron el 8 de marzo de 1989 y seis meses después puso en marcha el diario El Mundo[14]. Su papel en la caída del Gobierno de Felipe González tras numerosos escándalos de corrupción y los crímenes del terrorismo de Estado fue fundamental. Pedro J. Ramírez siempre estuvo en el ojo del huracán. Ha destapado tantos escándalos como ha protagonizado y nunca ha ocultado su interés por influir en políticos y gobernantes. Pocos dudarán en considerarlo el periodista más influyente de España[15]. El periodista y ex-presidente de El Periódico, Antonio Franco, dijo que “Pedro J. encarna muy bien estos periodistas que se erigieron como un símbolo para intentar ser los directores espirituales de la política de este país por encima de la gente escogida democráticamente”.
La mayoría de los que le conocen -políticos incluidos- coinciden en que no se puede definir una clara ideología política en el director de El Mundo. El senador del PNV Iñaki Anasagasti afirmó que  “la ideología de Pedro J. es la de vender periódicos. No tiene otra”. José Díaz Herrera recuerda que quien hizo bandera periodística de la denuncia de los GAL y su relación con el gobierno de Felipe González, años antes “pidió primero que el Ejército, al margen de las instituciones, acabara con ETA[16], después pretendió la pena de muerte para los terroristas[17] y, por último, escribió decenas de artículos y editoriales defendiendo a los GAL”.
Pedro J. no sólo ha sabido moverse bien en el periodismo y la política, sino también en los negocios como hemos visto en los movimientos accionariales de su periódico. En la actualidad posee un 1% de acciones de Unidad Editorial, pero se trata de una participación a la que no le preocupa la evolución económica del grupo. Tiene un contrato de sindicación de sus acciones con Rizzoli con una cláusula especial, mediante la cual, si se marcha de la empresa o es despedido, sus títulos pasarán a ser adquiridos por Corriere della Sera al 3.000% de su valor facial[18]. Porque para llevar un periódico hay que saber mucho más que periodismo.
Resulta lógico que con esas formas de trabajo, tiburoneo y especulación  financiera, los valores del socialismo cubano sean cosas de otra galaxia para estos “traficantes de información” que ellos nunca podrán comprender ni tolerar.
Notas:

[1]     Historia del diario El Mundo y su acuerdo con Recoletos. El Mundo. Sin fecha http://www.elmundo.es/sociedad/unidadeditorial/grupopromotor.html
[2]     Roberto Montoya, entrevista con el autor. Mayo 2010
[3]     Historia del diario El Mundo y su acuerdo con Recoletos. El Mundo. Sin fecha http://www.elmundo.es/sociedad/unidadeditorial/grupopromotor.html
[4]     Díaz Herrera. Pedro J. Ramírez al desnudo. Madrid, Foca, 2009
[5]     Díaz Herrera. Pedro J. Ramírez al desnudo. Madrid, Foca, 2009
[6]     Historia del diario El Mundo y su acuerdo con Recoletos. El Mundo. Sin fecha http://www.elmundo.es/sociedad/unidadeditorial/grupopromotor.html
[7]     Díaz Herrera. Pedro J. Ramírez al desnudo. Madrid, Foca, 2009
[8]     Escudier, Juan Carlos. “Lecciones de Pedro J.”. El Confidencial. 1-5-2008 http://www.elconfidencial.com/cache/2008/05/31/66_lecciones_pedro.html
[9]     Díaz Herrera. Pedro J. Ramírez al desnudo. Madrid, Foca, 2009
[13]    Díaz Herrera, José. Pedro J. al desnudo. Madrid, Akal, 2009
[14]    Se puede acceder a la biografía publicada por su diario aquí http://www.elmundo.es/opinion/biografias/pedro-j-ramirez.html
[15]    El director de El Mundo Pedro J. Ramírez, junto con Marta Robles, publicó en 1991 un libro relatando su visión de la historia del periódico. El título ya es significativo de su ego: Pedro J. Ramírez. El Mundo en mis manos (Grijalbo).
[16]    Ramírez, Pedro J. “La ETA y el Ejército”. ABC, 27-5-1979
[17]    El periodista Fernando Jáuregui relata que Pedro J. Ramírez defendió en un consejo de redacción de Diario 16 la idea de pedir la reimplantación de la pena de muerte para los terroristas. Citado en  Díaz Herrera, José. Pedro J. Al desnudo. Akal. Madrid, 2009
[18]    Díaz Herrera, José. Pedro J. Al desnudo. Madrid, Akal, 2009

LA PUPILA INSOMNE

POLITICA EDITORIAL DICTA DESAPARECER FOTO DE HILLARY CLINTON

 

Nueva York, 10 may (EFE).- La decisión de un diario judío ortodoxo de Nueva York de eliminar a Hillary Clinton de la famosa foto en que se ve a la plana mayor del Gobierno de EE.UU. siguiendo el operativo contra Osama bin Laden ha generado una fuerte polémica entre medios y blogs estadounidenses.
El periódico ultraconservador Der Tzitung ("El diario", en yidis), que se edita en el barrio neoyorquino de Brooklyn, hizo desaparecer a la mismísima secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, de esa fotografía que ha dado la vuelta al mundo, ya que tiene la política de no incluir fotos de mujeres para evitar supuestas connotaciones sexuales.
"Hillary Clinton borrada de un diario yidis por ser una chica", titulaba hoy el New York Post, que reproducía en su edición digital declaraciones de la bloguera defensora de los derechos de la mujer Jill Filipovic, que aseguraba que, "aunque las creencias religiosas están bien, alterar la realidad para que se ajuste a tu mundo ideológico no lo está".
"Nuestro editor fotográfico, consciente de la importancia de este momento histórico, publicó la foto, pero con las prisas, no leyó la 'letra pequeña' que acompañaba a la imagen y que prohibía cualquier alteración, y publicó una foto omitiendo a las mujeres presentes en la sala", explicó el diario Der Tzitung en un comunicado difundido después de que se desatara la polémica.
El diario, escrito en yidis (el dialecto altoalemán que hablan los judíos originarios de la Europa central y oriental), explica que "quería honrar al presidente" y a las "fuerzas armadas por la importancia histórica del momento" y por ello optó "por publicar la foto, pero sin las mujeres, como dicta" su "política editorial".

La foto original la distribuyó la Casa Blanca y en ella se puede ver al presidente de EE.UU., Barack Obama, y otros altos cargos de su Administración siguiendo atentamente el devenir del operativo que el pasado 1 de mayo terminó con la muerte del líder de la red terrorista Al Qaeda, Osama bin Laden, en Pakistán.
El diario también retocó la imagen -publicada en su portada- para eliminar a la otra mujer de la fotografía: la directora de Contraterrorismo del Consejo Nacional de Seguridad de EE.UU., Audrey Thomason.
La Casa Blanca tiene una política que exige que sus fotos no sean alteradas jamás, pero el diario -dirigido a la comunidad judía jasídica- no sólo eliminó a las mujeres sino que, en el caso de Clinton, directamente la sustituyó por el consejero adjunto del Consejo nacional de Seguridad, Denis McDonough.
"Nuestra política editorial está dirigida por un Consejo Rabínico y debido a las leyes del pudor, no permite la publicación de fotos de mujeres. Los lectores de Der Tzeitung creen que las mujeres deben ser apreciadas por lo que son y lo que hacen, y no por lo que parecen, y las leyes judías de la modestia son una expresión de respeto a la mujer y no al revés", explicó el diario.
Además, insistió en que "las acusaciones por parte de algunos de que el judaísmo ortodoxo denigra a la mujer o no respeta a las que ocupan cargos públicos es una calumnia maliciosa y una difamación", ya que "la religión judía no permite la discriminación por motivos de género o raza".
"Pedimos disculpas por cualquier malentendido. No tendríamos que haber publicado la foto y hemos transmitido nuestro pesar y disculpas a la Casa Blanca y al Departamento de Estado", concluye el comunicado difundido por ese diario en su web.
El rotativo Daily News también se hacía eco hoy en su edición digital del caso y recogía las críticas de Shmarya Rosenberg, autor del blog Failed Messiah y el primero en llamar la atención públicamente sobre la manipulación, quien asegura que "no hay ley judía que exija quitar a las mujeres normalmente vestidas de las fotos".
"¿Es realmente mejor tergiversar la verdad y engañar a la gente que ver una foto de la secretaria de Estado modestamente vestida?", afirmaba también hoy el rabino Jason Miller, colaborador de la publicación Jewis Week.
Además, en foros locales y redes sociales se bromeaba especulando con qué haría ese y otros diarios similares si Clinton ganara la Presidencia de EE.UU.; mientras que el rabino Shmuley Boteach, escritor y locutor de una emisora local, defendía que "no hay nada en el judaísmo contrario a la publicación de imágenes de mujeres en el poder".

IGNACIO RAMONET: ¿SI TODOS PRETENDEN SER PERIODISTAS, QUÉ ES ENTONCES EL PERIODISMO?

París, 11 may (PL) Se puede coincidir o discrepar, además de las múltiples reflexiones que concita una mirada fresca del periodismo del siglo XXI bajo la pluma aguda de Ignacio Ramonet, autor ineludible en estos y otros terrenos.
Por ahora en francés y muy pronto en idioma español, a priori L  Explosion du Jornalisme: Des médias de masse á la masse de médias, no parece camuflar el escalpelo que casi siempre maneja con habilidad el escritor, semiólogo y periodista hispano-francés.


No es la segunda parte de La tiranía de la comunicación (1999) aunque existe el hilo conductor en el análisis.
Un libro que ya circula en Francia y plantea la dicotomía entre el periodismo profesional y los informadores espontáneos de la red de redes.
Ocasión excepcional para el debate en un espacio lleno de diplomáticos, intelectuales y grupos de solidaridad por iniciativa del embajador de Cuba en Francia, Orlando Requeijo, que como el resto del auditorio, consideró la obra de Ramonet muy oportuna.
A propósito de silencios mediáticos, manipulaciones y la cuestionada libertad de expresión, Ramonet nos trae un brillante soplo actualizado de las voces alternativas, los blogs y las perspectivas de este importante dominio, comentó Requeijo.Director de Le Monde Diplomatique durante 18 años, el autor comentó que hay una metáfora que grafica bien la situación: el Planeta Media impactado por el meteorito Internet dio lugar a otro ecosistema mediático.
Las tecnologías y la información en línea plantean una crisis de identidad de periodistas porque se ha perdido la frontera que separa lo profesional de lo espontáneo, dijo al poner ejemplos de plantillas sustituidas en ocasiones por colaboradores de la red.
Si todos pretenden ser periodistas, qué es entonces el periodismo, se preguntó Ramonet para luego añadir que al mismo tiempo la crisis económica plantea la transferencia de los monopolios de la información a fuentes no tradicionales.
Doctor Honoris Causa de las Universidades de Santiago de Compostela y de Córdoba, profundizó asimismo en la crisis de credibilidad de los medios en los países más desarrollados.
Estamos ante sociedades sobresaturadas de información, con la idea de que cualquier fuente es aceptable para difundir noticias, lo que acentúa el desafio hacia el futuro del periodismo, remarcó.

Tomado de Cambios en Cuba