Por Anaisis Hidalgo/Foto Rafael Martínez
La
Estación experimental agroforestal del municipio de Guisa, en Granma,
diversifica los servicios de producción al sumar a las especies
maderables y melíferas, los frutales.
A decir de José Luis Figueredo Fernández, especialista forestal
integral, este producto es más caro lo cual favorece la estación.
La idea surgió en 2011, cuando la estación pasó a ser una entidad presupuestada pero con tratamiento diferenciado.
El nuevo rol, implicó buscar ese año cerca del 25 por ciento del
presupuesto que requiere la estación, incluyendo el salario de 56
trabajadores; para el 2013, la meta era ingresar con sus alternativas
305 mil pesos.La reproducción de especies melíferas para la Empresa
apícola de Granma fue uno de los primeros servicios contratados.
Desde entonces afloraron iniciativas como la comercialización de
variedades de mango y aguacate, injertados y sin injertar, por valor de
10 y cinco pesos en moneda nacional, respectivamente.
"Debutamos con
la reproducción por estacas de alrededor de 300 mil posturas de Lipia
alba, o Lipia", expone el ingeniero forestal José Luis Figueredo
Fernández.
Dicho arbusto, describe José Luis, crece entre tres y
cuatro metros. Las abejas lo persiguen mucho por su perfume y potencial
melífero.
"El material genético lo buscamos en el apiario de Ortega,
un productor. El trabajo fue engorroso, pues la Lipia debe tener un
balance de sol y sombra, pero también fue rentable. Por este concepto,
se ingresó aproximadamente mil 800 pesos", comentó.
Otra variedad
comercializada es el dagame, especie protegida por la ley forestal y
reconocida por su valor melífero. Unas diez mil posturas permitieron
obtener seis mil pesos de beneficios.
"Esta es probablemente en
Cuba, la única estación del Instituto que mejora el cedro genéticamente
a través del injerto", expone Miguel Fonseca Martínez, su segundo
director.
"Los patrones sustentan los retoños, yemas extraídas del
banco clonal de nuestro patrimonio, contentivo de más de 200 clones de
casi todo el país.
"Los mejores, son implantados para establecer los
denominados huertos semilleros, de unas cinco hectáreas.
La iniciativa
es extensiva a fincas forestales de Las Tunas, Holguín y Granma, y debe
generar mil pesos por hectáreas", comenta Miguel Fonseca.
Las
empresas producen las posturas, la estación efectúa los injertos con las
yemas del banco de clones y le dan seguimiento al huerto con el diseño
experimental.
Con éxito, la estación agroforestal de Guisa también
reproduce el café Robusta por esqueje, así lo testimonian los 16 mil
ejemplares contratados con bases productivas del montañoso municipio que
despunta por el cultivo de este rubro, seguido del tabaco.
La
concepción es acoplar la variedad Arábigo, más resistente a nemátodos
(gusanos) y de raíces potentes con el Robusta, de mayor calidad.
Sin
dudas, la estación ha encontrado en este método de propagación
vegetativa, la "gallina de los huevos de oro"; una manera de hacer de
ser rentables y eficientes.
Por Anaisis Hidalgo/Foto Rafael Martínez
José Arcadio Buendía, personaje creado por Gabriel García Márquez en su novela Cien años de soledad,
sucumbiría a las delicias de las cremas al ron café, criolla y de
melón, si el gitano Melquíades las hubiera dado a conocer, en aquellos
tiempos recientes del mundo, cuando muchos objetos carecían de nombre y
para mencionarlos debían señalarlos con el dedo.
De haber sido de esta forma, José Arcadio Buendía, tambaleándose,
experimentando un agradable alborozo y agarrando el pico de la botella,
exclamaría tras cada sorbo:
¡Esta es una de las maravillas de los
innovadores de Granma!
Sin embargo, la fortuna permitió que
conociéramos de la inventiva por sus promotores Orlando Borrero Elías,
director general de la Empresa de Bebidas y Refrescos (Ember), de
Granma, y Magalis García Fonseca, especialista principal de calidad.
¿El motivo de su creación? Sustituir importaciones de crema al ron y crear un producto meramente local,
sendero
que la Ember sigue hace seis años, durante los cuales ha ideado varios
bienes y servicios a partir de la interrelación de potencialidades
locales y de la empresa.
"En el caso de las cremas al ron se emplea
la fortaleza tecnológica que tiene Lácteos Bayamo para elaborar leche
condensada, a través esta se obtiene la principal materia prima del
exclusivo producto, que unido a bases añejadas, esencias hidroalcohólicas y colorantes, devienen cremas al
ron de melón, café y criolla, gestadas en ese orden", expone García
Fonseca.
A su juicio estas cremas desafiaron las barreras por la
obsolescencia tecnológica que poseen las empresas del Minal, mientras
Orlando comenta sobre lo beneficiosas que han sido, al incrementar la
cartera de productos de la empresa, imprimirle ventaja competitiva,
sustituir importaciones, generar empleo y aumentar el atractivo de
Bayamo.
En Cuba, solo se produce aquí en la UEB de Vinos de la Ciudad
Monumento Nacional, expendiéndose en moneda nacional en el Piano Bar
de la citada urbe y en el de Manzanillo, y en moneda convertible (CUC),
en las tiendas recaudadoras de divisas del país.
"Elaboraron en el
2013 cinco mil 118 cajas de cremas al ron, lo cual representa una venta
total de 73 mil 85 pesos, de estos el 75.33 por ciento en CUC.
"La
inventiva local mereció la categoría de relevante en la XVI edición del
fórum de ciencia y técnica, destacada en el fórum nacional de la Unión
de Bebidas y refrescos de ese año; premio provincial en la exposición
Forjadores del fututo y mención nacional en las Brigadas técnicas
juveniles", argumentó Magalis.
Para la Ember, de esta provincia,
promover el desarrollo local a partir de los recursos endógenos no es un
cuento de caminos ni una de las tantas utopías que embelezó al
imaginativo José Arcadio Buendía.
Las Cremas al ron, el prú orie
ntal,
el licor de Jengibre, el vino y licor de flor de Jamaica, el vino de
Marañón, el vino seco condimentado, testimonian la visión estratégica de
la empresa y su sentido de pertenencia hacia su terruño.
"El
desarrollo local identifica y aprovecha los recursos de aquí, permite
hacer uso de las habilidades estratégicas y productivas de cada
industria e interrelacionarlas para crear bienes y servicios rentables y
genera, además, el emprendimiento empresarial de las localidades",
enfatiza Orlando Borrero Elías, quien realiza su tesis doctoral en este
campo científico.
"Nos acostumbramos a que nos dijeran qué hacer y en estos tiempos tenemos la oportunidad de crear y construir.
"Como
empresarios pensamos en cómo desde lo sectorial y local contribuimos
con el país y ayudamos a mejorar la calidad de vida actual y futura del
pueblo. Ese debe ser el sentir de estos tiempos y para con una ciudad
que tiene 500 años de fundada".
Por Anaisis Hidalgo/Foto Rafael Martínez
Los ángeles de Llanes, emblemático grupo de Río Cauto, en la sur
oriental provincia cubana de Granma con estilo caribeño, surgió el 14 de
junio de 2006 gracias al sueño de Margarita Ramírez Jorge, quien a
pesar de graduarse en contabilidad, siempre le apasionó la música, por
eso, como los grandes timoneles enrumbó su profesión hacia esta meta.
Así se hizo de un sueño, un grupo, un público.
"El municipio no tenía una agrupación distintiva. En casa mi esposo
Manuel Llanes Tamayo, graduado de música tenía algunos instrumentos,
entonces lo motivé a crear un grupo", expone Margarita.
"La idea era tocar un perico ripia'o, género dominicano con acordeón, guayo y saxofones."
Sin embargo, los nueve músicos de ese entonces desafiaron sus pronósticos. Izaron sus aspiraciones, y echaron a andar."
La dedicación de sus integrantes durante estos siete años les ha permitido gozar de aceptación popular.
Los
ángeles de Llanes no esperan por la suerte. Con sus propios medios
desafían senderos de difícil acceso como El mango para ofrecer sus
propuestas.
En estos parajes se desdoblan con otros instrumentos para
alegrar los corazones mediante tonalidades que invitan al baile, la
risa y el canto.
También son recurrentes en carnavales de Cauto
embarcadero y la cabecera municipal, festividad que en el pasado año
obtuvieron premio.
"Empezamos haciendo arreglos, tocando cumbia y
ballenato, después incorporamos otros instrumentos e incursionamos en la
timba y el son", señala la gestora de la agrupación.
A estos hoy
suman la música tradicional, el merengue, la plena y el bolero. El
repertorio lo conforman alrededor de 20 números, entre ellos de
compositores cubanos y otras inspiradas en sucesos.
"Hemos adquirido
confianza. Componemos temas, tenemos más noción de cómo trabajar en
tarima, interactuar con el público, más destreza con el instrumento. La
experiencia y dedicación nos ha permitido elevar la profesionalidad",
explica Manuel Llanes.
La cumbia cuando suena rico y el acordeón, le
sacan la alegría a la gente y baila. La timba, el songo, eso le busca
la cosquillita al público y también les da por moverse", refiere
Fernando Enamorado Ávila, pianista.
Audicionar para alcanzar la
categoría profesional es la ambición de Los ángeles de Llanes en el
2014, un grupo que se esfuerza por echar raíces en la fértil tierra de
la música cubana y reverdecer el son.
Con muy buenos resultados arriba el Programa oftalmológico de la
suroriental provincia cubana de Granma al 2014, especialidad que se
remonta en el territorio a la década del 70 del siglo pasado.
Cuenta
con unidades equipadas con la más alta tecnología y 136 médicos de la
especialidad diseminados en diferentes municipios.
Neurooftalmología, catarata, glaucoma, retina, contactología,
oculoplastia, cornea y baja visión, son subespecialidades de gran
impacto, además de los programas quirúrgicos.
En la década de 1970
se ofrecía un servicio muy limitado en la provincia, de acuerdo con
información suministrada por el doctor Dennis Castellanos Benítez, uno
de los iniciadores de esta especialidad en Granma, no se contaba
siquiera con un alto rigor científico y existían consultas solo en los
hospitales Carlos Manuel de Céspedes y Celia Sánchez, de Bayamo y
Manzanillo, respectivamente, centros donde solo se hacían unas pocas
operaciones de la visión.
En esta rama de la Medicina mucho se ha
avanzado, descuella como uno de los servicios de Oftalmología más
destacado el de la Clínica de Especialidades Médicas del municipio de
Bayamo, el que en dos años ha atendido a más de 35 mil pacientes con
afecciones visuales, se han realizado 11 mil 108 operaciones de
catarata, glaucoma y otras afecciones de la vista.
Aquí también se
tratan las enfermedades de la uvia, estructura que se encarga de la
nutrición del ojo. Además se ha desarrollado la oftalmopediatría
disminuyendo las afecciones sistémicas de la vista en los niños.